Cómo lidiar con absolutos: La religión, el ambiente operacional y el

MARZO-ABRIL 2011
EDICIÓN HISPANOAMERICANA
MARZO-ABRIL 2011
Agencia de EUA para el Desarrollo Internacional
http://militaryreview.army.mil
Cómo lidiar con absolutos: La religión, el ambiente
operacional y el arte del diseño
Integrantes de la Fuerza de Tarea 1 de Miami-Dade rescatan a una niña de dos año de edad de los escombros de un edificio
derrumbado en Haití. La USAID desplegó una escuadra de la Fuerza de Tarea 1 de Miami-Dade como parte de la respuesta
integral de Estados Unidos en reacción ante el terremoto que sacudió a Haití el 19 de enero de 2010.
Approved for public release; distribution is unlimited
EDICIÓN HISPANOAMERICANA
PB-100-11-03/04
Headquarters, Department of the Army
PIN: 100789-000
Teniente Coronel Prisco R. Hernández, Ph.D., Componente de Reserva del Ejército de EUA p. 2
Respuesta ante situaciones de desastre en el extranjero:
Observaciones de la Fuerza de Tarea Conjunta-Haití p. 11
Teniente General P.K. (Ken) Keen, Teniente Coronel Matthew G. Elledge, Teniente Coronel Charles W. Nolan, y
Teniente Coronel Jennifer L. Kimmey, Ejército de EUA
Visión crítica sobre el futuro de las escuelas de comando
y estado mayor p. 71
Brigadier (R) Jaime García Covarrubias, Ejército de Chile
CENTRO DE ARMAS COMBINADAS, FUERTE LEAVENWORTH, KANSAS
Teniente General
Robert L. Caslen, hijo
Comandante,
Centro de Armas Combinadas (CAC)
Coronel John J. Smith
Director General
Redacción
Marlys Cook
Editora Jefe, Edición en inglés
Mayor Kevin Cutright
Gerente de Producción
Miguel Severo
Jefe, Ediciones en Idiomas Extranjeros
Administración
Linda Darnell
Secretaria
Ediciones en Idiomas
Extranjeros
Paula Keller Severo
Traductora Asistente
Michael Serravo
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Edición Hispanoamericana
Albis Thompson
Ronald Williford
2 Cómo lidiar con absolutos: La religión, el
ambiente operacional y el arte del diseño
Teniente Coronel Prisco R. Hernández, Ph.D., Componente
de Reserva del Ejército de EUA
Mi discusión aquí examina los efectos de la religión sobre el ambiente
operacional y cómo los planificadores y comandantes pueden usar el
concepto de Diseño para lograr el conocimiento situacional más profundo
del papel que juega la religión en la motivación y justificación de acciones
en este ambiente.
11 Respuesta ante situaciones de desastre en
el extranjero: Observaciones de la Fuerza de
Tarea Conjunta-Haití
Teniente General P.K. (Ken) Keen, Teniente Coronel
Matthew G. Elledge, Teniente Coronel Charles W. Nolan,
y Teniente Coronel Jennifer L. Kimmey, Ejército de EUA
La destrucción en Haití producida por el terremoto de magnitud 7,0
grados en la escala de Richter ocurrido el 12 de enero de 2010 dio lugar a
la iniciativa más extensa y de mayor envergadura de las fuerzas militares
de EUA en una operación de socorro en casos de desastre en el extranjero.
25 Cómo mitigar la interacción con líderes clave
General de División Richard C. Nash, Guardia Nacional de
Minnesota
Capitán Eric P. Magistad, Guardia Nacional de Minnesota
Traductores/Editores
Edición Brasileña
Flavia da Rocha Spiegel Linck
Shawn A. Spencer
Traductores/Editores
Asesores de las Ediciones
Iberoamericanas
Coronel Cristian E. Chateau
Oficial de Enlace del Ejército de Chile
ante el CAC y Asesor de la Edición
Hispanoamericana
Coronel Douglas Bassoli
Oficial de Enlace del Ejército Brasileño
ante el CAC y Asesor de la Edición
Brasileña
Foto de portada: Un Teniente Primero
del Ejército de EUA y su intérprete
hablan con un afgano durante una
patrulla en la aldea de Kandigal,
Afganistán, 15 de diciembre de 2009.
Ejército de EUA, Mayor T.G. Taylor, 4ª División de
Infantería
Las iniciativas mediáticas en el área de operaciones de la División
Multinacional-Sur ocurrieron con articulada rapidez en vías a la transición
de las fuerzas de EUA en Irak, el 30 de junio de 2009.
35 Cómo controlar el dominante terreno
humano: Identificando las oportunidades
culturales en una insurgencia
Mayor Mark J. Broekhuizen, Cuerpo de Infantería de
Marina de EUA
Recientemente, el General David Petraeus dijo, “El punto central de toda
estrategia de contrainsurgencia debe centrarse en el hecho de que el
terreno decisivo constituye el terreno humano, y no la altura o el vado
del río”.
42 Cómo identificar el centro de gravedad
del Programa de mentorización afgano
Mayor David H. Park, Ejército de EUA
Con frecuencia escuchamos que los mentores estadounidenses hablan
del “acierto afgano”. Gran parte de los mentores citarían lo siguiente:
“Es mejor que los afganos lo hagan de una manera aceptable a que
usted lo haga a la perfección.
Edición Hispanoamericana
Revista profesional del Ejército de EUA
Publicada por el Centro de Armas Combinadas
Fuerte Leavenworth, Kansas 66027-2348
TOMO LXVI MARZO-ABRIL 2011 NÚMERO 2
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email: [email protected]
52 El planteamiento del Ejército de EUA para la asistencia de la
fuerza de seguridad
General de Brigada Edward P. Donnelly, Ejército de EUA; Coronel Mike Redmond,
Ejército Británico; y Mayor Bill Torrey, Ejército de EUA
Mientras la institución castrense estadounidense encara los desafíos en la primera mitad del siglo XXI, varias
tendencias mundiales —globalización, disponibilidad de la tecnología, crecimiento demográfico, urbanización,
aumento de la demanda de recursos, cambio climático y proliferación de armas de destrucción masiva— moldean
el ambiente de seguridad internacional.
59 Liderazgo nocivo: Segunda parte
Coronel (retirado) George E. Reed, Doctor en Filosofía, Ejército de EUA y
Teniente Coronel (retirado) Richard A. Olsen, D.Min., Ejército de EUA
Pregúntele a un grupo de oficiales y suboficiales militares si han tomado en cuenta dejar el servicio militar
debido a la manera en que un supervisor los ha tratado, y según el tiempo en servicio, de un tercio a todos
ellos, levantarán las manos para decir que sí.
68 El desafío del liderazgo en el ambiente interinstitucional
William J. Davis, hijo, Doctor en Filosofía
A fin de tratar distintos asuntos referentes a los compromisos en el exterior a través del alcance de las
operaciones militares, se requiere de numerosas dependencias federales.
71 Visión crítica sobre el futuro de las escuelas de comando y
estado mayor
Brigadier (R) Jaime García Covarrubias, Ejército de Chile
Por mi experiencia profesional pasada tengo una especial preocupación por la preparación del oficial de estado
mayor, la que se ha visto alimentada por mis tareas docentes de los últimos casi 10 años.
77 Cómo controlar la bestia interior: La clave del éxito en los
campos de batalla del siglo XXI
Mayor Douglas A. Pryer, Ejército de EUA
¿Qué quiero que hagan?, rugió el comandante de brigada en una voz raspante. ¡Quiero que los maten! Era el
14 de noviembre de 1997, y la 3ª Brigada (la “Brigada de Hierro”) de la 4ª División de Infantería participaba
en un “Experimento Operativo Avanzado” en el Fuerte Hood, estado de Texas.
George W. Casey, Jr.
General, United States Army
Chief of Staff
Official:
JOYCE E. MORROW
Administrative Assistant to the
Secretary of the Army 0633905
Military Review--Publicada bimestralmente en inglés, español y portugués, así como trimestralmente en Árabe por el Centro de
Armas Combinadas (CAC) del Ejército de EUA, Fte. Leavenworth, Kansas. Los fondos para su publicación han sido autorizados por el
Departamento del Ejército con fecha 12 de enero de 1983. Porte pagado por circulación controlada en Leavenworth, Kansas 66048
y Kansas City, Missouri 64106. Teléfono en EUA: (913) 684-9338, FAX (913) 684-9328. Correo Electrónico (E-Mail) leav-milrevweb@
conus.army.mil. La Military Review puede ser leída también en la Internet, en el website: http://militaryreview.army.mil. Los artículos
en esta revista aparecen en el índice de PAIS (Servicio Informativo de Asuntos Públicos), Índice de Idiomas Extranjeros. Las ideas
expuestas en esta revista son propias de los autores y, a menos que se indique lo contrario, no reflejan necesariamente las opiniones
del Departamento de Defensa ni de sus agencias.
Military Review Hispano-American (in Spanish) (US ISSN 0I93-2977) (USPS 009-355) is published bimonthly by the U.S. ARMY, CAC, Ft.
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Cómo lidiar con absolutos: La religión, el
ambiente operacional y el arte del diseño
Teniente Coronel Prisco R. Hernández, Ph.D., Componente de Reserva del Ejército de EUA
Recientemente, el Ejército de EUA se ha
dado cuenta de la necesidad de una comprensión
más amplia de los ambientes complejos en
que opera. Consecuentemente, el Ejército está
institucionalizando una metodología más integral
que busca comprender las situaciones con mayor
alcance y profundidad, con la finalidad de
encontrar soluciones más profundas y duraderas
para problemas complejos. Este proceso,
conocido como Diseño, busca comprender
mediante la “estructuración” de una situación
dada dentro de un contexto. Si cambia la
situación, los planificadores “reestructurarán” una
perspectiva contra un contexto más relevante. Los
expertos en Diseño no solo incluyen los factores
militares, políticos y ambientales tradicionales en
sus análisis y síntesis, sino también en áreas más
amplias del empeño humano tales como historia,
cultura, sociedad y religión.3
El método del Diseño es útil para los
planificadores estratégicos solo si facilita una
comprensión más precisa de la realidad y, por
consiguiente, fomenta modificaciones favorables
en los planes operacionales. El comprender
plenamente el rol que juega la religión en una
situación o suceso dado va más allá de una
sencilla comprensión racional. Esto incluye
aceptar y comprender otras modalidades de
percepción, intercambio y disertación humana.
Estas modalidades incluyen la empatía emocional
y consideración de opiniones ajenas— incluso
las opiniones que se encuentran fuera de
los parámetros de la lógica, racionalidad,
percepciones e intuiciones tradicionales del
Occidente.
Los planificadores suelen abordar su trabajo
de manera rigurosamente lógica, metódica y
centrada en procesos, que es mejor ejemplificada
por los procesos formalizados de estado mayor
militares tales como el Proceso de Planificación
de Operaciones Conjuntas y el Proceso de Toma
de Decisiones Militares del Ejército de EUA.
Una metodología basada en procesos puede ser
muy útil en las acciones directas (lineales), tales
como las operaciones de fuerza contra fuerza.
El Teniente Coronel Prisco R. Hernández, Componente de
la Reserva del Ejército de EUA, es profesor adjunto en la
Dirección de Programas Postgrados de la Escuela de Comando
y Estado Mayor del Ejército de EUA, Fuerte Leavenworth,
Kansas. Cuenta a su haber con una Maestría de la Universidad
de Indiana—Bloomington y un Doctorado de la Universidad
de Wisconsin—Madison. Ha publicado numerosos artículos y
análisis literarios en revistas profesionales.
Hirió pues Josué toda la región de las
montañas, y del mediodía, y de los llanos, y de
las cuestas, con todos sus reyes, sin quedar nada;
todo lo que tenía vida mató, de la manera que el
SEÑOR Dios de Israel lo había mandado.1
——Josué 10:40
Y cuando hayan pasado los meses inviolables,
matad a los asociadores donde quiera que los
halléis. Capturadlos, sitiadlos y tendedles toda
clase de emboscadas; pero si se retractan,
establecen el salat (el rezo) y entregan el
zakat (el tributo), dejad que sigan su camino.
Verdaderamente Alá es Perdonador y Compasivo.2
——Corán, 9:5
M
I DISCUSIÓN AQUÍ examina
los efectos de la religión sobre el
ambiente operacional y cómo los
planificadores y comandantes pueden usar el
concepto de Diseño para lograr el conocimiento
situacional más profundo del papel que juega
la religión en la motivación y justificación de
acciones en este ambiente.
El diseño y movilizaciones
ideológicas
2
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
RELIGIÓN
La Batalla de Las Navas de Tolosa. Alfonso X, Cantigas de
Santa María (cerca de 1260 -1270). T.l.1 fol. 92, Madrid,
Biblioteca Nacional.
Sin embargo, dichas metodologías basadas
en procesos son inadecuadas en las acciones
centradas en la comunidad, en las cuales el uso
de la fuerza tienen efectos de segundo o tercer
orden (o mayores) que, frecuentemente, socavan
los resultados deseados. Si los planificadores
buscan comprender un sistema humano en
el cual la religión juega un rol significativo,
necesitan recordar la complejidad inherente
de la experiencia religiosa individual y sus
muchas dimensiones sociales. En concreto, los
planificadores y pensadores que participan en
el proceso de Diseño deben tener en cuenta las
siguientes pautas al evaluar el posible efecto que
puede surtir la religión en el ambiente estratégico
u operacional.
La religión como una presencia
en el ambiente operacional
Si bien se han usado muchas religiones
para promover objetivos políticos, sociales o
espirituales, me concentro en tres religiones
monoteístas —judaísmo, cristianismo e Islam.
Estas religiones tienden a ser dogmáticamente
exclusivistas. Tipifican a las personas en
creyentes y no creyentes. Esta cosmovisión
bifurcada suele crear una mentalidad “nosotros
contra ellos”, que puede fomentar las condiciones
para justificar el uso de la fuerza contra los que
no han aceptado la “verdad”.
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
El judaísmo originado como la religión de
un grupo étnico —las doce Tribus de Israel. A
lo largo y ancho de su historia, el judaísmo ha
retenido su carácter exclusivista. No ha estado
específicamente deseoso de convertir a otros. En
su lugar, se ha concentrado en la preservación
de la pureza de sus creencias y la integridad
de sus tradiciones en medio de un ambiente a
menudo hostil.4 A diferencia del judaísmo, el
cristianismo ha sido una religión apostólica
desde su inicio.5 Una consecuencia natural del
judaísmo se desarrolló mediante la conversión
de otros a sus creencias. En primer lugar, atrajo
a los convertidos de la comunidad judía, sin
embargo, muy pronto acogió a forasteros. Del
mismo modo, el Islam ha sido una religión
misionera desde su inicio.6 Se expandió mediante
la conversión de paganos y cristianos a sus
creencias. El aspecto misionero del cristianismo
y del Islam es importante porque demuestra
un deseo de convertir a los pocos ilustrados
a la “única religión verdadera”. El creyente
no llega a aceptar al “otro” como es, sino que
busca cambiarlo por su propio bien. Si no se
puede convertir al “otro”, los seguidores de
las religiones históricamente misioneras han
demostrado una tendencia a desestimar, rechazar
o, incluso, destruir a este “otro”.
La tenacidad de la religión
Los dogmas religiosos no son influenciados por
la prueba racional. Significativamente, tampoco
son influenciados por la refutación racional.
Los creyentes aceptan los axiomas religiosos
como “verdaderos” por medio del proceso
de “creencia” —es decir, el acto psicológico
de aceptar que algunos presumidos “hechos”
corresponden a la verdad con base en un “salto
de fe”. Este proceso no es racional ni irracional.
Puede ser descrito como supra-racional porque
su objeto (el conocimiento del absoluto) y sus
medios (la percepción mediante la fe) van más
allá del alcance de la razón.7 Sin embargo, la
razón juega un rol en la religión. Una vez que
se aceptan las “verdades”, los creyentes usan
la lógica inductiva y deductiva para especular,
ampliar, esclarecer, comentar, cuestionar y
afirmar estas creencias. Lamentablemente, la
razón también puede servir para justificar la
violencia y la guerra en nombre de la fe religiosa.
3
Algunos antropólogos proponen un componente religioso para la naturaleza humana.
Sugieren que un mecanismo interno inherente en
la naturaleza humana puede llevarnos a buscar
explicaciones para las paradojas y limitaciones
humanas a fin de lidiar con la desesperanza que
engendra la mortalidad. Dicho mecanismo nos
impulsa a buscar respuestas a las preguntas fundamentales.8 Una explicación puramente sobrenatural de estos deseos transcendentales genera
valores y una cosmovisión consistente con creencias religiosas específicas. Tal idea fue expresada
genialmente por San Agustín de Hipona: “Nos
has creado para ti, Señor, y nuestro corazón está
inquieto hasta que descanse en Ti”.9 La religión
es un fenómeno casi universal. Esto significa que
probablemente sería un factor, a veces un factor
muy significativo, en situaciones que implican la
seguridad nacional.
En la sociedad contemporánea estadounidense,
la fe religiosa es, en gran parte, una cuestión
personal. Los estadounidenses encuentran difícil
concebir a la religión como un factor motivador en
la guerra. Sin embargo, si se examina en una larga
perspectiva histórica, el impacto social de la creencia religiosa ha sido enorme. Si analizamos los
patrones de la historia mundial, no cabe la menor
duda de que las sociedades humanas han sido profundamente moldeadas por la creencia religiosa. En
el actual estado de asuntos que han existido en “el
Occidente” desde el siglo XIX, donde prevalecen
el laicismo y una actitud de indiferencia o hasta de
hostilidad ante las creencias religiosas, en términos
generales, es atípico de la historia humana.
Incluso el marxismo, con su evaluación de la
religión tradicional en función de “el opio de los
pueblos”, no extinguió la necesidad humana de
creencias. En su lugar, comenzó un período en el
cual millones de personas practicaron un tipo de
ideología materialista y atea, una “religión” caracterizada por sus propios dogmas, ortodoxias, herejías y santos. El capitalismo, con su énfasis en el
consumo material y la carencia de todo ideal que no
fuera la búsqueda de beneficios y riqueza, incluso
ofrece menor grado de satisfacción religiosa que
el socialismo. Si bien algunos intelectuales en el
Occidente han declarado que “Dios está muerto”
y han decidido vivir con la consiguiente ansiedad,
esto no ha sido una reacción generalmente aceptada
al impulso religioso ubicuo.10
4
La importancia de la religión
La religión es primordialmente importante
porque ofrece respuestas a las preguntas
fundamentales de la existencia humana. Sin
embargo, más allá de este objetivo escatológico
y metafísico, la religión provee normas morales
y éticas para la vida tanto individual como
colectiva. Además, muchas religiones incorporan
en sus prácticas normas sociales dotadas con una
considerable autoridad moral. Este aspecto de
la religión es importante desde el punto de vista
colectivo. Muchos alegarían que la posición de
las mujeres en el Islam, y en un menor grado
en el judaísmo y cristianismo, procede de las
normas culturales que han ganado una fuerza casi
religiosa. No obstante, también es importante el
hecho de que otros consideran estas normas como
partes integrales de sus sistemas de creencias.
Además de los principios teológicos, la
mayoría de las religiones y, con certeza, las tres
grandes religiones monoteístas, han desarrollado
o adoptado una determinada cosmovisión.
Esta cosmovisión implica una cosmología, una
antropología y uno o más modelos para la vida
social. Estos forman el contexto dentro del cual
la tradición religiosa acepta, rechaza o modifica
nuevas ideas. Los hallazgos, especialmente en
las ciencias físicas y biológicas, han demostrado
ser un desafío para la religión porque han
ofrecido explicaciones racionales de fenómenos
naturales y humanos que no dependen de
una cosmovisión religiosa. El conflicto que
existe entre las cosmovisiones con base en la
religión y las ciencias es mayor cuando el punto
de vista religioso implica una interpretación
fundamentalista de la Sagrada Escritura. Un
ejemplo es la permanente polémica entre la teoría
científica de la evolución y las teorías de algunos
grupos cristianos sobre el diseño inteligente.11
La religión y la guerra
Por lo general, hoy en día a la religión se
le considera como una fuerza para la paz. Sin
embargo, a lo largo de la historia, ha servido para
justificar la guerra, o incluso como arma de guerra.
¿Cómo es que está “movilizada” para la guerra?
Ciertas condiciones deben existir si la religión ha
de usarse como un arma eficaz.
En primer lugar, debe existir una comunidad
de creyentes que esté dispuesta a tomar acciones
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
RELIGIÓN
colectivas con base en su creencia común.
Por ejemplo, durante la Edad Media, la gente
se identificó no por el origen étnico sino,
principalmente, por su afiliación religiosa —como
cristianos, musulmanes o judíos.12 En la actualidad
hay una situación similar en los Balcanes, donde
los pueblos del mismo origen étnico, que hablan
el mismo idioma y, en esencia, comparten una
cultura, se distinguen exclusivamente con base
en la religión. Lo mismo ocurre en otras áreas
del mundo tales como Indonesia y algunas
partes de África. Si bien una de las virtudes más
comúnmente reconocidas del Islam es que no
discrimina con base en la raza u origen étnico,
la cosmovisión ortodoxa islámica se basa en una
discriminación religiosa entre los creyentes, los
no creyentes y el “Pueblo de Israel”.13
Otra condición necesaria es que el grupo en
cuestión debe percibirse oprimido y que la religión
ofrece una opción para la liberación. Por ejemplo,
un tema común expresado por el grupo militante
Hermandad Musulmana, es que los musulmanes
fueron colonizados y oprimidos por el Occidente
por no haber sido fieles a las prácticas islámicas.
Por ende, la solución a su grave condición es la
de volver a las estrictas prácticas del Islam. El
mismo Dios resarcirá toda injusticia percibida.
Si bien las condiciones antes discutidas son
necesarias para el uso de la religión como arma,
su existencia no es suficiente; no garantiza que
esto ocurrirá. Simplemente crean la posibilidad.
El uso real de la religión como arma se da como
resultado de una decisión humana o series de
decisiones —criterios de que las condiciones
o creencias no predeterminan. La religión se
convierte en un arma de guerra cuando se usa para
justificar la violencia armada. Dicho uso puede
ser, ya sea, explícitamente concebido por líderes
religiosos o como resultado de una interpretación
específica a algunas frases de la Escritura Sagrada
o comentarios de líderes religiosos expresados por
otros. De todas formas, la religión se convierte
en un arma porque sirve como una motivación
poderosa para la acción violenta.
Las dos tendencias principales que
facilitan el uso de la religión como un arma
son el fundamentalismo y el proselitismo.
El fundamentalismo promueve un marco de
referencia estricto que destaca las diferencias que
existen entre los creyentes y los “otros”. Además
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
promueve una mentalidad literal e inflexible
que actualmente cree que la “verdad” puede ser
captada y comprendida como si fuera un hecho
objetivo.14 El proselitismo busca activamente
cambiar “al otro” mediante la conversión.
En algunos casos, el empeño por convertir a
otros puede resultar en la oferta de alternativas
conquistadas, ya sea, la conversión o la muerte.
Estas dos fuerzas han estado trabajando por
siglos en las complejas relaciones entre el mundo
islámico y cristiano.
Luego del “Siglo de las Luces” en el Occidente,
el concepto de la “democracia secular” reemplazó,
en gran parte, a la “cristiandad”. Por lo tanto, el
actual conflicto que existe entre las religiones se ha
transformado en una lucha de democracia contra
la teocracia islámica. En el Occidente, el agresivo
proselitismo a favor de la democracia secular
no solo forma parte de programas nacionales,
sino también de muchas organizaciones no
gubernamentales que promueven los “derechos
humanos”. En lugar de ser percibido como
una postura religiosamente neutral, la activa
fomentación de la democracia y de los “derechos
humanos” abstractos —una mentalidad secular
independiente de la ética basada en la religión—
es algo que muchas sociedades musulmanas
consideran como una ideología extranjera que
compite directamente con los valores morales
Una miniatura iluminada del Libro de Ajedréz, juegos de
dados y mesa comisionados por Alfonso X, el Sabio de
Castilla, siglo XIII, Biblioteca Nacional, Madrid.
5
y religiosos del Islam. La democracia y la
promoción de los derechos humanos seculares se
han convertido en un “otro” anti-religioso.
Las religiones que mantienen ciertas escrituras
como directamente inspiradas por Dios están
interesadas en la interpretación de estos
textos. Por definición, sus escrituras tienen
validez y autoridad eterna. La interpretación es
susceptible a la razón y, a lo largo de la historia,
los eruditos de las tres grandes religiones
monoteístas han establecido sus reputaciones
con base en interpretaciones específicas de sus
tradiciones religiosas. Estrechamente vinculados
a la interpretación bíblica se encuentran los
acontecimientos culturales y la historia de
ideas. Una escuela de interpretación postula que
la escritura está inspirada por Dios. En casos
extremos, el texto sagrado es considerado como
la declaración del mismo Dios.15 La otra escuela
principal de interpretación cree que, si bien la
escritura puede estar divinamente inspirada,
ni es final, o infalible, sino que está sujeta a la
interpretación, desarrollo y contextualización.16
Ambas posturas son marcos conceptuales
hermenéuticos o interpretativos. Ambas poseen
lógica interna, por lo que su aceptación se torna
en una cuestión de fe. Como tales, no están
sujetas a la afirmación o negación racional. Sin
embargo, una vez que se acepte cualquiera de
las dos posturas como marco mental, la razón y
la lógica pueden adaptarse a su interpretación y
comentario. La escuela de pensamiento extremo
es capaz de hacer susceptible la interpretación
religiosa al “armamentismo”.
El fundamentalismo y la guerra
La primera de estas posturas, la cual establece
que la escritura es inmutable, es comúnmente
conocida como la postura fundamentalista,
porque basa sus ideas en lo que considera como
la versión fundamental y carente de adornos
de los textos sagrados. Las interpretaciones
fundamentalistas existen en las tres religiones
monoteístas. Los textos de la escritura judía,
especialmente el Torá y los salmos, así como el
Corán del Islam incluyen muchos versículos en
los que Dios prescribe el uso de la violencia contra
los infieles. Muchos de los salmos expresamente
invocan la ira de Dios sobre los enemigos.17 Otros
usan imágenes bélicas.18 Los defensores de una
6
interpretación fundamentalista de la escritura
toman estos textos en el sentido literal y también
están en desacuerdo con todas las otras posturas
opositoras, tanto dentro de su propia religión
como de las ajenas a la misma.
Los defensores del fundamentalismo niegan
la posibilidad de la salvación para aquellos
que no aceptan la interpretación de su fe; en el
peor de los casos, pueden defender el uso de la
violencia contra “el otro”. El fundamentalismo
ha provisto una justificación intelectual para
las guerras injustas basada en la religión. Por
ejemplo, las escuelas de interpretación coránica
salafista y wahabí han sido identificadas como
las fuentes ideológicas de un llamado moderno
por una yihad “externa” y la restauración de una
teocracia islámica. El judaísmo fundamentalista
clama la restauración del Templo de Jerusalén y
el territorio de la “Gran Israel” en la forma de una
teocracia. Estas dos posiciones son lógicamente
irreconciliables, y si siguen desenfrenadas,
imposibilitarían cualquier compromiso necesario
para la resolución del conflicto en Palestina.
Desgraciadamente, los defensores de estas dos
posiciones están actualmente activos y ejercen
mucha influencia en el Medio Oriente.
El cristianismo también tiene cepas
fundamentalistas, aunque los mismos textos
cristianos —los evangelios y los libros del Nuevo
Testamento— están extraordinariamente exentos
de pronunciamientos terrenales de violencia.
De hecho, el mismo Jesús defendió una forma
extrema de pacifismo e insistió en que “mi Reino
no es de este mundo”.19 Sin embargo, la mayoría
de los cristianos aceptan las escrituras judías, la
cual denominan el “Antiguo Testamento”, como
una revelación válida —aunque incompleta—
de Dios. Los cristianos también han usado estos
textos para justificar la violencia en nombre
de la religión.20 A pesar de esta tendencia, el
cristianismo fue en su origen, y durante casi 400
años, una religión pacifista que repudiaba todo tipo
de violencia y lo consideraba algo pecaminoso.
Sus seguidores mostraron una preferencia por
el martirio en lugar del derecho más básico de
defensa propia o la autodefensa colectiva.
Solo con el advenimiento del carácter oficial
como la religión del Imperio Romano los
cristianos se vieron obligados a luchar con
el concepto de que la violencia colectiva en
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
RELIGIÓN
forma de guerra, puede, en algunos casos, estar
moralmente justificada. El proponente de la idea
clásica de “guerra justa” fue San Agustín de
Hipona.21 Más tarde, Tomás de Aquino elaboró
esta idea y, hasta el presente, su obra representa
la principal justificación cristiana para la guerra.22
Su idea de la guerra justa también sirve como
base de la moderna teoría occidental de la
guerra humanitaria. A pesar de las pronunciadas
limitaciones teóricas tanto en la justificación para
la guerra como en el comportamiento moral en la
guerra (jus ad bellum y jus in bello), la práctica
cristiana no siguió la teoría. Los cristianos libraron
guerras crueles y genocidas contra enemigos
de otras religiones, cristianos inortodoxos e
incluso contra cristianos de la misma creencia.
El cristianismo militante ensangrentó el curso de
la historia humana en Occidente.
La intolerancia religiosa
Históricamente hablando, la intolerancia
religiosa ha sido mucho más frecuente que
la tolerancia de la misma. Sin embargo, la
religión mayoritaria no siempre ha perseguido
o asesinado a la minoría. A los individuos y
grupos minoritarios los han dejado más o menos
tranquilos siempre y cuando permanezcan
pequeños y discretos en número. En algunos casos,
los integrantes de estos grupos con habilidades
pocos comunes y útiles han sido aceptados e
incluso promovidos dentro de la sociedad de
la mayoría, siempre y cuando proporcionen
servicios necesarios y se ajusten a las normas
sociales vigentes —incluyendo las complejas
normas religioso-sociales dominantes.23 Si bien
la mayoría de las democracias occidentales
aceptan el concepto de tolerancia religiosa como
un artículo de fe, esta actitud es relativamente
nueva en el escenario del mundo (en relación con
el contexto de la historia humana). La mayoría
de las sociedades han insistido en la práctica de
su religión mayoritaria, con la tolerancia de otras
religiones limitada a casos aislados y a algunos
forasteros.24
En el período helenístico, incluyendo —tal
vez sorprendentemente— la época del Imperio
Romano, muchas religiones fueron toleradas,
si bien las autoridades civiles generalmente
impusieron el culto oficial del emperador o del
rey sobre todos los ciudadanos con muy pocas
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
excepciones concedidas. En efecto, el rehusarse
a rendir culto al soberano llegó a ser una causa
principal para el martirio entre los judíos y
cristianos helenistas.
El concepto occidental moderno de la libertad
de conciencia es un producto de la Iluminación y
solo floreció después que la Paz de Westfalia puso
fin a las terribles guerras religiosas en Europa.25
La libertad de conciencia está estrechamente
relacionada con la gradual secularización y
democratización de Europa occidental y Estados
Unidos. Su historia revela la raridad y novedad
de los conceptos implicados, y explica por qué no
es tan generalmente aceptada fuera del Occidente
como se lo imaginan o desean los occidentales.
A pesar de su novedad, la libertad de conciencia
y tolerancia religiosa ha sido adoptada, en gran
parte, por la comunidad internacional bajo
el liderazgo de Occidente y de los medios de
comunicación mundiales. Estos ideales son
ciertamente contrarios a las ideas del absolutismo
religioso. Tenemos que reconocer este hecho y
comprender que la teocracia es una alternativa
perfectamente válida y racional para aquellos
que aceptan una cosmovisión que da suma
importancia a un sistema religioso en particular.
Una sociedad ordenada en torno a los valores
religiosos y normas culturales absolutistas no se
presta a los rápidos avances en lo que respecta
a la libertad de pensamiento y expresión. Sin
embargo, esta obstinación cultural con respecto
a los valores occidentales no justifica el uso de
la religión como un arma de guerra.
Como puede observarse en nuestra encuesta
de algunas de las actitudes religiosas que existen
dentro las tradiciones monoteístas, una amplia
comprensión de la religión y de sus distintos
contextos sociales puede proporcionar un lente
a través del cual la presencia de la religión y
sus efectos en un ambiente operacional dado,
puede ser evaluado. A fin de lograrlo, ofrezco
las siguientes sugerencias:
Aceptar la realidad de la religión. La
religión no es ni racional ni irracional; sino que
es supra-racional —más allá del alcance de la
razón objetiva. Sin embargo, una vez que se
aceptan los principios básicos de una religión
determinada, por lo general queda susceptible a
la comprensión racional, y sus preceptos pueden
ser discutidos racionalmente.
7
La religión continuará ejerciendo una
profunda influencia en las acciones individuales
y colectivas. Por lo tanto, la religión debe ser
reconocida como importante, aunque no es
reducible a una explicación racional por sí sola.
Según lo expresado por Rudolf Otto, “el objeto del
temor reverencial o reverencia —el tremendum
y augustum— no puede ser completamente
determinado de manera conceptual: es irracional,
como lo es la belleza de una composición
musical, que también escapa de un análisis
conceptual completo”.26 La aceptación de que
la religión tiene su propia categoría específica,
fuera de la razón lógica es sumamente importante
para la comprensión de cualquier situación
en la cual la religión desempeñe un papel. Tal
aceptación puede ser difícil para aquellos que
están acostumbrados a lidiar con realidades
políticas tangibles, especialmente aquellos
que son guiados por las nociones modernas de
realpolitik (Gobierno de la fuerza). Sin embargo,
la realidad e importancia del factor religioso en la
política fueron reconocidas por nada menos que
el analista político Machiavelli.27
A todas las religiones se le debe dar validez, sino
desde un punto de vista filosófico del planificador,
por lo menos desde una perspectiva empírica.
Como es el caso de las personas religiosas, el dar
validez a otra religión —la religión del “otro”—
puede ser una difícil tarea emocional e intelectual.
Con los agnósticos, o para quienes la religión no
forma una parte significativa de su composición
psíquica o emocional, el reconocer la realidad e
importancia de la creencia religiosa puede resultar
aún más difícil. Un recordatorio útil para los
planificadores es el siguiente: Incluso si usted no
acepta los dogmas de una religión en particular,
los mismos son reales para los creyentes. Esto
significa que una religión específica es una
realidad, aunque no sea la suya.
