¿Cómo detener los asesinatos? - PHL © Elysio - LIT

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Agosto de 2008 Precio $1.000
Periódico del Partido Socialista de los Trabajadores
Llegó la crisis
Unificar la resistencia
La muerte de
Guillermo Rivera
¿Cómo detener
los asesinatos?
Informe especial
Encuentro
Sindical
Latinoamericano
N° 631 - Agosto de 2008 Editorial
Preparar la resistencia
desde las bases
La crisis económica en
curso empieza a despejar el
escenario nacional. Durante
seis años, el gobierno de Álvaro
Uribe ha insistido en una interpretación de la realidad del país:
todos los males que padecemos
los colombianos tienen como causa la existencia de
la guerrilla; derrotada ésta, la confianza de los capitalistas y transnacionales permitiría que la economía
creciera, brindando empleo y garantías sociales. Los
hechos parecían darle la razón: la ofensiva sin cuartel
contra la insurgencia armada estuvo acompañada
de un PIB creciente, una inflación controlada y un
recaudo de impuestos exitoso. Empresarios e inversionistas extranjeros se han disputado el territorio
comprando empresas e instalando oficinas y factorías.
El desempleo parecía ceder reemplazado por trabajo
precario, pero trabajo al fin.
Al lado de este proceso se montó la farsa del
desmonte del paramilitarismo y la guerra al narcotráfico. Los más despiadados genocidas se acuartelaron
en sus fincas de recreo y miles de asesinos a sueldo
entregaron parte de su armamento y pertrechos al
amparo de la Ley de Justicia y Paz, mientras cuatro
millones de desplazados buscaban cobijo en las ciudades, subsidiados por Acción Social, superministerio
que administra la clientela electoral del Presidente y
sus socios. Se tendió un puente aéreo entre Bogotá
y Washington para la extradición de narcotraficantes,
paramilitares y guerrilleros según las conveniencias
políticas del momento.
El plan de Uribe ha marchado tan bien que se
prepara para su tercer período. El problema es que
los números que le interesan a la burguesía han
empezado una cuenta regresiva. La crisis mundial
empieza a reducir abruptamente las ganancias y a
frenar la recalentada economía nacional.
El respaldo de Bush
El mayoritario respaldo recibido en dos elecciones y el éxito creciente en las encuestas de opinión le
han garantizado a Uribe el apoyo del gobierno yanqui. El Plan Colombia, financiado y asesorado por los
gringos, le ha permitido la ofensiva sostenida contra
la insurgencia, el Aptdea (beneficios para los exportadores colombianos por los convenios antidrogas)
subsidia la balanza comercial, las líneas de crédito
se mantienen abiertas en la banca internacional
dándole oxígeno financiero, y el respaldo diplomático
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N° 631 - Agosto de 2008
del Departamento de Estado la ha servido de barrera
en los momentos más críticos de conflicto internacional. Incluso parece sólida la promesa de firmar el
Tratado de Libre Comercio, a pesar de la oposición de
importantes sectores del parlamento yanqui.
A cambio de ello el gobierno de Colombia se
convirtió en el aliado incondicional de Bush —al
extremo de haber respaldado la bárbara invasión
a Irak— y en un tapón frente a la creciente protesta
popular latinoamericana. Esto lo llevó al aislamiento
regional, a fuertes roces con los países vecinos y al
enfriamiento de las relaciones con el imperialismo
europeo, con serias repercusiones comerciales.
La crisis es mundial
Esta situación funcionó mientras la economía
yanqui podía arrastrar a la colombiana, pero la recesión
en EE.UU. y su extensión a nivel mundial ha frenado
en seco los planes de Uribe. Los fuegos artificiales de
la “Operación Jaque” se disipan mientras la economía
doméstica se paraliza. Y las contradicciones interburguesas, dirimidas hasta ahora en las trastiendas de
la política, saltan al rudo cuadrilátero de los negocios.
Concientes de la gravedad de la tormenta cada fracción
burguesa trata de imponer su interés particular; las que
tienen el control directo de las instituciones del Estado
son las primeras protegidas, las demás deben forcejear
para encontrar lugar en el bote salvavidas. En unos
casos el gobierno toma sus propias medidas de emergencia, como los subsidios multimillonarios al sector
agrícola, o proyectando la crisis al futuro, con el brutal
recorte presupuestal de 2008 y 2009, en otros casos se
las impone el Fondo Monetario, como el incremento
de intereses decretado por el Banco de la República,
para proteger los negocios imperialistas.
Pero la crisis es estructural y el único paliativo
real es redoblar la explotación de los trabajadores
y profundizar el saqueo de la riqueza nacional. De
allí decisiones como terminar de privatizar lo que
queda de patrimonio del Estado, recortar aún más el
salario y los servicios sociales, o simplemente cerrar
las empresas y lanzar a los empleados a la calle. En
síntesis, los patronos criollos e imperialistas quieren
•Encuentro Sindical
Latinoamericano
y Caribeño de Trabajadores Manifiesto y tareas votadas.
•Congreso Internacional de la LIT
Reseña de Lucha Socialista,
periódico del Frente Obrero
Socialista de Argentina.
•Argentina
Conflicto agrario: el gobierno sale
derrotado y en crisis.
•Bolivia (Lucha Socialista)
Represión del gobierno mata dos
mineros y hiere a 40.
• El Socialista
Contenido de la presente edición
• Tribunal Permanente
de los Pueblos
Sentencia sobre Colombia.
que la crisis la paguemos los
trabajadores y los pobres. El
problema está planteado en el
campo de batalla de la lucha de
clases, y es allí donde debemos
resolverlo. Un ejemplo ha sido
la huelga de los mineros de la
Drummond: la patronal imperialista se vio obligada
a retroceder y a aceptar importantes exigencias de
los trabajadores. De otra índole, pero también reflejo
de la profundidad de la crisis, ha sido el paro de los
camioneros. Los medianos propietarios han exigido
subsidios a los combustibles y otros insumos, e incremento de tarifas; las empresas usuarias del transporte
de carga descargarán el aumento de costos en los
consumidores. Otro ataque a nuestros ingresos.
La burocracia reacciona
Empujadas por ésta situación la burocracia de
las centrales sindicales y la dirigencia del Polo, se
han visto obligadas a reactivar la Gran Coalición
Democrática (GCD). Cercados en el Parlamento por
el uribismo y el propio Partido Liberal —como se pudo
confirmar con el fracasado voto de censura contra
el Ministro de la “Desprotección” Social— han tratado
tímidamente de volver a las calles. Pero su propia
inconsecuencia los paraliza y se limitan a acoger las
actividades de protesta definidas por diversos sectores,
mientras se inventan eventos sin preparación por la
base, como la Gran Cumbre Social del 23 de agosto
o la jornada de protesta del 7 de octubre. Los pensionados, por ejemplo, han convocado a movilizaciones
para el 17 de septiembre, sin encontrar un respaldo
decidido en la GCD. Por eso es importante también
apoyar iniciativas como la marcha de viviendistas que
parte de Popayán a fines de agosto hasta Bogotá y
hacer parte del Encuentro Popular, impulsado por
el periódico Desde Abajo, para los días 13 y 14 de
septiembre.
Presionar desde las bases
Pero la única forma de impedir que estas actividades sólo sirvan para sacarle presión a la grave
crisis social, que estalla parcialmente en protestas
populares aisladas o conflictos sectoriales, es imponer
desde las bases la centralización de los conflictos y
luchar por convertir la jornada del 7 de octubre en
un cese de actividades por un reajuste salarial que
enfrente la escalada del costo de vida, la exigencia
de congelación de precios y tarifas, y garantías plenas para la estabilidad laboral. En esa jornada tiene
de nuevo la Fecode, el más importante gremio de
influencia nacional, dirigido hegemónicamente por
el Polo, la responsabilidad política de llamar a toda
la comunidad educativa a la protesta contra un gobierno que, con el recorte a las transferencias, sigue
desfinanciando la educación y la salud públicas. Un
verdadero paro estatal, puede servir de catalizador
para los demás sectores sociales, como desplazados,
indígenas o estudiantes quienes tratan, infructuosamente de ser escuchados. Igualmente sería un punto
de referencia para las víctimas del paramilitarismo y
los crímenes de Estado que exigen verdad, justicia y
reparación integral.
Bogotá, Agosto 16 de 2008
Nacional
La marchas del 20 de julio
La
reacción
se tomó de nuevo
las
calles
Como era de esperarse, el pasado 20 de julio el
gobierno logró concretar otra movilización masiva
a su favor con las consignas “No más FARC”,
“No más secuestro” y “Liberación de todos los
secuestrados”, capitalizando así el rescate de
Ingrid Betancur, los dos mercenarios yanquis y 13
militares retenidos por la guerrilla.
Esta nueva marcha es la continuación
de una coyuntura muy reaccionaria que,
desde la marcha del 4 de febrero, le ha
permitido al gobierno sortear la grave crisis
de la parapolítica que lo viene acosando
desde el año pasado. Esta marcha, luego
del rescate militar, y de los espectaculares
golpes en la estructura de mando de las
FARC, acentúa los aspectos reaccionarios
que en la marcha del 4 de febrero se
manifestaron y que sirvieron no solo para
fortalecer los golpes militares a las FARC,
sino el plan contra los derechos y el nivel
de vida de las masas.
Aquí se demuestra una ley de la
lucha de clases: quien logra imponer la
movilización de masas en la calle es quien
puede avanzar en imponer sus intereses
de clase. En esta coyuntura, a pesar de la
excepción de la marcha del 6 de marzo
-claramente antiuribista- y del descolorido 1º de mayo, han sido el gobierno, la
burguesía y la derecha, a la cabeza de la
reaccionaria clase media colombiana y de
sectores importantes de las masas trabajadoras, quienes se han apoderado de las
calles, para confirmar por esta vía lo que
las encuestas ya han pronosticado.
A pesar de la profundidad de la crisis,
de la cantidad de congresistas investigados
y encarcelados por los vínculos con los
paramilitares, de la cínica obstrucción a los
procesos judiciales contra los partidarios
del gobierno y el enfrentamiento entre
Uribe y las altas cortes, por la evidencia de
la corrupción y la compra de votos con que
fue legalizada la reelección presidencial,
el gobierno logra voltear la tortilla con sus
éxitos sobre la guerrilla e impone la figura
del presidente con las encuestas.
Las marchas del 20 de julio apoyaron la política represiva de Uribe.
Se fortalece el ejército
En medio de las crisis y el desgaste
de las instituciones políticas del Estado, el
gobierno se ha dado una tarea estratégica:
el fortalecimiento del aparato represor, su
ejército, el DAS y la Policía. Luego de la
modernización y el Plan Colombia puesto
en marcha por Pastrana, Uribe, después
de seis años de gobierno, ha empezado
a cosechar los frutos de un ejército cada
vez más mercenario, con una estructura de
comandos conjuntos calcados del ejército
norteamericano, y una presencia cada
vez más numerosa de militares yanquis
quienes no se limitan al asesoramiento
sino que participan en operaciones en el
terreno, y han sido fundamentales en las
operaciones exitosas contra la guerrilla.
La popularidad del ejército ha llegado a cerca del 90% en un lapso de diez
años, en los cuales los escándalos por
corrupción, por narcotráfico, por violación
a los derechos humanos y las condenas a
militares por masacres, no han hecho mella
en la imagen de la institución fundamental
del régimen. No es casual que la fecha
escogida para la marcha haya sido el 20
de julio, fecha en la que el gobierno exhibe
su poderío militar.
Avanza el plan del gobierno
Los éxitos militares y el consecuente ascenso de su popularidad, los ha
aprovechado el gobierno para avanzar
en los planes contra los trabajadores. En
esta ocasión, y a propósito del discurso
de apertura del nuevo periodo legislativo,
el gobierno anunció todo un paquete de
recortes del gasto público del que buena
parte le corresponde al gasto social y al
funcionamiento del Estado. Esto implica
un drástico recorte a las transferencias y
la reestructuración de varias entidades del
estado con los consecuentes despidos de
trabajadores, el ataque a las condiciones
de contratación y de trabajo y los ataques
a los derechos adquiridos por sectores de
trabajadores.
Dentro del paquete también se anuncian nuevas privatizaciones. Se pretende
vender otro 10% de acciones de ECOPETROL, la venta de las minas de Sal y de la
empresa del sector energético ISAGEN.
Además se mantienen los onerosos
subsidios a los sectores de la burguesía
tanto exportadora como a los otros sectores
que usufructúan del mercado interno. Los
floricultores, los cafeteros, los bananeros
y las transnacionales seguirán recibiendo beneficios y subsidios mientras a los
trabajadores se les seguirá exprimiendo
el salario por la vía del alza del costo de
vida.