Cómo reconocer que la religión implica
absolutos. Esta es su cualidad más intratable. El
hecho de que muchas religiones afirman tener
el conocimiento de la verdad absoluta las hace
mucho más intratables en las interacciones que
requieren la moderación y el compromiso fuera de
sus sistemas de creencia. La diplomacia requiere
que aquellos que tienen posturas conflictivas
lleguen a un punto medio. Esto requiere la
flexibilidad y voluntad de llegar a un acuerdo.
8
Sin embargo, muchos personajes religiosos son
venerados precisamente por su fanatismo y su
creencia inflexible. De hecho, muchos de los que
son considerados santos por sus seguidores son
vistos como fanáticos por sus oponentes. Tenemos
que reconocer hasta qué punto los participantes
en una interacción determinada están dispuestos
a llegar a un acuerdo. De lo contrario se puede
desperdiciar mucho tiempo y esfuerzo en una
búsqueda infructuosa de una meta no compartida
por las partes involucradas.
Cómo comprender que la religión tiene
aspectos tanto personales como sociales. La
religión es un concepto complejo. Tiene aspectos
tanto personales como sociales. Los aspectos
personales pueden ser significativos si moldean
los pensamientos y acciones de los actores
principales en las esferas políticas o culturales.
Estos individuos pueden ejercer gran influencia
sobre sus seguidores. Los aspectos sociales son
aún más importantes, porque pueden influir en la
motivación de las acciones colectivas. En muchos
lugares y situaciones, la identidad religiosa, con
frecuencia, es la fuente principal de la identidad
colectiva.
Cómo comprender que la religión consta
de creencias teológicas y normas culturales.
La palabra religión abarca una amplia gama de
significados y se refiere a más que los conceptos
teológicos. También proporciona las norma para
la conducta personal y colectiva, un sistema
de valores ostensiblemente “morales”. Muchas
religiones incluyen normas complementarias
que determinan el comportamiento, la
vestimenta, la dieta, etc. Tales normas estéticas
pueden tener la fuerza de ley moral en una
sociedad fundamentalista y teocrática. Algunas
interpretaciones religiosas usan el mismo rigor de
observancia forzosa con respecto a estas normas
como lo hacen con los dogmas teológicos más
profundos. Otras interpretaciones dentro del
mismo texto religioso pueden reconocer estos
aspectos estéticos como acumulaciones culturales
tradicionales que no tienen la misma fuerza que
las creencias teológicas.
En vista de que la mayoría de las personas no
lo reflejan excesivamente en sus interacciones
cotidianas y en el uso del idioma, la mezcla
compleja de las tradiciones culturales-religiosas
no siempre se distinguen adecuadamente y la
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
riqueza y ambigüedades inherentes del idioma
solo agravan el problema. Cuando las normas
religiosamente inspiradas se combinan con las
actitudes o costumbres culturales, el resultado
puede ser descrito como una tradición religiosacultural.
Se puede ver un ejemplo del impacto de las
costumbres culturales en las distintas prácticas
relacionadas con el uso de velos en las mujeres. El
Corán dicta que las mujeres musulmanas observen
la modestia en la vestimenta.28 Este mandato
ha sido interpretado de diversas maneras en el
mundo islámico para significar la cobertura total
del cuerpo, como es el caso con la burka de los
pashtunes, o el simple pañuelo en la cabeza, como
el que usan muchas mujeres indonesias.
Darse cuenta de que la religión existe en el
contexto con otras ideologías. Hubo un tiempo
en el Occidente cuando la política y la religión
eran una sola cosa. En gran parte del mundo
actual, esta identificación sigue siendo importante.
Incluso en el Occidente, la religión no suele existir
en forma aislada de otros modos de pensamiento
políticos o religiosos. Generalmente, una religión
existe en un contexto que a menudo moldea e
influye lo que destaca la tradición religiosa. Si
una religión, o una secta dentro de la religión, se
encuentra en la minoría, la misma puede adoptar
una actitud defensiva, hasta militante hacia la fe
mayoritaria. Por el contrario, los creyentes de
una religión mayoritaria pueden decidir tiranizar
a toda la oposición y perseguir a otros credos
minoritarios. Esta tiranía por parte de la mayoría
también ocurre en los enfrentamientos entre
los modos de pensamiento occidentales, tales
como los derivados de las tradiciones religiosas,
el etnocentrismo anglosajón, el idealismo
democrático, el humanismo secular y las formas
de totalitarismo político (tal como el marxismo).
Empleo de la religión como herramienta.
Como ocurre con todas las estructuras culturales,
la religión puede servir distintos fines en su
función espiritual declarada. Por lo tanto, puede
jugar roles políticos, culturales y sociales, entre
otros. Los líderes de todo tipo reconocen el poder
que tiene la religión y se aprovechan del mismo
con fines personales.
La dimensión ética. Tanto el uso de la religión
como un arma de defensa en contra del uso de
la religión en el mismo sentido, su uso en este
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
Foto cortesía del autor
RELIGIÓN
El autor de este artículo saludando a aldeanos musulmanes
en Afganistán.
sentido, presenta difíciles implicancias éticas.
Así como el uso de los conocimientos médicos
o psicológicos para aprovechar las ventajas
personales o de grupo está lleno de peligros éticos,
también sucede lo mismo con el uso de la religión.
A modo de ejemplo ¿puede un comandante usar a
su capellán para intentar influir a líderes religiosos
de un lugar basado en su estatus religioso? Otro
ejemplo podría ser el considerar ¿cuáles podrían
ser algunas de las ventajas y riesgos potenciales
del uso de los preceptos religiosos como base
para las acciones cívicas o militares? Estas y
otras preguntas no tienen una respuesta clara.
Están sujetas a la interpretación moral y ética.
En un contexto más amplio, estas preguntas se
relacionan con el antiguo dilema ético de que si
el fin justifica o no los medios y, de ser así, ¿bajo
qué circunstancias?
La interacción humana colectiva
En resumen, la religión ha sido y sigue
siendo un factor importante en la interacción
humana individual y colectiva. A pesar de los
intentos en el Occidente de “separar a Dios
del César”, la religión se niega a ser relegada a
una posición regresiva en cuanto a los asuntos
mundiales. El no lidiar con su presencia,
influencia y efectos equivale a ignorar la realidad.
Irónicamente, las creencias religiosas —las
estructuras más abstrusas y transcendentales
de la mente humana— tienen consecuencias
prácticas y, en ocasiones, letales para la gente
y las comunidades. Según los formuladores de
política, no es una opción para el oficial militar
y el experto en diseño ignorar la religión y sus
complejos efectos.MR
9
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Josué 10:40, tal como figura en la Biblia: Sagradas Escrituras (1569).
2. El Corán, 9:5. (Penguin, 1997), p. 146.
3. “El Diseño permite que los comandantes conceptualicen el ambiente
operacional. Pueden visualizar el ambiente en términos no solo de sistemas
del enemigo, adversario, amigo y neutral en todo el espectro de conflicto,
sino también en el contexto del ambiente político, militar, económico, social,
de información e infraestructura, ambiente físico y tiempo. (PMESII-PT, FM
3-0).” Kem, Jack, Design: Tools of the Trade (Fuerte Leavenworth, Kansas:
Escuela de Comando y Estado Mayor, 2009), p. 12.
4. “En el exilio, los judíos sintieron la acerbidad del mundo a su
alrededor; esta sensación de presencia les ayudó a sentirse envueltos por un
Dios benévolo.” Armstrong, Karen, A History of God: The 4,000-Year Quest
of Judaism, Christianity and Islam (Nueva York: Ballantine, 1993), p. 76.
5. “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y
enseñad a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del
Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que obedezcan todas las cosas que
os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin
del siglo”. Mateo 28:18-20
6. “Por lo tanto, convoquen a los hombres a la fe verdadera, y sigan el
camino recto tal como ha sido ordenado”. El Corán, p. 340.
7. Rudolf Otto ha identificado la capacidad humana de comprender objetos
supra-racionales como el sentimiento del “numinoso” y el objeto de esta
comprensión como siendo el mysterium tremendum —el misterio tremendo,
que lleva al concepto de Dios como el “completamente otro”. Otto, Rudolf,
The Idea of the Holy (Oxford, RU: Oxford University Press, 1923), págs.
25-30. Oxford University Press, 1923),´págs. 25-30.
8. “De hecho, se puede sostener que el Homo Sapiens también es Homo
Religiosus. Los hombres y mujeres comenzaron a venerar a dioses tan pronto
llegaron a ser humanos reconocibles; crearon religiones al mismo tiempo que
crearon obras de arte”. Armstrong, xix.
9. San Agustín de Hipona, The Confessions. Traducido por Chadwick,
Henry (Oxford, RU: Oxford University Press, 2006), p. 3.
10. El gobierno revolucionario francés inauguró el reino de la “Razón” y el
fin de la cristiandad oficial en la nueva República. Más tarde, Nietzsche declaró
la muestre de Dios y el amanecer de la era del superhombre. Marx denominó
la religión como el “opio de las masas”. En el siglo XX, el positivismo
científico y el comunismo se opusieron a la religión; el capitalismo ignoró o
circunvaló las preocupaciones religiosas. Los filósofos tal como Sartre han
intentado estructurar una moralidad que no depende de Dios. A pesar de todas
estas tendencias, la religión ha sobrevivido y promete ser una fuerza poderosa
en el siglo XXI. Véase Armstrong, op. cit., págs. 365-371 para una sinopsis
concisa del enfrentamiento entre la religión y modernidad.
11. “El nombre de Darwin se ha convertido en un sinónimo para el
ateísmo en los círculos fundamentalistas, sin embargo, el libro The Origin of
the Species no fue proyectado como un ataque contra la religión, sino como
una exposición seria y cuidadosa de un teoría científica”. Armstrong, p. 94.
12. “Antes de llamarse leoneses, castellanos o aragoneses, aquéllos
que lucharon contra los moros y que convivían con los judíos se llamaron
cristianos”. Castro, Américo, La realidad histórica de España (Ciudad de
México, México: Editorial Porrúa, 1982), p. 25.
13. “Él te ha revelado la Escritura con la Verdad, en confirmación de los
mensajes anteriores. Él ha revelado el Tora y el Evangelio antes, como guía
para los hombres, y la diferencia entre el bien y el mal”. El Corán, 42-43.
“Ciertamente, la Religión, para Alá, es el islam”. El Corán, p. 44. “Si el Pueblo
de Israel creyera, sería mejor para ellos. Algunos son verdaderos creyentes,
pero la mayoría son depravados. . . . Sin embargo, no todos son iguales. Entre
el Pueblo de Israel hay una comunidad honrada: durante la noche, recitan los
versículos de Dios y lo adoran, creen en Dios y en el último Día, imponen
justicia, prohíben el mal y compiten entre sí en buenas obras. Estos son los
justos. No se les desagradecerá el bien que hagan. Alá conoce bien a los que
Le temen”. El Corán, p. 52.
14. “Los fundamentalistas judíos y musulmanes habían convertido sus
mitos en logos pragmáticos concebidos para lograr un resultado práctico. Los
fundamentalistas protestantes habían distorsionado el mito de una manera
diferente. Habían convertido los mitos cristianos en hechos científicos y
habían creado un híbrido que ni era buena ciencia ni buena religión. Esto fue
contrario a toda la tradición de espiritualidad y había implicado gran esfuerzo,
puesto que la verdad religiosa no es racional en su naturaleza y no se puede
poner a prueba de manera científica”. Armstrong, p. 355. 15. En el Corán, así
declara Dios: “Hemos hecho de ella un Corán árabe. Quizás, así, razonéis.
Está en la Escritura Matriz que Nosotros tenemos, sublime, sabio. El Corán,
p. 343. Quienes ocultan lo que Dios reveló del Libro y cambian sus preceptos
a vil precio, sepan que el fuego consumirá sus entrañas”. El Corán, p. 27.
10
16. “Desde los finales del siglo XVIII, eruditos alemanes han aplicado las
nuevas técnicas del análisis literario, arqueología y lingüística comparativa
a la Biblia, sometiéndola a una metodología científicamente empírica”.
Armstrong, p. 91.
17. Porque no hay sinceridad en lo que dicen; destrucción son sus
entrañas. Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua hablan lisonjas.
Tenlos por culpables, oh Dios; ¡que caigan por sus mismas intrigas! Echalos
fuera por la multitud de sus transgresiones, porque se rebelan contra Tí. La
Biblia de las Américas, Salmos 5:9-10
18. “El SEÑOR también tronó en los cielos, y el Altísimo dio su voz:
granizo y carbones encendidos. Y envió sus saetas, y los dispersó, y muchos
relámpagos, y los confundió. La Biblia de las Américas, Salmos 18:13-14.
19. “Habéis oído que se dijo: `Amaras a tu prójimo y odiarás a tu
enemigo´. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que
os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos.
Mateo 5:43-45.
20. Esto es pertinente en la actualidad, como demostrado por Jones,
Preston y Beckman, Cody, en Hiddenness in Combat: Toward Christian
Reflection on Battle (Lanham, Maryland: University Press of America, 2009).
21. Incluso cuando reconoció la necesidad social de la “guerra justa”,
San Agustín lamenta su violencia. “Porque es la transgresión de la parte
adversaria que obliga el hombre sabio a librar las guerras justas; y esta
transgresión, aunque no provocó guerra alguna, todavía sería causa de
angustia para el hombre, porque es la transgresión del hombre. Entonces,
dejen que todos los que piensan con el dolor sobre estos grandes males, tan
horribles, tan crueles, reconozcan que eso es la miseria”. San Agustín de
Hipona, The City of God against the Pagans, págs. 617-18.
22. “Los cristianos pueden usar la violencia cuando hacerlo es su deber;
es decir, si son soldados (o policías). Dichos cristianos responden a la
violencia de enemigos que amenazan la paz y el orden —no pasivamente,
sino con la fuerza. . . . Los cristianos luchan en el ejército y rezan por la
victoria porque son formados por la virtud perfecta de la caridad. La caridad
es la virtud dominante en la vida moral”. Webster, Alexander F.C. y Cole,
Darrell, The Virtue of War: Reclaiming the Classic Christian Traditions East
and West (Salisbury, Mississippi: Regina Orthodox Press, 2004), p. 150.
23. Aquí he adaptado los conceptos de un “complejo” y una constelación
de tales complejos usados en la psicología jungiana y los he aplicado en
un contexto social más amplio. “Algunos complejos colectivos, que giran
en torno del sexo, religión o poder afectan a casi todos en algún grado
y pueden llevar a feroces descargas de energía, hasta la guerra, si son
suficientemente provocados”. Stein, Murray, Jung’s Map of the Soul: An
Introduction (Chicago: Open Court, 1998), p. 76.
24. “...hasta los años 1680, gran parte de Europa, aunque era diversa
en religión, sin embargo no tenía una verdadera libertad religiosa en el
sentido de cómo la comprendemos hoy en día. Ser el tipo errado de cristiano
todavía podía llevarlo a uno a la muerte y, a veces, una muerte horriblemente
violenta —millares de personas fueron quemadas vivas, y los anabautistas,
puesto que creyeron en el bautismo por inmersión, con frecuencia fueron
asesinados mediante el ahogamiento, un método de ejecución macabro y
deliberadamente irónico”. Catherwood, Christopher, Making War in the
Name of God (Nueva York: Citadel Press, 2007), p. 119.
25. Catherwood, p. 127.
26. “... exposiciones de la verdad religiosa en el idioma inevitablemente
tienden a destacar los atributos “racionales” de Dios. Si bien el error anterior
es, así, puede ser considerado suficientemente natural, no obstante es
gravemente engañoso. Porque estos atributos “racionales” lejos de agotar
el concepto de la divinidad, que estos, de hecho, implican un Sujeto no
racional o sobre-racional de que son predicados”. Otto, Rudolf, The Idea
of the Holy p. 2.
27. En su renombrado discurso sobre el liderazgo político, El Príncipe,
Machiavelli reconoce la influencia de las ideas éticas derivadas de la
religión, incluso mientras desafía su utilidad en la política. También dedica
una sección completa a lo que denomina “principados eclesiásticos”. Véase
Machiavelli, Niccolò, The Prince, (London: Penguin, 1981), págs. 73-76.
28. “Y dije a los creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad,
y que no muestren sus atractivos sino lo que de ellos sea aparente; así
pues, que se cubran el escote con el velo. Y que no muestren sus atractivos
a nadie salvo a sus maridos, sus padres, sus suegros, sus hijos, los hijos
de sus maridos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos, los hijos de sus
hermanas, las mujeres de su casa, aquellas que sus diestras poseen, aquellos
sirvientes varones que carecen de deseo sexual, o a los niños que no saben
de la desnudez de las mujeres; y qué no hagan oscilar sus piernas a fin de
atraer la atención sobre sus atractivos ocultos”. El Corán, 248.
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
Respuesta ante situaciones de desastre en el
extranjero: Observaciones de la Fuerza de
Tarea Conjunta-Haití
Teniente General P.K. (Ken) Keen,
Teniente Coronel Matthew G. Elledge,
Teniente Coronel Charles W. Nolan, y
Teniente Coronel Jennifer L. Kimmey, Ejército de EUA
Todos los autores sirvieron en la Fuerza de
Tarea Conjunta-Haití después del terremoto el
12 de enero de 2010.
L
evaluaciones y las lecciones que las comunidades
militares e interinstitucionales deben aprender
mientras nos preparamos para el siguiente desastre
en el extranjero.
A DESTRUCCIÓN EN Haití producida
por el terremoto de magnitud 7,0 grados
en la escala de Richter ocurrido el 12 de
enero de 2010 dio lugar a la iniciativa más extensa
y de mayor envergadura de las fuerzas militares
de EUA en una operación de socorro en casos de
desastre en el extranjero. El terremoto destruyó
tanto extensas áreas del Puerto Príncipe, la capital
del país, como un número de comunidades al
oeste de la capital, matando aproximadamente
a 230.000 personas, dejando a miles atrapados
entre los escombros y a dos millones de habitantes
sin albergue. En el momento más álgido de la
Operación United Response, el 1 de febrero de
2010, la Fuerza de Tarea Conjunta-Haití (FTC-H,
por sus siglas en español) estaba conformada por
más de 22.000 efectivos, 58 aviones y 23 buques.
Con la desactivación de la FTC-H el 1 de junio
del mismo año, la Operación Unified Response
duró casi cinco meses.
El presente artículo contiene nuestras
observaciones y sugerencias iniciales para las pos
Horas después del terremoto, el presidente
René Preval despachó a varios de sus ministros
por motocicleta a la casa del Embajador de EUA
en Haití, Ken Merten, para pedir la asistencia
inmediata de Estados Unidos. La primera solicitud
fue la de tomar control y la restauración del
aeropuerto internacional Toussaint Louverture,
cuyo terminal había sufrido considerables daños
y la torre estaba inhabilitada. En ese momento,
el Teniente General P.K. (Ken) Keen que se
encontraba con el Embajador Merten ya se había
comunicado con el Comando Sur (SOUTHCOM)
de EUA y pudo dar como un hecho a los ministros
que nuestras fuerzas militares responderían. Si las
condiciones de la pista de aterrizaje lo permitían,
estábamos seguros de que teníamos la capacidad
de abrir el aeropuerto.
El 13 de enero, el General Keen pudo reunirse
con los funcionarios del Gobierno haitiano en el
aeropuerto e inspeccionar la pista de aterrizaje
El Teniente General P.K. (Ken) Keen es el subcomandante
militar del Comando Sur de EUA. Cuenta a su haber con una
Licenciatura de la Universidad de Eastern Kentucky y una
Maestría de la Universidad de Florida.
El Teniente Coronel Charles W. Nolan es un oficial especialista
de área con el Grupo Militar de EUA—Colombia. Cuenta a su
haber con una Licenciatura de la Academia Militar de EUA y
una Maestría de la Universidad de Brigham Young.
El Teniente Coronel Matthew G. Elledge sirve como el
segundo jefe del subcomandante del Comando Sur de EUA.
Cuenta a su haber con una Licenciatura de la Universidad
Estatal de Missouri Southern y una Maestría del Programa
de Estudios Militares Avanzados en el Fuerte Leavenworth,
estado de Kansas.
La Teniente Coronel Jennifer L. Kimmey es una oficial
especialista de área con el Comando Sur de EUA. Cuenta a
su haber con una Licenciatura de la Universidad de Ohio,
una Maestría de la Universidad de Michigan y otra Maestría
de la Escuela Superior Naval de Guerra con mención en
estudios africanos/medio orientales.
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
La respuesta
11
Armada de EUA, Segundo Maestre Kristopher Wilson
Un médico a bordo del buque de asalto anfibio multiuso USS Bataan (LHD 5) describe las lesiones sufridas por una haitiana a
los visitantes miembros de Médicos sin Fronteras durante un examen médico en Grand Goave, Haití, el 29 de enero de 2010.
acompañado por representantes de la ONU. Bajo
las instrucciones del SOUTHCOM, elementos
del Departamento de Defensa (DOD) de EUA
comenzaron a llegar a Haití el mismo día para
apoyar al Gobierno haitiano y a la Embajada
estadounidense. La 1ª Ala de Operaciones
Especiales reabrió el aeropuerto internacional,
mientras que el buque del Servicio Guardacostas
Higgins y aviones militares estadounidenses
comenzaron a entregar provisiones de socorro
y evacuar a ciudadanos estadounidenses.
Inmediatamente, el Departamento de Defensa
emitió la orden de que los buques de la Armada
de EUA USS Carl Vinson, USS Bataan, USS
Nassau y USS Carter Hall zarparan rumbo
a Haití junto con las fuerzas adicionales de
la 82ª División Aerotransportada y el XVIII
Cuerpo Aerotransportado asignadas a la Fuerza
de Reacción Global. Al darse cuenta de la
necesidad de establecer un elemento de mando y
control para la fuerza creciente, el SOUTHCOM
estableció el Cuartel General de la FTC-H el
14 de enero a fin de llevar a cabo la asistencia
12
humanitaria y las operaciones de socorro
de desastres en el extranjero para apoyar al
organismo federal principal, la Agencia de EUA
para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus
siglas en inglés).
La Fuerza de Tarea Conjunta-Haití asumió
la responsabilidad del manejo de todas las
fuerzas estadounidenses y comenzó a coordinar
actividades para proporcionar el socorro oportuno.
Inmediatamente, el puesto de mando de asalto del
XVIII Cuerpo Aerotransportado, es decir, la 2ª
Brigada de la 82ª División Aerotransportada,
llegó con 58 aeronaves de ala fija y rotatoria y
elementos de los grupos anfibios de despliegue
rápido. Estos elementos, además de los integrantes
del SOUTHCOM, el Componente de Operaciones
Especiales de Fuerzas Conjuntas y el 3er Comando
de Sostenimiento Expedicionario formaron el
FTC-H, que dirigió las iniciativas a través de la
fase de emergencia hasta la fase de socorro de
la operación. Además, el Comando de Fuerzas
Conjuntas, el Comando Norte, el Comando de
EUA en Europa, el Comando de Transporte y otras
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
RESPUESTA A DESASTRE
unidades seleccionadas desplegaron a su personal
con especialidades necesarias para prestar ayuda
a la FTC-H.
El 20 de enero, el buque hospital USNS
Comfort de la Armada de EUA, equipado con
equipos quirúrgicos y cirujanos ortopedistas,
arribó al área de operaciones. El 2º Equipo de
Combate de Brigada (BCT) de la 82ª División
Aerotransportada apoyó múltiples misiones
interinstitucionales de distribución de ayuda
humanitaria en las áreas más afectadas de Puerto
Príncipe. A finales de enero de 2010, la FTC-H
controlaba a más de 22.200 efectivos tanto en el
terreno como fuera del país. Se establecieron 16
centros de distribución para suministrar alimentos,
agua potable y asistencia médica.
Los planificadores y líderes de la Fuerza de
Tarea Conjunta-Haití trabajaron al lado de sus
homólogos de la Misión de Estabilización de las
Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), de la
USAID y de organizaciones no gubernamentales
(ONG) para elaborar planes a fin de desplazar
internamente a la personas en situación de riesgo
debido a la inminente temporada de huracanes. La
Fuerza de Tarea Conjunta-Haití llevó a cabo evaluaciones y proyectos de ingeniería con la ONU y
las ONG para aliviar el riesgo y reducir el número
de personas que necesitaban ser reubicadas.
El Comando del Componente Marítimo de
la Fuerza Conjunta, compuesto de la 22ª y la
24ª Unidades Expedicionarias del Cuerpo de
Infantería de Marina de EUA, realizó misiones en
las afueras de Puerto Príncipe al oeste y al norte.
Al usar la intrínseca flexibilidad de las fuerzas
anfibias, los marineros e infantes brindaron apoyo
a miles de haitianos en las regiones remotas.
El 15 de marzo, el Ejército Sur de EUA
(ARSOUTH) se desplegó al área para
complementar al Estado Mayor del FTC-H, y
el 18 de marzo el ARSOUTH realizó un relevo
en el lugar y traslado de autoridad con el XVIII
Cuerpo Aerotransportado. Cuando se replegó el
2º Equipo de Combate de Brigada a principios de
abril, la FTC-H siguió usando al 2º Batallón del
325º Regimiento de Infantería Aerotransportada
como su fuerza principal del Ejército. La Fuerza
de Tarea Conjunta (FTC) siguió proporcionando
socorro en forma de proyectos de refugio e
ingeniería, mientras que socios internacionales
se hicieron cargo de la distribución de alimentos
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
y agua potable. A medida que se aproximaba la
estación lluviosa, se hizo evidente que la FTC-H
continuaría sus operaciones hasta finales de
mayo, cuando los ejercicios Nuevos Horizontes
del SOUTHCOM proporcionarían la transición a
las permanentes actividades de cooperación en
materia de seguridad en el teatro de operaciones.
Desde mediados de marzo hasta mediados
de mayo, la misión de la FTC se concentró en
mitigar el peligro relacionado con las lluvias
torrenciales, inundaciones y aludes de lodo en
los nueve campamentos designados para las
personas internamente desplazadas en Puerto
Príncipe. Estas actividades incluyeron el apoyo
a los socios del Gobierno haitiano, la ONU,
la USAID y las ONG en la reubicación de las
personas desplazadas en los centros de refugio
transitorio. Mediante estas iniciativas, la FTC-H
adoptó una postura para una transición consistente
y coherente a las recientemente actividades
establecidas de la Célula de Coordinación y
Cooperación en materia de Seguridad en el
Teatro de Operaciones representadas mediante
el ejercicio Nuevos Horizontes.
Si bien la Operación Unified Response era la
misión de socorro de desastre en el extranjero más
extensa y de mayor envergadura de las fuerzas
militares de EUA, el apoyo de los militares
estadounidense conformaba solo una parte de la
respuesta. El apoyo de la comunidad internacional
fue fenomenal y, junto con las actividades de
EUA, salvaron la vida de un sinnúmero de
personas que hubieran perdido la misma como
resultado del terremoto.
La tremenda respuesta recibida por parte de
la comunidad internacional fue una bendición
pero también presentó desafíos singulares. A
continuación se presentan algunas observaciones
desde el punto de vista de la FTC-H.
Reacción rápida y eficaz
Lo fundamental para salvar vidas desde el
inicio de cualquier desastre es responder rápida
y eficazmente. En Haití, esto llegó a ser aún más
urgente debido a la devastación ocasionada por
el terremoto y a la carencia de capacidades de
reacción por parte del Gobierno haitiano.
El despliegue de las fuerzas militares y
recursos de EUA fue rápido y eficaz, pero no
siempre eficiente. El aumento inicial de fuerzas
13
e iniciativas de socorro fueron temporales porque
no había una sola dependencia u organización
con la capacidad de responder adecuadamente
a emergencias tales como la que se dio en Haití.
Esta iniciativa estaba fuera de los procedimientos
formales de planificación, contratación y
seguimiento de las fuerzas militares de EUA,
que produjo deficiencias en algunas áreas. Dada
la flexibilidad de nuestras fuerzas militares y
el despliegue rápido de la Fuerza de Reacción
Global del Departamento de Defensa, La FTC-H
ayudó a impedir una crisis en el suministro
de alimentos y agua. Si bien murieron más de
230.000 personas en el terremoto, la cuantiosa
y preeminente asistencia médica proporcionada
por los militares estadounidenses y la comunidad
internacional salvó miles de vidas. El desafío más
significativo que encararon las fuerzas militares de
EUA y la comunidad internacional en la primera
fase de emergencia fue la logística.
En términos generales, la respuesta logística
de las fuerzas militares de EUA era preventiva
y contundente. Tres áreas presentaron desafíos,
a saber:
●●(1) Una concienciación situacional
incompleta en las primeras horas después del
terremoto hizo difícil determinar los requisitos
y prioridades.
●●(2) Una carencia desde el principio de
una estructura de mando y control de logística
unificada e integrada para incorporar la iniciativa
de logística general que condujo a una deficiencia
en la llegada, preparación y movimiento de
fuerzas, equipamiento y suministros a Haití.
●●(3) La dependencia inicial del único
aeropuerto en Haití, el aeropuerto internacional
Toussaint Louverture, para el despliegue de
personal y entrega de suministros de socorro
obligó a los militares estadounidenses a elaborar
un sistema para validar y priorizar los vuelos
internacionales a fin de asegurar la disponibilidad
de equipamiento, suministros y personal cruciales.
La Fuerza de Tarea Conjunta-Haití superó estos
desafíos y aspectos, pero nuestro sistema logístico
está principalmente concebido y concentrado en el
apoyo interno de nuestras propias fuerzas, en lugar
del apoyo externo en una operación de asistencia
humanitaria o socorro en casos de desastre.
Se necesita un análisis más minucioso de las
capacidades requeridas en este tipo de operación.
14
Hay dos maneras principales para proporcionar
directamente ayuda a Haití. La primera es por aire
a través del aeropuerto internacional en Puerto
Príncipe. Este aeropuerto solo cuenta con una
pista de aterrizaje y una pequeña pista de carreteo.
Además, el terremoto dejó inservibles la torre
de control y el terminal. Fue crítico establecer
un puerto aéreo de desembarque en los primeros
días después del terremoto. En un periodo de 28
horas luego del terremoto, aerotécnicos de los 21º,
23º y 123º Escuadrones de Tácticas Especiales
asumieron el control del aeropuerto. Diariamente,
estos aerotécnicos supervisaron las operaciones
del aeropuerto y de la pista de aterrizaje hasta
que el control tanto del aeropuerto como de la
pista de aterrizaje fue traspasado en marzo a
la Autoridad Aeroportuaria de Haití. El tráfico
aéreo administrado por los aerotécnicos aumentó
de 13 vuelos diarios (pre terremoto) a un punto
álgido de 150 vuelos diarios para permitir el flujo
necesario de personal, equipamiento y suministros
de socorro. No obstante, incluso con el aumento
de la capacidad, no se pudo satisfacer la demanda,
de tal forma que la 12ª Fuerza Aérea del
SOUTHCOM, en coordinación con las Naciones
Unidas, desarrolló un sistema de establecimiento
de prioridades mediante la elaboración de una lista
de prioridades y sincronización gobernados por
el Gobierno haitiano.
El otro método principal de entrega es por mar
a través del puerto marítimo de Puerto Príncipe. El
terremoto dejó inservibles los muelles norte y sur.
La Fuerza de Tarea Conjunta-Haití, con personal
del Comando de Transporte de EUA apoyado por
el Ejército y la Armada, inicialmente estableció
una capacidad de entrega logística conjunta
en la playa para desembarcar los suministros
marítimos. Esta iniciativa duplicó, si acaso no
más, el número de contenedores de embarque
recibidos en comparación con las cifras del
período pre terremoto. El SOUTHCOM también
estableció el elemento de apertura del puerto de la
FTC para efectuar reparaciones en el muelle sur y
establecer una capacidad portuaria temporal con
el uso de dos barcazas tipo Crowley que habían
sido contratadas. Estas medidas mejoraron el flujo
de suministros de socorro y redujo cierto tráfico
aéreo en el aeropuerto internacional.
En menos de 48 horas después del terremoto,
los elementos de vanguardia del 2º Equipo
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
RESPUESTA A DESASTRE
que las operaciones estuvieran completamente
sincronizadas y proporcionó una perspectiva en
términos de conocimiento situacional.
Todas estas iniciativas fueron instrumentales
para salvar vidas durante las primeras semanas
del despliegue. En la medida que nos preparamos
para el siguiente desastre en el exterior en apoyo
al organismo federal principal y nación socia,
debemos tomar las siguientes medidas:
●●Formar un equipo sólido y capaz para
desplegar personal bien adiestrado, en una
combinación de servicios tempranos, que lleven
a cabo evaluaciones y determinen los requisitos
necesarios, así como proveer asistencia para
salvar vidas.
●●Examinar los requisitos de una organización
permanente de logística conjunta, con la adecuada
estructura de mando y control, que sirva como
componente de la Fuerza de Reacción Global.
●●Seguir los despliegues y ejercicios de
entrega logística conjunta en la costa y la apertura
de puertos de la fuerza de tarea conjunta e
incrementar la educación sobre estas capacidades
en todas las instituciones militares.
Armada de EUA, Contramaestre J.L. Chirrick
de Combate de Brigada de la 82ª División
Aerotransportada aterrizaron en el aeropuerto y
se desplazaron a las zona más afectada de Puerto
Príncipe. Junto con el portaaviones USS Carl
Vinson y su flota de helicópteros, la fuerza entregó
cruciales suministros de socorro de manera
sostenida. Casi tan importante, en ese entonces,
fue una muestra visible para el pueblo haitiano
de que el apoyo estaba llegando. Esto les dio
esperanzas a muchos haitianos.
Las fuerzas marítimas eran autosuficientes en
términos de la logística y no necesitaron usar el
aeropuerto o el puerto marítimo. Las operaciones
de portaaviones y buques anfibios proporcionaron
los medios de transporte necesarios para entregar
suministros en apoyo de la FTC. La Armada y
el Cuerpo de Infantería de Marina desplegaron
fuerzas en tierra para efectuar operaciones cruciales
de asistencia humanitaria, lo cual contribuyó al
éxito general de la misión. El asignar un oficial
de la Armada a nivel de almirante del Comando
del Componente Marítimo de la Fuerza Conjunta
al cuartel general de la FTC y a oficiales navales
en el centro de operaciones conjuntas garantizó
El buque hospital USNS Comfort (T-AH 20) del Comando de Transporte Marítimo Militar anclado fuera de la costa de Haití,
31 de enero de 2010.
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
15
●●Mantener a la Fuerza de Reacción Global
con una capacidad conjunta receptiva que pueda
operar tanto en los ambientes que lo permita como
en los que no, con una capacidad para la entrada
forzada.
Resguardar al pueblo
Departamento de Defensa, Segundo Maestre Kristopher Wilson, Armada de EUA
Cuando los elementos de vanguardia del
2º Equipo de Combate de Brigada de la 82ª
División Aerotransportada llegaron a Haití,
hablamos con el comandante de las tropas
sobre el existente ambiente si bien permisivo,
incierto en Puerto Príncipe. Tratamos acerca del
requisito de concentrarnos en las necesidades
del pueblo haitiano, las reglas de enfrentamiento
y la naturaleza de nuestra misión de ayuda
humanitaria. Si bien estábamos interesados en la
seguridad, no estábamos allí para proporcionar
apoyo a punta de pistola, sino con una mano
amiga. Con este fin, nuestros líderes y tropas
mostraron gran flexibilidad y agilidad. En el
Manual de Campaña 3-24, Counterinsurgency,
(Contrainsurgencia) se establece que el “foco
de la contrainsurgencia es el pueblo: cuidar,
proteger y convencer al pueblo de la legitimidad
de su gobierno”.1 Sin lugar a dudas, la situación
en Haití dejó en claro que el foco de una misión
de ayuda humanitaria debe ser el pueblo. Los
fundamentos de la doctrina de contrainsurgencia
son muy pertinentes en una misión de socorro de
desastre en el extranjero.
Al principio, el enfoque era salvar vidas y
mitigar el sufrimiento. Cada integrante de la
fuerza de tarea comprendió la importancia de
este enfoque y las tres prioridades iniciales —
proporcionar asistencia médica crucial, distribuir
agua potable y alimentos, y apoyar las iniciativas
de búsqueda y rescate. En toda la operación,
las relaciones estrechas entre la FTC-Haití y el
pueblo haitiano garantizaron el éxito de la misión.
Los haitianos víctimas del terremoto eran
nuestro centro de gravedad operacional y el foco
de interés de todos nuestros esfuerzos. Los líderes
y tropas estuvieron en permanente contacto con
los haitianos en su área de operaciones asignadas.
Se esforzaron por comprender la cultura. El contar
con interlocutores “francés criollo” a nivel de
pelotón, garantizó que las unidades pudieran
Un joven haitiano observa la llegada de marineros de la Armada de EUA en botes livianos de los buques de desembarco USS
Fort McHenry (LSD 43) y USS Carter Hall (LSD 50) en la Misión Nueva Esperanza en Bonel, Haití, el 19 de enero de 2010.
16
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
RESPUESTA A DESASTRE
comunicarse eficazmente en el lenguaje común
que hablaban las personas en la calle. Las tropas
extendieron una mano amiga y dieron esperanza
donde no se abrigaba ninguna.
La violencia de pandillas era una preocupación, puesto que más de 4.000 detenidos, incluso
muchos importantes líderes de pandilla, escaparon
de una importante prisión luego del terremoto. Se
desconocía cómo esto podría afectar las iniciativas
de ayuda humanitaria. Por fortuna, una falta de
seguridad jamás fue un impedimento para llevar
a cabo las operaciones de ayuda humanitaria. El
pueblo haitiano consideró a las tropas estadounidenses como aquellos que le ayudaban a recuperarse de los estragos ocasionados por el terremoto
y que lo protegían de aquellos con malas intenciones. Nuestra relación íntima de trabajo con
las fuerzas de MINUSTAH y sus esfuerzos en las
operaciones de seguridad permitió que la Fuerza
de Tarea Conjunta se centrara en las operaciones
de ayuda humanitaria y tareas específicas de
seguridad en apoyo a las mismas.
A fin de llevar a cabo la ayuda humanitaria,
se debió establecer la seguridad para proteger
al pueblo del saqueo y actos de violencia. En
Haití, la presencia de las fuerzas de la ONU en
las calles después del terremoto y la integración
de las fuerzas militares estadounidenses entrantes
impidieron la posibilidad de que empeorara la
situación de seguridad.
El proteger al pueblo, comprender su cultura,
hablar su idioma, convivir con la población
y establecer relaciones con los líderes de la
comunidad son clave en el cumplimiento de esta
misión. A continuación brindamos los siguientes
puntos como un modelo para nuestras siguientes
respuestas de desastre en el extranjero.
Formar alianzas
El éxito en una operación de ayuda de desastre
en el extranjero depende de la formación de
alianzas. La Operación Unified Response no
hubiera podido tener éxito sin sólidas alianzas
compartidas y desarrolladas con el gobierno de
Haití, la ONU, la USAID y las ONG. La relación
entre el General Keen y el General de División
Floriano Peixoto, Comandante de la Fuerza
MINUSTAH de Brasil, data de 1984 cuando
los dos eran capitanes.2 Esta amistad ayudó a
que los respectivos Estados Mayores trabajaran
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
en estrecha colaboración y compartieran una
perspectiva común en términos de conocimiento
situacional en Haití.
Pocos días después del terremoto, los dos
generales discutieron cuán necesario era que
la FTC-Haití operara dentro del núcleo de un
entorno seguro y protegido por las fuerzas de
MINUSTAH. La fuerza del General de División
Floriano Peixoto, de aproximadamente 4.000
tropas en Puerto Príncipe, proporcionaría la
seguridad necesaria de manera que las fuerzas de
la FTC-Haití pudieran apoyar la misión de ayuda
humanitaria. La convocación de ambos Estados
Mayores a principio de la operación garantizó
que se alinearan las prioridades de los dos
comandantes. Además habilitó la distribución de
agua, alimentos y cuidado médico de emergencia
por parte de la fuerza de tarea. Eso no hubiera
podido ser posible sin un sentido compartido
de confianza y cooperación. Resulta esencial,
desde el principio, fomentar buenas relaciones y
formar alianzas. Los líderes en todo nivel deben
dedicar tiempo y esfuerzos para hacerlo posible.
Las reuniones frecuentes con todas las partes
garantizaron el pleno entendimiento, prioridades
alineadas y el fomento de la comunicación,
y contribuyeron a la unidad de esfuerzos y
cumplimiento de la misión.
Un ejemplo trascendente de esto fue la
elaboración del primer plan principal de
distribución de alimentos. El Programa Mundial
de Alimentos, FTC-Haití, MINUSTAH y otras
agencias de la ONU encabezaron la primera
entrega de alimentos por todo Puerto Príncipe y
en las comunidades circunvecinas en 16 puntos
de distribución de alimentos. El resultado fue
que más de dos millones de haitianos recibieron
agua potable y alimentos muy necesitados. El
plan inicial de distribución fue impecablemente
ejecutado debido a la planificación y alianzas
conjuntas y combinadas que se cultivaron. A
continuación se presentan dos tareas que debemos
emprender para formar alianzas:
●●Los líderes en todos los niveles deben
buscar socios clave para granjear una relación
que garantice la unidad de esfuerzos.
●●Necesitamos llevar a cabo ejercicios con
países socios, la ONU y otras instituciones del
Gobierno de EUA para fomentar las relaciones y
perfeccionar los procesos y sistemas.
17
Cómo coordinar y colaborar para capacidades donde fueran necesarias y habilitar
a las personas con las que trabajamos para que
lograr la unidad de esfuerzos
La FTC operó en un ambiente complejo,
dinámico y permisivo, aunque incierto. En este
ambiente estaba incluido tanto el Gobierno de
Haití, la ONU y la USAID, como el organismo
federal principal de EUA, operando con la
Embajada estadounidense y una multitud
de socios interinstitucionales, al igual que
centenares de ONG. Una clave del éxito de la
FTC fue la capacidad de coordinar y colaborar
con todas las organizaciones. El establecer
la célula de coordinación para la ayuda
humanitaria de la FTC-Haití a nivel operacional
facilitó dicha coordinación y colaboración. La
célula sirvió de conducto para avenir distintas
organizaciones y funciones bajo un mismo
“techo de coordinación y colaboración”. Reunió
los esfuerzos de la FTC-Haití, las fuerzas
militares de la MINUSTAH, la comunidad
humanitaria de la ONU, la USAID y las ONG
para formar un entendimiento común de las
necesidades. Encabezada por un general de la
FTC-Haití, la célula de coordinación estaba
compuesta de más de 30 oficiales militares de
EUA. Se interconectó con cada organización
interinstitucional, intergubernamental y
multinacional conjunta para garantizar la
sincronización de esfuerzos.
A fin de coordinar y colaborar con socios no
militares, fue necesario compartir información.
Desde el principio, decidimos mantener una
comunicación abierta y transparente. Con el fin
de hacerlo, la FTC-Haití operó en sistemas no
clasificados y usó programas comercialmente
disponibles tales como Google Earth para crear
una imagen común de la ayuda humanitaria que
se llevaba a cabo a nivel táctico.
La coordinación y colaboración fueron críticas
a niveles operacionales y tácticos. Por ejemplo,
la FTC-Haití no ejerció el mando y control del
área de operaciones, y tanto la MINUSTAH
como la FTC ocuparon el mismo terreno táctico.
Los administradores de los campamentos que
representaban las organizaciones principalmente
no gubernamentales supervisaron los miles
de espontáneos campamentos de personas
desplazadas. La FTC simplemente traslapó
las fuerzas en el área y nos familiarizamos
con los campamentos para proporcionar las
18
cumplieran su misión.
La colaboración diaria de los líderes de unidad
desde el nivel de pelotón hasta el de brigada con
los líderes comunitarios, las fuerzas militares
de la MINUSTAH y las ONG fue clave en el
desarrollo de una comprensión del ambiente, la
determinación de requisitos, el mantenimiento
del conocimiento situacional y el apoyo al pueblo
haitiano.
A fin de lograr la unidad de esfuerzo, necesitamos
usar los siguientes métodos no tradicionales:
●●Desarrollar una perspectiva en términos de
conocimiento situacional común no clasificada
sobre la ayuda humanitaria con las herramientas
disponibles para compartir información con
socios no militares (interinstitucionales, de las
ONG, la ONU, etcétera).
●●Codificar el uso de los centros de coordinación
tales como el Centro de Coordinación de Ayuda
Humanitaria de la FTC, el Comité de Apoyo
de Coordinación de la ONU (que consiste en
el liderazgo del Gobierno haitiano, la ONU, las
dependencias de ayuda humanitaria y el Centro
de Asignación de Tareas de las Operaciones
Conjuntas y de la FTC) cuando se llevan a cabo
operaciones de ayuda de desastre en el extranjero.
Comunicarse, comunicarse y
comunicarse
El 14 de enero, aproximadamente 36 horas
después del terremoto, la rampa del Aeropuerto
Internacional Toussaint Louverture estaba atestada
de centenares de periodistas y camarógrafos de
todo el mundo. Las circunstancias trágicas que
circundaban el terremoto habían puesto los
ojos del mundo en Haití. Nos dimos cuenta de
que la FTC debía ser transparente, accesible y
sensible a las necesidades del público haitiano y
estadounidense así como del público internacional.
El ambiente permisivo le permitió a la FTC
comunicarse por medio de los foros mediáticos
tanto tradicionales como sociales. Los noticieros
estuvieron incorporados a todo nivel y activamente
reportaron qué estaba haciendo “el gobierno como
un todo” con los socios de la ONU y las ONG en
apoyo al Gobierno de Haití.
Se usaron las redes sociales tales como
Facebook (con más de 5.000 usuarios) y Twitter
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
Departamento de Defensa, Contramaestre Spike Call, Armada de EUA
RESPUESTA A DESASTRE
De derecha a izquierda, el Teniente General P.K. (Ken) Keen, el Comandante General de la Fuerza de Tarea Conjunta-Haití,
el General de División Floriano Peixoto, Ejército Brasileño, Comandante de la Misión de Estabilización de las Naciones
Unidas en Haití y el Coronel Timothy McAteer, el Comandante del 2º Equipo de Combate de Brigada de la 82ª División
Aerotransportada reúnen en el puesto de mando de McAteer en Puerto Príncipe, Haití, el 11 de marzo de 2010.
(con más de 270 usuarios) para contrarrestar
posibles desinformaciones. El primer día del
traslado de las personas desplazadas de uno
de los campamentos ad hoc al nuevo sitio de
asentamiento, el personal de asuntos públicos
de la FTC tomaron fotografías con sus teléfonos
celulares de la visita del Presidente de Haití al
nuevo campamento para publicarlas en el sitio
“Twitpics”. En cuestión de segundos, las fotos
estuvieron disponibles en Twitter y en la página
Facebook de la FTC. Esto fue uno de los muchos
ejemplos de la ventaja de contar con las redes
sociales para comunicarse con el mundo.
Otra organización que fomentó las iniciativas
de comunicatividad de la FTC fue el Centro
de Información Conjunta e Interinstitucional.
El centro sirvió como punto central de las
actividades de coordinación y sincronización
de las iniciativas de comunicación desde el
nivel estratégico hasta el táctico. La meta era la
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
de asegurar que todo el personal del Gobierno
de EUA que proveía ayuda humanitaria en
Haití hablara con una sola voz y proporcionara
información oportuna y exacta. Uno de los
productos que surgió del Centro de Información
Conjunta e Interinstitucional fueron los puntos de
discusión diarios que proporcionaron la meta de
comunicación general, los temas principales, el
público objetivo y los mensajes de alta prioridad.
Este producto evolucionó en el “informe de
dos páginas de la FTC” el cual incluyó temas,
prioridades, puntos de discusión, hechos y
cifras de la Operación Unified Response. Fue
distribuido a toda la FTC, el Comando Sur y la
Embajada de EUA en Puerto Príncipe.
A fin de perfeccionar la comunicación con
todas las dependencias, sugerimos lo siguiente:
●●Codificar el uso de un centro de información
conjunta e interinstitucional cuando se usa una
Fuerza de Tarea Conjunta.
19
Agencia de EUA para el Desarrollo Internacional
Integrantes de la Fuerza de Tarea 1 de Miami-Dade rescatan a una niña de dos año de edad de los escombros de un edificio
derrumbado en Haití. La USAID desplegó una escuadra de la Fuerza de Tarea 1 de Miami-Dade como parte de la respuesta
integral de Estados Unidos en reacción ante el terremoto que sacudió a Haití el 19 de enero de 2010.
●●Agregar a un experto en medios de
comunicación social en el documento conjunto
de asignación de personal para la sección de
asuntos públicos de la FTC.
●●Examinar y revisar las políticas y
procedimientos, cuando sea posible, a fin de
permitir el máximo uso de recursos y medios no
clasificados para compartir la información, lo que
incluye a los medios de comunicación de las redes
sociales, foros de discusión en Internet (blogs) y
portales de Internet.
Apoyar al organismo federal
principal
El encontrarnos en Haití en el momento del
terremoto nos permitió ver, personalmente, la
magnitud de la destrucción y sentir su impacto en
el pueblo haitiano. Ya para la noche del 12 de enero
y al día siguiente, sabíamos que EUA y el mundo
entero tendrían que responder inmediatamente
20
con una iniciativa masiva. El presidente Obama
declaró que la prestación de ayuda a Haití era una
prioridad y su administración emitió la pauta de
que sería una iniciativa unificada del gobierno
como un todo con la USAID en calidad de agencia
federal líder. Este compromiso nacional temprano
proveyó la intención estratégica y los recursos
del Departamento de Defensa para una respuesta
rápida, no obstante, la política, la preparación, los
asuntos organizacionales y las capacidades civiles
desafiaron la puesta en marcha a largo plazo.
La USAID estableció la Sección de
Coordinación de Respuesta en Haití, encabezada
por el Embajador Lew Lucke. Desde el principio,
los roles, responsabilidades, autoridades y
capacidades requeridas de un organismo federal
principal no estuvieron claramente definidos.
Si bien la designación como organismo federal
principal le confirió amplia autoridad para
coordinar las iniciativas, no había especificación
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
RESPUESTA A DESASTRE
alguna de las relaciones de apoyo subalterno ni
división de mano de obra. La USAID contaba
con un pequeño número de personal en el terreno
para formar y liderar la sólida planificación
requerida al principio de la crisis. Así que, la
FTC le proporcionó planificadores a la USAID y
se esforzó para garantizar que la FTC estuviera
habilitada y apoyara todos los esfuerzos de la
USAID.
Cuando se necesita y se ordena un planteamiento
de gobierno como un todo, debemos cerciorarnos
de que todas las dependencias gubernamentales
comprenden sus roles y responsabilidades. El
organismos federal principal debe tener claramente
definidos los roles, responsabilidades, recursos
adecuados y autoridades. El Departamento
de Defensa, el Departamento de Estado y el
organismo federal principal deben trabajar
conjuntamente para determinar las condiciones
que deben ser satisfechas para nuevamente
desplegar las fuerzas militares al final de las fases
de emergencia y de respuesta de ayuda.
En las futuras operaciones de ayuda de desastre
en el extranjero necesitamos tomar las siguientes
medidas:
●●Examinar cómo podemos movilizar
capacidades civiles para apoyar al organismo
federal principal y prospectar junto con la ONU
la idea de formar una capacidad internacional civil
y militar para responder en desastres.
●●Analizar cómo mejorar la integración y
capacidad de nuestros equipos de evaluación
de desastre civiles y militares, y considerar la
formación de pequeños, medianos y grandes
equipos que puedan responder en un plazo de
12 horas después de haber ocurrido un desastre.
●●Estudiar las políticas y procedimientos que
proporcionarán al Departamento de Defensa
mayor flexibilidad para aprovechar el apoyo del
sector público y privado.
Extraer recursos de todas las
fuentes disponibles para formar
la Fuerza de Tarea Conjunta
En la Fuerza de Reacción Global, no estuvieron
incluidas las capacidades de mando ni control
necesarias para formar una fuerza de tarea
conjunta a fin de responder a una contingencia
de esta índole, y debido a otras posibles
contingencias, el componente del Ejército del
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
SOUTHCOM no estaba disponible. De ahí
que, se formó, provisionalmente, la FTC-Haití.
Felizmente, el XVIII Cuerpo Aerotransportado
contaba con una fuerza adiestrada y preparada
que podía desplegarse inmediatamente como la
base principal de la FTC. Esto fue el elemento
clave para lograr el éxito. No obstante, el
XVIII Cuerpo careció de habilitadores clave, de
manera que otras organizaciones tuvieron que
proporcionar personal idóneo.
El Comando Sur, el Comando de Fuerzas
Conjuntas, el Comando de Capacidades
Habilitadoras Conjuntas, el Elemento Conjunto
de Apoyo de Comunicaciones, el Elemento
Conjunto de Apoyo en Asuntos Públicos,
el Comando Norte, el Comando de EUA en
Europa, las unidades de la Fuerza Aérea y de
la Armada de EUA, así como otros oficiales de
enlace, respondieron para llenar las brechas.
Al principio, la FTC dependió que la embajada
les proveyera un área de trabajo y equipo de
comunicaciones para funcionar. La proximidad
de la Fuerza de Tarea Conjunta con la Embajada
de EUA facilitó la respuesta inicial de gobierno
como un todo y el establecimiento de relaciones
entre distintos Estados Mayores. Luego, la
FTC estableció su cuartel general al lado de
la embajada y muy cerca del cuartel general
de la MINUSTAH, lo que facilitó la constante
coordinación, colaboración y comunicación. A
menos de que establezcamos las capacidades
adecuadas en la Fuerza de Reacción Global o
en los comandos combatientes, tendremos que
continuar formando futuras FTC en tiempos de
crisis de una manera similar. A fin de usar todos
los recursos disponibles en las operaciones de
respuesta de desastres en el extranjero, debemos
hacer lo siguiente:
●●Revisar la capacidad y roles de los
componentes de los comandos combatientes
de EUA y el cuartel general del Comando de
Fuerzas Conjuntas en la formación de una FTC.
●●Revisar la capacidad y la habilidad de
desplegar la Fuerza de Reacción Global en
apoyo a la formación de un cuartel general tipo
FTC.
●●Ubicar al cuartel general de la FTC donde
pueda coordinar y comunicarse de la mejor
manera con la embajada, países socios y otras
organizaciones clave.
21
Incluir al Gobierno del país
anfitrión
Nuestra respuesta ante una misión de ayuda de
desastre en el extranjero se da a solicitud del país
anfitrión. Debemos cerciorarnos de que el país
anfitrión proporcione el liderazgo necesario para
coordinar los esfuerzos. A fin de que el gobierno
del país anfitrión cuente con legitimidad ante sus
ciudadanos, debe proporcionar, desde el principio,
un liderazgo consistente de todos los aspectos
referentes a la ayuda humanitaria e iniciativas de
ayuda de desastres.
El terremoto, significativamente, dejó
incapacitado el Gobierno de Haití, el cual era
una institución débil, incluso antes del terremoto.
Catorce de los dieciséis edificios ministeriales
quedaron destruidos y cientos de trabajadores
gubernamentales murieron en el terremoto.
Muchos de los que sobrevivieron quedaron,
entendiblemente traumatizados por la catástrofe.
Era importante tranquilizar al pueblo diciéndoles
que su gobierno estaba a cargo de la situación
y que estaba trabajando para atender a sus
necesidades. Esto probó ser un desafío, puesto
que el pueblo se quejó de la falta de un liderazgo
nacional evidente.
Durante los desastres los líderes de gobierno
deben mezclarse con el pueblo y comunicarse
con los ciudadanos. Además, deben involucrarse
en las actividades de respuesta humanitaria y
planificación de reconstrucción temprana para
orientar y garantizar que los esfuerzos de la
comunidad internacional apoyen el plan a largo
plazo de su país. Resultó crucial que el Gobierno
de Haití estuviera incluido en todos los aspectos
de la planificación y de la toma de decisiones.
Colaborar estrechamente con
la comunidad humanitaria de la
ONU
En Haití, no se puede llevar a cabo eficazmente
la ayuda humanitaria ni la ayuda de desastres en el
extranjero sin trabajar estrechamente con la ONU
y el gran número de ONG que han estado allí por
muchos años. Estas dependencias son cruciales
cuando se trata de proveer ayuda humanitaria y
apoyo en las operaciones de ayuda de desastres
en el extranjero, no obstante, complican más
las cosas a la hora de gobernar y desarrollar las
capacidades del país anfitrión. Según se informa,
22
hay más de 1.000 ONG trabajando con la Oficina
de Coordinación de Ayuda Humanitaria de la ONU
en Haití. En calidad de exploradores y “soldados”
de la iniciativa humanitaria, las ONG administran
los campamentos de personas desplazadas, llevan
a cabo la distribución de alimento y refugio,
establecen instalaciones de asistencia médica y
proveen todo tipo de ayuda. Si bien son críticos
para llevar a cabo estas operaciones, su trabajo,
al final, debe ayudar a desarrollar las capacidades
para gobernar del Gobierno haitiano.
Al principio, los comandantes de la FTC y del
Estado Mayor no tenían una apreciación completa
del número de organizaciones humanitarias que
se encontraban en Haití antes del terremoto. Se
hizo obvio que la FTC tendría que comunicarse
con las mismas e integrarlas en sus sistemas y
procesos para lograr el éxito, de manera que
la FTC colaboró con la ONU para elaborar
procesos de coordinación aprobados por la
ONU, incluyendo los “comités de apoyo de
coordinación” encabezados por el Gobierno
haitiano y un “centro de operaciones conjuntas
de asignación de tareas” encabezado por la
ONU, donde fueron validadas y asignadas las
necesidades a las organizaciones competentes.
Al trabajar con la ONU, la FTC también tuvo
que entender plenamente y coordinar dentro del
“sistema de agrupación” de la ONU, para lograr
la unidad de esfuerzos.
Al igual que trabajar dentro de una iniciativa
de “un todo del gobierno estadounidense”,
necesitamos trabajar dentro de un esfuerzo de “un
todo de la comunidad internacional” macronivel.
Esto sólo puede lograrse mediante la coordinación
y colaboración eficiente, después de definir
claramente los roles y responsabilidades de todos
los participantes.
Anticipar los desafíos que
presentan las personas
internamente desplazadas
Históricamente, los desastres naturales son
seguidos por el desplazamiento de personas. La
cantidad de personas desplazadas depende de
la magnitud del desastre y de la capacidad del
país para responder al mismo. Este terremoto
creó un desafío que perdurará en Haití durante
décadas. En la medida que la fase de respuesta
de emergencia comenzó a pasar, se puso
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
Armada de EUA, Contramaestre Spike Call
RESPUESTA A DESASTRE
El General de División Floriano Peixoto, Ejército Brasileño, Comandante de la Misión de Estabilización de las Naciones
Unidas en Haití y el Teniente General P.K. (Ken) Keen, subcomandante del Comando Sur y el Comandante General de la
Fuerza de Tarea Conjunta-Haití, hablan con el líder de campamento de personas internamente desplazadas Ancien Aeroport
Militaire, Puerto Príncipe, Haití, 11 de marzo de 2010.
de manifiesto que el principal desafío que
encaraba el Gobierno haitiano y la comunidad
internacional era el cálculo estimado de uno a
dos millones de personas desplazadas, los cuales
habían establecido casi 1.300 asentamientos
provisionales en Puerto Príncipe. La magnitud
de la destrucción obligó a muchos a vivir
debajo de sábanas, lonas, tiendas de campaña
o completamente a la intemperie. Algunos
campamentos emergieron en áreas susceptibles
a inundaciones o deslizamiento de lodo. Con
la cercana estación lluviosa, dicho desafío se
convirtió en la primera prioridad del Gobierno
haitiano y de la comunidad internacional.
Como resultado, la misión de la FTC de salvar
vidas y aliviar el sufrimiento se concentró en
los primeros nueve campamentos de personas
desplazadas más susceptibles a las inundaciones
o deslizamiento de lodo. En estos nueve
campamentos albergaron a más de 100.000
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
personas. Incluso, después de que los proyectos
de ingeniería habían reducido los efectos de
las lluvias en estos campamentos, se necesitó
trasladar, aproximadamente, a 6.000 personas
a un lugar más seguro. A fin de contribuir con
la iniciativa encabezada por la ONU, la FTC
proporcionó apoyo con ingenieros, medios de
transporte y equipos de asuntos civiles en cada
campamento de prioridad. Además, la FTC
apoyó a los administradores de campamento
y a las ONG mientras desempeñaban tareas
cruciales. A nivel estratégico, la FTC y la
USAID trabajaron en estrecha colaboración
con la ONU y el Gobierno haitiano para
elaborar una estrategia a fin de lidiar con las
personas internamente desplazadas. Si bien
ninguno de estos requisitos se había previsto
en los primeros días del desastre, sabíamos
que los asuntos relacionados con las personas
desplazadas tenían que ser abordados después
23
de tratar con la mayoría de los desastres
naturales. El planificar y ejecutar una solución
aceptable requiere el liderazgo del país anfitrión
así como la cooperación y coordinación de los
socios internacionales.
Conclusión
En Haití, las fuerzas militares de estadounidenses fueron un elemento de apoyo de una red
más extensa de ayuda humanitaria y socorro
en casos de desastre. En términos militares,
algunas veces esto puede ser frustrante. La
cadena de mando es sistémica en las fuerzas
militares —una vez que se da una orden, se
ejecuta. Sin embargo, dada la magnitud de la
situación y la miriada de organizaciones con
objetivos dispares en apoyo a la respuesta de
desastre del terremoto en Haití, no había estructura colectiva alguna de mando y control. Más
bien, se trataba de todas las organizaciones de
coordinación, colaboración y comunicación
hacia un propósito común —salvar vidas y
aliviar el sufrimiento.
La cadena de mando de la FTC-Haití dirigió
un gran esfuerzo hacia el trabajo con los
diferentes líderes a cada nivel de apoyo. Desde
el nivel estratégico hasta el nivel táctico, fue
imperativo que la FTC-Haití hablara con una
sola voz y actuara como catalizador para lograr
la unidad de esfuerzos. Nuestra capacidad de
ayudar a mantener el enfoque habilitó el éxito
de la misión en general.
Haití encara muchos desafíos por venir. Se
tendrá no solo un compromiso permanente
de EUA, sino también de la comunidad
internacional para que Haití “se reconstruya
mejor” y proporcione a su pueblo la oportunidad
de recuperarse, reconstruirse y prosperar en las
siguientes décadas, mientras que se prepara para
el siguiente desastre natural.
En esta página se encuentran algunas
sugerencias, en la medida que buscamos lecciones
que las fuerzas militares estadounidenses, los
socios interinstitucionales y la ONU puedan
emplear en las futuras respuestas de desastre.MR
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Sitio Internet del 2º Batallón del 5º Regimiento del Cuerpo de Infantería
de Marina, disponible en http://www.2ndbn5thmar.com/coinman/Notes%20
on%20FM%203-24%20Counterinsurgency.pdf. FM 3-24, Counterinsurgency
(Washington, DC: U.S. Government Printing Office, 28 de febrero de 2008).
2. Véase Keen, Ken; Peixoto Vieira Neto, Floriano y col., “Relationships
Matter: Humanitarian Assistance and Disaster Relief in Haiti,” Military Review
(May-June 2010): págs. 2-12.
Sugerencias para la operación de respuesta de desastres
1. Desarrollar una evaluación de respuesta de desastre más sólida y capaz, así como equipos
de respuesta inicial para salvar vidas.
2. Contar con comandos combatientes que mantengan una fuerza FTC capaz y adiestrada
para desplegarse en apoyo a una operación de ayuda de desastre en el extranjero con requisitos
provenientes de la Fuerza de Reacción Global.
3. Elaborar un esquema conceptual en respuesta en desastre internacional para los países a
fin de desplegar capacidades civiles y militares para responder a desastres.
4. Llevar a cabo ejercicios para fomentar relaciones y refinar los procesos y sistemas.
5. Codificar el uso de los centros de coordinación tales como el Centro de Coordinación de
Asistencia Humanitaria de la FTC-Haití de EUA, los comités de coordinación de apoyo de la
ONU y los centros conjuntos de asignación de tareas; hacerlos adaptables a cualquier centro
actual socio-nación.
6. Desarrollar y codificar las herramientas para compartir información no clasificada tales
como All Partners Access Network (Red de Acceso para todos los Socios) y la perspectiva en
términos de conocimiento situacional de ayuda humanitaria de la FTC-Haití; hacerlas adaptables
a cualquier sistema actual socio-nación.
7. Analizar la mejor manera de integrar y apoyar a las ONG y a los elementos del sector
público y privado en apoyo a la ayuda humanitaria y socorro de desastre en el extranjero.
8. Atender, inmediatamente, los desafíos asociados con las personas internamente desplazadas.
24
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
Cómo mitigar la interacción con líderes clave
General de División Richard C. Nash, Guardia Nacional de Minnesota
Capitán Eric P. Magistad, Guardia Nacional de Minnesota
L o s a u t o re s q u i s i e r a n e x p re s a r s u
agradecimiento al Coronel Neal Loidolt y
al Coronel Dirk Kloss por sus significativas
aportaciones en lo que respecta a la estructura y
redacción de este artículo en inglés.
AS INICIATIVAS MEDIÁTICAS en
el área de operaciones de la División
Multinacional-Sur ocurrieron con articulada rapidez en vías a la transición de las fuerzas de
Estados Unidos en Irak, el 30 de junio de 2009. Las
Fuerzas de Seguridad iraquíes cada día mejoraban
sus capacidades, pero, ¿estaban preparados para
tomar el control total de las operaciones? ¿Cómo
sería la vida para las Fuerzas estadounidenses bajo
las condiciones del acuerdo de seguridad? Se entendía el acuerdo en teoría, pero su implementación
generó una lista interminable de preguntas. No
obstante, había un aspecto indiscutible: el camino
hacia el futuro exigirá una relación sistemática con
los líderes iraquíes para aprovechar sus poderes de
persuasión en el pueblo.
Los comandantes militares han estado reuniéndose con importantes funcionarios desde el principio
del conflicto en Irak. Estos contactos con los líderes
clave ayudan a los comandantes a promover sus
metas al fortalecer las relaciones con iraquíes influyentes que comprenden el complejo terreno humano
de Irak. Sin embargo, con frecuencia, las reuniones
se dan según las circunstancias ad hoc y pocas veces
son integradas como parte de las operaciones estratégicas.1 En esencia, una reunión con un líder no es
más que una herramienta diplomática que se usa
para influir, informar o educar a un líder importante.
El 1 de julio de 2009, las fuerzas iraquíes
asumieron la responsabilidad de las operaciones de
seguridad en las ciudades del país, pero la interacción
con los líderes clave seguía siendo importante. A
petición de Irak, las fuerzas estadounidenses
centraron sus actividades en el adiestramiento,
asesoría, asistencia y coordinación con las fuerzas
iraquíes en las ciudades. En colaboración con las
fuerzas iraquíes, si bien la mayoría de las tropas de
combate estadounidenses se habían replegado de
las áreas densamente pobladas, las fuerzas de EUA
continuaron llevando a cabo operaciones.
El Comandante de la 34ª División de Infantería
y de la División Multinacional-Sur (MND-S)
sabía que dirigirse a audiencias clave de Irak era
crucial para informar al pueblo de Irak sobre la
nueva postura de las fuerzas estadounidenses. El
comandante usó las reuniones con los líderes clave
para establecer relaciones entre los líderes a nivel
nacional del país anfitrión y otros líderes tanto en
las comunidades como en la MND-S.
En el presente artículo, se examinará el proceso
de interacción con líderes clave, así como establecer
cuál es su lugar en las operaciones actuales. La
frase “mitigar la interacción con líderes clave” se
refiere a un método propio de la 34ª División de
Infantería que se usaba para simplificar este proceso
de interacción. Frecuentemente, esta interacción se
lleva a cabo para fortalecer las relaciones y continuar
diálogos importantes. A fin de maximizar, a largo
plazo, los efectos vinculados a estas interacciones
en todas partes del país, el Comandante del MND-S
adoptó el concepto de que la interacción con líderes
clave debe ser del tipo que “mitiga” (depone actitud
El General de División Richard C. Nash es el comandante
de la 34ª División de Infantería. En agosto de 2010, el
General de División Nash fue nombrado por el Gobernador
como el 30º Administrador Militar de la Guardia Nacional
del Estado de Minnesota. Cuenta a su haber con una
Licenciatura con mención en salud, biología y educación
física de la Universidad Estatal de Mankato y una Maestría
de la Escuela Superior de Guerra. El General de División
Nash fue comandante de la División Multinacional-Sur en
Basra, Irak de 2009 a 2010.