Todo este paquete se anuncia con
el objetivo de evitar una desaceleración
económica como consecuencia de la crisis
económica mundial que empieza a golpear
más fuerte a Colombia. Las contradicciones
que esto provoca en la burguesía se expresan, por ejemplo, en la decisión del Banco
de República de incrementar las tasas de
interés para los créditos al 10%, colocando
a Colombia como uno de los países en que
es más caro endeudarse.
Esta medida ya ha generado choques
con el gobierno, quien como en los otros
casos de enfrentamiento con alguna institución del estado, emplaza a la junta del
Banco desde las tarimas de sus consejos
comunitarios apelando a su popularidad.
También esta medida ha puesto en alerta
a los empresarios del sector agropecuario
quienes se han manifestado en contra porque sube los costos y reduce la producción
y los precios de los alimentos.
El argumento del Banco es que su responsabilidad es frenar la inflación (y para
Sigue en la pág.4
N° 631 - Agosto de 2008 Nacional
Viene de la pág.3
eso tratan de desincentivar el consumo con crédito caro), pero el
efecto es agravar la desaceleración de la economía, revaluar aún
más el peso (lo que afecta a los exportadores) y estimular el ingreso
de capital especulativo al país. Esta discusión ha puesto de nuevo
sobre el tapete la polémica sobre la independencia del Banco de la
República frente al gobierno. La imposibilidad que Uribe tiene para
incidir directamente sobre las decisiones del Banco es respecto
del gobierno, pero no del Fondo Monetario Internacional que es
el que promueve esa política en todo el mundo, en beneficio del
gran capital transnacional, en particular del yanqui.
Por eso los mismos economistas burgueses reconocen que
el plan del gobierno es insuficiente para frenar la desaceleración
de la economía y que los factores como la revaluación del peso, el
alza de los alimentos, y del costo de vida, y el alza de los combustibles, continúan agravando la crisis. Ya para muchos empresarios
la Seguridad Democrática rindió los frutos económicos que tenía
que rendir, y no puede seguir apareciendo como la responsable
de las ganancias y la inversión extranjera.
La reforma política
Pero detrás de los largos anuncios
en materia económica el gobierno también anuncia una reforma política y de
los organismos judiciales. Después de las
negociaciones con la Corte Suprema de
Justicia, el gobierno anunció una serie
de reformas encaminadas a cambiar el
esquema de juzgamiento de los altos
funcionarios del Estado, en especial los
congresistas. Además anuncia cambios en
la forma de elegir a los jueces de las altas
cortes y su jurisdicción frente a los otros
poderes del Estado y entre las cortes. Este
es un claro intento de bloquear la acción
de los jueces contra los parapolíticos que
se junta con modificaciones al sistema
electoral para poder perpetuar mejor el
proyecto uribista en el poder.
¡Fuera las tropas colombianas
de Afganistán y Haití!
Como evidencia del servilismo del gobierno de Álvaro Uribe frente a
la política imperialista del gobierno yanqui, se ha anunciado el envío de
tropas colombianas a Afganistán y Haití, para apoyar la invasión a la que
están sometidos estos países desde hace varios años por parte del ejército
norteaméricano y sus cómplices europeos, en el primer caso, y por tropas
latinoamericanas en el segundo.
Uribe se ha apresurado a declarar que los soldados colombianos
sólo van en calidad de asesores, gracias a su experiencia en la guerra
contrainsurgente y la persecusión al narcotráfico. En realidad nada justifica que nuestro país apoye la política genocida de Bush que ha hundido a
Afganistán en la barbarie. La presencia del imperialismo en la zona nada
tiene que ver con su supuesta lucha antiterrorista —siete años después
del ataque a las Torres Gemelas la ubicación de Osama Bin Laden sigue
siendo un misterio—, sino el control de un territorio estratégico para la
explotación y transporte de hidrocarburos, el establecimiento de bases
militares para disputar la influencia de Rusia (el conflicto con Georgia
ha sido auspiciado por el Departamento de Estado) y la amenaza sobre
India y China.
En el caso de Haití, la ocupación se produjo para sofocar la rebelión
de masas que llevó a Aristide al poder, gobierno que no logró estabilizar
la situación política perdiendo la confianza del imperialismo. Ahora, a la
cabeza de la ocupación se encuentran las tropas enviadas por Lula.
Debemos rechazar la decisión de Uribe, exigir el retiro de las tropas
colombianas del área y brindar nuestro respaldo a la resistencia afgana
y haitiana frente a la agresión imperialista.
N° 631 - Agosto de 2008
El nefasto papel
de las direcciones de masas
En gran medida los responsables de
que el gobierno pueda avanzar con tanta
facilidad en la imposición de sus planes y
sobre la conciencia de la población, son las
direcciones políticas y sindicales.
Por un lado la guerrilla, con sus
errores políticos y sus métodos nefastos
ajenos al movimiento obrero le ha allanado el camino al gobierno para justificar
la política de Seguridad Democrática y
derechizar la conciencia de amplios sectores, en primer lugar de la clase media.
Por el otro, están las direcciones de la
CUT, las demás centrales y del Polo que
en medio de la profundización de la crisis
han optado por la estrategia de defender
las instituciones burguesas, pasando de
la defensa abstracta del Estado Social de
Derecho a la defensa incondicional de la
Corte Suprema de Justicia y, lo más grave, la
decisión política de mantener la estabilidad
del régimen, con Uribe a la cabeza, por más
cuestionado que esté por sus vínculos con
los paramilitares, con la ilusión de avanzar
electoralmente hacia el 2010.
En esto se refleja a fondo la concepción de la dirección del Polo, quienes
ilusionan a los trabajadores con que los
cambios se pueden lograr dentro de los
cauces de la democracia burguesa y sus
instituciones. Conscientemente han impedido que las luchas que se producen
todos los días se articulen y se fortalezcan
canalizando todo hacia la institucionalidad
burguesa. Es decir, sin que lo digan abiertamente están absolutamente en contra de
la lucha directa de masas para enfrentar a
la burguesía y el imperialismo.
En este pacto tácito han coincidido
con el Partido Liberal y hasta con sectores
de los partidos de la coalición uribista. Además, producto de la presión del gobierno,
de los medios de comunicación, y de los
sectores más de derecha al interior del Polo,
se han plegado al coro antifarc.
En esta política han hecho frente
común el gobierno, sectores de la dirección del Polo y la prensa burguesa para
acorralar a los sectores que se han negado
a condenar a la guerrilla como el PC y
de paso neutralizar por la derecha a los
sectores que presionan por una lucha más
frontal contra el gobierno.
El avance en el proceso de derechización del Polo se evidenció en su política
hacia la marcha del 20 de julio. El pasado
4 de febrero se intentaron diferenciar
llamando a no participar en la marcha
directamente sino en un mitin en la plaza
de Bolívar por el acuerdo humanitario.
Ahora, despojándose de cualquier reparo,
la dirección del Polo llamó directamente a
participar en la marcha. Pero sectores de
la base se rebelaron, el PC en medio de su
ambigüedad se dividió frente a participar
o no en ella, y los dirigentes del Polo, en
especial Carlos Gaviria, fueron en varias
ocasiones abucheados por la multitud
reaccionaria que lo asocian como aliado
de las FARC.
¿Cuál es la salida?
Mientras los trabajadores y los pobres
del país no retomemos las calles en la
defensa de nuestros intereses de clase,
los elementos de la crisis del gobierno
seguirán desarrollándose sin mellar la
popularidad de un presidente que ya se
prepara para un tercer periodo en el poder.
Mientras tanto los efectos de la crisis económica seguirán siendo descargados sobre
los hombros de los trabajadores.
Esta situación desfavorable para las
masas puede ser revertida en la medida
que las luchas que todos los días estallan,
sean coordinadas y se plantee el problema
central: como fortalecerlas con el objetivo
de enfrentar el gobierno. Este año ha sido
evidente la ausencia de un plan de lucha,
y la dirección del Polo y las centrales obreras han cedido las calles al gobierno. Un
grave estado de confusión y escepticismo,
producto de la política de la dirección sindical, reina en las filas de los trabajadores
y sectores populares.
Recuperar la capacidad de lucha de
los sectores organizados, como la que
demostró el sector educativo el año pasado, es la tarea central para resisitir a la
agobiante situación que padecemos día a
día, que se hará más dura a medida que
se agrave la crisis económica y social. Otro
ejemplo categórico de las posibilidades
de la resistencia, es el éxito obtenido por
los trabajadores de la Drummond, que en
sólo ocho días de huelga obligaron a la
patronal imperialista a retroceder.
Por otro lado los trabajadores necesitamos una política unificada frente a conflictos
como el de los camioneros, donde los intereses de pequeños propietarios en peligro de
quiebra, chocan con los planes del gobierno,
los grandes monopolios del transporte y los
empresas criollas e imperialistas. Esta crisis
ha sido desaprovechada para golpear al
gobierno y los acuerdos al que éste llegó
con el gremio camionero los terminaremos
pagando los pobres, con alzas en los productos y mercancías transportados.
Por eso debemos superar la confusión
política fomentada por el programa de
colaboración de clases del Polo y la inconsecuencia de la dirección sindical bajo su
influencia. Su defensa incondicional de las
instituciones burguesas y la colaboración
con el gobierno y la burguesía para tratar de
superar la crisis de sus instituciones, y ahora
la crisis económica, paraliza las luchas y las
conduce a un callejón sin salida. La otra cara
de esta política es la propuesta de acuerdo
humanitario para enfrentar el problema del
conflicto armado y sus ambigüedades frente
a la ofensiva ideológica “antiterrorista”. Estas
discusiones políticas son prioritarias para
reorientar nuestras luchas.
Francis Bacon
La Gran Coalición Democrática
Unidad
¿con quién y para qué?
En el marco del enfrentamiento entre Álvaro Uribe
y la Corte Suprema de Justicia se reactivó la Gran
Coalición Democrática (GCD). La dirección de las
centrales sindicales, en especial la CUT y la CTC,
y el Polo Democrático Alternativo, llamaron a darle
respaldo a la Corte Suprema, cuando ésta exigió a
la Corte Constitucional que se pronunciara frente
a la condena por cohecho de Yidis Medina, pues la
aprobación de la reelección presidencial se había
basado en un delito. Uribe amenazó con un referendo,
la GCD amenazó con un mitin, la Corte Constitucional
anunció que la reelección era cosa juzgada, y la
protesta se levantó sin pena ni gloria. Todo el zaperoco
fue opacado por la “Operación Jaque” y la liberación
de Ingrid Betancourt. Ahora la GCD convoca una Gran
Cumbre y una jornada de protesta para el 6 de octubre.
¿Qué tan seria es la voluntad política de la oposición
para enfrentar al gobierno de Uribe?
Cinco años de oposición “civilizada”
La GCD se constituyó hace cinco años
a propósito del primer intento de Uribe de
reformar la Constitución mediante un referendo, con el que imponía contrarreformas en el
terreno social, laboral y político fortaleciendo
el poder presidencial. Organizaciones sindicales y populares, partidos de izquierda y el
Partido Liberal coincidimos en la necesidad
de unificarnos para derrotarlo. Una fuerte
campaña política llamando a la abstención
logró invalidar el referendo y provocó la
primera crisis de un gobierno que pretendía
institucionalizar un régimen autoritario.
La GCD se convirtió desde entonces en
el espacio de coordinación de los sectores
que hacen oposición a Uribe, desde el cual
se convocan jornadas de protesta, eventos
políticos o se emiten declaraciones contra las
medidas del gobierno. De hecho reemplazó al
Comando Nacional Unitario donde, en años
anteriores, las organizaciones sindicales y
populares más representativas coordinaban las acciones de movilización. Para la
izquierda reformista y la burocracia sindical,
se convirtió en un espacio privilegiado para
buscar acuerdos políticos y madurar proyectos electorales.
Como en la GCD hacemos presencia
varios sectores que tenemos como único propósito concretar acciones de organización y
movilización efectiva, los integrantes del Polo
decidieron crear un “segundo piso”, una especie de comité político. Buscan así limar las
contradicciones que los diversos integrantes
del Polo tienen entre sí, y mantener un puente
con el veleidoso Partido Liberal, que asiste a
la GCD cuando Uribe le cierra la puerta de
la Casa de Nariño, para tratar de poner a los
trabajadores a la cola de sus iniciativas y,
sobre todo, para evitar que cuajen las posibilidades de movilización centralizada contra
el gobierno. Son los voceros de la oposición
“civilizada”, a la que le hace eco la dirección
del Polo y la izquierda reformista.