El Capitán Eric P. Magistad, Guardia Nacional del Ejército
del estado de Minnesota, se desempeña en calidad de
planificador de operaciones de información en el Centro de
Operaciones de Información del Cuerpo de Infantería de
Marina en Quantico, Virginia. Cuenta a su haber con una
Licenciatura de la Universidad de Minnesota y una Maestría
de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee. El Capitán
Magistad sirvió como jefe de operaciones de información a
nivel de brigada y división cuando estaba desplegado con la
34ª División de Infantería de 2009 a 2010.
L
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
25
Nacional del Ejército con sede en Rosemount,
estado de Minnesota, se hizo cargo del mando
y control de la MND-S. En este nuevo ambiente
controlado por las Fuerzas de Seguridad iraquíes
y con una nueva división estadounidense en el rol
de asesoría, ¿cuál sería la estrategia de interacción
de la división con sus homólogos iraquíes? ¿Con
quién y cómo debía establecer vínculos la MND-S?
¿Quién estaría dispuesto a colaborar con las fuerzas
estadounidenses y transmitir al pueblo los mensajes
del Comando? Además, ¿cómo podrían las fuerzas
de EUA desmistificar su presencia en la era post
30 de junio? ¿Cuáles eran las preocupaciones del
pueblo, y cómo podría la división participar en
esta nueva fase de la operación? A medida que la
insurgencia perdió fuerza en Irak y el conflicto pasó
a una nueva etapa, la importancia de las iniciativas
de información no podía ser exagerada. Si bien
las milicias, en gran parte, habían sido derrotadas,
quedaban eventos cruciales por venir, a saber: la
implementación de un acuerdo de seguridad entre
Irak y EUA, elecciones parlamentarias, reducción
de las fuerzas estadounidenses y el desafío de
manejar adecuadamente las percepciones de
los iraquíes comunes y corrientes en el sur de
Irak. La identificación de estos eventos ayudó a
enfocar la estrategia de interacción de la MND-S.
En este ámbito, los individuos tales como los
gobernadores de las provincias, los comandantes
del Ejército iraquí y los Jefes de Policía iraquíes
eran los candidatos más obvios con los cuales
el comandante de la división podría establecer
relaciones.
hostil): o sea, calma la sospecha o antipatía. Si los
líderes militares en Irak pudieran encontrar maneras
de relacionarse con potenciales aliados a través de
un diálogo amistoso y común, se extendería la esfera
de su influencia mutua. La división fue capaz de
articular con éxito una estrategia que proporciona
lecciones aprendidas para las operaciones en el sur
de Irak y —por extensión— a las áreas fronterizas
en el sur y este de Afganistán. En el presente
artículo, se proporcionan algunas recomendaciones
para una estrategia de adiestramiento del Ejército
que incorpora como ejemplos los relatos de las
experiencias de esta división en la Operación Iraqi
Freedom.
26
Autor
Una nueva era de interacción
Desplegada en Basra, muy lejos de las
grandes bases avanzadas de operaciones y del
congestionamiento de Bagdad, la MND-S basó
sus operaciones en un ambiente operativo muy
distinto. En casi cada aspecto —político, militar,
económico y social— Basra difiere mucho de la
capital del país. Es una ciudad que, por mucho
tiempo, ha dado esperanzas a su población, con
yacimientos petrolíferos al oeste de Qurnah y
Ramalah y un aeropuerto internacional utilizable
que fue construido por los alemanes en la década
de los años 80. La provincia de Basra, posee la más
profunda vía fluvial que conecta a Irak con el Golfo
Pérsico, es un área empapada de riqueza pero, al
mismo tiempo, arruinada por el conflicto interno.
Sin embargo, después de que se ejecutó con éxito
la Operación Charge-of-the-Knights en el 2008, la
ciudad comenzó a dar muestras de revitalización.
En 2009, después de que se le quitó el control del
puerto de agua profunda de Umm Qasr a la milicia,
aumentó significativamente el ritmo de la actividad
comercial en la medida que comenzaron a llegar
más contenedores de la naviera Maersk. A pesar
de dichas mejoras, los especialistas en transporte
marítimo acordaron en que la ciudad necesitaría
una modernizada infraestructura, electricidad
ininterrumpida y más atracaderos para mantener
los estándares de un puerto internacional. Además,
los líderes comerciales en el lugar todavía se
quejaban de la corrupción en la zona portuaria —un
problema evidente en todo el sur de Irak.2
A medida que el nuevo ambiente tomó forma
a principio de 2009, el Cuartel General de la 34ª
División de Infantería, una unidad de la Guardia
El General de División Nash con Sayyid al-Moosawi
en su hacienda de caballos y cabras.
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
INTERACCIÓN ENTRE LÍDERES
Sin embargo, nuestros líderes siempre deben
considerar otras opciones más allá de lo obvio para
encontrar otras voces que no se han hecho escuchar.
Los líderes religiosos de otros países están entre los
individuos más difíciles con los cuales establecer
relaciones —principalmente dado que los líderes
militares de EUA suelen carecer de la comprensión
cultural adecuada de las religiones no occidentales.
No obstante, los líderes de la división estadounidense reconocieron que ciertos clérigos clave tenían
una gran influencia como representantes de una
población que normalmente era inalcanzable por
medio de los medios de comunicación tradicionales
en el occidente (v.gr., conferencias de prensa). Una
manera indirecta de influir en la opinión pública era
influenciar a esos líderes religiosos que convocan
y guían a un determinado público.
El término sayyid es un título honorífico dado
a los hombres por los musulmanes chiitas que
creen que estos son los descendientes del profeta
islámico Mahoma.3 Uno de estos líderes en la región
era Sayyid Abdul al-Moosawi, el cual tenía gran
influencia en el ambiente informativo religioso. De
hecho, ejercía influencia sobre casi medio millón
de chiitas, sólo en la provincia de Basra. En calidad
de líder de la secta chiita Shaykhiyam la influencia
que ejercía traspasaba las fronteras tribales,
provinciales y —posiblemente— hasta nacionales.
En una provincia con una población entre dos a tres
millones de personas, la voz de Moosawi podría
hacerse escuchar en una audiencia comparable con
una red de cable TV de mediano tamaño en EUA.
Sayyid Moosawi también era un empresario
astuto y conocedor del mundo que empleó a
más de mil ciudadanos de la ciudad de Basra en
más de doce empresas. Cuando los británicos se
replegaron, Moosawi inmediatamente hizo contacto
con el primer grupo de las fuerzas estadounidenses
desplegadas en Basra. Como golpe de suerte
para la 34ª División de Infantería, Moosawi
también tenía establecido nexos con el estado de
Minnesota debido a sus visitas a la Clínica Mayo
en Rochester, Minnesota, donde su padre —también
clérigo respetado y renombrado— había recibido
tratamiento médico. Moosawi lideraba la mezquita
más grande en Basra, con otras 150 estructuras
menores a través de la ciudad de 2,5 millones de
habitantes. Era un líder clave que podría “abrir
puertas” para la división. Después de una fiesta de
recepción efectuada en junio de 2009 en una base
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
operacional de contingencia —a la cual la división
invitó un gran número de prominentes líderes
políticos, sociales y militares del área de Basra— el
Comandante de la MND-S conversó directamente
con Moosawi en su hacienda.
Si bien los oficiales de mayor jerarquía comparten
un conjunto de rasgos comunes que se dan en todo
líder de éxito, la experiencia civil del comandante
de la división en el área de la industria le daba
una especial preparación para abordar asuntos
comerciales. A una persona como él con un fuerte
conjunto de capacidades y que había tenido éxito
en el mundo comercial, le era fácil ser franco y
demostrar genuino interés por la otra persona. En
un ambiente comercial civil, es común comenzar
con una conversación ligera con miras a llegar a
los temas concretos de trabajo, motivo por el cual
se efectuó la reunión. Cualidades tales como una
activa atención y el fortalecimiento paulatino de
las relaciones son claramente valoradas en la alta
gerencia del mundo comercial. Sin embargo, en las
fuerzas militares (especialmente en el extranjero),
los líderes normalmente anticipan interactuar
con personas que son hostiles con respecto a
las intenciones de EUA. Al depender en las así
llamadas “capacidades persuasivas” como parte
de una estrategia de interacción general, un
comandante puede calmar a un líder clave de la
nación anfitriona, y de este modo, trabajar hacia
aquellas áreas de común interés en las cuales se
interconectan las intenciones de ambos líderes.
En la primera reunión, Moosawi y el comandante
de la división se abrazaron (según la costumbre);
montaron a caballo; caminaron; comieron de un
abundante buffet de pan, carne de cordero y legumbres cosechadas en el lugar; se reunieron con una
gran asamblea de líderes en la sala de reuniones
(diwan) de Moosawi; comieron nuevamente; y por
último, visitaron una imprenta cerca de la mezquita
de Moosawi. Claramente Moosawi era como una
clásica figura del renacimiento con intereses comerciales por todas partes; un actor importante en la
comunidad de Basra. Durante todo el día, él y el
comandante de la división discutieron los temas
relacionados con el sermón semanal que daría Moosawi, tales como el estado de derecho, el sistema
penitenciario e incluso acerca del marco del acuerdo
de seguridad pendiente. El comandante también
prometió adherirse a las condiciones del acuerdo de
seguridad —que las fuerzas de EUA actuaran sólo
27
a petición de las Fuerzas de Seguridad iraquíes. En
calidad de Presidente del Grupo Al-Moosawi —su
compañía madre —Moosawi obviamente tenía una
variedad de ambiciones comerciales. Estas ambiciones no pasaron desapercibidas por el comandante de
la división mientras discutían las distintas empresas
de Moosawi.
Con frecuencia, en ambientes austeros u hostiles,
los comandantes desarrollan un esquema mental de
“tarea-propósito-método”, se comportan de manera
seria y manteniendo el principio de “el trabajo va
primero” cuando interactúan con los líderes de la
nación anfitriona. Con la expectativa de obtener
resultados inmediatos, se tornan impacientes e irritables cuando los efectos deseados de una interacción
no se materializan de inmediato.4 Piensan que la
interacción directa con un funcionario importante
del gobierno es el mejor método, dado que es el
método más directo. No obstante, en muchas culturas es importante forjar relaciones antes de solicitar
reciprocidad. Los occidentales tienden a pensar en
términos de quid pro quo, o sea, una cosa a cambio
de la otra; la cultura iraquí no funciona de esa
manera. El buen entendimiento entre dos personas
no surge de un día para el otro, y cultivar una relación
necesaria es una cuestión de diligencia.
Puesto que esta forma de interacción toma
tiempo, la división elaboró un consistente programa
de interacción con líderes clave, con Moosawi y
otros líderes del lugar. El haber elaborado un plan
para desarrollar estas relaciones, hizo mucho más
fácil hablar sobre temas de importancia crucial,
a saber —ataques contra las fuerzas estadounidenses— durante las reuniones subsecuentes con
Moosawi. (Los ataques con dispositivos explosivos
improvisados y de fuego indirecto en ese entonces
todavía eran una realidad lamentable en el sur
de Irak —aunque con mucha menor frecuencia
que uno o dos años antes). No obstante, muchas
veces, una discusión amena de la cosecha datilera
comenzó las conversaciones entre el comandante
de la división y Moosawi. En numerosas ocasiones,
los dos líderes intercambiaron regalos. Es buena
práctica interactuar con otra persona con preguntas
bien pensadas sobre temas interesantes y usar estas
pequeñas charlas con motivos específicos.
El recolectar datos es uno de estos motivos. La
interacción proporciona datos al comandante y al
Estado Mayor sobre las redes enemigas y nuevas
percepciones de cómo las estructuras políticas,
28
económicas y sociales inciden en las amenazas
en el área. En condiciones ideales, la inteligencia
también contribuye al proceso de interacción. La
inteligencia puede ofrecer información y sugerir
preguntas que se relacionan con los requerimientos
de inteligencia de alta prioridad. Es posible que
la mejor manera de asegurar que la inteligencia
proporcione información así como la reciba en
estas interacciones entre líderes, sea empleando a
un oficial de enlace de inteligencia militar. Sujeto
a sus personalidades, la disponibilidad de soldados
y los deseos del comandante, los integrantes de la
sección de inteligencia militar pueden ser útiles para
tomar notas en las reuniones entre líderes.
Desde una perspectiva de inteligencia, la
interacción entre líderes clave permite que el
comandante evalúe el nivel de confianza con el que
cuenta por parte del gobierno y de las autoridades
militares. Como otros han demostrado, el desafío
del uso de estas interacciones para abrir puertas
con los insurgentes es que estas propuestas deben
estar vinculadas con una iniciativa legítima por
parte del gobierno anfitrión con respecto a la
reconciliación o acomodación de los insurgentes.5
El apoyo de inteligencia en las interacciones entre
líderes clave permite que un comandante de mayor
jerarquía evalúe no sólo la voluntad del gobierno
anfitrión de proteger a su propia población y realizar
operaciones con los insurgentes, sino también las
capacidades técnicas de la nación anfitriona. El
comandante también puede determinar la influencia
que ejerce un líder en la nación anfitriona en su área
de operaciones.
Por ejemplo, en una interacción con líderes
clave de las Fuerzas de Seguridad iraquíes de 2009
en el sur de Irak, un oficial superior iraquí dijo a
una multitud que, “Si (los insurgentes) entran en
mi área, se enfrentarán con mis fusiles y se les
matará”. Si bien esta declaración no pone a prueba
su competencia o capacidad, reveló una cualidad
de líder y, de igual importancia, sugirió el tipo de
ambiente social que establecerían los iraquíes.
Cómo hacer amigos y ejercer
influencia sobre las personas
Según el Centro de Lecciones Aprendidas del
Ejército de EUA, “las células de interacción con
líderes clave proporcionan una metodología basada
en efectos para influir las operaciones de espectro
total en una designada área de operaciones”.6 El
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
INTERACCIÓN ENTRE LÍDERES
establecimiento de buenas relaciones con líderes
claves ayuda al comandante a fortalecer relaciones
más fructíferas con líderes influyentes en su área
de operaciones. La 34ª División de Infantería
reconoció esto meses antes de su despliegue y
organizó una célula de interacción con líderes clave
para lidiar con este requerimiento. La célula produjo
información crucial para la MND-S a fin de dar
inicio a las conversaciones que ayudaron a forjar
relaciones personales para un comandante mediante
múltiples reuniones y contactos en su agenda.
Evidentemente, la eficacia de una interacción de
líderes clave a nivel de división depende, en parte,
de las personalidades de los individuos que asisten
a la reunión.
Las distintas fases de conflicto requieren
diferentes estrategias. A medida que el conflicto
y el entorno evolucionaron en Irak, aumentó la
necesidad de ejercer los cuatro elementos del
poder nacional (diplomático, información, militar
y económico). Actualmente, la diplomacia es
más importante que nunca, y con los equipos de
reconstrucción provincial realizando operaciones en
el terreno y los soldados llevando a cabo misiones
de asesoría y apoyo, la exigencia constante de
desarrollar relaciones significativas con líderes
políticos, militares y sociales siguen siendo
indispensables.
Un comandante no recibe adiestramiento
diplomático formal y, por lo tanto, es esencial que
él interactúe con su audiencia respaldado por un
asesor político asignado. Debe prepararse y ensayar
antes de cualquier tipo de interacción formal —
especialmente, en circunstancias cuando los temas
a tratar no están directamente vinculados con las
operaciones militares, fronterizas o de policía.
Cabe mencionar que también son importantes
experimentados asesores culturales e intérpretes. Su
participación es inestimable en la elaboración de los
puntos a tratar. En las interacciones conjuntas, es
indispensable que todos hablen con una sola voz, de
tal manera que comuniquen un mensaje unificado.
Este tipo de consistencia generará resultados
superiores y hará posible que cada interacción
se fundamente en los resultados de la interacción
anterior.
Los iraquíes, particularmente, las Fuerzas de
Seguridad, perciben a un general estadounidense de
manera muy especial. En su papel de diplomático,
las palabras, las acciones, las emociones y las
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
destrezas de comunicación son importantes. Los
buenos modales, el conocimiento situacional y el
dominio del idioma árabe contribuyen a la eficacia
de una interacción. Hay muchas maneras de mostrar
respeto a las personas con las cuales se interactúa,
sin embargo, asesorarlos, aconsejarlos y felicitarlos
por sus logros ayuda a dar forma a esa relación y
producir resultados positivos.
Una vez que el comandante establezca su
estilo de interacción y logre un patrón de éxito,
es momento de considerar usar la influencia de su
socio para explorar otras maneras de interacción.
Las redes sociales informales son los componentes
más importantes de la sociedad rural en Irak. En
muchas de las áreas fronterizas lejanas, las tribus
constituyen el elemento fundamental de la sociedad
iraquí.
Sabiendo esto, escogimos la hacienda de
Moosawi como el lugar para celebrar la segunda
reunión entre él y el comandante de la división,
dado que su entorno casual presentó oportunidades
para que se celebraran otras reuniones —no sólo
con Moosawi, sino con otros dentro de su red
social y cerca a la misma. Si la división necesitaba
información sobre una red social fuera de la secta
de Moosawi, lo más seguro era que Moosawi sabría
a quién se debería contactar.
En términos operacionales, durante la fase
de preparación de despliegue de la 34ª División
de Infantería, nos vimos obligados a reducir la
presencia militar en las ciudades en el sur de Irak.
Esto degradó la concienciación situacional de
los comandantes en todos los niveles, engendró
críticas brechas de información y ocasionó
significativas desventajas para la división. Como
consecuencia, además de proporcionar información
e influenciar a los iraquíes, la interacción con
líderes clave también ayudó a los comandantes a
comprender el entorno operacional. Un proceso
bien estructurado de interacción con líderes clave
puede mejorar significativamente la comprensión
de un comandante más de lo que una docena de
analistas de inteligencia jamás podrían hacer.
La estrategia de la División
Multinacional-Sur
La célula de coordinación de fuegos y efectos de
la 34ª División de Infantería es el ente responsable
de la interacción de informaciones, que incluye
todo desde las operaciones cívico-militares hasta
29
la administración de sensores. El coordinador de
efectos ejerce control sobre esta combinación de
capacidades. La filosofía del coordinador podría
ser resumida de la siguiente manera:
●●Concentrar las interacciones; menos puede
ser mejor.
●●Definir la tarea y motivo de la interacción.
●●Vincular las interacciones con las prioridades
de la división e integrarlas en las operaciones.
●●Ser cauteloso; saber quién interactúa con
quién.
En la Figura 1 se muestra el ciclo de
decisión utilizado para sincronizar e integrar
las interacciones con líderes clave dentro de los
objetivos y líneas de operación del comandante.
A nivel de división, fue algo normal preparar
un documento acerca de la interacción con líderes
clave. Al principio, cada documento incluía una
revisión de estrategia de interacción. En el mismo
se podía encontrar información biográfica y notas
de previas reuniones. Algunas veces, incluía notas
de interacciones previas, sucesos significativos del
área de interés e información sobre proyecciones
en la elección parlamentaria. Con el transcurrir
del tiempo, se incluyó la siguiente información:
●●Zonas de posible acuerdo.
●●Sucesos en el ambiente de información
militar y global.
●●Suposiciones sobre qué motiva a un líder
clave.
●●Predicciones sobre cómo se comportarían y
hablarían en público los líderes clave en el futuro
cercano.
●●Temas, mensajes y puntos de conversación.
●●Requisitos de información.
●●Efecto deseado que intentábamos lograr.
El coordinador de efectos de la división revisó
los documentos de interacción con dos días de
antelación, como mínimo, y sugirió cambios.
Veinticuatro horas antes de una interacción, el
coordinador se reunió con el comandante para
revisar el documento. La sección a cargo de la
interacción con líderes clave manejaba otras
solicitudes adicionales de información. Una vez
que terminaba la interacción, un encargado de la
sección publicaba las notas de la reunión, junto
con una evaluación, de ser pertinente, en un sitio
de Internet usando el programa Sharepoint de
Microsoft. Se codificaron las notas en las bases
de datos de Intercambio de la Red Combinada
30
de Datos de Información (CIDNE) a fin de
que fueran categorizadas para el uso en futuras
interacciones. (Como herramienta, el CIDNE se
integra en la planificación a nivel de cuerpo de
ejército y división, y las unidades en todos los
niveles necesitan procesar su recolección de datos
usando la misma plataforma. Probablemente se
presente una oportunidad a través de las divisiones
y brigadas de actualizar las competencias y
responsabilidad de todos los integrantes de
la célula en el uso del CIDNE. Al consolidar
los datos esenciales usando la herramienta del
CIDNE, la célula de interacción con líderes claves
puede cumplir su misión al ser una organización
ágil y mentalmente adaptable al servicio del
comandante.
En los grupos de trabajo en el ambiente
de contrainsurgencia, los planificadores
frecuentemente tienden a pasar por alto los
efectos deseados. Muchas veces, los comandantes
y soldados interactúan y se comprometen con
líderes del lugar sin pensar en las consecuencias
de sus acciones. Por ejemplo, un proyecto del
Programa de Respuesta de Emergencia de un
determinado Comandante. Todos están de acuerdo
que es bueno construir una escuela donde no la
hay. Las empresas del país anfitrión se benefician
de las actividades de construcción y los niños del
lugar tienen una escuela cerca de sus hogares. No
obstante, un comandante a cualquier nivel debe
hacer las siguientes indagaciones del caso antes
de decidir comenzar un trabajo de construcción
de una nueva escuela:
●●¿Necesita la población una escuela?
●●¿Cuántas personas usarán los servicios de
la escuela?
●●¿Financiará el gobierno del lugar la operación
de la escuela?
●●¿Cuáles son los efectos de segundo y tercer
orden de la construcción de una escuela?
●●¿Alienará la construcción de la escuela a
los pobladores de las comunidades aledañas de
las fuerzas estadounidenses?
El comandante necesita saber los objetivos
de información (influencia) que respaldan la
construcción de una escuela y cómo emplear los
datos que sustentan su decisión. Una interacción
con líderes clave que abarque tales preguntas le
ayudará a determinar qué debe ser tanto el estado
final deseado como el enfoque de la interacción.
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
INTERACCIÓN ENTRE LÍDERES
DETECTAR
DECIDIR
EVALUAR
Orientación del CG
Evaluación del Ambiente
Operacional y Fzas de Seg.
Pedidos de ILC
Equipo de Combates
de Brigada
Línea de Esfuerzos
Equipos de Trabajo
Coordinador de Efectos
Consejo de aprobación
de objetivos
Interacción con Líderes Clave
(ILC) iniciado por el Comando
INFORMAR
Entrega
Sincronización de la
agenda del Comando
ILC continuas
ILS Comandante de Unidad
ILC General Subcmdte de
Opones
Libro de ILC
Estrategia de ILC
• Metas con temas y mensajes
• Biografías
• Inteligencia
• Informes de fuentes abiertas
• Antecedentes de previas ILC
DECIDIR
Grupo de Comando
Reuniones de
coordinación
Presentación de Preparación
para el Comandante General
24 horas antes
• Libro de ILC
• Concepto de Operaciones
DECIDIR
(JEM)
ILC a nivel de
MND-S
Ejecución de ILC
ILC a nivel de
MNC-I/MNF-I
Consejo de aprobación
de objetivos
Resultado:
Evaluación de ILC
Notas de visitas en el campo
de batalla
Figura 1: Detección-Decisión-Evaluación
El arte de la influencia
En vista de que la interacción con líderes clave
es una “operación de influencia”, no hay nada
que demuestre mejor el concepto “mitigar” que
una rápida lección en psicología social. Usamos
estas interacciones para llegar a la gente con el
fin de propagar un mensaje y acelerar el ritmo del
conflicto a la siguiente fase —las operaciones de
estabilización. Si bien la influencia social tiene
distintos componentes, la educación y la persuasión
común y corriente son mejores instrumentos a usar
que, por ejemplo, las exigencias por obediencia.
Si se usan con el fin de influir, la interacción tiene
la meta de impartir conocimiento o persuadir. La
influencia es un arte; la coerción es una ciencia
exacta. Las divisiones forjan buenas relaciones
para desarrollar habilitadores y capacidades de
recolección de información al nivel más alto. Esto
constituye el corazón del proceso de mitigación.
La pre-persuasión es una táctica que se usa para
influir en una situación y establecer un ambiente
favorable para que ocurra una interacción de
información. La pre-persuasión se refiere a la
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
manera en que se estructura un tema y se categoriza
una decisión. Un comunicador de alto rango
necesita parecer agradable, con autoridad, digno
de confianza y poseer cualquier otro atributo que
facilite la persuasión.7 Evidentemente, una meta
de interacción del líder clave es que la interacción
engendre nuevos compromisos y amplíe la esfera
de influencia de la división. Al preguntar acerca
de las vidas y motivaciones de las personas
con las que interactúa, un comandante puede
trabajar con miras a un efecto que se pretende
mediante el establecimiento de las bases para una
posible relación que puede conducir a una red de
relaciones. En última instancia, una interacción
con líderes clave puede influir o informar, pero
siempre debe producir un efecto y facilitar un
proceso de recolección de datos y un objetivo de
información.
Las interacciones con líderes clave vinculan los
compromisos del comandante de la división con los
compromisos de los comandantes subordinados de
la división y los compromisos de los comandantes
subordinados de la división con los compromisos
31
del comandante de brigada, y así sucesivamente.
Además, los datos de apoyo contribuyen a las
habilidades de investigación del comandante y
provee a la división la capacidad de formular las
preguntas correctas una vez que se establezca la
relación. Estos datos también permiten que el
comandante de la división interactúe con otros a un
nivel que sea aceptable para ellos y haga preguntas
directas sobre los temas que más les interesan.
La influencia implica la alteración de opiniones
y actitudes de la población mediante la interacción,
y en la División Multinacional-Sur, intentábamos
lograrlo mediante el establecimiento de una relación
de confianza usando los puntos de referencia tales
como la familia y los negocios, mientras que
seguíamos siendo mutuamente inquisitivos. Según
lo antes mencionado, escuchar activamente fue
importante, y simplemente reconocer el hecho de
que a la gente le gusta hablar de sí mismos y de
sus intereses invita a la franqueza y ayuda a formar
futuras reuniones en un ambiente de creciente
respeto y sinceridad.
Hay que destacar dos puntos sobre la
organización de la reunión: no apresurar la reunión
y moldear la interacción para sacar el máximo
provecho del tiempo limitado que disfruta con
el líder clave. Priorice las preguntas y utilice una
metodología de deliberada calma. Comprenda
que una interacción con líderes clave es una
reunión interactiva y prepárese para responder
a preguntas difíciles que deberá contestar en un
tono profesionalmente diplomático, aunque se
encuentre en una situación incómoda. Las palabras
vuelan más rápido que una tormenta de arena en las
redes sociales tribales, y una vez que haya ganado
la confianza de su contraparte y la reputación de ser
una persona directa, su reputación de confiabilidad
le precederá dondequiera que vaya.
Por ejemplo, ya que todavía estábamos operando
cerca de las ciudades después del acuerdo del 30
de junio, pareció que algunos líderes influyentes
clave del país anfitrión desconfiaron de nuestras
intenciones. Cuestionaron el hecho de que las
fuerzas estadounidenses todavía permanecían en el
lugar. En vista de que habíamos desarrollado una
relación mediante el arte de la influencia y de la prepersuasión, pudimos clarificar las interrogantes y
disipar la niebla de información que muy a menudo
oscurece el ambiente operacional.
La estrategia de adiestramiento
Antes del ejercicio de ensayo de la misión
realizado por la división, el comandante, el
subcomandante y los soldados de la división
desarrollaron un programa genérico de
adiestramiento de concienciación cultural. En el
caso de la 34ª División de Infantería, el ejercicio
fue una prueba de fuego, pero el adiestramiento
de interacción con líderes clave solo ofreció una
oportunidad de trabajar con un intérprete. Si
bien esta experiencia es valiosa, la meta de este
adiestramiento a nivel de oficial general es la de
elaborar una estrategia de transición, de un oficial
general a otro con respecto a las relaciones con
líderes clave. Por lo tanto, mucho antes de que llegue
al teatro de operaciones, es importante considerar en
detalle el sistema de interacción con líderes clave
y analizar cómo un comandante de división puede
abordar el proceso de manera que genere un efecto.
Un comandante necesita profundidad estratégica
y adaptabilidad interpersonal si ha de interactuar
mitigadamente con líderes clave que le ayude a
interactuar eficazmente y fomente la confianza en
el campo de batalla.
Autor
Lecciones aprendidas
El General de División Nash y Sayyid al-Moosawi conversan
con comerciantes en un bazar en Basra, Irak.
32
Como en cualquier importante despliegue de
unidad, el ampliar los conocimientos institucionales
es un imperativo profesional. Si bien un ejercicio
de ensayo de misión es instructivo, no profundiza
en los procesos que enfrentará un comandante
de división en el teatro de operaciones. Con
esto en mente, el ejercicio de ensayo de misión
también es el ambiente idóneo para que la célula
de interacción con líderes claves establezca su rol
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
INTERACCIÓN ENTRE LÍDERES
como intermediario en el manejo de la información
(obtener y entregar). Según lo antes mencionado,
la célula necesita ser flexible, sensible y generar
información útil. Dependerá del jefe del proceso
de interacción con líderes clave garantizar que la
información sea precisa, actualizada y cuantificable,
ya que es indispensable saber si el líder influyente
influye a 100 o 100.000 personas. De ahí que un
coordinador bien asesorado debe ser capaz de
transformar esta información en efectos, estados
finales y objetivos significativos. Dotado con esta
información, el comandante tiene lo necesario para
lograr el éxito.
Una interacción mitigativa con los líderes
clave es una herramienta singular que depende
de la personalidad del oficial general que realiza
la interacción. En el caso de la 34ª División de
Infantería, el comandante tenía un antecedente civil
que complementó su adiestramiento militar y que
le permitió aprovechar su experiencia de ejecutivo
de operaciones en la industria de la construcción.
La doble perspectiva del comandante, en calidad
de oficial general y empresario civil, contribuyó en
algo en cada interacción. Si bien los comandantes
en todos los niveles pueden considerar necesario ir
inmediatamente al punto, el fomento de relaciones
implica cultivar la influencia mediante el desarrollo
de la confianza mutua.
Un comandante de división necesita tanto
recursos como personal para influir a un líder del
país anfitrión y ampliar la esfera de influencia
de la división. Del mismo modo, el comandante
también necesita tanto recomendaciones como
estrategia. De esta manera, la interacción a nivel
de división se distingue de la interacción a nivel
de brigada tanto en estilo como en contenido. Si
bien un comandante de brigada tiene necesidades
urgentes —efectos tácticos correspondientes a su
área de operaciones— el líder clave busca efectos
de la interacción no inmediatos. El comandante de
brigada establece su red de interacción con el fin
de proteger a sus soldados e impedir ataques. A
veces, puede llegar al punto de perder la paciencia.
Es posible que no cuente con el tiempo suficiente
para cuestionar presunciones o no tenga acceso
a previas recomendaciones sobre la interacción
de información. Por otro lado, el comandante
de división debe preparar el terreno para los
comandantes de brigada. El oficial general cuenta
con la infraestructura adecuada que le proporciona
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
información y recomendaciones estratégicamente
útiles. Persuade con antelación a su audiencia
objetivo para generar una estrategia de influencia
deliberada y, de ese modo, ayuda a ampliar la red
social de los participantes a nivel local y nacional
en todas las unidades subordinadas de tamaño de
brigada y batallón de la división.
En las interacciones de la 34ª División con el
gobernador de la provincia Najaf, el comandante
de la división tenía más latitud en los temas de
la que tendría un comandante de brigada. Puesto
que es importante interactuar con un gobernador
provincial, el comandante de la división tenía que
fortalecer la relación —no solo como un comandante
y político, sino como diplomático. A fin de hacerlo,
el comandante se reunió con el Gobernador Zurfi
en varias ocasiones. En estas reuniones, surgió el
tema de la situación de seguridad en Najaf, pero
también hablaron sobre la familia del gobernador
que vive en el estado de Michigan, así como su
opinión del legado del partido político Baaz, sus
preferencias con respecto a la televisión satelital
y su afecto por los Chicago Bulls (equipo de
baloncesto profesional). En una de estas reuniones,
el comandante le obsequió al gobernador un
libro con fotografías del área metropolitana de
Minneapolis/St. Paul, estado de Minnesota (Najaf y
Minneapolis recientemente habían establecido una
relación de ciudad-hermana entre las dos). Emergió
una relación que permitió que los líderes de la
División Multinacional-Sur evaluaran la voluntad
de un líder en la nación anfitriona de trabajar con
las fuerzas estadounidenses en las operaciones
contra los insurgentes respaldados por Irán. Una
interacción con líderes claves en esta situación no
solo llevó a una relación cívico-militar duradera
entre la 34ª División de Infantería y el gobierno
de la provincia de Najaf, sino también mejoró las
relaciones entre las brigadas de EUA y sus socios
de la Fuerza de Seguridad iraquíes.
Usos en el teatro afgano
Gran parte de la conflictividad actual en Afganistán se remonta al establecimiento de la Línea
Durand, que separó a un número de tribus pashtunes
en el oriente de Afganistán. Los pashtunes incluyen
a más de 60 tribus con 12,5 millones de personas
que viven en Afganistán y otros 14 millones en
Pakistán. Si bien en este artículo no se puede evaluar las prácticas de interacción de información de
33
la Unión Soviética luego de invadir a Afganistán,
sabemos que, al principio, los soviéticos planeaban
emplear el terror para hacer que los afganos comunes y corrientes dejaran de apoyar a la insurgencia.
En la década de los años 80, el uso de técnicas de
terror recibió mucha más atención por parte de los
medios de comunicación de lo que anticiparon los
soviéticos. Como resultado, Estados Unidos, el
Reino Unido, China, Irán, Arabia Saudita y otros
países comenzaron a proporcionar más apoyo a la
resistencia afgana de lo que los soviéticos podían
neutralizar.8 Por consiguiente, los efectos no intencionados de la metodología soviética era alienar a
la población en lugar de interactuar con la misma
de manera productiva y fomentar el apoyo internacional para la resistencia afgana.