Por esta vía, en la medida en que logró
suplantar los organismos de coordinación
sindical y popular, como el Comando Nacional Unitario o el Comando Estatal, la
GCD se ha convertido en un obstáculo para
centralizar las luchas de resistencia. Eso se
puso en evidencia durante el año en que
desapareció del escenario político nacional,
pues sus integrantes se dedicaron a competir
entre ellos en la campaña electoral a gobernaciones, alcaldías, asambleas y consejos, y
después a disputarse el control de la CUT y
la Fecode.
¿Unidad de acción o unidad electoral?
Una actitud típica en la vanguardia
política colombiana es el anarcosindicalismo,
mediante el cual se subordinan los objetivos
colectivos de las organizaciones de masas de
los trabajadores, los campesinos, estudiantes
o sectores étnicos, a los propósitos políticos
de las fracciones dirigentes, sin preocuparse
por la deliberación y decisión democrática de
las bases. El daño que ha hecho ese nefasto
método en los sindicatos es irreparable, desconectando a la base de la dirección. Pero
este método se multiplicó por diez con el
surgimiento del Polo Democrático Alternativo,
en el que confluyó toda la izquierda reformista del país, hegemónica en la mayoría
de las organizaciones gremiales. Ahora las
juntas directivas de muchos sindicatos son
comités electorales del Polo, al servicio de
su estrategia de colaboración de clases y no
de la lucha organizada de los trabajadores y
los pobres. La sana lucha política al interior
de las organizaciones para definir la mejor
orientación para enfrentar las medidas del
gobierno o la patronal, ha sido reemplazada
por la imposición de las orientaciones del
Polo. Se frena la necesaria y urgente unidad
de acción, para subordinarla a la oportunista y circunstancial unidad electoral de las
diversas fracciones del Polo o, en el peor de
los casos, a las expectativas de confluencia
Desayuno de emergencia
de la Gran Coalición Democrática
el martes 10 de junio.
con el Partido Liberal. Por esta vía, la GCD
se limita a ser caja de resonancia de los
acuerdos políticos a que llegue la cúpula,
en lugar de ser un espacio para buscar la
unidad de acción e impulsar la movilización
de masas contra el gobierno.
Esta es la razón por la que los “planes
de acción” de la GCD no van más allá del
calendario de actividades de las organizaciones que asisten esporádicamente, o, cuando
la crisis política se agudiza, citar “cumbres”
de la dirigencia sindical, emitir declaraciones
inocuas o convocar “jornadas nacionales de
protesta”, que no superan el rutinario desfile
de pancartas. Organizar una huelga general
o un paro cívico nacional, que obligue al
gobierno a retroceder en sus planes, no está
contemplado en los propósitos del Polo o el
Partido Liberal, cuya única estrategia es jugar
al desgaste político del gobierno y prepararse
para las elecciones de 2010.
Otra “cumbre”, otra “jornada”
La “cumbre” convocada para el 23 de
agosto de este año, es otro evento improvisado para salirle al paso a la sostenida ofensiva
de Uribe contra el movimiento de masas. En
lugar de acoger la propuesta del periódico
Desde Abajo, de organizar un Encuentro
Popular los días 13 y 14 septiembre —dando
tiempo a que se realicen asambleas de base,
donde se apruebe un pliego de exigencias y
un plan de acción para respaldarlo—, se convocó otra reunión de dirigentes. El argumento
es que la “cumbre” sea “representativa”, y los
asistentes puedan comprometer a sus organizaciones con lo que allí se defina. La reunión
no va a pasar de ser otro evento ritual, donde
se escuchará a los parlamentarios del Polo
o la oposición liberal y al final se leerá una
declaración prefabricada. Tal vez lo único
concreto será la ratificación de una jornada
de protesta para el 7 de octubre, convocada
bajo la consigna internacional de “defensa
de un trabajo digno”.
La única forma de lograr que no sea una
jornada más es si —desde la base de los sindicatos, universidades y colegios, asambleas
barriales, cabildos indígenas, y organizaciones
de desplazados y víctimas de la violencia— la
convertimos en día de lucha contra el gobierno, concretando ceses de actividades, paros
cívicos, tomas de carreteras, y todas las iniciativas que se puedan desplegar para obligar a
Uribe a retroceder en sus planes.
H.G.
N° 631 - Agosto de 2008 Economía
Medidas frente a la crisis económica
Uribegobierna para
los
ricos
Resulta paradójico que el día en que el gobierno
celebraba uno de los más duros golpes a las
FARC, el presidente Uribe dedicara su discurso
a hablar sobre la crisis que afecta a la economía
colombiana, olvidando que su política de
Seguridad Democrática se fundamenta en la
creencia de que el obstáculo para el desarrollo
económico es la guerrilla.
¿Desaceleración o crisis?
Y es que, justamente ahora que la
guerrilla se encuentra replegada, la economía ha empezado a presentar graves
síntomas de desaceleración: el sector
industrial disminuyó la producción 4.29%
con lo que la generación de empleo en
este sector pasó de 4.36% en mayo del año
pasado a una disminución del 0.3% este
año; el sector de la construcción también
retrocede, las ventas en cemento —principal indicador del sector— bajaron 7% en
el último trimestre; la rama automotriz se
encuentra prácticamente paralizada, la ensambladora Colmotores acaba de despedir
a 352 trabajadores y envió a vacaciones
a otros 1.120, y en el sector de autopartes
se han perdido unos mil empleos; el sector
hotelero y de turismo se quejó porque en
la temporada pasada no alcanzó el mismo
cupo de años anteriores, pese a que el
gobierno sigue acompañando a los turistas que van prácticamente escoltados por
tanques y soldados camuflados.
A este panorama hay que sumarle la
inflación galopante —que según el Banco
de la República en junio iba en 7.18%—,
la revaluación del peso que alcanza el
14%, y tiene en jaque a los sectores de
textiles, cueros, flores y en general al sector
exportador —39 empresas han solicitado su
liquidación, frente a 33 que lo solicitaron
el año pasado—, y el altísimo costo de los
combustibles y sus derivados, que desencadenaron el alza general de alimentos a
nivel mundial.
Pero no todo el sector exportador está
en crisis, hay sectores que se mantienen
pese a la revaluación y estos son los dedicados a la producción de materias primas
que se encuentran al alza como ferroní-
N° 631 - Agosto de 2008
quel, carbón, petróleo y alimentos,
curiosamente estas
empresas han sido
privatizadas y hoy
se encuentran en
manos de transnacionales que nada
reportan a las rentas de la nación.
Recordemos que
apenas hace unos
días la Drummond
fue favorecida por
el Ministerio de
Ambiente, Vivienda
y Desarrollo Territorial que le notificó que tiene vía
libre para iniciar la
explotación de “El
Descanso Norte”, la mina a cielo abierto
más grande de América Latina.
Al servicio de empresarios y banqueros
En los primeros años de gobierno
Uribe no tuvo mayores inconvenientes en
cuanto a la economía se refiere, más bien
fue impulsado por los buenos vientos que
impulsaban la economía mundial y esto
le sirvió para afianzarse en el poder pues
sus seguidores creían que el crecimiento
económico era obra de su gobierno. Empresarios y banqueros lograron embolsillarse
mayores ganancias, gracias a las reformas
que implementó el gobierno uribista: reducción de las horas extras, aumento de la
jornada laboral, reducción de las mesadas
pensionales, aumento en los aportes para
salud y pensión, disminución de los impuestos a las ganancias y últimamente la
obligatoriedad de que los independientes
coticen para salud y pensión con lo que se
les expropia cerca del 30% del ingreso.
Pese a estas condiciones favorables
para los empresarios, los vientos externos
cambiaron y con ellos el rumbo de la
economía colombiana, la diferencia es
que ahora el gobierno atribuye la crisis
a factores externos y no al fracaso de su
política.
Menos impuestos para los ricos,
más para los pobres
En el discurso del 20 de julio Uribe dio
un parte de tranquilidad a los empresarios
nacionales y transnacionales ofreciéndoles más
de lo mismo, pero advierte sin sonrojarse que
los trabajadores ya pusieron su cuota tras dos
reformas laborales, por lo que el camino que le
queda es brindarles un paraíso fiscal sin mayores cargas impositivas, posibilidades de repatriar
ganancias sin pago de impuestos, o deducción
por adquisición de activos, entre otros.
La reforma financiera que se propone
mantiene una pesada carga impositiva para los
trabajadores y los pobres que no sólo se ven golpeados por la inflación sino afectados aún más
por la retención de sus ingresos y el IVA, mientras
a los empresarios nacionales y transnacionales
los exime del pago de impuestos.
Así, Uribe sigue propiciando un sistema
impositivo inequitativo que le quita a los pobres
para darle a los ricos: los gastos públicos cada
vez dependen más de la renta al trabajo y al IVA,
mientras los impuestos a las empresas son cada
vez menores. Esta situación la describe muy bien
un reconocido ex ministro de Hacienda: ”El gobierno aduce que su gran estrategia para contrarrestar la desaceleración económica es ofrecerle
una tarifa impositiva del 15% a las empresas que
logren la calificación de zonas francas. Si esto lo
Economía
Inflación
versus
revaluación
El gobierno y los empresarios se encuentran enfrentados a las
decisiones del Banco de la República que, para mantener controlada
la inflación, subió por cuarta vez la tasa de interés de intervención
quedando en el 10%; en enero de este año se encontraba en 7.5%,
es decir en sólo siete meses ha aumentado 2.5%. La decisión del
Banco tiene enfurecido al gobierno y a los gremios que lo acusan de
frenar el crecimiento porque encarece el valor del crédito y arguyen
que la inflación obedece a fenómenos externos que el banco no
puede controlar. El Banco por su parte cumple con lo impuesto por
la Constitución Nacional y sobre todo por el FMI, a sabiendas de que
los incrementos en la tasa de interés pueden traer como consecuencia
la caída del dólar, pero arguye que la desaceleración no se debe
a este hecho y que al frenar la inflación protege a los usuarios de
créditos a largo plazo como los hipotecarios.
Para el gobierno y los gremios la medida adoptada por el Banco
de la República es equivocada puesto que encarece el crédito como
costo de producción y creen que se desacelerará aun más la economía. El Banco afirma que no puede reducir las tasas o mantenerlas
mientras el ejecutivo insista en una política de gasto desbordado, es
decir piden que el recorte sea mayor lo que no es bien recibido por
el gobierno, entre otras cosas porque tendría que recortar rubros que
ha dedicado básicamente a la política de reelección 2010-2014.
Pero el Banco no sólo pretende que el gobierno recorte el gasto
público sino que ha planteado, como buen mensajero del FMI y
otros agentes externos, que para el 2009 los aumentos salariales
no deben tener en cuenta la inflación causada en el 2008 puesto
que según ellos ésta es pasajera. En pocas palabras propone que
los trabajadores sean quienes paguen la crisis aceptando reajustes
inferiores a la inflación con lo que han mostrado el cobre, es decir,
para quien trabajan.
acompañan de la deducción por adquisición de
activos productivos la tarifa efectiva les queda en
el 9 por ciento, es decir, la mitad de la tarifa a la
que tributarán sus empleados medios y altos. Es
una verdadera aberración” (Juan Camilo Restrepo,
El Tiempo 27 de julio de 2008)
La única estrategia nueva que propone
Uribe para superar la crisis es el recorte de 1.5
billones de pesos al presupuesto de 2008, lo que
ha sido duramente criticado por analistas económicos y por el Banco de la República, quienes
consideran exiguo el monto. Lo que no han dicho
es que este recorte afecta principalmente a los
pobres puesto que reduce las transferencias a
las regiones en 254.000 millones de pesos, lo
que golpea a la educación rural, servicios públicos municipales y la salud. Aunque también se
afectan sectores como defensa y seguridad, estos
obtuvieron para 2008 uno de los presupuestos
más grandes y en el presupuesto de 2009 los
vuelve a dejar intactos. Para el próximo año el
recorte del propuesto es de 9 billones. Con crisis o
sin ella este gobierno, desde su primer mandato,
ha intentado el recorte de las transferencias.
El país continúa en venta
En el citado discurso del 20 de julio Uribe
también dedicó una parte a mostrar los logros
en materia económica, destacando la “intervención” a 411 empresas entre ellas Telecom,
Busco
Polo
o puesto
Inravisión, Seguro Social —para citar sólo
las más importantes—, escondiendo con la
palabra “intervención” la más descarada
venta del patrimonio nacional acompañada del más brutal atropello a miles
de trabajadores que fueron despedidos
desconociendo sus derechos y violando
abiertamente las convenciones colectivas vigentes. Estas empresas, vendidas
en su mayoría al capital extranjero, hoy
tienen libertad de contratar trabajadores
en condiciones inferiores, sin derecho de
asociación, pues por lo general se hace
a través de cooperativas o con contratos
de máximo tres meses, no cuentan con
prestaciones, estabilidad y ni siquiera
pertenecen a la planta de personal de
las empresas.