Si bien la Operación Enduring Freedom se
encuentra en una fase distinta a la Operación
Iraqi Freedom y la seguridad de la población en
Afganistán todavía está por verse, es probable
que las redes sociales en el sur de Irak tengan sus
paralelismos dentro de las organizaciones tribales
pashtunes a lo largo de las áreas fronterizas con
Peshawar y Pakistán. Por lo regular, en los países
en vías a desarrollo tales como Irak y Afganistán,
aceptamos la premisa de que el liderazgo —ya
sea gubernamental o tribal— se propaga de arriba
abajo. Por lo tanto, es probable que alguien esté en
el proceso de elaborar una estrategia para derrotar
la insurgencia afgana por medio de la interacción
con líderes sociales y religiosos a niveles altos a
fin de penetrar la infraestructura social del país.
A nivel de oficial general, si empleamos adecuadamente esta estrategia, podemos anticipar ver
emerger relaciones mutuamente influyentes entre
los líderes clave en todos los escalafones. Si los
oficiales generales adoptan el método mitigativo
mediante la incorporación de una combinación
adecuada de destrezas interpersonales y comportamiento adaptivo, el conflicto en Afganistán
pasará a la siguiente fase.
Si bien cada ambiente operacional tiene su
propio conjunto de condiciones, siempre debemos
interactuar con líderes del país anfitrión, con base
en la premisa de que la honestidad y la confianza
generan una relación mutuamente beneficiosa.
En la 34ª División de Infantería pensamos que
nuestro proceso de interacción con líderes clave
es suficientemente adaptable y transferible para
tener en cuenta las condiciones de cualquier
34
lugar siempre que haya personas razonables en la
población del país anfitrión que estén dispuestas
a colaborar por el bien común.
La experiencia con Sayyid al-Moosawi nos
lleva a concluir que, en realidad, las interacciones
con líderes clave sí funcionan. Un comandante
debe establecer la más alta prioridad en la interacción con líderes clave y usar sus recursos y
personal para identificar el objetivo, el sistema de
entrega y los efectos deseados. Este nivel de sofisticación exige el análisis intelectual que puede ir
más allá del alcance de la sección de inteligencia.
Debe incluir analistas tales como asesores políticos y culturales, G8 (contralor), ingenieros y
personal del Departamento de Estado.
Conclusión
Las interacciones con líderes clave son procesos dinámicos que necesitan ser adaptadas según
el ambiente operacional. Usamos la expresión
“mitigar la interacción con líderes clave” a fin
de describir las técnicas de persuasión con antelación y la gestión de expectativas de los efectos
de estas interacciones. Los efectos no ocurren
inmediatamente —tenemos que formar relaciones
con honestidad, interés genuino y utilizar el arte
de escuchar activamente. Un marco de interacción logra el éxito solo en el grado que genera
la capacidad de influir a otros. De ese modo, la
célula de interacción con líderes clave debe proporcionar datos no solo sobre el líder clave sino
también sobre las complejidades en el ambiente
de información, y hacer recomendaciones estratégicas para ampliar la red de interacción. De esta
manera, un programa que “mitigue” la interacción
demostrará ser una estrategia eficaz.MR
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Leader Engagement (Carlisle, Pensilvania: Strategic Studies Institute 2009).
2. Jane Arraf, “Basra residents safer, but looking for work,” Christian Science
Monitor, 4 de mayo de 2009.
3. Thesiger, Wilfred, The Marsh Arabs (Londres: Penguin, 1967).
4. Hull.
5. Ibíd.
6. Operationalizing Key Leader Engagements—CJTF-82 Lessons Learned
and TTPs, 2 de julio de 2007.
7. Pratkanis, A.R. y Aronson, E., Age of Propaganda: The Everyday Use and
Abuse of Persuasion, rev. ed. (W.H. Freeman and Co.: 1992); reimprenta (Nueva
York: Henry Holt and Co. LLC: New York, 2001).
8. Caffrey, Coronel Matthew, Componente de la Reserva de la Fuerza Aérea
de EUA, “ACSC Quick-Look: Afghanistan: Current Operational Lessons from
the Soviet Experience,” 2005.
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
Cómo controlar el dominante terreno humano:
Identificando las oportunidades culturales en
una insurgencia
Mayor Mark J. Broekhuizen, Cuerpo de Infantería de Marina de EUA
ECIENTEMENTE, EL GENERAL
David Petraeus dijo, “El punto central
de toda estrategia de contrainsurgencia
debe centrarse en el hecho de que el terreno
decisivo constituye el terreno humano, y no la
altura o el vado del río”.1 Si bien esta declaración
es ciertamente verdadera, debemos profundizar
nuestra comprensión para identificar el terreno
dominante de ese terreno humano. Solo después
de identificar y establecer el control sobre
este terreno humano clave podremos lograr la
necesaria influencia con la población requerida
para que la contrainsurgencia tenga éxito.
E l s u rg i m i e n t o d e l a s i n s u rg e n c i a s
ha sido descrita en función de “motivos y
oportunidades”.2 Específicamente, los motivos
culturales pueden contribuir a las raíces de una
insurgencia. El eliminar esos motivos culturales
que dan origen a la insurgencia es la meta
comúnmente adoptada en el adiestramiento y en
el análisis cultural de las fuerzas militares. No
obstante, este adiestramiento y análisis deben
también tener en cuenta las oportunidades
requeridas para que ocurra una insurgencia. Del
mismo modo que se usa el análisis del terreno
físico para identificar el terreno clave en el
campo de batalla, también se puede usar un
análisis de las oportunidades culturales en una
insurgencia para identificar cuál es ese terreno
clave. Una comprensión de la cultura operacional
puede apoyar la identificación y control de dicho
dominante terreno.
Frecuentemente, las referencias del rol que
juega la cultura en la contrainsurgencia se
R
usan en el contexto de cómo es afectada la
población por las operaciones de las fuerzas
de contrainsurgencia. La lógica común de esta
metodología es que un contrainsurgente que
no comprende la cultura local puede llevar a
cabo su misión de manera errada, violando una
costumbre o tabú local. La consecuencia de esta
violación podría ser que los esfuerzos de las
fuerzas de contrainsurgencia sean considerados
ilegítimos y que resultara en una rebelión en
su contra.3 Las fuerzas de contrainsurgencia,
accidentalmente, han generado otros motivos
para la insurgencia. En respuesta a esta dinámica,
un adecuado análisis y adiestramiento cultural
pueden limitar estas violaciones y reducir el nivel
de resistencia en el lugar.
Si bien la reducción de motivos obviamente
tiene mérito, identificar y eliminar el motivo
de un comportamiento puede ser más difícil
que solo eliminar la oportunidad para dicho
comportamiento.4 Por ejemplo, el saqueo que
ocurrió después de la caída de Bagdad no era
necesariamente producto de un nuevo motivo,
sino de una nueva oportunidad posibilitada por
la reducción de la ley y el orden. En términos
generales, tenemos que distinguir entre la
actividad criminal o insurgente que resulta de un
nuevo motivo y lo que es solamente la respuesta
a una nueva oportunidad.
En vista de que las oportunidades se reducen
más fácilmente que los motivos, la comprensión
de las oportunidades culturales en una insurgencia
debe tener precedencia sobre los motivos
culturales en nuestro adiestramiento y análisis
El Mayor Mark J. Broekhuizen es oficial de infantería y
estudiante del programa de Oficiales de Área Extranjera
y actualmente cursa el adiestramiento de inmersión en
Indonesia. Cuenta a su haber con una Licenciatura de
la Universidad de Grand Valley State y una Maestría en
Asuntos de Seguridad Nacional de la Escuela Superior
de Guerra Naval. Ha servido tres veces en la Operación
Iraqi Freedom, más notablemente en calidad de
comandante de compañía y oficial de operaciones a nivel
de batallón.
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
35
cultural.5 Ya que los insurgentes, con frecuencia,
se basan en el ámbito local o regional, sin duda
alguna, sus niveles iniciales de comprensión
cultural contribuyen a darle una “ventaja en la
información general”.6 Mientras que los recursos
limitados inhiben el uso de la fuerza tanto para
los contrainsurgentes como para los insurgentes
a fin de establecer control sobre la población,
ambos necesitan identificar las estrategias que
sean más culturalmente eficaces. Mediante la
identificación de oportunidades culturales en
una insurgencia, las fuerzas de contrainsurgencia
pueden reducir esa desventaja en cuanto a la
información que tienen con los insurgentes y
priorizar sus propias iniciativas.
En su definición simplista, una insurgencia
es una lucha entre los insurgentes y los
contrainsurgentes (también referido en el
presente artículo como el “Estado”) para
el control de la población.7 El control de la
población permite que el Estado supere su
desventaja informacional mientras que el mismo
control permite que los insurgentes superen su
inferioridad numérica de fuerzas.8
Incluso, en la falta de una insurgencia, los
Estados no siempre son capaces de penetrar y
controlar todos los sectores de la población.9
Los Estados pueden tener dificultades en
mantener su monopolio sobre la violencia, y
pueden ser incapaces de remover a los hombres
fuertes que operan en ámbitos locales con reglas
diferentes.10 La debilidad del Estado provee la
oportunidad para la resistencia o el nacimiento
de una insurgencia. Lógicamente, podemos
presumir, entonces, que cualquier sector de la
población que no está bajo el control del Estado
representa una oportunidad cultural para los
insurgentes. Las fuerzas de contrainsurgencia
deben comprender cómo los insurgentes pueden
sacar provecho del espacio cultural disponible y
como negarles la oportunidad de hacerlo.
A fin de sobrevivir y ganar, los insurgentes
necesitan recursos —reclutas, materiales,
comestibles, etcétera.11 Las maneras de cómo
buscan dichos recursos pueden ser numerosas
y culturalmente muy específica. Las fuentes
de recursos para los insurgentes son producto
de las oportunidades permitidas por los
contrainsurgentes o por el ambiente estructural
y pueden ser adquiridas desde dentro o fuera de
36
la zona de conflicto.12 En algunos casos, puede
ser que el ambiente simplemente no permita que
los contrainsurgentes limiten todas las fuentes de
recursos de los insurgentes. Un ejemplo de eso
sería la disponibilidad de zonas de refugio más
allá de las fronteras nacionales. No obstante, si
las fuerzas de contrainsurgencia comprenden y
controlan las oportunidades culturales dentro del
país, los insurgentes que buscan la seguridad en
un refugio fuera del país pueden darse cuenta de
que estos pueden llegar a ser irrelevantes.
Los productos son tan importantes para
el crecimiento de una insurgencia como los
recursos.13 Los productos pueden ser actividades
destinadas a adquirir nuevos recursos (reclutas,
ingresos tributarios, etcétera) o para atacar la
capacidad del Estado de mantener su control de
la población y, en consecuencia, crear nuevas
oportunidades para el crecimiento. Parecido
a los recursos, los productos toman formas
culturalmente específicas. Un ejemplo de esto
es el bombardeo de la Mezquita al-Askari
en Samarra, Irak en febrero de 2006 por
integrantes del grupo al Qaeda en Irak. Este
producto disminuyó el monopolio de la fuerza
del Estado, incrementando la violencia sectaria.
Los insurgentes no atacaron un elemento físico
o simbólico del Estado, sino que indirectamente
atacaron la capacidad del Estado (y de las
fuerzas de la coalición) de mantener el control
de la población por medio de una oportunidad
culturalmente específica. Por lo tanto, la
resultante reducción del control del Estado sobre
la población permitió a al Qaeda una oportunidad
de reclutar y crecer.
Un mapa del terreno humano
Cualquier discusión de un tema tan sombrío
como la cultura, debe incluir definiciones de
términos claves. Si bien dichas definiciones
pueden ser objeto de gran debate, el Centro de
Aprendizaje de Cultura Operacional Avanzada
del Cuerpo de Infantería de Marina proporciona
las necesarias definiciones para este artículo. El
centro define “cultura” como “la cosmovisión
y estructuras sociales compartidas de un grupo
de personas que influyen en las acciones y
elecciones de una persona y de un grupo”.14 De
mayor preocupación para los contrainsurgentes
es la “cultura operacional”, que el centro define
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
Comando Conjunto de la ISAF, Fuerza Aérea de EUA, Sgto. Logan Tuttle
TERRENO HUMANO
Militares estadounidenses del 501o Regimiento de Infantería Paracaidista observan aldeas en el Distrito de Yayakhaill desde
una estación de policía afgana, 17 de diciembre de 2009.
como “aquellos aspectos de la cultura que
influyen en el resultado de una operación militar;
o a la inversa, las acciones militares que influyen
en la cultura en un área de operaciones”.15 El
centro refina esta definición por medio de la
identificación de cinco dimensiones claves de
la cultura operacional —“el ambiente físico,
el sector económico, la estructura social, la
estructura política y los sistemas de creencias”.16
Estas cinco dimensiones ofrecen un modelo
eficaz, identificando las oportunidades culturales
de los recursos y productos de los insurgentes.
El ambiente físico
Todas las insurgencias necesitan un ambiente
físico favorable para lograr el apoyo necesario a
fin de crecer y sobrevivir. El ambiente físico consta
de elementos tales como comestibles, refugio,
agua potable, terreno, clima, combustible y
energía eléctrica.17 Ni el Estado ni los insurgentes
pueden controlar todos estos elementos. Por lo
tanto, el Estado debe intentar controlar todos
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
los recursos ambientales sin los cuales los
insurgentes no pueden sobrevivir. Por ejemplo,
en la Emergencia Malaya, el Partido Comunista
Malayo dependió de los recursos de arroz de los
“colonos” chinos para su supervivencia en la
selva.18 En respuesta, los británicos impusieron
rigurosos controles de arroz y lograron el efecto
de “matar de hambre a los guerrilleros”.19
El terreno en sí puede ser el elemento más
difícil para controlar del entorno físico, ya que,
a menudo, los insurgentes pueden retirarse
al desierto montañoso, o junglas difíciles de
penetrar. Sin embargo, también podría ser
el más insignificante, ya que los insurgentes
necesitan tener acceso a la población. Como
lo demostraron los británicos en Malasia, la
adquisición y control del acceso al pueblo es más
importante que controlar el terreno.
La economía
El Estado normalmente falla en la capacidad
o voluntad de controlar todos los elementos
37
El identificar las oportunidades económicas de
los insurgentes puede ser desafiante. En algunas
culturas, la corrupción y soborno son una “forma
aceptable de hacer negocios”.24 Si bien estas
transacciones pueden proporcionar una fuente
de ingresos para los insurgentes, muchas veces,
también se confunden con formas de patrocinio culturalmente aceptado. En muchos casos,
las fuerzas de contrainsurgencia confunden el
patrocinio legítimo con la actividad criminal
o insurgente, equivocándose al confundir a un
cliente legítimo con un insurgente. Dado que los
clientes legítimos pueden tener el poder social o
político, estos errores les pueden proporcionar a
los insurgentes nuevas oportunidades culturales
a explotar.
Los insurgentes también buscan productos
concebido para aprovechar oportunidades económicas tal como el secuestro de adinerados
ciudadanos. Estas acciones simultáneamente
Ejército de EUA, Mayor T.G. Taylor, 4ª División de Infantería
de su economía, resultando en una “economía
informal” que implica bienes y servicios
ilegales y no regulados. 20 El Estado, por
definición, no tiene control sobre la economía
informal, que presenta una oportunidad cultural
para los insurgentes. En primer lugar, obtienen
ingresos necesarios. En segundo lugar, el
control insurgente del sector económico
informal puede deteriorar el sector formal, un
producto que socava aún más este elemento
de control estatal. 21 Los insurgentes pueden
sacar provecho de oportunidades culturalmente
específicas dentro de la economía informal
tales como las redes hawala a fin de transferir
fondos y recibir fondos de fuentes externas.22
Puesto que los insurgentes en Irak controlaron
muchas de las rutas de distribución de
combustible, podían obtener una gran cantidad
de dinero de la venta de combustible adquirido
en el mercado negro.23
Un Teniente Primero del Ejército de EUA y su intérprete hablan con un afgano durante una patrulla en la aldea de Kandigal,
Afganistán, 15 de diciembre de 2009.
38
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
TERRENO HUMANO
demuestran la incapacidad del Estado de protegerlos y hacen posible que los insurgentes
obtengan ingresos del rescate.25 Si realizan las
mismas operaciones contra integrantes de la
infraestructura de control estatal, (por ejemplo,
la policía), pueden incluso crear más espacio
para su crecimiento. Los insurgentes también
pueden recolectar rentas por “protección”.26 Los
mismos adquieren ingresos de estas rentas y la
“protección” que proveen es un producto que
efectivamente reemplaza el monopolio estatal
sobre la violencia legítima.27 Sirve como otra
medida mediante la cual los insurgentes invalidan al Estado. Al comprender las oportunidades
económicas, los contrainsurgentes pueden centrar
sus actividades controlándolas al obligar a los
insurgentes a usar métodos más violentos para
sacar ingresos económicos de la población. Esto
merma el respaldo de la población a la insurgencia y puede servir de un nuevo motivo para
respaldar al Estado.
Las estructuras sociales
Las estructuras sociales también proveen
oportunidades culturales tanto al Estado como a
los insurgentes. Dichas estructuras constituyen
un “conjunto de relaciones o nexos organizados
entre las personas”.28 Estas relaciones podrían ser
organizadas en torno a características de edad,
género, tribu, estrato social, etnicidad y religión.29
En Malaya, los británicos comprendieron que
la insurgencia se centró en un grupo sub-étnico
de chinos y pudieron aislar a dicho grupo. En la
década de los años 90, Saddam Hussein reconoció
la autoridad limitada de los jeques tribales y aprovechó la afiliación tribal para fortalecer su control social.30 En la Operación Iraqi Freedom, el
género jugó un rol significativo en el aislamiento
de estructuras sociales a ser controladas. Específicamente, las fuerzas de la coalición concentraron sus actividades, en gran parte, en jóvenes
mientras las restricciones culturales impidieron el
contacto físico o registro de mujeres iraquíes por
el sexo opuesto de la coalición. Las mujeres que
no estaban registradas representaban una gran
oportunidad para los insurgentes, hasta que se
establecieron medidas culturalmente aceptables
a fin de eliminar esta restricción.
Las fuerzas de contrainsurgencia deben
reconocer las oportunidades que grupos
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
específicos presentaron a los insurgentes y
priorizar sus iniciativas para ayudar a que
estos grupos resistan el control insurgente.
Dada la desventaja de la información de los
contrainsurgentes, esta forma de conocimiento
cultural es indispensable. Como es el caso del
establecimiento de “perfiles criminales”, la
comprensión de las estructuras sociales permite
que los contrainsurgentes aíslen más eficazmente
a elementos específicos de la población. La
importancia de la edad y el género es obvia si
se toma en consideración que la población de
jóvenes de sexo masculino es, con frecuencia,
el blanco de las iniciativas de reclutamiento
de los insurgentes. Los grupos religiosos
también pueden ser el blanco de las iniciativas
de reclutamiento insurgentes. Por ejemplo, si
bien la mayoría de musulmanes salafistas no
son extremistas, muchos extremistas islámicos
son salafistas, una relación que ofrece otra
oportunidad cultural a explotar.31
Un reciente ejemplo de oportunidad de
estructura social para los contrainsurgentes se
encuentra en las actividades asociadas con las
tribus sunitas para combatir al grupo al Qaeda
en Irak. El éxito de esta alianza demuestra la
concentración eficaz en un grupo social para
lograr el apoyo a la contrainsurgencia. De esta
manera, las estructuras sociales pueden presentar
oportunidades culturales para el Estado o para
que los insurgentes aumenten el control de la
población.
Las estructuras políticas
Las estructuras políticas también proporcionan
oportunidades culturales. Dichas estructuras
constituyen “la manera en que el poder y
liderazgo se distribuyen entre el pueblo, y son
ejercidos, según la estructura social de una
sociedad”.32 Frecuentemente, los Estados son
incapaces de consolidar el poder político en
la sociedad, dejando un vacío que puede ser
llenado por un grupo insurgente, y esto fue
evidente en Irak. Después de la eliminación
del Partido Baaz de Saddam Hussein, a medida
que surgieron muchos nuevos detentores
de poder político, algunos respaldaron al
Estado y muchos otros no. Estos detentores
de poder político pueden ser líderes tribales,
empresarios, sindicatos o líderes religiosos.
39
Cuerpo de Infantería de Marina de EUA, Oficial Técnico 3º B.T. Parra-Milks
Una analista de investigación del equipo de terreno humano y una intérprete conversan con ciudadanos afganos durante una
actividad de asistencia médica en la provincia de Helmand, Afganistán, 4 de febrero de 2010.
El identificar y co-optar a los detentores del
poder político no estatal es una metodología
comprobada de contrainsurgencia. Por ejemplo,
a medida que los líderes estadounidenses se
esforzaron por lograr el control de las Filipinas
a principios del siglo XX, implementaron una
política de “asimilación benévola” proveyendo
“oportunidades significativamente amplias de
poder político a las élites”.33 No obstante, los
contrainsurgentes deben ser precavidos si el
respaldo de los detentores del poder político no
estatal implica dar apoyo a los caudillos locales
o señores de la guerra. Estos últimos podrían
acabar luchando por el poder contra el Estado u
otros grupos.34
Los sistemas de creencias
Los sistemas de creencias de una cultura
incluyen historia, memoria imaginada, folklore,
iconos, símbolos y comunicación, rituales,
normas, costumbres y tabúes, así como creencias
religiosas. 35 Los sistemas de creencias son
importantes y los contrainsurgentes deben
40
comprenden su influencia. Por ejemplo, los
“intocables” hindúes tenían dramáticos motivos
para la rebelión en el escalafón más bajo del
sistema de castas de la India, pero a menudo no
era porque sus valores ni su entorno estuvieran
sincronizados.36
Si la política de contrainsurgencia no va
de la mano con los sistemas de creencias de
la población, ese desequilibrio provee una
oportunidad cultural a los insurgentes, incluso si
dicha política forma parte de su propia agenda.
Los insurgentes traducen el desequilibrio en el
motivo también requerido para reclutar a nuevos
integrantes.
Las oportunidades que surgen de los sistemas
de creencias también pueden convertirse en
ingresos y productos para la insurgencia. Por
ejemplo, los insurgentes pueden intentar usar la
memoria y el folklore. Consideremos el grupo
insurgente sunita que adoptó el nombre de
“Brigada Revolucionaria 1920” en una tentativa
de ganar la legitimidad aprovechándose de la
popularidad de la revolución de 1920 contra los
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
TERRENO HUMANO
británicos. Sin embargo, con la comprensión
cultural, los contrainsurgentes pueden establecer
el control de las oportunidades del sistema de
creencias antes de que los insurgentes puedan
explotarlas. Al prometer la independencia en
Malaya, los británicos negaron a los comunistas
la oportunidad de aprovecharse de las creencias
anticolonialistas.37 Al Qaeda en Irak intentó
explotar las oportunidades del sistema de
creencias al alegar que era el deber de todo
musulmán luchar contra las fuerzas de la
coalición, como lo hicieron los contrainsurgentes,
alegando que era un deber tribal luchar contra
al Qaeda en Irak. Algunas circunstancias
simplemente impiden que las iniciativas de
los contrainsurgentes sean completamente
compatibles con los existentes sistemas de
creencias. Esto podría ser el caso con la
presencia de una fuerza de ocupación extranjera
que no puede superar la percepción de que su
presencia no es más que una influencia intrusiva
de un tercer país. Una insurgencia con éxito se
aprovechará de esta circunstancia y explotará
una oportunidad del sistema de creencias que
ni el Estado, ni la fuerza de contrainsurgencia
extranjera podrán contrarrestar sin arriesgar su
propio poder.38
Cómo hacer irrelevantes los
motivos
Los insurgentes aprovechan un sinnúmero de
motivos individuales para buscar ganar mayor
control sobre sus ambientes, ganancias económicas,
poder social o político, o actuar de acuerdo con sus
creencias. Si bien estos motivos son necesarios en
una insurgencia, son insuficientes por sí solos. Cualquier estrategia eficaz de contrainsurgencia tendrá
la meta de reducirle estos motivos a la insurgencia,
pero intentar lidiar con los motivos sin el control de
la población solo resultará en más oportunidades que
los insurgentes podrán explotar.
El hecho de que aún existe una insurgencia
implica la debilidad estatal y el espacio político
abierto para que los insurgentes lo exploten. El
objetivo principal de los contrainsurgentes debe ser
la identificación del espacio disponible y el establecimiento del control sobre el mismo sin provocar la
resistencia popular. Al negar o limitar las oportunidades que pueden ser explotadas por los insurgentes,
es posible hacer irrelevantes esto motivos a corto
plazo. Por lo tanto, comprender las oportunidades
culturales que se encuentran en una insurgencia
debe ser el enfoque principal del adiestramiento
cultural y un requisito clave en la planificación de
las operaciones de contrainsurgencia.MR
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Petraeus, General David H., “Afghanistan is Hard All the Time, But It’s
Doable”, The Times, 18 de septiembre de 2009.
2. McCormick, Gordon H., “Seminar in Guerrilla Warfare” (SO3802),
Department of Defense Analysis, Naval Postgraduate School, Monterey, California
(27 de enero de 2009).
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2006), p. 1-10.
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Warfighter: Principles and Applications (Quantico, Virginia: Marine Corps
University Press, 2008), p. 192.
5. Leites, Nathan y Wolf, hijo, Charles, Rebellion and Authority: An Analytic
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6. Ibíd., p. 45.
7. McCormick, Gordon H.; Horton, Steven B. y Harrison, Lauren A., “Things
Fall Apart: The Endgame Dynamics of Internal Wars”, Third World Quarterly 28,
nro. 2 (2007): p. 328.
8. Ibíd., p. 322.
9. McCormick, “Seminar in Guerrilla Warfare” (19 de febrero de 2009).
10. Migdal, Joel S., Strong Societies and Weak States: State-Society Relations
and State Capabilities in the Third World (Princeton, Nueva Jersey: Princeton
University Press, 1988), p. 18.
11. Ibíd., p. 40.
12. Leites y Wolf, p. 32.
13. Ibíd., p. 32.
14. Ibíd., p. 53.
15. Salmoni y Holmes-Eber, p. 36.
16. Ibíd., p. 15.
17. Ibíd., págs. 51-52.
18. Salmoni y Holmes-Eber, págs. 55-69.
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
19. Komer, Robert W., The Malayan Emergency in Retrospect: Organization
of a Successful Counterinsurgency Effort (Santa Monica, California: RAND
Corporation, 1972), p. 8.
20. Ibíd., p. 51.
21. Salmoni y Holmes-Eber, p. 76.
22. Looney, Robert, “The Business of Insurgency: The Expansion of Iraq’s
Shadow Economy”, The National Interest, otoño de 2005, p. 1.
23. Ibíd., p. 5.
24. Ibíd., p. 3.
25. Salmoni y Holmes-Eber, p. 78.
26. Looney, p. 4.
27. Salmoni y Holmes-Eber, p. 81.
28. Ibíd., p. 105.
29. Ibíd., p. 111.
30. Tripp, Charles, A History of Iraq, 3ª edición (Cambridge: Cambridge
University Press, 2007), p. 260.
31. Kilcullen, David, The Accidental Guerrilla: Fighting Small Wars in the
Midst of a Big One (Nueva York: Oxford University Press, 2009), p. xix.
32. Salmoni y Holmes-Eber, p. 147.
33. Hutchcroft, Paul, “Colonial Masters, National Politicos, and Provincial
Lords: Central Authority and Local Autonomy in the American Philippines, 19001913”, Journal of Asian Studies 59, 2 (mayo de 2000): p. 284.
34. McCormick, Gordon H.; Fritz, Lindsay. “The Logic of Warlord Politics”,
Third World Quarterly 30, nro. 1 (2009): p. 82.
35. Salmoni y Holmes-Eber, págs. 167-199.
36. Johnson, Chalmers A., Revolutionary Change (Stanford: Stanford
University Press, 1982), p. 66.
37. Komer, p. 64.
38. Galula, David, Counterinsurgency Warfare: Theory and Practice (Westport,
Connecticut: Greenwood Press, 1964), p. 20.
41
Cómo identificar el centro de gravedad del
Programa de mentorización afgano
Mayor David H. Park, Ejército de EUA
ON FRECUENCIA ESCUCHAMOS
que los mentores estadounidenses
hablan del “acierto afgano”. Gran
parte de los mentores citarían lo siguiente: “Es
mejor que los afganos lo hagan de una manera
aceptable a que lo haga usted a la perfección. Es
su guerra, y usted está para ayudarlos a ganarla,
no para ganarla en nombre de ellos”.1 De manera
creativa he citado el axioma de Lawrence de
Arabia. El problema radica en que estos mentores
estadounidenses están usando fuera de contexto
la famosa cita. Algunos mentores usan esta frase
para manifestar su creencia chauvinista de que
los afganos jamás lograrán nuestros estándares,
mientras que otros se apoyan en este concepto
para encubrir su incapacidad o falta de interés de
enseñar y mentorar a sus homólogos afganos.2
Según lo explicado por el Teniente Coronel
Robert L. Bateman en la edición de diciembre de
2008 del Armed Forces Journal, T.E. Lawrence
C
estaba mentorando a una pandilla de insurgentes,
no a una tropa típica que practicaba operaciones de
contrainsurgencia.3 Además, la cita era la número
19 en la lista de 27 obras de mentorización
publicada en el diario del ejército británico
en Egipto denominada The Arab Bulletin, que
comienza con la siguiente denegación del mismo
Lawrence de Arabia:
Los siguientes comentarios han sido
expresados en forma de mandamientos
para hacerlos más fáciles de entender y para
economizar palabras. Sin embargo, en mi
opinión personal, llegaron gradualmente
mientras que trabajaba en el Hejaz, y ahora
se han plasmado en papel como conceptos
para los principiantes en los ejércitos árabes.
Solo aplican al beduino [Beduino, nómadas
tribales del desierto;] la gente de la ciudad
o los sirianos requieren un tratamiento
completamente diferente. Es obvio que no
se adaptan a las necesidades de los demás,
o que son inalterablemente pertinentes a
cada situación en particular. Tratar con los
árabes de Hejaz es un arte, no una ciencia,
con excepciones y reglas poco evidentes. [La
cursiva es exclusiva del Teniente Coronel
Bateman].4
Aparte del hecho evidente de que los pastunes
y tayikos no están de ninguna manera relacionados con los árabes del Hejaz, salvo su religión
en común, hay que recordar que Lawrence de
Arabia estaba mentorando a un grupo de insurgentes rebeldes, que luchaban contra un ejército
típico de contrainsurgentes del imperio Otomano
durante la Primera Guerra Mundial, hace casi un
siglo. De haber sido trasplantado en Afganistán
El Mayor David H. Park es el oficial de operaciones para
el asistente del comandante general de las Fuerzas de
Estados Unidos-Irak. Fue designado a través del Cuerpo
de Adiestramiento para Oficiales de la Reserva del
Ejército (ROTC, por sus siglas en inglés), Universidad de
Georgetown, donde recibió su Licenciatura en Servicio
Extranjero y su Maestría en Estudios de Seguridad Nacional.
En calidad de oficial de Infantería de la Marina de EUA,
sirvió en distintos puestos de comando y Estado Mayor, lo
que incluye seis asignaciones a Afganistán, Irak y Corea.
El autor desea dedicar este artículo al General
de Brigada Neil Baverstock (Reino Unido) y al
Coronel Bob Thorne (EUA) quienes intentaron
poner en vigor la estandarización de la enseñanza
y evaluación del MDMP en el Centro del Puesto
Consolidado del ANA en Pol-e-Charki, Afganistán
durante todo el año 2009.
El borrador original de este artículo, solo
editado pero al que se le acredita al Coronel
Christopher Reed con la debida autorización del
autor, fue publicado en el periódico del Equipo de
Transición de Validación en Afganistán, agosto de
2009 en el Comando de Transición de Seguridad
Combinada-Afganistán.
42
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
MENTORAZGO AFGANO
Foto cortesía del autor
en 2009, sería un asesor de
los muyahidines chechenos
de los talibanes, en lugar de
un mentor de la fuerza de la
coalición, desarrollando un
ejército típico. Gran parte de
los mentores usan la cita de
Lawrence sin el pleno entendimiento de su contexto, lo
que permite continuar un
“desacierto afgano”, creyendo que están perpetuando
un “acierto afgano”.5
Nos guste o no, la doctrina del Ejército Nacional Afgano (ANA, por sus
siglas en inglés) es una copia
exacta de la doctrina estadounidense. Hemos llegado El Centro de gravedad del ANA es el comandante de brigada y el oficial de la sección
al país y hemos establecido de operaciones (S3) de brigada. Comandante de la 1ª Brigada del 207º Cuerpo del
su actual ejército. Los ofi- Ejército, mayo de 2009, Camp Zafar, Herat, Afganistán.
ciales militares estadounidenses y contratistas crearon
la doctrina del ANA y la Tabla de organización y Cultura y planificación afgana:
equipamiento. A fin de que funcione, los mento- ¿”Acierto o desacierto afgano”?
res deben ceñirse a la enseñanza de la doctrina
En calidad de integrante del equipo de transioperacional estadounidense de los afganos. Los ción para la validación dentro del Comando Comafganos pueden pelear.6 Necesitan nuestra ayuda binado de Transición de Seguridad en Afganistán,
para desarrollar sistemas autosuficientes a fin de tuve el honor y privilegio de observar y evaluar
establecer un Ejército normal con conocimientos las operaciones diarias de 30 unidades del Ejército
tácticos y operacionales en todo el espectro de las Nacional Afgano, incluyendo dos Cuarteles de
operaciones. Ya no estamos formando una fuerza brigada y 27 batallones pertenecientes a todos los
de muyahidines para atacar a un enemigo de la cinco Cuerpos de Ejército del ANA, desde finales
Guerra Fría.
de 2008 hasta finales de 2009. Si bien estas 30
En general, las unidades del Ejército Nacional unidades no son representativas de todo el ANA,
Afgano están sumamente centralizadas y jerarqui- su rendimiento provee información valiosa sobre
zadas, cuyos centros de gravedad son sus sistemas su estado de preparación, según lo observado por
de mando y control, en particular, los sistemas de un oficial estadounidense, que utilizó un criterio
las secciones de operaciones (S3) del Cuerpo de estándar en todas las 30 unidades. A continuación
Ejército y Brigada. El objetivo principal de la men- se describe el proceso de planificación afgana:
torización es la transferencia de nuestros sistemas
Proceso de planificación de preguntas y resde mando y control a estos centros de gravedad. puestas (Q&A PP) Un proceso típico de planificaSi enseñamos apropiadamente al ANA los sistemas ción del ANA comienza cuando el comandante de
de mando y control, el mismo producirá mejores la brigada recibe, por teléfono celular, su misión
órdenes de operaciones y será más competente. El del comandante del Cuerpo de Ejército. Lo que
resultado de esta espiral ascendente de habilidad experimenté fue que cuando se recibe una misión
táctica y operacional será la finalización con éxito por teléfono, en lugar de analizar la tarea de
de la misión del Programa de mentorización de la manera sistemática, culminando en el desarrollo
fuerza de la coalición, permitiéndonos retirarnos de un curso de acción, los comandantes de brigada
de Afganistán con éxito y honor.
desarrollan primero cursos de acción. Todo el
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
43
44
Colección de fotografías de la Biblioteca del Congreso, G. Eric y Edith Matson, LC-DIG-matc-05805.