Ahora Uribe ofrece, como en feria de
pueblo, lo poco que queda en la estantería: Isagen, las minas de sal, que fueron
entregadas en concesión por treinta años
hace algunos días, y se propone sacar en
venta otro 10% de Ecopetrol.
Los trabajadores
son los grandes desprotegidos
Y así, mientras las instituciones burguesas tratan de mitigar el impacto de la
crisis en la tasa de ganancia de capitalistas
financieros e industriales, los trabajadores
son las verdaderas víctimas, pues ya están
siendo arrojados a la calle sin ningún problema y sin que el gobierno tome medidas
para impedirlo.
La carestía de los alimentos ha desvalorizado sus salarios al punto que el reajuste del presente año se perdió en marzo. El
número de desplazados sigue en aumento
y el gobierno en vez de entregarles tierra
para que produzcan alimentos, ha entregado la hacienda Carimagua a Ecopetrol
para que la destine a la producción de
biocombustibles.
La situación es tan angustiosa que las
centrales obreras se han visto obligadas
a exigir la convocatoria de la Comisión
Nacional de Concertación y a proponer un
reajuste inmediato al salario de los trabajadores estatales y a rechazar el incremento
anunciado para el salario mínimo del año
entrante por insuficiente.
Por eso es necesario impulsar la
constitución de un gran frente de lucha
que impida la aplicación de las medidas
impuestas por el gobierno y las que tramita
a través de su parlamento de bolsillo. Es
necesario exigir la protección, en primer
lugar, del trabajo estable, y en segundo lugar, del poder adquisitivo del salario. Estas
dos cosas se pueden lograr prohibiendo
a los empresarios los despidos colectivos,
distribuyendo el trabajo entre todos los
trabajadores, y decretando el incremento
salarial mensual, de acuerdo al índice de
inflación.
Pero estas dos medidas sólo protegen
a quienes cuentan con un empleo, y es
necesario cubrir a los desempleados con
un salario mínimo que les permita suplir
sus necesidades básicas. Este salario
debe salir de un impuesto inmediato a
las grandes fortunas acumuladas en los
años recientes de bonanza, como las de
Julio Mario Santodomingo, Luis Carlos
Sarmiento Angulo o Carlos Ardila Lulle
—quienes hoy figuran entre los capitalistas
más ricos del mundo—, medida que se debe
aplicar con mayor razón a los inversionistas
transnacionales.
Estas medidas de emergencia deben
ser respaldadas con un plan de obras
públicas orientadas hacia la construcción
masiva de viviendas de interés social,
hospitales y escuelas, y garantías para el
retorno a sus parcelas a los cuatro millones
de desplazados por la violencia paramilitar,
propiciando una reactivación del agro y
la seguridad alimentaria del país, hoy en
peligro por la especulación internacional
en el sector agrícola dedicado a los biocombustibles.
Manuela
¿Y para quién gobierna el Polo?
Muchos trabajadores y pobres de Bogotá
han dado su respaldo electoral en dos ocasiones al Polo Democrático Alternativo, con la expectativa de que dé soluciones de fondo a los
graves problemas sociales de la ciudad. Ahora
—cuando la crisis económica golpea con más
crudeza a la capital y las poblaciones de la sabana, incrementando el desempleo y el costo
de vida, mientras miles de desplazados por la
violencia paramilitar buscan refugio en su periferia— sería el momento para mostrar su supuesta vocación social tomando medidas que
protejan a la población de menores ingresos y
castigando a los que se lucran con la miseria.
Pero no ha sido así; la principal preocupación de la alcaldía del Polo es atraer al gran capital nacional y transnacional, ofreciendo mano
de obra barata y bien calificada, y una infraestructura urbana que se paga con impuestos más
altos para los pobres que para los ricos, mientras éstos se apropian de las multimillonarias uti-
lidades que producen las empresas de servicios
públicos privatizadas.
Debemos seguir el ejemplo de los empleados de la Secretaría de Educación que paralizaron dos días las labores ante la amenaza
de reestructuración (léase despidos masivos)
promovida por Abel Rodríguez, expresidente de
Fecode. Igualmente hacer la exigencia de que
se expropie a cualquier empresa que pretenda
despedir trabajadores (como ha ocurrido con los
cultivadores de flores de la sabana) y se ponga bajo su control. Exijamos un plan de obras
públicas que de prioridad a la vivienda para
los desplazados y una rebaja y congelación de
las tarifas de los servicios públicos, al tiempo
que se reestatizan las empresas de energía
y aseo y se expropia Transmilenio. Ese plan
debe tener también como objetivo garantizar
trabajo con salarios adecuados para toda la
población.
N° 631 - Agosto de 2008 Homenaje póstumo en el Concejo de Bogotá.
El asesinato de Guillermo Rivera Fúquene
La masacre continúa...
¿Cómo
detenerla?
La aparición del cadáver de Guillermo Rivera
Fúquene, quien fuera el presidente del Sindicato de
los Servidores Públicos de la Contraloría Distrital de
Bogotá, el martes 15 de julio en la ciudad de Ibagué,
con signos de tortura, es una demostración más —por
si alguna faltase— del accionar criminal de las bandas
que, directamente desde los organismos estatales
(Policía, Ejército, DAS, etc.) o en colaboración con
estos, mantienen y avanzan en un plan de ejecución,
desaparición y amedrentamiento de dirigentes y
activistas sindicales y populares.
Los testigos señalan a la policía
Desde el momento mismo de su desaparición, el 22 de abril, y posteriormente, los
familiares y vecinos señalaron la existencia
de evidencias significativas de la participación en su detención ilegal y posterior
desaparición y muerte, de miembros uniformados de la Policía Nacional.
El diario El Espectador del 16 de mayo
de 2008, relata: “La última vez que vieron a
Guillermo Rivera Fúquene, dos patrullas y
cuatro motos de la Policía lo interceptaron en
un parque del barrio El Tunal. Iba trotando
para el gimnasio y estaba a sólo una cuadra
de su casa. Un uniformado alto y corpulento
lo detuvo. El sindicalista preguntó asustado:
‘Que pasa, si yo vengo de dejar a mi niña en
la ruta’. ‘Cuál ruta, cuál ruta?’, gritó el policía,
lo esposó y lo subió bruscamente a la patrulla. Ese fue el testimonio que dio una vecina
del barrio, quien pidió no ser identificada.”
Una reflexión necesaria
El Partido Socialista de los Trabajadores,
al expresar públicamente sus condolencias a
los familiares, compañeros de trabajo y compañeros de militancia política del compañero
N° 631 - Agosto de 2008
Rivera Fúquene, igual a como lo hicimos el
día de su sepelio, el 17 de julio en la ciudad
de Bogotá, consideramos que se impone una
reflexión profunda entre las organizaciones
obreras, campesinas, democráticas y populares, sobre qué hacer para proteger la vida de
los dirigentes y activistas.
En primer lugar, sin reconocer que
políticamente la absoluta totalidad de los
organismos del Estado colombiano, la gran
burguesía, las empresas transnacionales y el
imperialismo a través de todos sus agentes
son responsables de la masacre que se ha
cometido y se continúa cometiendo es imposible definir una estrategia clara. A partir de
dicho reconocimiento la confrontación tiene
que volverse una confrontación claramente
política, que no coloque medias tintas sobre
el papel absolutamente criminal de la totalidad de quienes participan como agentes
políticos, intelectuales o actores materiales
directos de los asesinatos, desapariciones
y torturas.
¿Negligencia o responsabilidad directa?
Desde nuestro punto de vista posiciones
como la expresada por el Secretario General
del Partido Comunista Colombiano, Jaime
Caycedo Turriago al señalar que el crimen
del compañero “muestra a las claras la negligencia de las autoridades y de los entes
de investigación criminal” se convierten en
una orientación equívoca pues no estamos
ante casos de negligencia de las autoridades
o de los entes estatales. Una y mil veces
esas autoridades y entes de investigación —a
distintos niveles— son actores directos, cómplices activos o encubridores de las masacres,
asesinatos y desapariciones. Y aquí sobran
igualmente las demostraciones pues Caycedo
Turriago, el movimiento obrero, popular y
democrático las conocen.
20 de julio: la dirección del Polo
da la espalda a las víctimas
Tampoco ayuda a la lucha por detener la
masacre doblar la espalda ante la avalancha
reaccionaria desatada en el país por el gobierno y los grandes medios de comunicación;
que para tres días después del sepelio del
compañero Rivera Fúquene tenían programado el más gigantesco carnaval reaccionario
que hayamos conocido en Colombia, utilizando como argumento ideológico la celebración
de la liberación de los secuestrados por la
guerrilla. Decimos doblar la espalda porque
eso fue lo que hizo la dirección del Polo Alternativo Democrático, al negarse a escuchar la
exigencia presentada a ellos y a las centrales
obreras por los compañeros y familiares de
Rivera Fúquene, de retirar el llamamiento a
participar en la marcha del 20 de julio. Ante
dichas exigencias Carlos Gaviria, Presidente
del Polo, optó por guardar silencio y retirarse
apresuradamente del recinto en el cual era
velado el compañero Rivera. Los supuestos
réditos electorales que espera el Polo por “hacer buena letra”, mostrándose como un factor
de estabilidad en lugar de un movimiento
de lucha y confrontación al gobierno, a sus
planes y a las acciones criminales de todo el
Estado burgués colombiano, valieron más que
el cadáver presente del compañero Rivera.
Tampoco el movimiento obrero y revolucionario colombiano tienen porque cargar
sobre sus espaldas con el lastre de los errores
y estrategia equivocada de la guerrilla, que ha
brindado argumentos ideológicos a la propia
burguesía y al imperialismo intentando hacer
aparecer los asesinatos de dirigentes obreros,
democráticos y revolucionarios como parte
de la “confrontación armada” en el país.
Con absoluta independencia política de las
organizaciones guerrilleras debemos levantar
nuestras propias orientaciones de lucha y
movilización constante y permanente que
obliguen a la burguesía y al imperialismo a
detener su plan asesino.
Luis García
¡Parar a los
En primer lugar, debemos trabajar decididamente por reconstruir una conciencia
democrática que permita que amplias masas
de la población —no solo del propio sector
afectado— se expresen con movilizaciones callejeras, con asambleas y paros de producción,
ante cualquier clase de atentado contra las
organizaciones, los dirigentes o los activistas
de todos los sectores explotados y oprimidos.
Que el repudio y el rechazo que generen tales
actos en el conjunto del país sea de tal magnitud, duración y profundidad que continuar con
ellos se le vuelva insostenible a la burguesía y
al imperialismo.
Dentro de una conciencia democrática
de ese tipo, que trabajando arduamente la
podríamos conquistar, la sola desaparición de
Rivera Fúquene hubiera ameritado la declaratoria de un paro general, absoluto e indefinido
por lo menos de la totalidad de empleados del
Distrito Capital, hasta su aparición con vida. Los
gigantescos costos económicos y políticos que
ello hubiese generado a la burguesía posiblemente hubiera hecho reaccionar de inmediato
a quienes dieron la orden de desaparecer y
asesinar al compañero para dar marcha atrás
—acabándose así con la supuesta “negligencia”
señalada por Caycedo, en realidad complicidad
Libertades democráticas
Tribunal Permanente de los Pueblos
sentencia
al gobierno de Uribe
y a las transnacionales
El Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP),
encabezado por el premio Nobel de la paz Adolfo
Pérez Esquivel, durante sus sesiones realizadas
los días 21, 22 y 23 de julio en Bogotá condenó al
Gobierno colombiano por “prácticas genocidas”,
entre otras muchas violaciones a los derechos
humanos.
“Se condena al Gobierno de Colombia
(...) por acción y por omisión en la comisión
de prácticas genocidas en sus modalidades
de matanzas de miembros de grupo, lesión
grave a la integridad física y mental de
los miembros del grupo, y sometimiento
intencional del grupo a condiciones de
existencia que puedan llevar a su destrucción física total o parcial”, según el fallo
del tribunal.
La sentencia se ha dirigido también
“a las empresas trasnacionales por las
graves, claras y persistentes violaciones de
los principios y normas generales y de los
convenios internacionales que protegen
los derechos civiles, políticos, económicos,
sociales, culturales y ambientales de las
comunidades (...) y personas de los pueblos
de América Latina”.
El jurado ha responsabilizado a
ambos actores por violación del derecho
laboral; violación generalizada de los
derechos civiles, políticos, económicos,
culturales, sociales y medioambientales
de los ciudadanos, y vulneración de los
derechos colectivos de los pueblos originarios. Nestlé (Suiza); Coca-cola, Chiquita
Brands, Drummond y Monsanto (Estados
Unidos); la AngloGold Ashanti (República
de Suráfrica); British Petroleum (Reino
Unido); y las españolas Repsol YPF, Unión
Fenosa, Endesa, Canal de Isabel II, Aguas
de Barcelona y Telefónica.
Además, se ha considerado probado
el asesinato por parte de Nestlé y Cocacola de 17 sindicalistas o la venta de 3.000
fusiles AK-47 a grupos paramilitares por
parte de Chiquita Brand, así como los contactos entre Unión Fenosa y estos grupos
armados de ultraderecha.
El jurado destacó que “esas empresas
no se han desmarcado del cuadro de violencia de los derechos humanos existentes
y no han presentado protesta seria ante las
autoridades competentes como en el caso
de asesinatos de sus trabajadores, a veces
en los propios vehículos e instalaciones de
las empresas”.
“Colombia parece presentarse como
un verdadero laboratorio político e institucional donde los intereses de los actores
económicos nacionales e internacionales
son plenamente defendidos a través del
abandono por el Estado de sus funciones
y de su deber constitucional de defensa de
la dignidad y de la vida de una gran parte
de la población”, explica la sentencia.
Según los datos aportados por el
tribunal, existen en Colombia 4 millones
de desplazados, muchos de ellos a causa
de la impunidad generalizada que impera
en el país y la actuación de las multinacionales.
El dictamen contiene, además, una
condena moral contra el Fondo Monetario
Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM)
y la Organización Mundial del Comercio
(OMC) por promover políticas neoliberales y
por alentar y permitir “la invisibilización jurídica de las empresas multinacionales que
hace muy difícil exigirles responsabilidades
desde el derecho internacional”.
El TPP, cuyos dictámenes son influyentes pero no vinculantes, sesionó durante
tres años para analizar las violaciones cometidas por 43 multinacionales radicadas
en Colombia con la ayuda de 1.700 delegados de organizaciones representativas.
Además de Pérez Esquivel, el jurado
estuvo conformado por el español Antonio
Pigrau Solé, los franceses Philippe Texier
y François Houtart, el peruano Miguel
Palacini, los argentinos Marcelo Ferreira
y Leonardo Crippa. También por el brasileño Dalmo de Abreu Dallari, los italianos
Gianni Tognoni y Franco Ippolito, la nicaragüense Vilma Núñez de Escorcia y el suizo
Bruno Rutsche.
Luis García
asesinos!
o participación directa en los asesinatos— y tal
vez salvando la vida del compañero.
Pero, es nuestro convencimiento, el interés
político de la coalición que gobierna Bogotá, el
Polo Democrático Alternativo, no es generar tal
conciencia democrática y muchísimo menos
enseñar a las masas que con su participación
masiva, con sus propios medios de lucha (la
huelga y la manifestación) es posible enfrentar y
derrotar los planes y acciones de la burguesía y
los opresores. Esto es así porque tal aprendizaje,
tarde o temprano, se volvería contra la propia
dirección del Polo, que realmente tiene como
estrategia ser excelente administradora del
estado burgués, haciéndole algunos retoques
“democráticos”, pero manteniendo las condiciones de explotación y opresión consubstanciales
a su naturaleza.
Si no queremos que el asesinato del compañero Rivera Fúquene termine siendo uno más
en la ya gigantesca cadena que arrrastramos,
debemos, como mínimo, iniciar en forma clara,
abierta y categórica, esta discusión en todas
las organizaciones que a diario enfrentamos
el drama del asesinato, la desaparición o las
amenazas contra los dirigentes. Ese será el
mejor homenaje que podríamos rendir en la
tumba del compañero.
Varios de los
integrantes del Tribunal
Permanente de los
Pueblos, reunidos
en el Auditorio León
de Greif de la
Universidad Nacional.
¿Qué es el Tribunal Permanente de los Pueblos?
El Tribunal Permanente de los Pueblos —TPP— es un tribunal de carácter no gubernamental que tuvo su origen en el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad cometidos por los
Estados Unidos en la guerra contra el pueblo de Vietnam, conocido como el Tribunal Russel,
el cual en su segunda sesión —1974 y 1976— enjuició a las dictaduras militares de América
Latina.
La base de los juicios del TPP son las convenciones y declaraciones internacionales sobre
derechos humanos y se realizan sin las ataduras que crean los poderes políticos, los poderes
económicos, los poderes de los Estados. Está por fuera de las estructuras judiciales de los
países.
N° 631 - Agosto de 2008 Sindical
La huelga en la Drummond
Triunfo
obrero
Del 16 al 23 de julio se libró un duro enfrentamiento
entre los trabajadores mineros y la transnacional
Drummond. Hasta ese momento la pretensión de la
empresa había sido imponer sus propias condiciones
en la negociación colectiva; por eso, en la etapa de
arreglo directo no había hecho propuestas serias
que respondieran al pliego de peticiones. Pero la
decisión de los obreros, al hacer efectiva la parálisis
de la producción y embarque para la exportación de
carbón, obligó a la empresa a retroceder y a firmar
una convención donde se consignan importantes
conquistas laborales. Es una huelga que deja
lecciones a todos los trabajadores colombianos.
Recuperar lo perdido
Para valorar los resultados de un conflicto sindical es necesario tener en cuenta
las difíciles condiciones a que están sometidos los trabajadores del país. Durante las
últimas dos décadas fueron desmanteladas,
una tras otra las, convenciones colectivas
y, en muchos casos, desapareció junto con
ellas la propia organización sindical. En otros
casos los empresarios liquidaron la empresa,
cambiando su razón social y modificaron
arbitrariamente la relación laboral, para beneficiarse de la nueva legislación. Este cuadro
de derrotas llevó a la clase obrera colombiana
a un profundo retroceso en sus derechos, y en
su capacidad de organización y lucha.
Pero, desde hace pocos años, los trabajadores han vuelto recuperar confianza en
la lucha. Gracias al tesón de quienes han
resistido, las nuevas generaciones empiezan
a hacer una nueva escuela de organización
y lucha sindical. Es en medio de este proceso
que se ha dado la segunda huelga en la
Drummond.
Drummond: saqueadores,
explotadores y asesinos
La minería del carbón en nuestro país
beneficia ampliamente a las transnacionales.
Se inició en grande con El Cerrejón, en la
Guajira, la mina a cielo abierto más grande
del mundo, que durante años funcionó a
pérdida para el Estado colombiano, cuando el
precio del carbón en el mercado mundial era
bajo. Esto cambió en los años ’90 y, cuando
se empezaban a obtener gruesos beneficios,
los gobiernos liberales y conservadores de
esa década procedieron a su privatización
y a legislar a favor de los inversionistas extranjeros. La nueva situación les permitió a la
Drummond y a la Glencore ingresar al país y
10
N° 631 - Agosto de 2008
Con seis días de huelga los mineros hicieron retroceder a la patronal.
participar del saqueo, iniciando la explotación
de las minas Pribbenow en La Loma, Cesar. y
en La Jagua de Ibirico y Becerril. El contrato
además se ha ampliado a la explotación de
gas metano.
Pero no le han bastado las condiciones
favorables del mercado mundial —que le permiten extraer la tonelada de carbón a US$ 25
en Colombia para venderla a US$110 en el
exterior—, o la legislación colombiana que le
facilita quedarse con la mayor parte de esas
ganancias, a cambio de regalías irrisorias; la
Drummond ha abusado hasta el hartazgo
de las condiciones de miseria de la región
para someter a sus trabajadores a las peores
condiciones de explotación laboral. Jornadas
de 12 a 18 horas de trabajo, desconocimiento
de medidas mínimas de seguridad industrial
que provocan lesiones físicas permanentes,
contaminación del medio ambiente y rechazo
sistemático a las solicitudes de garantías para
los trabajadores o la población afectada. En
la mina de Drummond cuarenta contratistas
explotan a 2.500 trabajadores mientras que
solo 2.000 son beneficiados por la convención. En la Glencore, de mil trabajadores, sólo
la mitad están cobijados por la convención
colectiva.
Para imponer estas condiciones salvajes de explotación, la administración de la
Drummond no dudó en asociarse con los
paramilitares de la región para reprimir la
actividad sindical. La empresa fue enjuiciada
en EE. UU. señalada como responsable del
asesinato de los dirigentes Valmore Locarno
Rodríguez, Victor Hugo Orcasita Amaya y
Gustavo Soler, y aunque fue exonerada por la
justicia yanqui, acaba de ser sentenciada por
el Tribunal Permanente de los Pueblos.
Todos estos atropellos han sido el combustible del descontento de los trabajadores
y la población, como se evidenció hace poco
tiempo con el estallido popular en la Jagua
de Ibirico.
Con la lucha se conquistan libertades y derechos, con la lucha se defienden
Para enfrentar todos estos problemas
los mineros hicieron efectiva la huelga, por
segunda vez en dos años. Y además de decisión salieron a la lucha con inteligencia. La
crisis petrolera mundial favorece el precio de
energéticos como el carbón, lo que significa
siderales ganancias para la empresa, de
allí que no pudiera argumentar dificultades
económicas para atender las exigencias
de los trabajadores. La Drummond tiene
proyectado sacar 32 millones de toneladas
de carbón en 2008. Como consecuencia de
ésto, en el puerto fondeaban varios barcos
que esperaban ser cargados, lo que representaba un lucro cesante de centenares de
miles de dólares diarios y el posible incumplimiento de contratos. Contaban además los
trabajadores con el respaldo de la población,
pues de la explotación minera y los salarios
de los trabajadores deriva el sustento de
la mayoría. Estas circunstancias favorables
obligaron a los representantes de la empresa
a retroceder.
Al final, en la Drummond, se llegó a un
acuerdo que será punto de referencia para
otras negociaciones colectivas y beneficia a
2.800 trabajadores: vigencia de la convención
a dos años, no tres, como quería la patronal;
incremento salarial de 9,1% para el primer
año y el IPC más 1,7% para el segundo, más
un bonificación por la firma de la convención;
aumento en la tabla de primas por antigüedad
y fortalecimiento de la estabilidad laboral en el
régimen disciplinario; mejoras en los servicios
médicos a cargo de la empresa, extensivos a
las familias de los trabajadores; incremento de
un 45% del fondo de vivienda, por un valor
de $3.300 millones anuales; aumento del
51% en los auxilios educativos para básica y
secundaria y 31% para estudios profesionales,
más 16 becas por un valor de hasta $1’800.000
semestrales. Por otra parte, en la Glencore que
explota la mina de La Jagua de Ibirico, el 13
de julio se firmó un acuerdo que estipula un
aumento del 9% en los salarios para el primer
año y 1,6% para el segundo, beneficiando a
400 trabajadores.
De nuevo la clase obrera empieza a
marcar el camino a todos los trabajadores
colombianos, es necesario que aprendamos
de esta experiencia para unificar nuestras
luchas y enfrentar la política laboral y social
del gobierno de Uribe y los empresarios
nacionales y extranjeros. H.G.
Aniversario
70 años de la fundación de la Cuarta Internacional
Un
partido
mundial
para la revolución
Ante la crisis económica mundial en curso, los
capitalistas están adoptando medidas para enfrentarla.
Esas medidas tienen como objetivo evitar que sus
ganancias disminuyan y todo el peso de la misma
lo pretenden descargar sobre los trabajadores y los
pobres. A comienzos de julio se realizó un Encuentro
Latinoamericano y Caribeño de Trabajadores con el
propósito de discutir mecanismos de coordinación
en el terreno gremial para realizar luchas conjuntas
y resistir esa ofensiva. En lo político, entre el 26 de
julio y el 3 de agosto, se realizó el congreso de la Liga
Internacional de los Trabajadores, un pequeño embrión
de partido revolucionario internacional que se propone
reconstruir la Cuarta Internacional, fundada en 1938
por el revolucionario ruso León Trotsky para luchar por
resolver el principal problema de la humanidad, en la
actualidad: la crisis de su dirección revolucionaria.
León Trotsky, dirigente
de la Revolución Rusa
y fundador de la Cuarta
Internacional.
La crisis de la humanidad se expresa
en hambrunas, desempleo crónico, miseria e
indigencia, guerras y destrucción del medio
ambiente, entre otros males, en una época
donde el desarrollo de la ciencia y la tecnología tienen las bases para resolver todos estos
problemas. Por eso la crisis de la humanidad
se reduce a la crisis de su dirección. De una
dirección que dirija una revolución que ponga las cosas en orden y frene el proceso de
destrucción del planeta y de la humanidad,
acabando con la desigualdad, la explotación
del hombre por el hombre y la opresión en
sus distintas variantes.