Estado Mayor y todos los comandantes de batallón serán convocados al proceso de presentación
y planificación de la misión. Los comandantes
de brigada transmiten la directiva del escalafón
superior a sus comandantes de batallón. Luego,
agregan más detalles a la orden, sin análisis y
contribución alguna por parte del Estado Mayor.
Seguido de esta diseminación del precipitado
curso de acción, los comandantes de batallón
presentes y el Estado Mayor principal intentan
detallar la misión mediante preguntas relevantes
e irrelevantes al comandante de la brigada. (En
todos los casos observados, los comandantes de
batallón asistieron a las sesiones iniciales y subsiguientes de planificación de la brigada.)
Los comandantes de brigada responderán a
estas preguntas, esencialmente detallando, en el
momento, las tareas a las unidades subordinadas
y al Estado Mayor. Esta sesión de preguntas y
respuestas puede durar de dos a cinco horas consecutivas. Algunas veces los comandantes o sus
mentores convocan otra sesión al día siguiente,
con resultados parecidos. He denominado este
proceso el “proceso de planificación de preguntas
y respuestas” (Q&A PP, por sus siglas en inglés)
Los Q&A PP se desarrollan debido a la falta de
planificación. Los comandantes subordinados y los
integrantes del Estado Mayor prácticamente deben
“extraer” las orientaciones y delegaciones de tarea
del comandante de la brigada, sin utilizar ningún
método sistémico. Seguido de una o dos sesiones
de Q&A PP, el oficial de operaciones (S3) se retira
a su oficina, donde genera, por sí solo, una orden,
con o sin la ayuda de su secretario, aproximadamente en una hora, haciendo uso únicamente de
su memoria, porque, por lo regular, nadie toma
apuntes durante un proceso de planificación de
preguntas y respuestas. De ahí, publica la orden
al día siguiente.
Al siguiente día, los comandantes subordinados
regresan con preguntas acerca de la misión. Esto
no solo da lugar a otros Q&A PP que pueden o
no conducir a una orden fragmentaria por escrito,
sino que pueden continuar hasta que todos los
participantes terminen satisfechos o agotados. No
quedaba tiempo para ensayos al final del proceso
de planificación. A veces, al final del día, llevaban
a cabo, erráticamente, verificaciones e inspecciones
pre-combate. Luego, la operación comienza sin
el debido control de la operación a ningún nivel.
De izquierda a derecha, Coronel Lawrence, Emir Abdullah,
Mariscal del Aire Sir Geoffrey Salmond y Sir Wyndham
Deedes llegando a la Conferencia del Cairo en el año 1920.
A los comandantes se les notificaba, por teléfono celular, las actividades importantes, y su
centro de operaciones tácticas no mantenía un
registro continuo de actividades. Hubo cierto
tráfico de comunicaciones por radio entre las
unidades de avanzada y los cuarteles, pero el
centro de operaciones tácticas, por lo regular, no
vigilaba dicho tráfico y no se utilizaban iconos
para indicar en un mapa las posiciones de las
unidades. Los mentores se sintieron satisfechos
de que el Ejército Nacional Afgano estuviera
practicando su “acierto afgano”. De hecho, en
todos los casos observados, después de un Q&A
PP típico, los mentores incentivados a llevar a
cabo otra sesión al día siguiente para responder a
las preguntas adicionales, algunas veces, dejaban
a los afganos solos para que “planificaran mejor
por su cuenta.”7 Si continuamos promoviendo, sin
querer, estas sesiones manteniéndonos al margen,
estaremos encubriendo su adopción como un proceso de planificación de facto en vastas regiones
de Afganistán.
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
MENTORAZGO AFGANO
Si el proceso de planificación de preguntas y
respuestas resulta en un curso de acción factible,
aceptable, apropiado y completo, debemos exaltarlo como el “acierto afgano”. Sin embargo, en
todos los casos analizados, este proceso sencillamente desperdicia el tiempo con el que se cuenta
para la planificación en lugar de contribuir al
desarrollo de un curso de acción adecuado. En
todos los casos observados, el comandante de las
Fuerzas Terrestres desestimó los planes después
del despliegue, y formuló un nuevo plan desde
cero. Si bien muchos planes de la fuerza de la
coalición sufrieron la misma suerte, la separación
de la preparación de inteligencia del campo de
batalla y otros productos de análisis de la misión
relacionados con el curso de acción, evita que la
mayoría de las órdenes de operaciones del Ejército
Nacional Afgano sirvan siquiera de base para las
órdenes fragmentarias. Los oficiales simplemente
no basan sus cursos de acción en la inteligencia
bien preparada y el análisis de la misión. Por lo
tanto, resulta evidente que el proceso de planificación de pregunta y respuesta constituye un “desacierto afgano”, que solo desperdicia el tiempo
de planificación disponible y ocasiona fatiga
innecesaria a los participantes del Estado Mayor.
Naturaleza de la cultura organizacional
afgana. El “comando de misión” descentralizado
que practica las fuerzas estadounidenses y
las fuerzas de la coalición es un fenómeno
relativamente nuevo, habilitado por un cuerpo
de oficiales y suboficiales bien adiestrados y
sumamente educados, en su mayoría de ejércitos
occidentales.8 Primero practicado y perfeccionado
por los ejércitos alemanes, el cual llamaban
“Auftragstaktik” en los dos últimos siglos, el
Ejército de EUA lo adoptó porque podemos
hacerlo funcionar. 9 Sin embargo, la mayoría
de los ejércitos en el mundo, incluyendo al
Ejército Nacional Afgano, no tienen líderes con
mentalidad independiente lo que constituye un
ingrediente indispensable para que un comando
de misión funcione debidamente. La cultura
organizacional afgana no está alineada de forma
ideal con el comando de misión. Afganistán
es una de las sociedades más tradicionales del
mundo. Su gente valora las opiniones de sus
ancianos y superiores más de lo que dictaría
el sentido común. Como se han dado cuenta la
mayoría de los soldados estadounidenses, los
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
afganos valoran más sus identidades tribales que
su identidad nacional. Los ancianos tribales toman
todas las decisiones por la tribu en las regiones
remotas, como muchos mentores estadounidenses
pueden atestiguar después de participar en una
serie de shuras de tayikos y hazaras o jirgas de
pashtunes.10 Las fuerzas armadas son un reflejo
de la sociedad de la que provienen, y actúan de la
misma manera que la sociedad a la cual protegen.
El comandante afgano y sus principales oficiales
del Estado Mayor comandan las unidades del
ANA de una manera extremadamente jerarquizada
y centralizada, parecida a la manera en que los
ancianos e imanes locales lideran la mayoría de
las aldeas en Afganistán. Esa es la razón por la
que el comandante transmite las tareas por medio
de una llamada por celular, como se describió
anteriormente, ya que es la principal forma de
distribución de las tareas de la misión en el ANA.
Otra característica de la gobernanza tribal
afgana es el énfasis que le dan a la fomentación del
consenso grupal. Si bien los ancianos ejercen gran
influencia en la cultura tradicional de Afganistán,
se adhieren a la fomentación de un consenso
grupal a través de un largo proceso de debate
durante el cual la gente bebe té chai y expresan
tanto sus opiniones como sus reivindicaciones.11
El australiano experto en contrainsurgencia David
Kilcullen señala lo siguiente: “Es importante
tener en cuenta… que los grupos de población en
una sociedad tradicional ejercen sus opciones de
manera colectiva y no… independientemente para
reflejar el consenso grupal… [y] esta tendencia se
destaca mucho más en sociedades tribales bajo la
tensión que provoca la insurgencia”.12 La tradición
de beber té chai y la fomentación del consenso
grupal constituye otro origen cultural del proceso
de planificación de preguntas y respuestas.
Estas son dos características aparentemente
contradictorias, en que la autocracia severa y la
fomentación del consenso grupal, conforman la
base del Q&A PP.
En las observaciones efectuadas a las unidades
afganas, se confirmó esta teoría del liderazgo
centralizado, jerarquizado y centrado en el
fomento del consenso grupal. El Estado Mayor
actuó estrictamente en consonancia con las guías
de los comandantes, sin embargo, se enfrascaron
en largas discusiones en lugar de confiar en la
acción rápida y decisiva basada en el análisis
45
Foto cortesía del autor
lógico. Los comandantes de compañía no estaban
facultados para tomar ninguna real decisión sin
primero consultar con sus superiores. Los únicos
líderes que podían tomar decisiones rápidas eran
los comandantes de varios escalafones de mando
superiores al del presente líder en el campo de
batalla. Gran parte de los mentores de las fuerzas
de la coalición observaron a los comandantes del
Cuerpo de Ejército y Brigada llamar directamente
a los comandantes de compañía a sus teléfonos
celulares, pasando por alto la cadena de mando,
para dar directrices detalladas durante las
operaciones reales.13 Esta práctica fácilmente
ignorada tiene graves implicaciones para nuestras
iniciativas de mentorización.
Efectos de segundo y tercer orden del Q&A
PP. Al realizar un proceso de planificación de
pregunta y respuesta el cual toma varios días
en completarse, sin producir un plan robusto,
las unidades, regularmente observadas, en
general violaron la regla 1/3-2/3 (en que el
tiempo de preparación se asigna de manera
descendente), privando a los escalafones de
mando inferiores del tiempo necesario para
planificar correspondientemente a su nivel. A
nivel de Cuerpo de Ejército y Brigada, esta
deficiencia impide que los batallones tengan
siquiera la oportunidad de llevar a cabo la debida
planificación de la misión. Sabiendo esto, los
comandantes de batallón subordinados hicieron el
esfuerzo de asistir personalmente al Q&A PP de la
brigada para mantenerse informados de cualquier
planificación y coordinación que tuviera lugar.
La falta de un mentor asignado específicamente para la
sección de planificación (S3) de brigada resultó en el fracaso
operacional una semana después, Camp Zafar, Herat,
Afganistán, mayo de 2009.
46
El efecto de segundo orden fue que a los mentores
del batallón no les quedó tiempo para mentorar a
sus homólogos en el MDMP (Proceso de toma de
decisiones militares), en los procedimientos de
conducción de tropas, o en las inspecciones precombate antes o durante las actuales operaciones.
Desde 2009, los mentores a nivel de batallón fueron
el pilar de nuestras iniciativas de mentorización.
Contaron con el tiempo y recursos necesarios
para influir en el ciclo de planificación del ANA.
A los mentores de la brigada, por lo general, se les
asignó desempeñar papeles dobles como oficiales
de operaciones de las fuerzas de la coalición y
oficiales ejecutivos (XO), por lo que no pudieron
dedicarse de lleno al Programa de mentorización.
Debido a que el Q&A PP le quitaba todo el tiempo
de planificación disponible a nivel de brigada, los
mentores dedicaron muy poco o ningún tiempo
a la mentorización, y a nivel de batallón, a los
mentores no les quedó tiempo para mentorar a
sus comandantes de batallón y Estado Mayor,
prolongando esta espiral descendente de ciclos
inútiles de planificación de combate.
El efecto de tercer orden fue que los oficiales de
menor rango jamás aprendieron los procedimientos
de conducción de tropas o qué significa la palabra
“acierto”, prolongando el ciclo de “desacierto
afgano” para la siguiente generación de oficiales
del ANA. Creyendo que contaban con el tácito
apoyo de sus mentores, las unidades del Ejército
Nacional Afgano continuaron la práctica del
Q&A PP. Ahora esto constituye el proceso de
planificación de facto que se practica en todos los
niveles en algunas regiones en Afganistán.
¿Queremos que esto continúe? El resultado
de este proceso de planificación es actualmente
una falta de planificación y cero producción
de órdenes de operaciones de calidad. A fin de
aumentar la eficacia combativa del ANA, los
mentores deben tomar las riendas y continuamente
reforzar el establecimiento de las funciones de
guerra de mando y control a niveles de Cuerpo
de Ejército y Brigada, para dejar que se filtre a los
escalafones de mando subordinados.
Cómo alinear la metodología del
Programa de mentorización con
la cultura del país anfitrión
El Ejército Nacional Afgano es una organización
sumamente centralizada, jerarquizada, centrada
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
MENTORAZGO AFGANO
Caso ilustrativo, mayo de 2009
La operación de mayor envergadura que pude observar fue una operación de ofensiva
importante en la Provincia de Badghis en mayo de 2009, (alternativamente denominada
“Operation Iron Fist”, “Operation Ghormach”, u “Operation Khora II”, por los oficiales del
ANA, estadounidenses e italianos en múltiples escalafones de mando), el Cuartel General de la
1ª brigada del 207º Cuerpo de Ejército que tardó 6 días para planificar y redactar una orden de
operaciones (sin generar un enunciado de la misión). Esta sesión de planificación excesivamente
larga por parte de la brigada solo les proporcionó a los batallones y compañías un día para
prepararse antes de desplegarse a la Provincia de Badgihs, en la cual, desde el año 2001, no
se había erradicado la presencia del Talibán. A pesar de los mejores esfuerzos por parte de los
comandantes del 3-1 batallón del 207º Cuerpo de Ejército del ANA se perdió todo un pelotón
por causa de los insurgentes durante un ataque en un punto de resistencia insurgente de Bala
Mugharb. Los integrantes del pelotón que quedaron con vida fueron torturados y decapitados
por insurgentes del lugar, mientras que los mentores de las fuerzas de la coalición observaban
impotentemente desde el valle. La pérdida se debió a la falta de tiempo de planificación
permitido a los batallones y a la insistencia del S3 de la brigada de controlar personalmente a
las individuales compañías de distintos batallones en el área principal de operaciones. El grupo
de batalla italiano, que se encontraba en apoyo directo, fue excluido, ya que su propio país le
advirtió no proporcionar más de un pelotón a la vez por operación, y, por lo tanto, no pudieron
asistir al sitiado pelotón del ANA.
Una semana después de la masacre, el comandante del 3-1 batallón del 207º Cuerpo de Ejército
fue relevado de su mando, a pesar del hecho de que el comandante de brigada fue el que ordenó
el ataque y planificó el método de ataque hasta el último detalle. El Capitán de Corbeta a cargo
del equipo de transición estadounidense incorporado que había estado adiestrando al 3-1 batallón
del 207º Cuerpo de Ejército fue reemplazado por un capitán sin ningún tipo de experiencia en
cuanto a planificación y operaciones a nivel de batallón proveniente de un equipo distinto cuando
el batallón se desplegaba a la Provincia de Badghis, luego de la operación de planificación a
nivel de Brigada en Herat. La misión se prolongó por un mes más hasta que fueron rotados los
mentores de operaciones italianos, españoles y los equipos de enlace, y fueron desactivados los
equipos de transición estadounidenses y llegara la 4ª Brigada de Asesoría y Asistencia de la 82ª
División Aerotransportada.14 Con todo el equipo italiano de mentorización operacional, el equipo
de enlace, el OMLT español y los mentores estadounidenses rotando en el teatro de operaciones
al mismo tiempo, la memoria colectiva de este suceso se ha perdido, lo que lleva a la repetición
anual continua, como ha venido sucediendo durante varios veranos.15 Aquí encontramos que el
“desacierto afgano” ha permitido que continúe su inevitable conclusión.
en el líder y que busca el consenso grupal, lo cual
refleja sus raíces culturales. Con esto en mente,
hay factores que necesitamos entender y medidas
que necesitamos tomar para mejorar su efectividad.
El Ejército Nacional Afgano es el centro de
gravedad del Programa de mentorización. En
el Manual de Campaña 3-0, Operations (Operaciones) se define los centros de gravedad como
las características, capacidades, o lugares del cual
una fuerza militar obtiene su libertad de acción,
fortaleza física o voluntad de lucha. Y añade lo
siguiente:
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
El centro de gravedad constituye una
herramienta vital de análisis en el diseño de
campañas y operaciones importantes. Una
vez identificados, se convierten en el foco de
intención del comandante y del diseño operacional. Los comandantes de grado superior
describen el centro de gravedad en términos
militares, tales como objetivos y misiones.16
Si bien usamos el término “centro de gravedad”
para los cursos de acción tácticas, podemos usar
el mismo concepto para identificar el centro de
gravedad del ANA para fines de mentorización.
47
El Ejército Nacional Afgano, siendo una organización sumamente centralizada, jerarquizada y
que busca el consenso grupal, obtiene su libertad
de acción, fortaleza física y voluntad de lucha de
sus comandantes. Lo mismo puede decirse de las
unidades de la fuerza de la coalición, pero dado
el contexto cultural, es mucho más pronunciado
en una unidad del Ejército Nacional Afgano. Su
Cuerpo de Ejército carece de un escalafón de
división, de manera que los cuarteles generales,
a nivel de Cuerpo de Ejército, dirigen las operaciones de las brigadas. Por lo tanto, el sistema de
mando y control a niveles de Cuerpos de Ejército
y Brigada es el terreno decisivo para la mentorización. Los Cuerpos de Ejército y Brigadas del
Ejército Nacional Afgano influyen en el éxito o
fracaso de sus subalternos mucho más que en
un ejército occidental. Dentro de este terreno
decisivo, así como una adecuada planificación
impulsa al mando y control, el comandante y el
jefe de operaciones G/S3 a niveles de Cuerpos
de Ejército y Brigada constituyen los centros de
gravedad del Programa de mentorización. Por
consiguiente, la intención del comandante y el
diseño operacional del Programa de mentorización de las fuerzas de la coalición debe centrarse
en este centro de gravedad.
El punto decisivo del Programa de mentorización. Si la transición de la seguridad es
nuestra misión principal en Afganistán, entonces
la mentorización deliberada y planificada es la
correcta metodología.17 Si el Ejército Nacional
Afgano es una organización jerarquizada, centrada en el líder, que busca el consenso grupal, y
los comandantes y jefes de operaciones a niveles
de Cuerpos de Ejército y Brigada son los centros
de gravedad, ¿cuál es nuestro punto decisivo para
en la mentorización? ¿Dónde concentramos a
nuestros soldados y recursos para lograr nuestro
estado final?
En el Manual 3-0, Operations, se define un
punto decisivo de la siguiente manera:
Un lugar geográfico, evento clave específico, o sistema habilitador que permite
que los comandantes ganen una ventaja
significativa sobre un enemigo y ejerzan mucha influencia en el resultado de
un ataque. Los puntos decisivos no son
centros de gravedad; constituyen la clave
para atacarlos o protegerlos... Los puntos
48
decisivos moldean el diseño operacional
y dejan que los comandantes seleccionen
objetivos claramente definidos, decisivos y
alcanzables. Acontecimientos tales como la
dedicación de la reserva operacional enemiga también pueden ser puntos decisivos.
Una vez identificados y seleccionados para
la acción, los puntos decisivos se convierten
en objetivos.18
En lo que compete al Programa de mentorización, si los comandantes a niveles de Cuerpo
de Ejército y Brigada y el Estado Mayor de la
sección de planificación constituyen los centros
de gravedad, entonces la enseñanza con éxito del
MDMP (Proceso de toma de decisiones militares)
es nuestro punto decisivo para lograr una victoria
en la iniciativa de mentorización. Una vez que
el Cuerpo de Ejército y Brigada genera el plan
adecuado para que los batallones lo lleven a cabo,
será cuestión de tiempo hasta que los batallones
puedan hacer lo mismo. Finalmente, con los
sistemas de planificación y operaciones en pleno
desarrollo, los mentores estadounidenses y los
de las fuerzas de la coalición podrán verdaderamente mantenerse y solo proveer habilitadores
de combate.
Si la transición de la seguridad
es nuestra misión principal
en Afganistán, entonces la
mentorización deliberada
y planificada es la correcta
metodología.
El MDMP centrado en el producto. El
Ejército Afgano no evita a propósito usar el
MDMP. Los instructores estadounidenses
actualmente contratados les proveen instrucción
durante cursos de dos semanas de duración en
centros regionales de adiestramiento. El problema
es que el ANA rota a los estudiantes durante un
curso dado, que consta de 177 diapositivas, para
mantener en marcha sus operaciones diarias.19 Si
los mentores no se involucran debidamente, 14
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
MENTORAZGO AFGANO
personas distintas, en un periodo de dos semanas,
pueden asistir al curso el cual solo corresponde
a un solo estudiante. Luego de haber pasado por
el adiestramiento, el ANA todavía encontrará el
MDMP ajeno a su cultura organizacional. Aquí
es cuando los mentores deben intervenir.20
Los mentores tienen que demostrar todas las
distintas herramientas disponibles en el MDMP.
Un buen mentor puede enseñar una técnica por
misión, o una técnica semanalmente, hasta que
el Estado Mayor afgano esté listo para integrar
todos los aspectos.21 Este es un proceso que
toma tiempo y energía, pero debe ser el corazón
y alma del Programa de mentorización a niveles
de Cuerpos de Ejército y Brigada. Al centrarse en
los productos del MDMP, y no en el proceso en
sí, podemos hacer el sistema más aceptable para
nuestros aliados afganos. En lugar de centrarse
en que el Ejército Nacional Afgano pase por
cada sub-paso del MDMP, hay que centrarlos
en apreciar la utilidad de los distintos productos
del MDMP, ya que los mismos ayudan a mejorar
el plan del ANA, dando como resultado más
operaciones de combate con éxito.
Entre algunos de los productos del MDMP
cuyos beneficios hay que destacar se encuentran
los siguientes:
●●Línea de tiempo para la planificación del
comandante.
●●Orientación adecuada del comandante.
●●C a l c o d e o b s t á c u l o s c o m b i n a d o s
modificados.
●●Modelo de doctrina.
●●Modelo situacional.
●●Declaraciones y bosquejo del curso de
acción del enemigo.22
●●Misión actualizada con base en el análisis de
las tareas especificadas, implícitas y esenciales.
●●Declaraciones y bosquejos de curso de
acción de los aliados.
●●Matriz de sincronización.23
●●Órdenes preparatorias que contribuyen a
la planificación simultánea en escalafones de
mando inferiores.
●●Órdenes de operaciones y fragmentarias.24
Debemos recordar que el MDMP es un medio
para un fin, es solo un proceso, una metodología.
La planificación y ejecución adecuada a través
de órdenes bien pensadas es su estado final. El
MDMP no es algo que se puede contratar para un
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
curso de dos semanas de duración. Esto es algo
que debemos aprender en la práctica, a través de
la mentorización dedicada.
La mentorización es más que mentorar. Es
un proceso de tiempo completo a través de un
ciclo de planificación, ejecución y evaluación.
No podemos esperar que nuestros homólogos del
Ejército Nacional Afgano lo dominen luego de
asistir a un solo curso contratado. De hecho, la
mayoría de los estados mayores principales, ya
han asistido al curso de MDMP de las fuerzas
de la coalición en donde fueron observados. No
han captado mucho del curso. La mentorización
diaria y continua en todos los niveles del
escalafón de mando debe reforzar el MDMP.
Se necesita contar con mentores que entiendan a
cabalidad el MDMP, que sepan cómo enseñarlo y
cuenten con la paciencia necesaria para adiestrar
diariamente a sus homólogos.25
La cultura afgana es un habilitador. La
afinidad cultural afgana por la autocracia y la
búsqueda del consenso grupal, por parte de los
ancianos, no tiene que ser impedimento alguno
para el desarrollo del ANA. Se puede utilizar
dicha afinidad para aprovechar la enseñanza del
MDMP y el desarrollo de adecuados sistemas
para el Estado Mayor. Si las secciones de Estado
Mayor están bien educadas en cuanto a cómo sus
productos finales deben lucir, y si los oficiales
ejecutivos y comandantes adjuntos, a niveles de
batallón y brigada, aprenden a cómo se supone
que el MDMP debe fluir, su afinidad cultural
por la discusión y la búsqueda del consenso
grupal les ayudará a desarrollar cursos de
acciones doctrinalmente válidos. Una vez que
el comandante de la unidad y el oficial ejecutivo
sepan lo que significa la palabra “acierto” podrán
moldear la discusión, y evitar que se desarrolle
un Q&A PP, consecuentemente creando sesiones
de planificación eficaces.
El punto decisivo para los mentores. En
cada región, el Cuerpo de Ejército del ANA
y los elementos de mando y control (los
comandantes y el jefe de la sección S3) son
los centros de gravedad donde se toman todas
las decisiones importantes, que afecta a cada
escalafón subordinado. El punto decisivo para
los mentores es enseñar el MDMP al elemento
de mando y control, permitiendo, de esta
manera, el desarrollo adecuado de sistemas de
49
planificación y operaciones y el establecimiento
de las condiciones para la destreza táctica.
La enseñanza del MDMP no ha sido la
principal prioridad para la mayoría de los
mentores. Por lo regular, los mentores de las
fuerzas de la coalición suelen actuar como
oficiales de enlace e instructores de tácticas,
técnicas y procedimientos a niveles de mando
inferiores. Estos instructores son excelentes en
la enseñanza de puntería de armas portátiles y
rutas de fuego y maniobra. En su mayoría, por
años, los equipos de mentores subsiguientes,
han enseñado a la unidades del Ejército
Nacional Afgano destrezas a nivel individual
y de escuadra, desatendiendo el proceso de
planificación a niveles de batallón y brigada.
Este es el caso, ya que nuestros mentores no
son seleccionados con base en un estado final
específico.26
Si aceptamos el hecho de que el ANA puede
luchar eficazmente, pero necesita ayuda para
desarrollar sistemas a nivel de unidad, hay que
seleccionar mentores con base en el estado
final deseado. Los sistemas de mando y control
a niveles de Brigada y Cuerpo de Ejército son
los centros de gravedad en nuestra iniciativa
de mentorización. Debemos poner a nuestros
mejores mentores en esos puestos y aprovechar
la afinidad cultural afgana con la búsqueda del
consenso grupal para moldear su sistema de
Estado Mayor. A continuación se presentan
las siguientes sugerencias para mejorar las
iniciativas de mentorización:
●●Asignar operaciones de maniobras, fuegos
y efectos a Mayores o Tenientes Coroneles
que verdaderamente cuenten con experiencia
en la Tabla de Organización y Equipamiento
de unidades en servicio activo (TO&E, por
sus siglas en inglés), en calidad de asesores,
a tiempo completo, de planificación a niveles
de Cuerpo de Ejército y Brigada. El designar
a un oficial que jamás haya desempeñado a
tiempo completo estos trabajos esenciales en
una unidad de TO&E a un puesto de mentor en
la S3, les indica a nuestros homólogos afganos
que no consideramos importantes las funciones
que desempeña la sección de operaciones. (En
la actualidad, algunos de los mentores a niveles
de Cuerpo de Ejército y Brigada están asignados
a tareas dobles en calidad de integrantes de
50
Estado Mayor del equipo de combate de brigada
de las fuerzas de la coalición, lo que limita su
efectividad.)
●●Asignar a tres mentores adicionales en
las secciones de Operaciones. Además del
Oficial a Cargo de la sección de operaciones
(G3 OIC), designar a un jefe de Operaciones,
jefe de adiestramiento y jefe de planificación.
La mayoría de los jefes de planificación a
niveles de Cuerpo de Ejército y Brigada del
Ejército Nacional Afgano, no cuentan con
mentores asignados. Estas tres áreas —operaciones, adiestramiento y planificación— son
cruciales y sus recursos son lo suficientemente
significativos para justificar que se les asigne,
individualmente, mentores de grado de oficial
superior. Actualmente, un oficial mentora a
todas las secciones, con su nivel de resultado
correspondiente. En 2009, el 209º Cuerpo de
Ejército contó con un Mayor italiano y un
Teniente Coronel de la Guardia Nacional estadounidense, añadido por medio de contratistas,
para asistir a la sección del jefe de operaciones
del Cuerpo de Ejército. Sin embargo, ya que
desempeñaban doble tarea en calidad de oficial
de la sección de operaciones en sus respectivas
brigadas, su eficacia se vio significativamente
mermada.
●●Designar a otros dos mentores en la sección de operaciones de la Brigada. Además del
Oficial a Cargo de la sección de operaciones,
asignar a un oficial de adiestramiento para la
sección de adiestramiento y otro para la sección
de planificación. Estos mentores deben tener
el grado de Mayores y haberse desempeñado
a ese nivel en el Ejército de EUA.
●●Adoptar una estructura de mayor cobertura para el equipo de mentores, que refleje
la estructura del equipo de mentores y enlace
operacional de la OTAN. En la actualidad,
los equipos de la OTAN se están desplegando
con un verdadero comandante de batallón y
su Estado Mayor, con una fuerza de seguridad consagrada, que permite que los equipos
puedan mentorar de manera más eficaz, por
lo menos, desde un punto de vista sistémico.
Muchas unidades que llevan a cabo la iniciativa
de mentorización se encuentran gravemente
infradotadas de personal y deficientemente
adiestradas en el desarrollo de sistemas.
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
MENTORAZGO AFGANO
●●Deberíamos desarrollar un programa de
instrucción de mentorización para el Estado
Mayor del Ejército Nacional Afgano en sus
respectivos escalafones de mando y un sistema
de documentación administrativa para que los
equipos subsiguientes puedan retomar la tarea
que dejó el anterior equipo. Ahora mismo,
muchos equipos comienzan, desde cero lo que
ya estaba establecido debido a la falta de un
programa de instrucción sistemático, evaluado
regularmente de conformidad con un estándar
coincidente. La mayoría de los mentores
no sabían qué enseñar ni cómo hacerlo y
regresaban a su zona de bienestar, enseñando
técnicas de puntería básica con fusil y la técnica
de fuego y maniobra, una y otra vez.
No estamos desarrollando una pandilla de insurgentes como lo hizo Lawrence de Arabia. Estamos
desarrollando un ejército nacional típico. Por ende,
debemos adoptar la enseñanza del MDMP en todos
los niveles. Recuerde, los afganos pueden pelear.
Solo necesitan de nuestra ayuda para crear sistemas
a fin de convertirse en un ejército autosuficiente que
puede funcionar sin la intervención de mentores.
Solo después que eso suceda podremos regresar a
casa con éxito y honor.27MR
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. El Teniente Coronel Robert L. Bateman aborda este adagio a menudo
mal interpretado en su artículo el cual se encuentra disponible en <www.afji.
com/2008/12/3801570>. Sin embargo, su idea y objetivo principal es distinto.
Se obtuvo permiso del Teniente Coronel Bateman para citarlo y mencionar su
artículo, 17 de febrero de 2010 vía correo electrónico AKO.
2. Similares sentimientos chauvinistas fueron expresados contra el Ejército
de Corea del Sur en 1953 por KMAG (Grupo asesor militar estadounidense para
la República de Corea, por sus siglas en inglés). Al tildar a los soldados coreanos
de tener “creencias arcaicas y supersticiosas, y de carecer, por lo regular, de
destrezas mecánicas”, algunos asesores estadounidenses quisieron que el Ejército
de la República de Corea (ROK) adoptaran el inglés como idioma oficial para
que a los asesores estadounidenses se les hiciera más fácil el asesoramiento.
Ramsey, Robert, D. III, Advising Indigenous Forces: American Advisors in
Korea, Vietnam and El Salvador (Fuerte Leavenworth, estado de Kansas: Combat
Studies Institutes Press, 2006), p. 13. Desde entonces Corea del Sur ha desplegado
su Ejército en más de 22 países en el extranjero en apoyo a los Estados Unidos
y la ONU, lo que incluye 325.000 soldados a Vietnam, 20.000 a Irak y 3.400
en Afganistán. <http://www.mnd.go.kr/mndPolicy/globalArmy/news/index.
jsp?topMenuNo=2&leftNum=19>.
3. Bateman
4. Ibíd.
5. Le doy crédito al Teniente Coronel Tony Leal, NMNG, RCAC-West, y al
Teniente Coronel Haydon, Asistente del RCAC-West, 2008-2009, por haberse
tomado el tiempo de enseñarme y mostrarme personalmente qué es el “Desacierto
afgano” y a qué debe parecerse.
6. El Coronel Baer, Jefe del Equipo de transición de validación, Fuerza de
Tarea Phoenix, usó primero esta frase en 2008, en su último “brifin del VTT”
para todo los mentores estadounidenses a finales de 2008.
7. Leal y Haydon.
8. El concepto “comando de misión” se explica en detalle en el Manual de
Campaña del Ejército FM 6-0, Mission Command (Washington, DC: Oficina de
Imprenta del Gobierno de EUA (GPO), y el Manual de Campaña del Ejército
Nacional Afgano FM 1-3.6, Mission Command (Washington, DC: GPO
9. Keithly, David, M. y Ferris, Stephen, P., “Auftragstaktik, or Directive
Control, in Joint and Combined Operations”, Parameters (Otoño de 1999):
págs 118-33.
10. Wardak, Ali, “A Traditional Means of Conflict Resolution
in Afghanistan,” United Nations Public Access Network, págs. 4-5.
Disponible en: <http://unpan1.un.org/intradoc/groups/public/documents/apcity/
unpan017434.pdf>
11. Ibíd.
12. Marten, Kimberly, “The Danger of Tribal Militias in Afghanistan:
Learning from the British Empire,” Columbia University Journal of International
Affairs 63.1 (Otoño/invierno de 2009): p. 159 Cita tomada directamente de la
Sra. Marten de Kilcullen.