Las internacionales
Ya desde mediados del Siglo XVIII los
comunistas de Europa, encabezados por Carlos Marx y Federico Engels, habían formulado
la consigna para concretar la unidad de los
trabajadores y así lograr la liberación de la
humanidad: ¡Proletarios de todos los países,
uníos! Consecuentes con ello, lideraron la
tarea de construir una dirección internacional que impulsara la revolución socialista
mundial. En 1864 fundaron la Asociación
Internacional de los Trabajadores (AIT) o
Primera Internacional. Después de la derrota
de la Comuna de Paris entró en crisis, se produjeron divisiones y se disolvió en 1876.
En 1889 se constituyó la Segunda Internacional. Marx ya había muerto en 1883,
pero Engels por segunda vez fue protagonista
en la fundación de este partido mundial. Esta
internacional dio origen a partidos obreros
de masas como el Partido Socialdemócrata
Alemán. Con la lucha liderada por esta or-
Número especial
de la Revista Marxismo
Vivo. Sólicitela al
compañero que
le vende El Socialista.
ganización se lograron varias conquistas. La
más destacada fue la jornada laboral de 8
horas. Se institucionalizó el 1 de mayo como
el día internacional de los trabajadores y el 8
de marzo como el día internacional de la mujer trabajadora, y se adoptó cómo himno La
Internacional. El estallido de la Primera Guerra Mundial terminó dividiendo la Segunda
Internacional. Un sector liderado por Lenin y
Rosa Luxemburgo denunciaron que la guerra
era una lucha entre bandidos imperialistas
por lo cual, antes que tomar partido por alguno de los bandos, la clase obrera debería
mantenerse unificada llamando a voltear los
fusiles contra los gobiernos imperialistas de
su respectivo país. Pero otro sector encabezado por el alemán Carlos Kautsky llamó a
apoyar al gobierno imperialista de Alemania.
Eso produjo la división en la internacional. La
socialdemocracia europea que hoy gobierna
en países como España e Inglaterra es la
heredera de ese sector capitulador.
En marzo de 1919, los lideres del Partido
Bolchevique ruso, entre ellos Lenin, Trotsky y
Stalin, crearon la Tercera Internacional. Durante los primeros años este partido organizó
secciones (partidos comunistas) en todos los
continentes para impulsar la revolución socialista a nivel mundial, pero la derrota de la
revolución europea aisló a Rusia, provocando
la burocratización del Estado soviético y la
degeneración del Partido Comunista. Este
proceso fue acaudillado por Stalin al frente de
una nueva casta de privilegiados. La Tercera
Internacional quedó convertida en un simple
instrumento de la política internacional del
estalinismo y su reaccionaria teoría del socialismo en un solo país. El 15 de mayo de 1943
Stalin decretó su disolución para evitar la desconfianza de sus aliados imperialistas. La peor
traición de Stalin, a la clase obrera mundial,
fue haber modificado el carácter de la Tercera
Internacional y decretar su disolución.
León Trotsky dio la batalla por recuperar
la Tercera Internacional, pero al ver que esa
batalla ya estaba perdida, en septiembre de
1938 impulsó, desde el exilio, la fundación
de la Cuarta Internacional. El triunfo contra
el fascismo en la segunda guerra mundial
fue garantizado fundamentalmente por el
heroico ejército soviético, y ese triunfo junto
con el ascenso revolucionario de posguerra,
fue canalizado por el estalinismo a pesar de
que la catastrófica conducción política de la
burocracia provocó veinte millones de muertos al proletariado ruso. Esto y la persecución
contra los integrantes de Cuarta internacional
por parte del estalinismo, del fascismo y los
capitalistas, impidió que la Cuarta Internacional se fortaleciera y se colocara a la cabeza
de las revoluciones de posguerra. En los
Estados donde se expropió al capitalismo se
reprodujo la teoría del socialismo en un sólo
país y se frenó la construcción del socialismo.
La burguesía imperialista pudo reconstruir el
capitalismo en el occidente de Europa gracias
al Acuerdo de Yalta, pactado por Stalin.
La burocracia estalinista convirtió a
los Partidos Comunistas de todos los países, en instrumentos para negociar con los
gobiernos burgueses sus intereses. Uno de
los casos más escandalosos y vergonzosos
fue el apoyo que el gobierno soviético y el
Partido Comunista argentino le dieron a la
dictadura argentina de la década del 70, a
cambio de garantizar el comercio de trigo.
La persecusión del estalinismo contra Trotsky culminó con su asesinato en 1940 en
Méjico, decapitando la embrionaria Cuarta
Internacional.
La reconstrucción
de la Cuarta Internacional
Hoy no es suficiente que las masas se
insurreccionen y derroquen gobiernos, como
ha sucedido en esta década en Argentina,
Bolivia y Ecuador. Necesitamos un partido revolucionario que conduzca a los trabajadores
a la toma del poder, a la instauración de un
régimen democrático para los trabajadores
y los pobres y de dictadura contra los ricos
y burgueses para evitar que éstos vuelvan
a tomar el poder. Ese partido tiene que ser
internacional porque la revolución se debe
extender internacionalmente. Por eso desde
la Liga Internacional de los Trabajadores
nos proponemos acercar y unir a los revolucionarios para reconstruir la Cuarta Internacional. En Colombia esa labor la estamos
impulsando desde el Partido Socialista de los
Trabajadores. Invitamos a los trabajadores y
revolucionarios a sumarse a esta tarea.
N° 631 - Agosto de 2008 11
Política
El Gobierno del Polo
Expectativas
frustradas
El segundo gobierno del Polo Democrático en la
capital demuestra que su programa para esta ciudad
es una continuidad del modelo que impusieron
Antanas Mockus y Enrique Peñalosa: Bogotá como
centro financiero y de negocios. La diferencia entre
estas dos administraciones es que mientras Lucho
Garzón utilizó máscara social del Programa Bogotá
Sin Hambre, que se llevó a cabo en asocio con los
hipermercados y le dio la espalda a la economía
campesina de la región, Samuel Moreno ha tenido
como eje de su campaña y de su gobierno el
Sistema Integrado de Transporte Masivo, SITM, que
corresponde de manera abierta con los planes que
para la ciudad tiene el gran capital.
Alcaldía del Polo: Parte I
El gobierno ‘social’ de Lucho dejó
cifras nefastas para los pobres como el hecho de que la inflación de 2007 en vivienda
para los estratos bajos fue de 4,1%, para
los medios 4,6% y para los estratos altos
sólo de 3,8% pues como lo dice el reciente
Informe de Desarrollo Humano de Bogotá
de las Naciones Unidas, en esta ciudad los
más pobres gastan el 24, % de sus ingresos
en vivienda y los ricos destinan sólo el 16%.
Igual que en servicios públicos: los estratos
bajos gastan el 10 por ciento y los altos el
5,5 por ciento.
Otra cifra que muestra la profundización de la desigualdad de Bogotá es que
una familia pobre, según la Encuesta de
Calidad de Vida 2007, dispone de $391.447
mensuales para cubrir sus gastos de salud,
educación, transporte, alimentos, vestuario,
vivienda, servicios públicos y cultura, mientras una familia rica puede llegar a contar
para los mismos gastos con $12’957.700.
En materia de educación, Bogotá
presenta cifras paradójicas como que tiene
casi la tercera parte de las instituciones
de educación superior del país (106 de
321) pero sólo el 11% de los bachilleres
de colegios locales tiene acceso a ella. De
esta Parte I de la administración del Polo
podemos concluir que se mantiene una
profunda desigualdad entre pobres y ricos
en el marco de un favorable sistema de
impuestos que favorece a éstos.
Alcaldía del Polo: Parte II
Para su segunda administración, el
Polo Democrático no usó la máscara social sino que de manera abierta centró su
campaña en el problema de la movilidad
12
N° 631 - Agosto de 2008
Los programas sociales de la Alcaldía del Polo no van más allá del asistencialismo de Uribe.
y en el negocio del metro que después
de la elección de Samuel Moreno Díaz se
convirtió en el escenario de reconciliación
entre el nuevo Alcalde y Álvaro Uribe.
En el Programa de Gobierno Bogotá
Positiva, Moreno Díaz planteaba: “Desarrollaremos un sistema integrado de transporte
que articule: metro, tren metropolitano con
rehabilitación y desarrollo de los corredores férreos, mejora de Transmilenio, la
reorganización del transporte colectivo, taxis,
transporte de carga, transportes especiales,
servicios privados y particulares, la bicicleta
y los pasajeros y peatones… Buscaremos
soluciones potenciando los recursos propios
y gestionando ante diversos organismos los
recursos que se requieren para acometer esta
tarea, la cual consideramos prioritaria”.
Por ello en el Gobierno del Polo la
discusión central ha sido si hay o no
Transmilenio por la carrera séptima o si se
hace primero el metro o el tren de cercanías
cuando la ciudad atraviesa por una crisis
social que le ha quedado gigante a las
medidas asistencialistas del Polo.
De Lucho a Samuel: Bogotá sin diferencia
Lucho se presentó como un candidato que venía de la izquierda pero que
gobernaría con ‘los mejores’, es decir, con la
tecnocracia de las alcaldías anteriores y con
personajes provenientes del conservatismo
como Juan Manuel Ospina. Samuel Moreno
Díaz, en cambio, fue resultado de la consulta
interna de ese partido y contó con apoyos
del MOIR y del representante Wilson Borja.
Moreno Díaz se plantea, entonces, como un
gobierno partidario. De Lucho a Samuel hay
una verdad evidente: sus gobiernos están al
servicio de los grandes inversionistas; y otra
más soterrada: a pesar de sus diferencias son
el programa real del Polo Democrático.
Sin embargo, la crisis política del Polo
llegó en días pasados hasta la Alcaldía,
tuvieron que hacer una semana de negociaciones para que la bancada del PDA
votara la armonización presupuestal que
haría viable el aprobado Plan de Desarrollo
Bogotá Positiva. Los concejales del Polo
mostraron de manera abierta la forma
como están construyendo las tan cacareadas ‘nuevas costumbres políticas para
el país’ reproduciendo las prácticas de los
partidos tradicionales y del uribismo.
Desde su elección, Samuel Moreno
Díaz asumió una actitud servil ante Uribe
Vélez, enviando emisarios para ser recibido
en la Casa de Nariño y de esta manera
saldar las pequeñas diferencias que había
mantenido con el candidato del uribismo
que contrario a lo que podemos pensar se
centraban en la viabilidad del Metro o el
desarrollo de la Fase III de Transmilenio.
La Bogotá negativa y la Bogotá positiva
Después de dos administraciones del
Polo en Bogotá los trabajadores y los sectores populares de la capital podemos decir
que hemos tenido una fuerte dosis de lo que
sería un gobierno del PDA. La crisis social
en la que el desplazamiento y los gobiernos
de Mockus y Peñaloza sumieron a la ciudad
llevó a cierta reacción de sectores como el
magisterio y a la recuperación de la movilización. Fue entonces cuando la burguesía
decidió apoyar a Luis Eduardo Garzón para
contener los efectos de la crisis. Samuel
Moreno Díaz expresa esa continuidad pero
también la cooptación de los liderazgos
del movimiento obrero y popular por el ya
instalado clientelismo del PDA.
Para la militancia de izquierda del
Polo ha sido muy difícil explicar en las bases cómo después de dos administraciones
los problemas de la ciudad sigan allí: No se
ha propuesto una estructura democrática
de participación de las comunidades, los
planes maestros avanzan a favor del SITM,
los únicos planes de vivienda nuevos son
para beneficiar a los desmovilizados del
paramilitarismo y se sigue aumentando
la carga impositiva mientras las empresas
distritales se venden a pedazos a los particulares. La Bogotá Positiva del gobierno
de Samuel Moreno es negativa para las
comunidades que no encuentran la diferencia entre estas y las otras alcaldías.
Antonio Romero
Suplemento
internacional
631
América Latina
Pst
Periódico del Partido Socialista de los Trabajadores
Encuentro Latinoamericano y Caribeño
de Trabajadores
Muchas voces, una sola lucha
Con este lema
se realizó durante
los días 7 y 8 de
julio en la ciudad
brasilera de Betim,
el primer Encuentro
Latinoamericano y
Caribeño de Trabajadores
(ELAC). Esta iniciativa
—impulsada por la
Coordinadora de Luchas
del Brasil (Conlutas), la
Tendencia Clasista y Combativa de
Uruguay, la Central Obrera Boliviana,
la Corriente Clasista CCURA de
Venezuela, Batay Ouvriye de Haití
y la Mesa Coordinadora Sindical
de Paraguay—, encontró eco en
sindicatos y corrientes sindicales
de oposición que en medio de
muchas dificultades han estado al
frente de importantes luchas de los
trabajadores del continente.