13. Practicada de forma rutinaria tanto en la 1ª como en la 2ª Brigada del 207º
Cuerpo de Ejército, Ejército Nacional Afgano, durante la temporada de primavera
de 2009 en Herat, Farah y en las Provincias de Badghis, según lo observado y
señalado por el autor, el entonces Jefe del VTT-Western Afghanistan.
14. Con base en mi observación personal del proceso de planificación en
los niveles de Cuerpo de Ejército y Brigada desde el 26 de abril hasta el 8 de
mayo de 2009, y de mi entrevista con el Capitán Thomas Beyerl, Jefe de Equipo,
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
equipo de transición del 3er pelotón, 1ª Brigada del 207º Cuerpo de Ejército del
Ejército Nacional Afgano, llevada a cabo el 16 de octubre de 2009 en Camp
Phoenix, Afganistán, así como otra entrevista realizada con el Capitán Ray
Gabriel, oficial ejecutivo.
15. Las unidades en servicio activo estadounidenses sirven 12 meses en
Afganistán; las unidades de la Guardia Nacional sirven 9 meses, las unidades
italianas sirven 6 meses y las españolas sirven 4 meses. El RC-West en agosto de
2009 vio cómo todos los cuatro elementos de las fuerzas de la coalición rotaron
simultáneamente en un periodo de cinco semanas en una rara convergencia de
sincronización.
16. FM 3-0 del Ejército de EUA, Operations (Operaciones) (Washington,
DC: GPO), párrafo 6-35, 6-8.
17. El Coronel (Retirado) Dave Prugh, quien sirvió un total de 75 meses
en Afganistán en calidad de oficial y luego como contratista y recientemente
como civil experto para el Equipo de Validación J3, CSTC-A, presenta un buen
argumento en el que expone que el Ejército ha puesto, imprudentemente, a
unidades de la Guardia Nacional a cargo de la mentorización y a las unidades
en servicio activo a cargo de la seguridad, cuando debió haber sido lo contrario.
Disponible en: <http://smallwarsjournal.com/blog/journal/docs-temp/413-prugh.
pdf>,15-16>.
18. FM 3-0 del Ejército de EUA, Operations (Operaciones) (Washington,
DC: GPO) párrafo 6-56, 6-11.
19. Al preguntarle a numerosos comandantes de batallones y compañías
del Ejército Nacional Afgano y a su Estado Mayor principal por qué rotaron
distintos estudiantes durante el curso en lugar de enviar al mismo estudiante
todos los días de manera que pudiera aprender, el consenso manifestado entre
los líderes fue que los comandantes y el Estado Mayor principal se requerían
en sus escritorios para administrar la unidad. La verdad era que ellos enviaron
a sus asistentes y reemplazos a la clase porque podían hacerlo, y no hubo nadie
que les dijera lo contrario.
20. Park, David, H., ““Teaching TLPs to Afghan Company Commanders,”
Infantry Magazine (Mayo–Agosto de 2010), págs. 13-18, o <https://www.benning.
army.mil/magazine/2010/2010_2/MAY-AUG%2010.pdf>.
21. Hubo mucho progreso en esta área cuando el Grupo de Asesores
de Adiestramiento Combinado-Afganistán, bajo el Brigadier General Neil
Baverstock (RU), creó las guías/cuadernos de ejercicio a niveles de brigada,
batallón y compañía en el verano de 2009. Las mismas contenían “tarjetas de
referencias” de fácil acceso que los oficiales del Ejército Nacional Afgano podían
usar para poner rápidamente en práctica la metodología doctrinal durante las fases
de planificación y ejecución de las operaciones de combate.
22. La mayoría de los oficiales de inteligencia del Ejército Nacional Afgano
saben cómo hacerlo, pero debido a la falla del comandante de no llevar a cabo
adecuadamente el MDMP, estos productos casi nunca se incorporan en la
planificación.
23. Por propia experiencia, esto es tema más difícil de enseñar, sin embargo,
tiene la recompensa potencialmente más alta para la operación de la unidad.
24. Park, págs. 13-18.
25. Prugh, págs. 15-16.
26. Ibíd.
27. El “Éxito y Honor” es el lema de las Fuerzas de Estados Unidos-Irak
durante la operación New Dawn (Nuevo Amanecer), el último redespliegue de
Irak, 2010-2011.
51
El planteamiento del Ejército de EUA para la
asistencia de la fuerza de seguridad
General de Brigada Edward P. Donnelly, Ejército de EUA;
Coronel Mike Redmond, Ejército Británico; y
Mayor Bill Torrey, Ejército de EUA
M
IENTRAS LA INSTITUCIÓN
castrense estadounidense encara los
desafíos en la primera mitad del siglo
XXI, varias tendencias mundiales —globalización,
disponibilidad de la tecnología, crecimiento
demográfico, urbanización, aumento de la demanda
de recursos, cambio climático y proliferación
de armas de destrucción masiva— moldean
el ambiente de seguridad internacional. Estas
tendencias ejercen una presión creciente sobre los
gobiernos que precisan responder a las expectativas
legítimas de sus ciudadanos, incluyendo la
satisfacción de sus necesidades básicas, una justicia
imparcial y el logro de una mayor prosperidad y
oportunidades tanto para ellos mismos como para
sus descendientes. Los gobiernos que no pueden
satisfacer estas aspiraciones corren el riesgo de
perder su capacidad de gobernar. Esta pérdida, a su
vez, crea oportunidades para grupos extremistas que
exportan terror y violencia en nombre de ideologías
radicales. En última instancia, esta situación puede
crear un ambiente de conflicto persistente.
El conflicto persistente
La confrontación prolongada entre actores
estatales, no estatales e individuos independientes
que están cada vez más dispuestos a utilizar la
violencia para alcanzar sus objetivos políticos e
ideológicos, permanecen figurando un ambiente
estratégico en toda la primera mitad del siglo XXI
El General de Brigada Edward P. Donnelly completó
recientemente dos años como Vicedirector de Estrategia del
Ejército cuyas áreas de responsabilidad incluyen Asuntos
Internacionales y Cooperación en Materia de Seguridad.
El General Donnelly ha servido en siete asignaciones
operacionales y de combate. Cuenta a su haber con
varios títulos de post-grado incluyendo uno de Doctor de
Jurisprudencia de la Universidad Suffolk.
52
y posiblemente más allá. Las posibles estrategias
para enfrentar una era de conflicto persistente
sugieren que las fuerzas estadounidenses tendrán
que desempeñar cuatro tareas principales, a saber:
Prevalecer en el conflicto actual.
Disuadir, y de ser necesario, derrotar a los
enemigos en conflictos futuros, incluyendo la
defensa de la patria.
Apoyar a las autoridades civiles en el país
y en el extranjero.
Colaborar con los países socios para
desarrollar la capacidad de sus fuerzas de
seguridad, en concierto con otros elementos
del poder nacional, desarrollar la capacidad
de sus gobiernos y aumentar su cooperación
en las operaciones de todo el espectro del
conflicto.
Si bien, desde hace mucho tiempo, el compromiso
en calidad de socio, forma parte de las estrategias
nacionales, Estados Unidos solo, episódicamente,
ha dependido de sus fuerzas militares para jugar
roles importantes en esta cuarta tarea. En vista de
las amenazas militares convencionales, el nivel de
estabilidad internacional garantizada por potencias
rivales y un bajo nivel de amenaza de grupos
extremistas, las Fuerzas Armadas estadounidenses
no han puesto mucho empeño para convencer a los
países socios de desarrollar las capacidades de sus
fuerzas de seguridad. Sin embargo, con la creciente
amenaza que representan los grupos extremistas a la
El Coronel Mike Redmond, Ejército Británico, fue jefe de
la División de Operaciones de Estabilización del Cuartel
General, Departamento del Ejército. Cuenta a su haber con
una Maestría de la Escuela Nacional de Guerra, Washington
DC.
El Mayor Bill Torrey es un estratega del Ejército en la
División de Operaciones de Estabilización. Actualmente
estudia para una Maestría en Estudios Internacionales
Avanzados en la Universidad Johns Hopkins.
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
estabilidad regional y mundial, las Fuerzas Armadas
de EUA, deben aceptar desempeñar ese papel. Ya
que la amenaza es persistente, la respuesta también
debe serlo.
El compromiso continuo es un esfuerzo
prolongado, en conjunto con otros elementos de
gobierno, para desarrollar la capacidad de las
naciones socias a fin de controlar su territorio y
gobernar a su población, al mismo tiempo que
conquista la cooperación en sus operaciones por todo
el espectro de conflicto. Logrado principalmente por
medio de iniciativas de cooperación de seguridad
para desarrollar la capacidad de los países socios y
fortalecer las relaciones, el compromiso continuo
resulta crucial para el éxito en un conflicto
persistente. Las Fuerzas Armadas constituyen el
medio principal para desarrollar la capacidad de
las fuerzas militares de otros países e instituciones
militares mediante el programa de Asistencia de
Fuerza de Seguridad (SFA, por sus siglas en inglés).
Una fuerza militar tiene funciones complementarias
de asistir en las iniciativas de otros organismos
para desarrollar la capacidad de gobierno de los
países aliados. Además, ayuda a los organismos
a desarrollar sus propias capacidades para asistir
a otros países. La cooperación en materia de
seguridad, incluyendo las actividades de la SFA,
aumenta la cooperación de los países socios en las
operaciones en todo el espectro de conflicto.
Asistencia de fuerza de seguridad
La Asistencia de Fuerza de Seguridad es la
combinación de actividades para desarrollar la
capacidad de las fuerzas de seguridad extranjeras
y el mantenimiento de sus instituciones de apoyo.
La SFA es una tarea que las fuerzas de seguridad
conducen en coordinación con, apoyadas por, o
en apoyo de otros organismos, como parte de las
operaciones de estabilización en todo el espectro
del conflicto.1 La Asistencia de Fuerza de Seguridad
también, con frecuencia, contribuye a fomentar
relaciones, que entre otras cosas, proporciona apoyo
político a las operaciones militares y gobiernos, o
las iniciativas para fomentar la capacidad de fuerza
de seguridad.
El planteamiento del Ejército para la SFA tiene
los siguientes cinco componentes:
Demanda.
Distribución de medios.
Preparación de tropa.
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
(Foto: Contramaestre Joshua Treadwell, Armada de EUA)
FUERZA DE SEGURIDAD
La OTAN y las Fuerzas de Asistencia de Seguridad
Internacional (ISAF) en Afganistán visitan los equipos de
Reconstrucción Provincial en Konduz, Balkh, Faryhab
y Wardak, provincias de Afganistán. Por medio de esos
equipos, la ISAF apoya la reconstrucción y el desarrollo
en Afganistán, protegiendo áreas en donde el trabajo de
reconstrucción lo llevan a cabo otros actores nacionales e
internacionales. Actualmente hay 26 equipos trabajando por
todo Afganistán.
Ejecución (incluyendo la evaluación).
Sostenimiento.
Demanda. Los Comandos Combatientes
Geográficos establecen y articulan la necesidad de
medios para este tipo de misión en sus estrategias de
teatro de operaciones. Siguiendo las orientaciones
contenidas en la Directriz del Ministro de Defensa
de EUA para el empleo de fuerzas establecen
sus estrategias en el teatro para lograr los estados
finales de seguridad y estabilidad dentro de sus
áreas de responsabilidad. El Departamento de
Defensa valida, establece prioridades y dirige las
demandas de los requerimientos de los Comandos
Combatientes Geográficos.
Los Comandos Componentes del Ejército (Army
Service Component Commands, ASCC, por sus
siglas en inglés) elaboran planes de campaña de
teatro para ejecutar las responsabilidades asignadas
de los Comandos Combatientes Geográficos.2
Los Comandos Componentes del Ejército, las
organizaciones de cooperación en materia de
seguridad, los comandantes de Fuerza Conjunta, los
comandos de operaciones especiales en el teatro y
el grupo representativo de EUA del Departamento
de Estado coordinan los planes dentro del área
de responsabilidad.3 También pueden desarrollar
53
Sargento Gary A. Witte, Ejército de EUA, 300avo Destacamento de Asuntos Públicos (Móvil)
Un líder de equipo del Ejército de EUA le da un toque con el puño a un jovencito en la aldea de Samatan al este de la
provincia de Kunar, Afganistán, 24 de septiembre de 2010.
los requisitos operacionales o institucionales para
que sean incluidos en los planes de los Comandos
Componentes del Ejército. Por ejemplo, el grupo
representativo de EUA en el país es una fuente
probable de solicitudes de asistencia militar en lo
referente a los planes para fomentar las capacidades
de gobernanza o económicas de otros organismos.
Los planes de los Comandos Componentes del
Ejército establecen las solicitudes de asistencia por
medio de la definición de las capacidades necesarias
para lograr los efectos pretendidos. El Departamento
de Defensa valida y prioriza las solicitudes y
determina qué fuerzas singulares proveerán a
individuos, unidades, equipos, capacidades y
programas a los Comandos Componentes del
Ejército, para satisfacer las solicitudes. Una vez
recibida la orden de proporcionar asistencia, el
Ejército determina cómo distribuir los recursos
para los requisitos. Las dos fuentes de las cuales el
Ejército puede sacar dichos medios son las fuerzas
operativas y la fuerza generadora.
Distribución de medios. Al usar las fuerzas
operativas para atender la solicitud de medios, el
54
empleo de tropas de uso especial del Ejército frecuentemente será la primera y mejor opción. Las
mismas están organizadas, adiestradas y equipadas
para realizar operaciones de unidades a nivel de
escalafón pequeño, que poseen destrezas culturales
y lingüísticas centradas en la región, y en el adiestramiento de defensa interna extranjera, las fuerzas
de uso especial del Ejército resultan ideales en las
tareas más comunes relacionadas con la SFA que
involucran actividades adaptables y de corta duración necesarias para el desarrollo de capacidades a
nivel individual y de pequeña organización. Cuando
se necesita el desarrollo de capacidades especiales o
muy específicas, las fuerzas de uso general u organizaciones pequeñas adaptadas para fines especiales
pueden ser designadas a unidades de las fuerzas de
uso especial mientras dure la misión. Las fuerzas
de uso especial del Ejército pueden funcionar con
rasgos menos visibles, lo que las hace ideales para
muchas misiones de la SFA, porque los países más
propensos a necesitar la asistencia de la SFA, probablemente no quieran que sus poblaciones sepan
que solicitaron dicha asistencia.
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
FUERZA DE SEGURIDAD
Si la necesidad de efectivos operacionales
supera la disponibilidad de las fuerzas de uso
especial o cuando esas no sean las mejores
opciones para determinada misión, el Ejército
probablemente asignará a una brigada de fuerzas
de uso general para prestar dicha asistencia. El
Ejército cuenta con 302 brigadas modulares de
fuerzas de uso general, incluyendo 73 equipos
de combate de brigada (Brigade Combat Teams,
BCT, por sus siglas en inglés) y 98 brigadas de
apoyo multifuncional. El Ejército utilizó equipos
de combate de brigada (de maniobra) en las
operaciones Iraqi Freedom (Libertad Iraquí) y
Enduring Freedom, ahora Operation New Dawn
(Operación Nuevo Amanecer) para desarrollar la
capacidad de las tropas de seguridad iraquíes y
afganas. Hasta ahora, las lecciones provenientes de
estos despliegues indican que la brigada es una base
viable para una SFA a gran escala que contribuye a
desarrollar la capacidad en los niveles individuales
y de unidad. La planificación, mando y control y las
capacidades de apoyo inherentes a un cuartel general
de una brigada de fuerzas de uso general permite que
la brigada planifique, ejecute y apoye misiones de
la SFA más grandes, más complejas, más variadas
y más prolongadas.
El diseño modular de la brigada habilita al
Ejército a organizarla para la misión de la SFA
con individuos, organizaciones y capacidades
provenientes de las fuerzas de uso especial, otras
fuerzas de uso general e incluso, organizaciones
de la fuerza generadora. Mientras más detalladas
sean las solicitudes de medios en cuanto a los
efectos pretendidos de la misión de la SFA y
cuanto antes se reciban, mayor probabilidad
habrá de que una organización de tarea de tropas
de uso general poseerá la mejor combinación de
capacidades para aquella misión específica. La
brigada puede organizar elementos del tamaño
y del conjunto de destrezas necesarios para cada
misión, y puede proporcionar asistencia continua
en varias ubicaciones usando las capacidades
de su Estado Mayor. Las instalaciones del país
anfitrión o las capacidades logísticas específicas
provenientes de organizaciones semejantes del
país anfitrión pueden apoyar logísticamente a los
equipos desplegados, dependiendo del ambiente.
Las unidades especializadas pueden aumentar
la formación militar, mientras que las unidades
orgánicas pueden adaptarse para cumplir las tareas
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
singulares de la misión. La brigada cuenta con una
gran gama de experiencia. Un equipo de combate
de brigada típico, por ejemplo, cuenta con más de
250 oficiales y más de 1.000 suboficiales con el
grado de sargento y superior, que proporciona una
significativa base de instructores y asesores.
Por lo regular, si las fuerzas generadoras atienden
una demanda, el Ejército asignará a un comando
subordinado la tarea de desarrollar un conjunto de
capacidades competitivas con el efecto deseado, u
organizar un conjunto de capacidades en torno a
los elementos de la Comandancia, Departamento
del Ejército (HQDA, por sus siglas en inglés), o
dirigir al Estado Mayor de la unidad directamente
subordinada. Otros elementos de la fuerza generadora
pueden contribuir con individuos, organizaciones o
capacidades. Si los niveles de amenaza determinaran
necesario el transporte protegido y seguridad, o si la
tarea necesitara una significativa estructura de apoyo,
las fuerzas operacionales también pueden contribuir
con el conjunto de medios. De ser necesario equipar
a las fuerzas de seguridad extranjera, el Comando
de Material del Ejército debe determinar la mejor
manera de proveer dicha asistencia. Entre las
opciones se encuentran el programa de Ventas de
equipo militar a otros países (Foreign Military
Sales), ventas directas de alta prioridad autorizadas,
artículos de defensa declarados como “excedentes” y
préstamos temporales. Cuando uno de los programas
específicos parece ser la mejor opción para atender
los requisitos de la misión —como el Programa
Internacional de Educación y Adiestramiento Militar
(International Military Training and Education,
IMET, por sus siglas en inglés), por ejemplo— la
fuerza generadora estará encargada de proveer la
asistencia necesaria.
Preparación de tropas: Una vez que la fuente de
los medios se haya identificado, los individuos, las
organizaciones, las capacidades, los equipamientos,
o los programas involucrados, se preparan para la
ejecución.
Cuando la fuente es una tropa de uso
especial, el Comando de Operaciones
Especiales asignará esa tarea a un elemento y
solicitará, de ser necesario, el acrecentamiento
de fuerzas provenientes de las fuerzas de uso
general o de la fuerza generadora. El HQDA
asignará las tareas, según venga al caso.
Si la fuente es la fuerza de uso general, el
Comando de Fuerzas definirá la organización
55
siguiendo el proceso de Generación de
Fuerzas del Ejército (Army Force Generation,
ARFORGEN, por sus siglas en inglés) y
solicitará refuerzos con tropas de uso especial
o la Comandancia del Departamento del
Ejército.
El proceso de ARFORGEN posibilita la
preparación progresiva de cualquier misión
asignada mediante la consignación de medios a
las organizaciones militares que desarrollan su
preparación a través de tres fases consecutivas —
Reajuste, Adiestramiento-Preparado y Disponible.
Independientemente de que la organización militar
provea los medios para atender las solicitudes,
la adecuación de la oferta y la demanda deben
realizarse tan pronto sea posible en el proceso de
ARFORGEN —idealmente antes de que finalice
la fase de Reajuste de la unidad. Durante la
fase de Adiestramiento-Preparado, las unidades
reciben personal, organizaciones, capacidades,
adiestramiento y cualquier equipamiento especial
necesario para llevar a cabo la misión de la SFA.
La 162a Brigada de Adiestramiento, ubicada junto
al Centro Conjunto de Adiestramiento de Listeza
(JRTC, por sus siglas en inglés) en el Fuerte Polk,
estado de Luisiana, es el principal instrumento de
esa integración. La brigada proporciona equipos
de adiestramiento móviles e instrucción local
donde están los clientes para desarrollar destrezas
individuales y colectivas y facilitar una programación
de instrucción pertinente a la concienciación regional,
cultural y lingüística. La integración de instrucción
y el empleo de escenarios específicos para la
misión de la SFA dentro del JRTC y otros centros
de adiestramiento de combate (CTC, por sus siglas
en inglés) proporcionan oportunidades adicionales
para la preparación colectiva de las unidades.
Durante esta fase de adiestramiento, las unidades
coordinan con los Comandos Componentes del
Ejército, grupos representativos de EUA, oficinas de
cooperación o coordinación en materia de defensa
y las fuerzas de uso especial especializadas en la
región para mejorar la preparación de la misión y
recibir orientación regionalizada.
Los equipos especializados en la región,
incluyendo los oficiales especialistas de área
(Foreign Area Officers), trabajarán con la 162a
Brigada para ayudar a las unidades en proceso de
preparación a transformar la teoría en prácticas
para la situación específica. Los equipos pueden
56
desplegarse con las unidades de la SFA para mejorar
el dominio de los idiomas, la concienciación
cultural y la permanencia a largo plazo. Además,
ofrecen lecciones provenientes de despliegues para
actualizar y perfeccionar programas de estudio
de la SFA y ayudar al desarrollo de escenarios
y evaluaciones para diversas áreas geográficas
específicas. Si bien las fuerzas generadoras
asignadas a la misión de la SFA no están supeditadas
al ciclo de la ARFORGEN, pueden sacar provecho
del “caudal de conocimientos” de la 162a Brigada
y sus capacidades de adaptarse a cualquier tipo de
apoyo para el adiestramiento.
Ejecución Durante la fase “Disponible” de
la ARFORGEN, hay disponibles individuos,
organizaciones, capacidades, equipamiento y
programas adecuadamente preparados para ejecutar
las misiones de la SFA. Los Comandos Componentes
del Ejército evalúan el desempeño de las misiones de
la SFA durante y después de su ejecución y ajustan
los planes y los requisitos futuros, según venga al
caso.
La misión de la SFA proporcionada por las
fuerzas de uso especial, coordinada con un grupo
representativo de EUA, se llevará a cabo bajo el
control del Comando de Operaciones Especiales
en el teatro de operaciones, y de ser apropiado, bajo
el comando de operaciones especiales avanzado en
el país.
La misión de la SFA proporcionada por los
medios de la fuerza generadora está bajo el control
de los Comandos Componentes del Ejército y se
coordinan con el grupo representativo de EUA y, de
ser adecuado, con las organizaciones de cooperación
en materia de seguridad locales. Los Comandos
Componentes del Ejército pueden optar por delegar
el control de misiones de la SFA menos complejas
a las organizaciones de cooperación en materia de
seguridad e incluso al agregado de Defensa o del
Ejército.
La misión de la SFA proporcionada por la fuerza
generadora a las fuerzas de seguridad e instituciones
no militares (V.gr., la policía nacional, los servicios
de inteligencia civil, la policía local) se encuentran
bajo el control operacional de los Comandos
Componentes del Ejército en apoyo directo a
otra agencia federal. En ese caso, los Comandos
Componentes del Ejército pueden, ya sea, asistir
con las capacidades militares singulares o aumentar
las mismas con capacidades militares adaptadas a
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
FUERZA DE SEGURIDAD
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
iniciativas básicas más importantes para sostener la
capacidad del Ejército de llevar a cabo las misiones
de la SFA son las empresas de Capital Humano y de
Material de Guerra.
La empresa de Capital Humano del Ejército
adiestra, capacita y forma a soldados y líderes
quienes comprenden la importancia de la SFA en
el contexto de la estrategia nacional. Esto hace que
la participación de los soldados en las actividades
relacionadas con la SFA forme parte del expediente
permanente de los soldados. La revisión continua de
los requisitos de destrezas permite al Ejército ajustar
y mantener inventarios adecuados de individuos
adecuadamente calificados tanto en el componente
activo como en el de la reserva del Ejército. Un
ejemplo es el plan de convertir 100 puestos de
oficiales generalistas en oficiales especialistas de
área (un aumento promedio de 10 por ciento del 25
por ciento de las especialidades afectadas de manera
crítica) para el año fiscal 2012.
La doctrina del Ejército constituye otra parte
de la empresa de Capital Humano. Luego de la
publicación del FM 3-0, Operations (Operaciones),
tanto el FM 3-07, Stability Operations (Operaciones
de estabilización) como el FM 3-07.1, Security Force
Assistance (Asistencia de Fuerza de Seguridad),
fueron perfeccionados para fomentar la capacidad
de los países socios. Las futuras revisiones reflejarán
la continua evolución del pensamiento conforme
se aprendan las lecciones y se perfeccionan los
conceptos.
Sargento Gary A. Witte, Ejército de EUA, 300avo Destacamento de
Asuntos Públicos (Móvil)
una finalidad civil por periodos limitados, por lo
general, cuando las condiciones de aumento de tropa
sobrepasan las capacidades de las agencias federales.
El equipamiento y adiestramiento afín
proporcionado por las fuerzas de seguridad
extranjeras está bajo el control de los Comandos
Componentes del Ejército, aunque los comandos,
por lo regular, lo delegan a las organizaciones de
cooperación en materia de seguridad.
Una sección de cooperación en materia de
seguridad compuesta de 20 a 23 personas fue
recientemente incorporada al estado mayor de cada
Comando Componente del Ejército tornándose
el punto focal de toda planificación, ejecución y
evaluación relacionada con las actividades de la SFA.
La sección de cooperación en materia de seguridad
constituye el punto de coordinación principal entre
los Comandos Componentes del Ejército, y los
equipos representativos de EUA, las organizaciones
de cooperación en materia de seguridad, los
estados mayores de los Comandos Combatientes
Geográficos, los elementos del Comando de
Operaciones Especiales específicos a la región y el
HQDA. Además de ser un generador principal de
requisitos de la SFA, los Comandos Componentes
del Ejército y la sección de cooperación en materia
de seguridad auxilian a las unidades que llevan a
cabo las misiones de la SFA y evalúan su eficacia
en las actividades de la misma.
Sostenimiento El ambiente estratégico previsto
para siglo XXI requiere misiones de la SFA con
significativamente mayor frecuencia, duración y
alcance que aquellas llevadas a cabo en la segunda
mitad del siglo XX. El Ejército debe adaptar sus
instituciones de administración de fuerzas para
sostener las iniciativas de la SFA y hacerlas tanto
parte de sus competencias intrínsecas como de la
habilidad de llevar a cabo operaciones de combate
a gran escala. El planteamiento empresarial del
Ejército ayudará a lograr un equilibrio entre
el sostenimiento de las capacidades existentes
para prevalecer sobre sus adversarios militares
convencionales y la institucionalización de los
cambios necesarios para permitir las iniciativas
continuadas de la SFA. Los líderes involucrados
en el planteamiento empresarial están facultados
para adoptar una visión holística de los objetivos
y recursos del Ejército y actuar coherentemente
para proporcionar fuerzas adiestradas y listas
y capacidades eficaz y eficientemente. Las dos
Un oficial del Ejército de EUA trata asuntos de seguridad
de área con un oficial de la Policía Nacional Afgana en un
punto de control al este de la provincia Kunar, Afganistán,
24 de septiembre de 2010.
57
Los sistemas de adiestramiento del Ejército también evolucionan con el aumento de las necesidades
de la SFA. El Centro Cultural del Comando de
Adiestramiento y Doctrina del Ejército (TRADOC,
por sus siglas en inglés) en el Fuerte Huachuca,
estado de Arizona, constituye un ejemplo de
adaptación a la necesidad creciente de una mayor
concienciación cultural para apoyar las misiones
de la SFA. El establecimiento de un organismo
responsable por la modernización de fuerza para
ese tipo de misión, la SFA en el Centro de Armas
Combinadas, Fuerte Leavenworth, estado de
Kansas, constituye otra prueba del cambio que ha
dado el Ejército hacia la institucionalización de su
capacidad para suministrar a la SFA.
Además de apoyar a las tropas que llevan a
cabo las misiones de la SFA, la empresa de Capital
Humano fomenta la capacidad de los socios. Si
una iniciativa de la SFA se centra en instituciones
de fuerza de seguridad extranjera, el elemento de
administración de fuerza de la empresa de Capital
Humano cumple con los requisitos deseados de
la misión. Además, provee el programa de Educación y Adiestramiento Militar Internacional a
través del cual los integrantes del servicio militar
de los países socios pueden asistir a las escuelas
del Ejército de EUA.
La oficina de Material de Guerra del Ejército
es el principal elemento de fuerza generadora que
mantiene y sostiene el equipamiento y el material
bélico de una fuerza de seguridad extranjera.
El programa de venta de equipo militar a otros
países provee equipo a las fuerzas de seguridad
extranjeras. Los préstamos, las donaciones de artículos de defensa excedentes y el incentivo de las
capacidades de producción incipiente de material
para las naciones extranjeras constituyen maneras
importantes de fomentar la capacidad, como las
ventas y donaciones por parte de los países socios
que llevan a cabo actividades complementarias de
la SFA. La iniciativa de pertrechos garantiza que el
equipo esté disponible para las fuerzas de seguridad
extranjeras y que las instituciones de apoyo estén
disponibles para darle mantenimiento.
Conclusión
El planteamiento del Ejército para proveer a
la SFA se encuadra dentro del concepto de cooperación en materia de seguridad en un ambiente
de cooperación continua para minimizar las
58
oportunidades del enemigo en una era de conflicto persistente. El Departamento de Defensa
valida, prioriza y administra los requisitos de
los comandantes combatientes para garantizar
que el Ejército haga el mejor uso de sus fuerzas
operacionales y generadoras para la misión de la
SFA. Tanto las fuerzas de uso especial como las
de uso general preparan y emplean a individuos,
organizaciones, equipamiento y programas para
desarrollar la aptitud y capacidad de las fuerzas de
seguridad e instituciones de seguridad extranjeras.
Organizadas con la asistencia adaptable por parte
de las fuerzas operacionales y generadoras, preparadas, adiestradas y regionalmente adaptadas
en todo el ciclo de ARFORGEN, y bajo el control
operacional de los Comandos Componentes del
Ejército, las brigadas son el elemento clave de
este concepto y los instrumentos principales para
las actividades de la SFA. El segundo elemento
clave es el desarrollo de la capacidad de la fuerza
de seguridad extranjera a nivel institucional por
medio del empleo de personal, organizaciones,
equipamiento, capacidades y programas de la
fuerza generadora.
Este concepto de la SFA es lo suficientemente
versátil y ágil para satisfacer las fluctuaciones
de la demanda. Además, le permite al Ejército
mantener una fuerza equilibrada capaz de actuar
en todo el espectro de operaciones para llevar a
cabo la estrategia equilibrada exigida por nuestra
nación.MR
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Esta definición de Asistencia de Fuerza de Seguridad es una adaptación
de la Instrucción 5000.68 del Departamento de Defensa (DODI) sobre la SFA. Se
diferencia ligeramente de las definiciones contenidas en los Manuales de Campaña
del Ejército (FM) 3-07 7 3-07, y de las definiciones en la Publicación Conjunta
(JP) 3-22, Defensa Interna extranjera, proyecto anterior de la DODI, y documentos
sobre los fundamentos de la SFA. Estas diferencias no son significativas y
representan la continua evolución del pensamiento sobre la SFA y sus objetivos.
2. Este artículo usa la sigla ASCC para referirse solamente a los seis
Comandos Geográficos del Ejército. El Ejército de EUA en Europa, el Ejército
Central de EUA, el Ejército de EUA en el Pacífico, El Ejército de EUA en África,
el Ejército Sur de EUA y el Ejército Norte de EUA.
3. Una Organización de Cooperación en Materia de Seguridad (SCO, por
sus siglas en inglés) es responsable por la planificación y la administración de
los programas de cooperación en materia de seguridad, incluyendo la asistencia
de seguridad. Estas oficinas tienen una variedad de nombres, incluyendo Oficina
de Cooperación en Materia de Defensa, Oficina de Cooperación en Materia de
Seguridad, Oficina de Coordinación de Defensa, Grupo Aseso de Ayuda Militar,
Grupo Militar, Misión de Adiestramiento Militar, etc. El Comando Combinado de
Adiestramiento de Seguridad - Afganistán (CSTC-A, por sus siglas en inglés) es
una organización de cooperación en materia de seguridad, como lo fue el Comando
Multinacional de Adiestramiento en Materia de Seguridad - Iraquí (MNSTC-I, por
sus siglas en inglés), que ahora recibe el nombre de Fuerzas de Estados Unidos
en Irak, (Asesoramiento y Adiestramiento, USF-I, A&T).
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
Liderazgo nocivo: Segunda parte
Coronel (retirado) George E. Reed, Doctor en Filosofía, Ejército de EUA y
Teniente Coronel (retirado) Richard A. Olsen, D.Min., Ejército de EUA
Los autores de este artículo desean expresar
su agradecimiento a la Sra. María Clark de
la oficina de Aseguramiento de Calidad de la
Escuela de Comando y Estado Mayor por su
ayuda inestimable en la administración del
cuestionario utilizado en este estudio.
REGÚNTELE A UN grupo de oficiales
y suboficiales militares si han tomado
en cuenta dejar el servicio militar
debido a la manera en que un supervisor los
ha tratado, y según el tiempo en servicio, de
un tercio a todos ellos, levantarán las manos
para decir que sí. Sin embargo, lo que debemos
reconocer de un proceso de escrutinio tan
informal es que solo estamos tratando con los
sobrevivientes. No tenemos la menor idea de
cuántos realmente se han salido del servicio
militar, y aquellos que así decidieron hacerlo
eran colaboradores talentosos perseguidos por
un liderazgo ineficaz o de bajo rendimiento,
inadecuado para una carrera militar. Dedique
un tiempo adicional con esos que levantaron
las manos y, si les da la oportunidad de que le
cuenten, escuchará algunas historias de abuso
incompatibles con una organización de clase
mundial. Un profesional y fuerza reclutada
requiere de un liderazgo que inspire y no que
disuada seguir prestando servicio.