Asistieron cerca de 500 sindicalistas y luchadores sociales de Argentina,
Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa
Rica, Ecuador, El Salvador, Haití, México,
Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela (200
de ellos como delegados). Como invitados,
estuvieron militantes de organizaciones sindicales y de la izquierda revolucionaria de Estados
Unidos, Suiza, Suecia, Rusia, Portugal, Irlanda,
Sudáfrica, Estado español, Argentina y Uruguay.
Por fuera de las organizaciones latinoamericanas y caribeñas presentes adquirió especial
relevancia la presencia del ILWU (International
Longshoremen and Warehousemen Union) - Local 10, el sindicato de los trabajadores portuarios
de San Francisco, EE.UU., que tiene un papel
significativo en las luchas y en las marchas por
los derechos de los trabajadores inmigrantes, y
en la movilizaciones contra la guerra imperialista
en Irak y Afganistán, y la de los conductores de
la TMB (Transportes de Barcelona) que venían de
una victoriosa huelga.
Estuvieron presentes dirigentes de huelgas
importantes del sector minero de Perú, Ecuador y
Bolivia, que con luchas heroicas y muy radicales
han venido enfrentando la tercerización, la sobreexplotación y la persecución a la que las transnacionales, con la complicidad de los gobiernos
nativos, tienen sometidos a los trabajadores de
la industria extractiva. Participó igualmente un
sector importante de trabajadores de los medios
de transporte y docentes de casi todos los países
mencionados, destacándose la federación de profesores universitarios de Brasil (ANDES).
El Encuentro se desarrolló con plenarias y
comisiones en dos días de intenso trabajo y en
un clima muy democrático en el que todos los
participantes tuvieron la oportunidad de expresar
sus opiniones y propuestas.
Este no fue un encuentro internacional más de
los tantos que se realizan a menudo convocados por
las direcciones oficiales del movimiento sindical. Fue
un verdadero encuentro en donde primó -como se
puede notar en el Manifiesto y las tareas aprobadas-,
el Internacionalismo, la conciencia de que los trabajadores no tenemos fronteras, que somos una sola
clase a la que nos unen fuertes lazos de hermandad.
La burguesía y el imperialismo están aplicando los
mismos planes y políticas en todas partes, con la
diferencia de que en unos países han avanzado más
y en otros menos por la resistencia de los trabajadores. Por eso un sentimiento se expresó de manera
unánime en todos los participantes: la necesidad de
buscar nuevas formas de coordinación y organización internacional para enfrentar de manera unifica-
Suplemento internacional -
Sigue en la página 2
N° 631 - Agosto de 2008 Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Trabajadores
Viene de la
página 1
da a nuestros
enemigos de
clase. Las burocracias que
hoy dirigen al
movimiento
sindical, no
solo concilian
y capitulan sino que se han convertido en
un obstáculo para que los trabajadores
rompiendo las fronteras que nos han impuesto, podamos encontrar la unidad y la
fuerza para derrotar las políticas que de
manera global aplican la burguesía y el
imperialismo.
Este es un primer paso. El ELAC, se
convierte en una alternativa clasista e internacionalista, muy embrionaria aún, pero
en una alternativa para los luchadores del
continente que no nos resignamos a mirar
de manera pasiva como el capitalismo
conduce a la humanidad a la barbarie.
En este marco de fraternidad se debatió un aspecto político muy importante
para los trabajadores de América Latina:
cual debe ser la posición frente a gobiernos nacionalistas burgueses como el de
Chávez en Venezuela, Correa del Ecuador
o gobiernos de frente popular como el de
Morales de Bolivia o Lula del Brasil. Estos
gobiernos que expresan ciertas contradicciones con el imperialismo, con su discurso
“social” han logrado confundir a muchos
trabajadores, llevando incluso a grandes
sectores a su apoyo incondicional. En esta
situación los trabajadores de Conlutas de
Brasil tienen bastante experiencia pues el
gobierno de Lula que lleva ya dos periodos
y fue el primero de este tipo, ha dado muestras irrefutables de que ha gobernado no
a favor de los trabajadores que lo llevaron
al gobierno, sino del imperialismo y las
transnacionales. La máxima expresión de
ello es la del envío de tropas para invadir
Haití.
Conlutas nació precisamente de la
necesidad de enfrentar al gobierno de Lula
por la aplicación de todas las reformas
neoliberales y en ruptura con la CUT que
se convirtió en su muleta. Sin embargo,
y a pesar de las ilusiones que en estos
gobiernos puedan seguir teniendo vastos
sectores de trabajadores del continente,
el Encuentro aprueba una posición de
llamar a los trabajadores a mantener una
política de independencia de clase y una
disposición a la lucha por sus intereses
más allá de las ilusiones que puedan
tener en estos gobiernos. Los sindicatos
son de hecho frentes obreros en los que
pueden convivir las posiciones políticas
más diversas siempre y cuando sirvan de
instrumentos para la lucha por la defensa
de sus intereses, independientemente de
quién los ataque.
Rosa Cecilia Lemus
Delegada de Unidad
Docente al ELAC
Manifiesto del ELAC
Aprobado en Betim, Brasil - 7 y 8 de julio de 2008
A los
trabajadores
y los
pueblos
de Latinoamérica y el Caribe
El capitalismo en la fase aguda del imperialismo,
para aumentar su tasa de ganancia, ataca cada
vez más a los trabajadores a nivel mundial, en
particular en nuestro continente Latinoamericano
y Caribeño.
René Condori de la
COB (Bolivia).
Didier Dominique de
Batay Ouvriye (Haití).
Orlando Chirino de la
UNT (Venezuela).
Mario Michelena de la
Tendencia Clasista y
combativa (Uruguay).
Julio López de la
Mesa Coordinadora
Sindical(Paraguay).
N° 631 - Agosto de 2008 - Suplemento internacional
En este momento el saqueo de las
riquezas naturales para tratar de salir de
la profunda crisis política y económica por
la que atraviesa el sistema capitalista, es
abierto y brutal. Dilapidan nuestras riquezas
en detrimento de la vida de la población. Un
suelo rico empobreciéndose junto con su
pueblo. Presenciamos la extracción sin límite de las riquezas, el ataque a la biodiversidad, el crecimiento del agronegocio, que
por donde pasa deja un rastro de miseria y
sangre. Expulsa a nuestra gente del campo,
obligándola a vagar por las ciudades con
la angustia de la desocupación. Privatizan
y entregan las riquezas minerales a las
trasnacionales. Hay una degradación total
del medio ambiente, destrucción de selvas,
bosques, ríos, mares y aires. El flagelo del
hambre amenaza a la humanidad con la crisis creada por los precios de los alimentos
por la política imperialista de las multinacionales y de las burguesías nacionales, de
utilizar grandes extensiones de tierra para
cultivos destinados a la producción de biocombustibles, estimulando el monocultivo y
el aumento de los precios de los alimentos,
deteriorando aun más el ya precario valor
adquisitivo de los salarios.
El capitalismo transforma, lo que
debería ser un bien común en un bien
para pocos. Expresión clara de esto son
los intentos de privatizar el suministro de
agua potable.
Además de explotar la mano de obra
barata de forma escandalosa, el capital
impone la pérdida de los derechos anteriormente conquistados. El imperialismo y sus
socios menores, las burguesías nacionales,
exigen y los gobiernos serviles aplican
las reformas neoliberales. Prácticamente
impiden que los trabajadores puedan jubilarse aumentando el tiempo de servicio
a través de las reformas jubilatorias. Con
la flexibilización de las leyes laborales han
precarizado el trabajo, terminaron con la
Dirigentes convocantes del Elac, de izquierda a derech
reglamentación de la jornada de trabajo. En varios
países lo que predominan son los contratos por
tiempo determinado, una gran parte de los trabajadores vive del trabajo informal. Con la reforma
en todos los niveles de la educación pública
buscan transformar nuestra juventud en mano
de obra para el consumo inmediato y aumentar
el control y disciplinamiento sobre las nuevas
generaciones. Países enteros son transformados
en plataformas de exportación, con un régimen
de trabajo análogo a la esclavitud.
Los trabajadores dejan su sudor, su salud
y hasta su vida en la línea de producción por
los ritmos alucinantes de trabajo. Son índices
alarmantes de obreros con secuelas laborales.
En el campo, no es raro asistir a la muerte de trabajadores, muchas veces agotados por las tareas
extenuantes en las labranzas del agronegocio.
Otras veces, en lucha por un pedazo de suelo
donde vivir y criar a sus hijos con dignidad.
Los rasgos culturales de nuestra gente son
ultrajados, pues el capital no reconoce nuestra
diversidad de nacionalidades. En la visión imperialista somos nada más que una masa uniforme
de explotación exponencial. Expresión de esto
es la reciente directiva europea de retorno contra
los inmigrantes que de todos los rincones del
mundo llegan a ella en busca de trabajo y una
vida digna.
Los trabajadores y el pueblo son explotados
como clase y en esta explotación los más afectados son las mujeres, los negros y los pueblos
originarios.
La deuda externa e interna, claramente
inmoral e impagable, sofoca financieramente a la
región impidiendo su desarrollo económico.
Los gobiernos de turno son cómplices de
esta situación, pues son los responsables de la
aplicación de los planes dictados por los organismos financieros internacionales. Son representantes directos o indirectos del imperialismo, sea
este norteamericano, europeo o japonés.
Les quitan a los trabajadores el derecho al
empleo, precarizan el trabajo, les sacan la tierra
a los campesinos, disminuyen las obligaciones
del Estado para con la población pobre con la
privatización de servicios públicos, la tercerización de los empleados públicos, en el llamado
achicamiento del Estado o Estado mínimo. El
Estado se vuelve mínimo para los pobres y
máximo para los ricos.
La aplicación de las llamadas políticas
compensatorias, como la “bolsa familia” en
ha: Brasil, Bolivia, Uruguay, Brasil, Haití, Paraguay, Venezuela.
Brasil o el “plan de emergencia” y “plan equidad”
en Uruguay, son propuestas del Banco Mundial
para contener una posible explosión social. Son
migajas que caen de las mesas llenas de los ricos
para eternizar la miseria.
Pero, a pesar de los ataques y a causa de
ellos, la aplicación de los planes imperialistas
no se ha dado en un manso lago azul. Nuestra
gente resiste heroicamente. Los trabajadores y
el pueblo encuentran las más diversas formas
de enfrentamiento. Son ejemplo de lucha los
maestros de Neuquén y Santa Cruz en Argentina
y Oaxaca en México. Los mineros de Bolivia, Perú
y Chile. Los obreros de la construcción civil del
Brasil y los siderúrgicos de Sidor en Venezuela. O
los campesinos de Perú y Paraguay, los empleados públicos en Uruguay. O el pueblo haitiano en
la resistencia contra la ocupación y las grandes
manifestaciones contra el TLC en Costa Rica.
Frecuentemente las movilizaciones son
traicionadas por la mayoría de las direcciones
constituidas y tradicionales, que hace mucho
abandonaron la lucha y que ya no responden
a las necesidades de la clase. Son viejas direcciones burocratizadas que se abroquelan en las
máquinas sindicales y se vuelven herramientas
inservibles, que al optar por la conciliación en
lugar de la lucha de clases se han vuelto funcionales al aparato de dominación capitalista. Son
agentes de la patronal y el gobierno en el seno
de la clase trabajadora. Para mejor controlar al
movimiento obrero y sindical, éstas burocracias
se han unificado en un gran aparato mundial (la
CSI, hija directa de la CIOLS y de la CMT, y en
la región la CCA hija de la CLAT y la ORIT, viejas
centrales pro imperialistas y patronales)
Las luchas son atomizadas, sin la necesaria
unificación en cada sector, las movilizaciones
se producen aisladamente. Sin embargo, son
luchas muchas veces radicalizadas, de mucha
valentía. Esto es una demostración cabal de la
falta de una dirección consecuente, que pueda
unificar las movilizaciones. Se hace apremiante
construir nuevas herramientas de lucha, organizaciones obreras independientes y autónomas
del imperialismo, las burguesías, el Estado, sus
gobiernos y los partidos.
La juventud estudiantil, con movilizaciones
multitudinarias ha protagonizado memorables
luchas. Son universitarios, estudiantes secundarios y estudiantes técnicos que ocupan las calles,
plazas, campus, liceos, escuelas técnicas y rectorados, exigiendo mejoras en los contenidos de
la enseñanza, que apunten a la formación
de hombres y mujeres críticos, comprometidos con los cambios de fondo, porque la
educación no es una mercancía.
En un intento de contener las luchas,
los gobernantes atacan brutalmente a los
trabajadores y a la juventud de nuestra
región. Niegan el derecho de huelga y
negociación, impiden el derecho a la
sindicalización, despiden trabajadores y
usan la fuerza policial y todo el aparato
represivo del Estado. Cuantas veces el
suelo de nuestra tierra fue manchado con
la sangre de nuestra gente por las armas
oficiales o paramilitares. Otras veces se
llevan a nuestros activistas a los tribunales
o a la cárcel, en un intento de criminalizar
a los movimientos reivindicativos y de resistencia, llegando a extremos tales como
el genocidio en Colombia.
Para garantizar mejor la explotación
de las riquezas y de la mano de obra
barata, el imperialismo está militarizando
el continente. En algunos países con la
implantación de bases militares norteamericanas, con las maniobras conjuntas en
los países del cono sur y la reactivación
de la IV Flota.
En Haití, bajo el falso manto democrático de la ONU, usan tropas del propio
continente aprovechando la identidad latinoamericana y con la máscara de la ayuda
humanitaria para reprimir mejor.
La intervención económica, política y
militar de las potencias imperialistas en la
vida nacional de los países de la región es
tan contumaz, que podemos afirmar que no
existe soberanía en los países de Latinoamérica y el Caribe, lo que se demuestra
con el intento de dividir a Bolivia.
Entendemos que para acabar con
la explotación y la miseria que angustia
a nuestro pueblo, se hace necesario
proclamar una segunda independencia
continental, una independencia verdadera
que libere a la clase trabajadora del yugo
del capital, que transforma Latinoamérica
y el Caribe en un territorio libre de la opresión y la explotación, que haga de nuestra
gente un pueblo soberano. Una segunda
independencia continental rumbo a la construcción de una sociedad sin explotados ni
explotadores.
No existe un camino intermedio: para
romper con el imperialismo es necesario
romper con el capitalismo y avanzar hacia
el socialismo con la expropiación de las
multinacionales y la interrupción del pago
de las deudas a los banqueros.
Por todo eso el ELAC llama a la unidad
de todos los luchadores del continente
para resistir los ataques del capital, sea
éste imperialista o nacional. Llama a la
integración en la lucha a todas las organizaciones que sean protagonistas de estos
enfrentamientos en la ciudad o en el campo.
Este Encuentro inicia la construcción de
un espacio latinoamericano y caribeño de
trabajadores, que busque la unificación
¡Somos muchas voces,
una única lucha, un solo pueblo!
1. Contra la explotación y la opresión de los trabajadores y
el pueblo
2. Por empleo y trabajo digno para todos
3. Contra la criminalización de los movimientos sociales.
Abajo la represión a las luchas y organizaciones de los
trabajadores, los despidos y las amenazas. Condenamos la
penalización, la persecución y el genocidio en Colombia
4. Por la independencia de clase. Por organizaciones
obreras independientes y autónomas del imperialismo, las
burguesías, el Estado, los gobiernos y los partidos. Por la
libertad sindical
5. Unidad con los trabajadores de todo el mundo
6. Por alimentos baratos y para todos. Por la reforma agraria.
Por la nacionalización del comercio exterior de los alimentos
con control de los trabajadores
7. Contra la discriminación de los pueblos originarios, de las
mujeres, los negros y los homosexuales.
8. Contra las reformas neoliberales
9. Por la nacionalización sin indemnización y control de los
trabajadores, de los recursos naturales en Latinoamérica y
el Caribe (hidrocarburos, metales preciosos, hierro, agua,
biodiversidad y otros). No a las empresas mixtas y por la renacionalización sin indemnización, cien por ciento estatal.
10. Contra las privatizaciones de los servicios públicos,
la educación, la salud, la seguridad social, las empresas
estatales, el agua y por la reestatización de las empresas
privatizadas.
11. Por el no pago de las deudas externas e internas
12. Contra los Tratados de Libre Comercio (TLC) o sus similares (TIFA, Tratados de protección de inversiones, etc.) en
Latinoamérica y el Caribe. No al MERCOSUR.
13. Contra las centrales colaboracionistas
14. Fuera las tropas extranjeras de Haití
15. Fuera el imperialismo de Latinoamérica y el Caribe, de
Irak, Palestina, Afganistán y de todos los lugares donde
tiene presencia militar. No al bloqueo a Cuba. No al intento
imperialista y de la oligarquía de dividir a Bolivia.
16. Por una segunda independencia, verdadera y soberana.
Por la autodeterminación de todos los pueblos oprimidos.
de las luchas de los trabajadores y de la
juventud de este inmenso territorio. Un
espacio común y plural de discusión, de
socialización de las elaboraciones y de unificación de las luchas, que sea democrático,
clasista y combativo, pues solo así podrá
responder a las necesidades que el fulgor
de la lucha impone.
¡Viva el internacionalismo proletario!
¡Viva la lucha de los trabajadores
de Latinoamérica y el caribe!
¡Viva la unidad de los pueblos de la región!
¡Viva la unidad de los trabajadores
de todo el mundo!
Suplemento internacional -
N° 631 - Agosto de 2008 Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Trabajadores
Tareas votadas
1. Este Encuentro ha manifestado la necesidad
de que se lleven a la acción aquellos puntos
del programa de lucha que hemos aprobado,
si queremos mostrar que hemos iniciado un
camino diferente al de los encuentros de las
direcciones burocráticas.
2. Esta manifestación hace imprescindible que
definamos acciones que partan de los problemas
y necesidades más sentidas de los trabajadores
y pueblos de Latinoamérica y El Caribe y tenga
en cuenta la dimensión real de las fuerzas que
participan y adhieren al Encuentro.
3. En consecuencia proponemos la realización
de una campaña central contra la criminalización, que tenga como centro la situación en
Colombia y a ella se sume la situación de trabajadores y luchadores populares asesinados,
presos, con juicios, despedidos de cada país, y
una semana de lucha
4. Para la campaña contra la criminalización
daremos los siguientes pasos:
a. Contestar el saludo enviado por el MOVICE (Movimiento de Víctimas de Crímenes
de Estado en Colombia) al Congreso de
Conlutas y a este Encuentro planteándole
que tomamos como nuestras las tareas que
allí plantean y les proponemos que llamen a
una movilización continental hacia fines de
noviembre con el compromiso del ELAC de
impulsarla y realizarla en todos los países
que a él adhieren.
b. Con la respuesta positiva, definiríamos con
precisión como realizar la campaña.
5. La semana antiimperialista la realizaríamos
en el mes de octubre, aprovechando la fecha
del descubrimiento de América y adquiriría las
características que permitan la situación en
cada país y la fuerza de las organizaciones del
ELAC y de aquellas que ganemos para que se
sumen a esta tarea, incluyendo desde actos,
movilizaciones, petitorios, conferencias, charlas,
etcétera y actos antiimperialistas que tenga
como consigna central la exigencia de ¡Fuera
las tropas extranjeras de Haití!
6. El país sede sería el encargado de coordinar
la realización de ambas campañas.
¿Qué es
Del 2 al 6 de julio se realizó el primer congreso de
la Conlutas. Del primero al último día se escuchaba
en el polideportivo de Bettin (Minas Gerais) la voz
unísona de 4.000 delegados entre oficiales, fraternales e invitados. “¡Soy de Conlutas, soy radical,
y no apoyo al gobierno federal!”; Esta consigna
ilustra muy bien lo que es esta organización de los
trabajadores brasileros, pues nació precisamente
como una Coordinadora de Luchas de todos aquellos sindicatos que tuvieron que enfrentar y aún
enfrentan los planes neoliberales del gobierno de
Lula, al que muchos de ellos llevaron al poder con
su voto, con la ilusión de que era su gobierno.
De manera similar a lo que ha ocurrido
con gobiernos de este tipo en varios países de
America Latina, las burocracias de los sindicatos,
no solo hacen campaña por ellos sino que han
abandonado el principio de la independencia de
la clase trabajadora, convirtiendo los sindicatos
en apéndices del gobierno y en bomberos de las
luchas de los trabajadores que comienzan a enfrentarlos y a romper con ellos en la medida que
se dan cuenta de que siguen aplicando los planes
burgueses e imperialistas de la misma manera y
hasta más efectiva que los anteriores.
Conlutas organiza a todos los sindicatos que
luchan, a oposiciones sindicales, a organizaciones
sociales y estudiantiles, es decir es una verdadera
coordinadora alternativa a la CUT pues ésta apo-
Encapuchados atacan sede de
Conlutas en São José dos Campos
Los invasores pretendían impedir la fundación de la
asociación de obreros de la construcción civil de la Revap.
Un crimen bárbaro contra la libre organización de los trabajadores.
El viernes 1 de agosto, estaba convocada la asamblea para la fundación de la asociación de los trabajadores tercerizados de la construcción civil de la Revap, la
refinería de la Petrobras en São José dos Campos (SP).
Los obreros resolvieron fundar una asociación porque el
sindicato del sector, ligado a la CUT, es ampliamente repudiado por la base y no representa los intereses de los
trabajadores.
Ataque brutal
La asamblea comenzó a las 18 horas en la sede de
la Conlutas, en el centro de São José. A las 18.10, cuando ya había 70 trabajadores en el lugar y otros estaban
llegando, cerca de 60 hombres invadieron violentamente
el local. Los testigos afirman que los invasores llegaron al
lugar en un ómnibus. Encapuchados y portando armas de
fuego de grueso calibre, depredaron el local y los autos
estacionados. “Estaban con escopetas, ametralladoras,
bombas, y todo tipo de armas; llegaron a tirar y soltar petardos contra los trabajadores”, afirmó José Donizete de
Almeida, de la Coordinación de la Conlutas del Vale do
Paraíba.
Un obrero fue alcanzado por un tiro en la mano.
Los hombres encapuchados también robaron el acta, el
estatuto y los demás documentos de la asamblea, demostrando la clara intención de impedir la fundación de
la asociación. Permanecieron diez minutos en el local y
huyeron, dejando detrás un rastro de destrucción y una
víctima herida.
“Exijo una investigación profunda sobre ese ataque
contra la libre organización de los trabajadores”, afirmó
Donizete. La organización de la asociación iba contra muchos intereses. “La fundación de la asociación desagradaba a la Petrobrás, las contratistas y el sindicato de la
Construcción Civil, ligada a la CUT”, denunció Donizete.
A pesar del ataque y del secuestro de los documentos, se fundó la asociación. “No va ser esto lo que nos va
a amedrentar, estamos con la cabeza erguida y fundamos
la asociación, incluso con lo sangre de los trabajadores”,
declaró el dirigente de la Conlutas que, además llamó a
todas las entidades del movimiento sindical y popular a
repudiar este bárbaro ataque.
Victoria contra los patrones y la CUT
ya de manera incondicional al gobierno. En su
congreso aprobaron unos estatutos recogiendo lo
mejor de la tradición democrática de la historia del
movimiento obrero, unos principios que parten del
reconocimiento de la clase obrera como una clase
independiente de la burguesía y sus organizaciones políticas y gremiales, de la iglesia y del Estado,
una plataforma antiimperialista y anticapitalista y
una forma de organización que hacia el futuro
podrá transformarse en una central que sirva
de alternativa clasista a las podridas burocracias
oficiales y que admita en su seno a otro tipo de
organizaciones sociales que compartan sus principios y fundamentalmente que estén en la lucha
contra el capitalismo. También se aprobó dentro
de la plataforma el rescate del internacionalismo
proletario.
Informes en: www.elac.org.br - www.elsocialista.org
Contactos: pstcolombia@yahoo.com
Brasil
N° 631 - Agosto de 2008 - Suplemento internacional
Los trabajadores de la construcción civil de la Revap
protagonizaron una de las principales movilizaciones
obreras de este primero semestre. Yendo contra la dirección del propio sindicato, ligado a la CUT, los trabajadores
buscaron el apoyo de la Conlutas para realizar una fuerte
huelga. La movilización duró un mes y terminó con una
contundente victoria.
La Petrobrás y las contratistas, sin embargo, volvieron al ataque. En las últimas semanas, anunciaron centenares de despidos, incluyendo a los principales dirigentes
de la huelga. La dirección de la Petrobras llegó a llamar y
autorizar la entrada en la refinería de la tropa de choque
de la policía, para reprimir una manifestación de los obreros contra los despidos.
Las movilizaciones reforzaron para los trabajadores la
necesidad de una organización alternativa al sindicato cutista, ampliamente repudiado por la base. El sindicato de
la CUT descuenta mensualmente el 1% de los salarios de
todos los trabajadores. Esto le garantiza un ingreso que
sobrepasa un millón de reales al año (más de 600.000
dólares), aunque el sindicato tenga muy pocos afiliados.
De ahí se puede tener una idea de los intereses que
están contra la organización independiente de los obreros
de la construcción de la refinería.
Diego Cruz, Brasil.