P
Una mirada hacia el pasado
El ensayo titulado el “Liderazgo
Nocivo”(“Toxic Leadership”) publicado por
El Coronel (retirado) George E. Reed, Doctor en Filosofía,
Ejército de EUA, es un profesor adjunto en el Departamento
de Estudios de Liderazgo en la Escuela de Ciencias de Liderazgo y Educación en la Universidad de San Diego, California. Fungió en calidad de oficial de policía militar durante
27 años incluyendo seis años como director de Estudios de
Comando y Liderazgo en el Escuela Superior de Guerra del
Ejército de EUA. El Doctor Reed invita a todos sus lectores a
su correo electrónico [email protected]
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
Military Review en 2005, sugirió que aquellos
en posiciones de liderazgo que manifiestan los
estilos de liderazgo destructivo representan
un problema para el servicio militar. 1 En
el mismo se llegó a la conclusión de que el
estilo interpersonal del líder es un factor
importante para determinar el clima y la eficacia
organizacional. La base para las afirmaciones
expuestas en dicho ensayo, derivadas de
una serie de entrevistas a grupos de enfoque
fueron realizadas en la Escuela Superior de
Guerra del Ejército de EUA en 2003. 2 En el
artículo se define al liderazgo nocivo como una
aparente falta de preocupación por el bienestar
de los subalternos, una personalidad o técnica
interpersonal que afecta negativamente el clima
organizacional y una convicción, por parte de
los subalternos, de que el líder está motivado
primordialmente por un interés personal.
El documento concluye con sugerencias
para futuras investigaciones, incluyendo
una convocatoria de estudios cuantitativos
para determinar el alcance y naturaleza del
problema. La finalidad de este artículo es la
de ofrecer una breve actualización de algunas
investigaciones claves en el área del liderazgo
nocivo, el informe de los resultados de un
reciente estudio que se centró en los oficiales
de grado medio en la Escuela de Comando y
Estado Mayor del Ejército de EUA (CGSC,
por sus siglas en inglés) y abordar algunas
cuestiones que han surgido durante los debates
sobre este tema.
El Teniente Coronel (retirado) Richard A. Olsen, D.Min,
es un profesor adjunto de Liderazgo Militar en la Escuela
de Comando y Estado Mayor del Ejército de EUA en el
Fuerte Leavenworth en el estado de Kansas. El Doctor
Olsen previamente sirvió en calidad de oficial ejecutivo del
Comando de Recursos Humanos, St. Louis, Misuri. Cuenta a
su haber con una Licenciatura de la Universidad de Indiana,
una Maestría en Consejería de la Escuela de Postgrado
de la Asamblea de Dios y un Doctorado de Ministerio en
Liderazgo de la Universidad de Biola. El Doctor Olsen ha
servido tanto en Irak como en Afganistán.
59
Trabajo artístico: Tom Cheney, The New Yorker, 8 de agosto de 1997, © 2008 The New Yorker Collection from cartoonbank.com. Todos los derechos reservados.
“¿Alguien más siente que sus necesidades no han sido satisfechas?”
El “Liderazgo Nocivo” dio lugar a una
avalancha de mensajes de correo electrónico
al autor en donde los lectores reportaron sus
dolorosas experiencias con jefes que infundían
miedo. Si bien las terribles historias de abusos
y humillaciones fueron convincentes, también
fueron anecdóticas. Las reacciones que produjo
el artículo fueron entusiastas entre los oficiales
de grado medio y menor, pero no despertó mucho
interés en el tema entre los oficiales de alto nivel
que realmente tenían el poder y autoridad para
impulsar el cambio de política. Los oficiales
de mayor antigüedad tendieron a creer que el
problema del liderazgo nocivo antes solía ser
60
mucho peor de lo que es hoy en día. La mayoría de
los encuestados en la Escuela Superior de Guerra
del Ejército de EUA (54,6 por ciento) consideró
que hoy en día hay menos liderazgo nocivo del
que había hace cinco años. Podían fácilmente
relatar historias de abusos a manos de los
superiores, pero tendieron a relacionarlos como
un rito de pasaje sin conexión con la realidad
contemporánea. La perspectiva desde la cima de
la jerarquía organizacional es aparentemente más
optimista que desde abajo de la misma.
Hemos intentado probar aún más esta afirmación,
y responder a algunas preguntas básicas sobre
la relación que existe entre las experiencias
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
LIDERAZGO NOCIVO
con líderes ineficaces y diversas medidas de
satisfacción, y la tendencia entre los oficiales de
grado medio de permanecer en el servicio militar.
Antes de informar sobre los resultados de algunos
estudios de investigación realizados en la CGSC
en 2008, repasaremos brevemente algunos de los
recientes escritos sobre el liderazgo nocivo.
El liderazgo ineficaz en
perspectiva
La mayoría de los libros y artículos escritos
sobre el liderazgo tienden a centrarse en los
rasgos, destrezas y conductas exhibidas por
los líderes eficaces. Este panorama positivo
del liderazgo es adecuado ya que un liderazgo
eficaz da valor a las organizaciones. Los líderes
ineficaces son, afortunadamente, la excepción y
no la regla. Sin embargo, en calidad de profesora
de Harvard, Barbara Kellerman afirmó en su
libro publicado en 2004, Bad Leadership, lo
siguiente: “Cualquier persona que no habite en
una cueva está regularmente expuesta, aunque
solo sea a través de los medios de comunicación,
a personas que ejercen el poder de manera
negativa”.3 La profesora Kellerman proporcionó
una tipología útil de liderazgo ineficaz que
incluyó títulos tales como: incompetente,
inflexibles, desmedidos, crueles, corruptos,
cerrados de mente y malévolos. Francamente,
hay muchas maneras de ser un líder ineficaz.
Si bien reconoció que el costo del liderazgo
ineficaz es difícil de determinar, abogó en contra
de ignorarlo o aceptarlo y de aprender más sobre
el tema, de manera que podamos “combatirlo
como haríamos con cualquier enfermedad que
dañe, debilite y a veces incluso mate”.4
En 2005, Jean Lipman-Blumen publicó lo
que se considera la obra definitiva sobre este
tema. En The Allure of Toxic Leader, sugiere una
perturbadora razón de por qué pareciera haber
tantos líderes ineficaces entre nosotros. Afirmó
que los seguidores realmente permiten que
haya líderes nocivos y que las organizaciones a
menudo no solo los toleran sino que también los
producen y respaldan. Ella define a los líderes
tóxicos expansivamente, como “tener el efecto
de veneno” y se centró en su efecto negativo.5
Según Lipman-Blumen, lo que define a los
líderes tóxicos es la estela de daño significativo
y perdurable que dejan tras ellos.
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
Adulando a los comandantes
superiores y maltratando a los
subalternos
El profesor de Stanford Robert Sutton explora
el fenómeno en su libro publicado en 2007, The
No Asshole Rule (La regla contra los idiotas.)
El profesor Sutton plantea dos criterios para
determinar si se trata de un líder ineficaz a quien
pintorescamente se refiere como “un idiota”:
●●Luego de hablar con el supuesto idiota, ¿se
siente el “objetivo” oprimido, humillado, apagado
o menospreciado por la persona? En particular,
¿se siente el objetivo peor acerca de sí mismo?
●●¿Dirige el supuesto idiota su veneno a
las personas menos poderosas y no a las más
poderosas?6
Sutton señala que los líderes tóxicos tienden
a adular a los comandantes superiores mientras
“maltratan a sus subalternos”, lo que en parte
explica por qué, invariablemente, el impacto
negativo de su estilo de liderazgo no es percibido
por sus superiores. Sabemos que los superiores
a menudo tienen una visión distorsionada
de sus destrezas y pasan por alto aspectos
negativos de su estilo de liderazgo.7 A veces, los
líderes sobreestiman su propia capacidad para
identificar el impacto que tienen las acciones
de sus subalternos y no intervienen cuando
los subalternos presentan tendencias tóxicas.
El comandante superior puede ver algunos
comportamientos como meramente “un poco
duro” y no ver la plenitud de los sufrimientos
experimentados en las filas.
No estamos abogando por un estilo de
liderazgo “cálido y consolador en donde jamás
levantemos el tono de voz. Siempre hay lugar
para un estilo de liderazgo duro en determinadas
circunstancias. Robert Sutton incluso señala
que hay momentos en que cada líder necesita
desempeñar el papel de idiota.8 No hay nada
tan eficaz como un arrebato oportuno y bien
actuado por parte del jefe, siempre y cuando no
abuse de tales técnicas o las ponga en práctica
de tal manera que perjudique la efectividad de la
unidad. El arte del liderazgo consiste en poner en
práctica la técnica interpersonal correcta según
la situación y las exigencias de los seguidores.9
Cuando el enemigo está en el alambrado y usted
se encuentra reducido a los últimos cartuchos de
munición, no es el momento de llamar a un grupo
61
de enfoque. Sin embargo, rara vez es adecuado
utilizar el comportamiento humillante, degradante
y despreciativo.
Mitchell Kusy y Elizabeth Holloway hicieron
una declaración audaz y desconcertante luego
de llevar a cabo un estudio de investigación a
nivel nacional mediante entrevistas y encuestas:
“La gente nociva prospera solo en un sistema
tóxico”.10 Su exploración de la toxicidad en
...mucho del comportamiento
tóxico en las unidades
militares pasa sin ser
detectado o no recibe una
respuesta por parte de la
organización.
las organizaciones destaca el rol que juega la
dinámica del sistema y la cultura organizacional
en la promoción de comportamientos tóxicos.
Ellos sugieren que a pesar del hecho de que
los líderes de la organización quizás no tengan
la intención de crear un entorno propicio para
las personalidades tóxicas, su falta de atención
e ignorancia del problema da cabida a un
comportamiento tóxico. Las personalidades
tóxicas existen en las organizaciones porque las
personas las toleran, cambian para acomodarlas
o las protegen.
Un reciente estudio hecho por Richard
Bullis y George Reed encuestó la clase de
2008 en la Escuela Superior de Guerra del
Ejército de EUA y encontró que los oficiales
de mayor antigüedad en los grados de teniente
coronel y coronel frecuentemente describieron
experiencias con el liderazgo destructivo.11
Los Coroneles describieron experiencias de
liderazgo menos nocivo que los Tenientes
Coroneles, y los empleados gubernamentales
grado 15 (GS-15) lo experimentaron menos
que los empleados gubernamentales grado
14 (GS-14). La investigación sugirió que las
ramas del servicio (Ejército, Armada, Fuerza
Aérea y Cuerpo de Infantería de Marina)
62
experimentan el liderazgo nocivo en proporciones
comparables, y las experiencias no variaron
significativamente en cuanto a raza o género.
El personal civil y los oficiales del Componente
de la Reserva del Ejército y de la Guardia
Nacional informaron que habían experimentado
más liderazgo nocivo que sus homólogos en el
servicio activo. De interés singular en este estudio
fueron las conclusiones de que si bien todas las
medidas de satisfacción declinaron cuando los
encuestados experimentaron liderazgos nocivos,
tales experiencias negativas no necesariamente
se tradujeron en una propensión a abandonar el
servicio militar. En otras palabras, los oficiales
de mayor antigüedad reportaron que habían
sufrido bajo el liderazgo nocivo, sin embargo,
no necesariamente habían elegido salirse del
servicio militar por dichas experiencias. Puede
ser que la hipótesis de que están tan identificados
con sus roles y que encontraron sus puestos tan
gratificantes que el liderazgo ineficaz de sus
jefes no fue motivo suficiente para cambiar de
profesión. Es además posible que hayan tenido
muchos años experimentando el liderazgo eficaz
lo cual contrarrestó las experiencias negativas.
Se duplicó el enfoque tipo encuesta llevado
a cabo por Bullis y Reed en la Escuela Superior
de Guerra del Ejército de EUA y se sometió
un cuestionario a la clase de 2009 en la
Escuela de Comando y Estado Mayor. En la
encuesta se les pidió a los encuestados que
identificaran los comportamientos de liderazgo
que habían experimentado 12 meses antes de
comenzar el curso. La encuesta fue administrada
electrónicamente entre los meses de enero
y febrero de 2009 y recogió 167 respuestas
utilizables. A diferencia de la clase de la Escuela
Superior de Guerra del Ejército de EUA, en la
que la encuesta incluyó al personal civil y a todas
las ramas de las fuerzas armadas, la encuesta
llevada a cabo en la Escuela de Comando y Estado
Mayor incluyó solamente a mayores del Ejército
en servicio activo. De los 167 encuestados, 156
eran del sexo masculino y 11 del sexo femenino.
Entre los encuestados se encontraban 12 africanoestadounidenses, 3 estadounidenses, 11 asiáticos/
isleños del pacífico y 5 quienes se clasificaron a
sí mismos como “otros”.
Ante la pregunta “¿Alguna vez ha seriamente
considerado dejar su servicio militar o
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
LIDERAZGO NOCIVO
dependencia por la manera en que fue tratado
por un supervisor?” Más de la mitad (102 ó 61
por ciento) respondieron positivamente.12 El
decidir si desea permanecer en la profesión es
un asunto complicado, por lo que también se les
pidió a los entrevistados imaginar que no tenían
ninguna obligación de permanecer en el servicio
militar y, luego indicar qué tan probable era que
optaran permanecer en el Ejército. La mayoría
de los encuestados respondieron que estaban
dispuestos a permanecer en el servicio militar
de la siguiente manera: muy probable = 35,9 por
ciento; probable = 40,1 por ciento; neutral = 10,8
por ciento; poco probable = 6,6 por ciento; y muy
poco probable = 6 por ciento. Resulta alentador
que el 76 por ciento de la clase indicó que era
probable que permaneciera en el servicio militar,
sin embargo, es inquietante el hecho de que el
24 por ciento de la clase está, ya sea, indeciso
o negativamente dispuesto a permanecer en el
servicio militar. Se llevó a cabo un análisis de
regresión para determinar si había una relación
entre las experiencias con el liderazgo nocivo
y una propensión a permanecer en el servicio
militar. Se encontró que a diferencia de la clase
de la Escuela Superior de Guerra del Ejército
de EUA, estos oficiales de grado medio estaban
significativamente menos propensos a permanecer
en el servicio militar cuando experimentaron el
liderazgo nocivo.13 Los oficiales de grado medio
en esta población quienes experimentaron el
liderazgo nocivo solían buscar una salida.
Se modificó un instrumento de estudio
existente para medir los comportamientos
Que eso le sirva de lección.
específicos de liderazgo negativo experimentado
por la clase de 2009. La escala de Blake Ashforth
de “Petty Tyranny in Organizations” (“Pequeña
Tiranía de las Organizaciones”) resultó útil porque
proporcionó una lista de 43 comportamientos con
títulos tales como “playing favorites” (favoritismo)
y “belittling or embarrassing subordinates”
(menospreciar o abochornar a los subalternos).14
Se les pidió a los integrantes de la clase indicar
la frecuencia con la que experimentaron estos
comportamientos en un periodo de 12 meses antes
de comenzar el curso. Las opciones de respuesta
fueron “muy rara vez”, “rara vez”, “a veces”, “a
menudo” y “muy a menudo”.
Los 15 comportamientos negativos de la lista
más experimentados en la Escuela Superior de
Guerra del Ejército de EUA mostraron una notable
coherencia con las experiencias de los oficiales de
grado medio. El gritar a los subalternos alcanzó
un número cerca de 16 en la lista de la Escuela
Superior de Guerra del Ejército de EUA. En
todos los casos, las puntuaciones medias y las
desviaciones estándares de la Escuela Superior
de Guerra del Ejército de EUA fueron menores,
proporcionando apoyo adicional a la idea de que la
experiencia con la toxicidad disminuye a medida
que aumenta el grado, y que los oficiales de mayor
antigüedad experimentaron menos variación en el
estilo de liderazgo de sus superiores.
Estudios de caso y encuestas
como indicadores
Dos casos recientes provenientes de los
informes de los medios de comunicación sirven
¡Ay, espera!
Creí que ya había recibido mi lección.
Se me olvidó darte la “patada”.
Beetle Bailey ©2010 King Features Syndicate. Usado con el permiso de King Features Syndicate y el dibujante del grupo.
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MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
63
mandos de la Marina de Guerra por promover a
tales oficiales a puestos de responsabilidades cada
vez mayores”.18 Ambos casos fueron ejemplos
extremos donde la cadena de mando finalmente
tomó medidas. Sin embargo, en el primer caso,
no fue el clima de la unidad sino la muerte de
un soldado lo que motivó la investigación. En el
último caso, un patrón de abuso percibido resultó
en una serie de denuncias anónimas del personal
que hizo que el comando investigara. En virtud de
las conclusiones de la Escuela Superior de Guerra
del Ejército de EUA y de los estudios efectuados
en la CGSC, se sugiere que el comportamiento
mucho más tóxico en las unidades militares pasa
sin ser detectado o no recibe una respuesta por
parte de la organización.
Cuando se les pidió a los estudiantes de la
clase 2009 de la CGSC que indicaran el grado
en que estaban de acuerdo con la afirmación “El
sistema de evaluación y selección de mi rama de
servicio es eficaz en la promoción de sus mejores
integrantes”, la selección fue la siguiente: el 6,6
por ciento, muy en desacuerdo; 24,6 no estuvo
de acuerdo; otro 24,6 por ciento no estuvo de
Departamento de Defensa
para demostrar el problema del liderazgo nocivo
en marcado detalle. El Army Times informó
de un caso de abuso de autoridad por cuatro
suboficiales en Irak que resultó, como mínimo,
en dos condenas de corte marcial por crueldad y
maltrato. Este caso fue de un grupo de sargentos
presuntamente implicados en una campaña de
“abuso verbal, castigo físico y burla de otros
soldados”.15 La investigación se inició a causa de
la muerte de un soldado raso que se encontraba en
la unidad solo 10 días antes de que se suicidara.
En otro caso, una capitana de la Armada fue
relevada de su cargo por crueldad y malos tratos
a su personal.16 Según un informe de la revista
Time, “su destitución ha generado aclamación
por parte de aquellos quienes habían servido con
ella desde que egresó de la Academia Naval de
EUA en 1985”.17 Este último caso resulta útil para
señalar el grado en que los miembros hacen a la
organización responsable por los líderes tóxicos.
Mientras que una investigación llevada a cabo
por el Inspector General de la Marina de Guerra
documentó muchos de los casos de humillación,
“la ira aún mayor parece dirigida a los altos
Un soldado da órdenes a sus subalternos durante el adiestramiento de destrezas de combate, 6 de febrero de 2008.
64
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
LIDERAZGO NOCIVO
acuerdo ni en desacuerdo; 39,5 por ciento estuvo
de acuerdo y 4,2 por ciento estuvo muy de
acuerdo. Los que experimentaron un liderazgo
nocivo informaron que estaban significativamente
menos satisfechos con el salario y los beneficios;
las relaciones con sus compañeros de trabajo,
supervisores y subalternos; el tipo de trabajo que
desempeñaron y los puestos que ocuparon. Si
bien cabría esperar ver la insatisfacción de los
supervisores bajo el liderazgo nocivo, resulta
interesante observar que los que experimentaron
el liderazgo nocivo manifestaron menor grado de
satisfacción en todas las medidas incluidas en la
encuesta. Los líderes tóxicos al parecer emiten
una estela amplia y destructiva de insatisfacción.
Les pedimos a los estudiantes de la clase que
recordaran la situación que los llevó a seriamente
considerar abandonar la profesión y luego, proveer
información sobre el supervisor en cuestión. A
partir de estas respuestas, pudimos identificar la
“relación más popular” de los comportamientos
que estos oficiales de grado medio consideraron
como particularmente problemáticas. Cuando se
les preguntó cuánto hace que ocurrió el incidente,
la respuesta más común fue de uno a tres años
(24,6 por ciento). La mayoría de las veces el líder
tóxico era su supervisor inmediato, un hombre
de la misma especialidad y carrera y con grado
de capitán o mayor. Entre los comportamientos
más a menudo marcados como problemáticos
incluyeron: tener una actitud arrogante o superior
(49,7 por ciento); hacer injustificadamente
responsable a los subalternos de asuntos que están
fuera del control de los mismos (48,5 por ciento);
querer que las cosas se hagan exclusivamente de
la manera que ellos quieren (44,9 por ciento);
darle más importancia a la carrera de él/ella que
a la organización (40,1 por ciento); perder los
estribos (35,9 por ciento); y hacer caso omiso a
las actividades necesarias de asesoramiento (31,1
por ciento).
Debido a que la retroalimentación de 360 grados
y las encuestas de clima se han promocionado
como herramientas para luchar contra el
liderazgo nocivo, se les pidió a los estudiantes
de la clase que indicaran sus experiencias con
las evaluaciones que tomando en consideración
las respuestas de supervisores, compañeros de
trabajo y subalternos. Más de la mitad (61,7 por
ciento) indicaron que tuvieron la oportunidad de
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
participar en una encuesta de clima de unidad
a la cual fueron asignados antes de iniciar el
curso. Las opiniones variaron en cuanto a si
la encuesta fue efectiva. Treinta encuestados
informaron que fue efectiva (muy eficaz y eficaz
combinadas) y 54 indicaron que era ineficaz (muy
ineficaz e ineficaz combinadas). Esta respuesta
podría indicar insatisfacción con las encuestas
que se administran sin ningún efecto positivo.
La pro forma que se usa en tales herramientas
puede falsamente elevar las expectativas que
se desvanecen cuando los resultados no pueden
promover el cambio. Cuando se les preguntó
acerca de los instrumentos de retroalimentación
de 360 grados, un número menor informó haberlo
experimentado (25,1 por ciento). De estos, 24
indicaron que fueron efectivos y 11 indicaron
que no lo fueron. Se podría concluir que tanto
las encuestas de clima como los instrumentos
de retroalimentación de 360 grados están
infrautilizados en esta población, y que estos
resultados indican que hay margen de mejora
sobre cómo la cadena de mando utiliza los datos.
A fin de determinar el sentido de la clase
de liderazgo que estos oficiales de grado
La mayoría de las veces el
líder tóxico era su supervisor
inmediato, un hombre de la
misma especialidad y carrera y
con grado de capitán o mayor.
medio reciben de sus superiores, les pedimos
a los encuestados que pensaran en tenientes
coroneles y coroneles con los que tuvieron
experiencias personales y luego que los ubicaran
en porcentaje en cuatro categorías descriptivas.
En otras palabras, les pedimos que indicaran el
porcentaje de tenientes coroneles y coroneles que
encajaban en cuatro categorías descriptivas. Se
proporcionaron descripciones narrativas que iban
de muy favorables a tóxicas. La buena noticia es
que la media de la descripción más favorable fue
de 48,68 por ciento. La mala es que la media de
los líderes descritos como tóxicos fue de 17,87
65
por ciento. En este punto, se debe señalar que
el estudio intersectorial de liderazgo nocivo es
insuficiente para establecer qué es un buen o mal
nivel de liderazgo nocivo. Simplemente debemos
preguntarnos si es o no satisfactorio que casi el 18
por ciento de los supervisores de los oficiales de
grado medio son considerados por sus subalternos
como un detrimento para el logro de la misión con
un estilo de liderazgo tan problemático que estos
subalternos seriamente considerarían salirse del
servicio militar si les ordenaran que trabajaran
nuevamente para ellos.
Jamás ha sido suficiente
“hacer que se haga el trabajo”
sin poner atención a “cómo se
hace el mismo”.
Análisis y Evaluación
Al igual que con cualquier estudio de
investigación, nuestro planteamiento contó con
algunas deficiencias metodológicas. Debido a
que la tasa de respuesta fue baja y la muestra era
relativamente pequeña, se aconseja precaución
al generalizar las conclusiones para el Ejército
en general. Solo se puede indicar que la data
que se tiene es alusiva y representativa de un
pequeño grupo, no obstante, importante de
oficiales de grado medio. Sería beneficioso que
otros investigadores continuaran los análisis
cuantitativos con una mayor población. Se ha
establecido que hay pruebas suficientes para
afirmar que la experiencia con el liderazgo
nocivo disminuye a medida que se escala la
jerarquía de la organización. Se recomienda
realizar estudios adicionales en todos los niveles
para exactamente determinar el tipo de liderazgo
que los soldados están experimentando y luego
usar esa información para ayudar a mejorar los
programas de formación de líder. La doctrina de
liderazgo del Ejército es generalmente buena, y
sin duda, el mundo sería un lugar mejor si todos
los líderes practicaran lo que predica el Manual
de Campaña 6-22 Leadership. Este estudio
66
concluye que no todos lo hacen, lo que presenta un
problema de organización digno de una respuesta
sistémica.
No se saca ninguna conclusión acerca de
las causas del comportamiento tóxico a nivel
individual. Ese es justamente el dominio de los
campos de la psiquiatría y la psicología, dos de
los muchos campos que aseveramos carecen
de experiencia. Se está más preocupado por las
acciones que una organización debe tomar para
controlar el tipo de liderazgo de lo que en realidad
se ejerce en nombre de la misma, y cómo debe
intervenir cuando aquellos en puestos de autoridad
no actúan de conformidad con los valores
intrínsecos de la organización. Se debe reconocer
que probablemente jamás se elimine el problema
del liderazgo nocivo, pero tal vez se pueda lidiar
con el problema de una mejor manera.
La primera sugerencia es la intervención más
enérgica para identificar y lidiar con los líderes
tóxicos. El uso de evaluaciones de clima y la
retroalimentación de 360 grados para el desarrollo
constituyen herramientas eficaces si se usan
correctamente, sin embargo, nuestra investigación
indica que hay margen de mejora en el alcance
y método de su uso. El sector empresarial ha
dado un buen uso del asesoramiento ejecutivo
para modificar el comportamiento del ejecutivo,
pero este enfoque ha recibido poca atención en la
institución castrense. Las organizaciones militares
tienden a basarse en la cadena de mando para el
adiestramiento y la evaluación, pero este método
merece un análisis adicional de la fuerza modular
en donde los organigramas fluidos y con grado
de control (especialmente para los evaluadores
de mayor categoría) pueden ser extensivos.
Los supervisores juegan un rol importante y
deben estar atentos a las tendencias tóxicas en
sus subalternos. Deben poder ver más allá del
cumplimiento de la misión a corto plazo para
incluir la salud y el bienestar a largo plazo de la
organización. Jamás ha sido suficiente “hacer que
se haga el trabajo” sin poner atención a “cómo se
hace el mismo”.
Conclusiones prácticas
Si continua leyendo este artículo, probablemente
estará pensando acerca de las relaciones que ha
tenido con sus supervisores y tal vez sobre cómo
ha sido maltratado. Le aconsejamos que abandone
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
LIDERAZGO NOCIVO
ese modo de pensar. Es muy poco lo que puede
hacer acerca de cómo lo han tratado (o está siendo
tratado) por sus superiores. Los líderes tóxicos
son notoriamente indiferentes en cuanto a cómo
sus acciones afectan directamente los informes.
Olvídelo —salvo las valiosas lecciones que ha
aprendido acerca de lo que no debe hacer. Su
tiempo y atención es mucho mejor utilizado si se
concentra en sus subalternos y garantiza que el
liderazgo nocivo no encuentre cabida mientras
usted está a cargo.
Si bien tenemos la obligación ética de formar
líderes y darles la oportunidad de aprender y crecer,
en algún momento los esfuerzos para desarrollar
y cambiar los comportamientos de líderes tóxicos
necesitan terminar y comenzar los procesos de no
selección de grado, relevación de posición y de
servicio por razones válidas. A fin de lograrlo, es
necesario recopilar datos sobre las acciones del
liderazgo y proporcionar pistas de toxicidad a las
juntas de ascenso y selección centralizadas. Kusy
y Holloway sabiamente señalaron lo siguiente:
no es suficiente despedir a los líderes tóxicos,
también es necesario identificar y modificar los
sistemas que los respaldan y alientan.19
Las normas culturales de la institución
castrense disuaden a los soldados a quejarse de
sus supervisores, y por buenas razones. La lealtad
es también un valor intrínseco del Ejército. Sin
embargo, a pesar de la posibilidad muy real
de retribución, los soldados que consciente
y valientemente delatan a los líderes tóxicos
proporcionan a sus compañeros un gran servicio.
Las agencias de control y las oficinas de los
inspectores generales deben estar preparadas no
solo para recibir y responder a las cuestiones de
orden climático, sino también para proteger a los
denunciantes.
Además, se recomienda que el sistema de
educación profesional militar analice y utilice
ejemplos negativos de liderazgo además de las
historias de liderazgo ejemplares que abundan
en nuestras publicaciones doctrinales. Podemos
aprender mucho de los estudios de casos negativos
y de las historias de fracaso que pueden ser
claves poderosas de influencia en la cultura
organizacional. La competencia técnica no puede
sustituir la destreza en el dominio interpersonal
donde el liderazgo tiene lugar. Nuestras escuelas
profesionales, nuestros cursos y nuestros sistemas
de recursos humanos harán bien en hacer mucho
énfasis tanto en la fomentación y mantenimiento
de equipos eficaces como en el perfeccionamiento
de las destrezas de combate.
Nuestro país confía a sus líderes militares
con el recurso más preciado que puede ofrecer
—sus hijos e hijas quienes desinteresadamente
se ofrecen para servir, a menudo arriesgando sus
propias vidas. Tal patriotismo merece el mejor
liderazgo que podamos reunir.MR
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Reed, George E., “Toxic Leadership”, (Liderazgo Nocivo) Military
Review, número de marzo-abril de 2005 edición en español, págs. 17-22.
2. Bullis, Craig y Reed, George, “Assesing Leaders to Establish and
Maintain Positive Command Climate”, un informe al Secretario del Ejército
(febrero de 2003), p. 1.
3. Kellerman, Barbara, Bad Leadership: What It Is, How It Happens,
Why It Matters (Cambridge, Massachusetts: Harvard Business School Press,
2004), p. 5.
4. Ibíd., p. 243.
5. Lipman-Blumen, Jean, The Allure of Toxic Leaders: Why We Follow
Destructive Bosses and Corrupt Politicians—and How We Can Survive Them
(Nueva York: Oxford University Press, 2005), págs. 17-18.
6. Sutton, Robert I., The No Asshole Rule: Building a Civilized Workforce
and Surviving One that Isn’t (Nueva York: Potomac Books, 2007), p. 9.
7. Marshall Goldsmith, uno de los consejeros ejecutivos más prominentes
del mundo, sostiene que los líderes a menudo se engañan a sí mismos acerca
de sus logros, estatus y aportaciones. Véase What Got You Here Won’t Get You
There (Nueva York: Hyperion, 2007), págs. 16-17.
8. Sutton.
9. Este es un concepto fundacional de las teorías de contingencia del
liderazgo tal como el Situational Leadership®, (Liderazgo de Situación), una
teoría famosa provista por el Centro para los Estudios de Liderazgo, Escondido,
California. A fin de obtener mayor información, véase Hersey, Paul; Blanchard,
Kenneth H. y Johnson, Dewey E., Management of Organizational Behavior,
9a edición (Upper Saddle River, Nueva Jersey: Pearson, Prentice Hall, 2008.
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
10. Kusy, Mitchell y Holloway, Elizabeth, Toxic Workplace: Managing
Toxic Personalities and Their Systems of Power (San Francisco: Jossey-Bass,
2009), p.10.
11. Bullis y Reed, “The Impact of Destructive Leadership on Senior
Military Officers and Civilian Employees”, Armed Forces and Society, 36 (1)
(octubre de 2009), págs. 5-18.
12. Solamente 51 por ciento de la Escuela Superior de Guerra del Ejército
de EUA indicó que seriamente consideró salirse del servicio militar debido
al maltrato recibido por su superior; otra indicación de que una larga carrera
militar podría estar relacionada con el estilo de liderazgo.
13. B= -.015, S.E. = .005, Wald 10.275, Sig. = .001, Exp (B) =.985.
14. Ashforth, Blake, “Petty Tyranny in Organizations”, Human Relations
47 (1997) págs. 755-78.
15. Viviano, JoAnne, “Staff Sgt. Convicted of Cruelty in Iraq”, Prensa
Asociada, 20 de enero de 2010, Army Times, <www.armytimes.com/
news/2010/01/ap_army_cruelty_conviction.011810/> (5 de marzo de 2010).
Incluso véase Tan, Michelle, “4 NCOs Charged With Cruelty Toward Soldiers”,
23 de agosto de 2009, Army Times, www.armytimes.com/news/2009/08/
army_Soldiers_cruelty_082109> (5 de marzo de 2010).
16. Thompson, Mark, “The Rise and Fall of a Female Captain Bligh”, Time,
3 de marzo de 2010, <www.time.com/time/nation/article/0,8599,196902,00.
html?xid=rss-topstories> (5 de marzo de 2010).
17. Ibíd.
18. Ibíd.
19. Kusy y Holloway, págs. 10-19.
67
El desafío del liderazgo en el ambiente
interinstitucional
William J. Davis, hijo, Doctor en Filosofía
A
La Escuela de Estado Mayor de las Fuerzas
Conjuntas llevó a cabo una evaluación urgente
en el 2002 para determinar con cuáles destrezas
y conocimientos necesitaba contar un oficial
competente conjunto. Se encontró que el
requisito más importante era una comprensión
de las capacidades y limitaciones de los
servicios militares. Trabajar en un ambiente
interinstitucional no es diferente. Los oficiales
tienen que saber qué cada dependencia
participante “trae a la mesa”. En una organización
de larga trayectoria tal como la Fuerza de Tarea
Interinstitucional Conjunta Sur del Comando
Sur, las dependencias comparten oficinas y
usan procedimientos que involucran a todas las
dependencias de manera que los participantes
pueden ver toda la planificación y determinar de
qué manera sus dependencias pueden contribuir.
En una situación específica o de crisis, resulta
crítico el diálogo entre los participantes para
revelar las capacidades y limitaciones de cada
dependencia. En estas situaciones, es necesario
que todos los representantes de las distintas
dependencias (incluyendo a los militares)
compartan un espacio físico y que los militares
ejerzan un método abierto e inquisitivo. En
calidad de integrante del Estado Mayor, si no
toma la iniciativa propia de comunicarse con
otras dependencias, no presuma que ellos le
proveerán información sobre las capacidades
con las que cuentan sus dependencias. Además,
tampoco presuma que estén familiarizados con
sus capacidades y limitaciones. La dinámica
más importante que pueden establecer los
representantes de las dependencias o los
militares es el diálogo abierto. Sólo se puede
ganar la comprensión a través de dichos
diálogos.
William J. Davis, hijo, Doctor en Filosofía, se desenpeña
en calidad de profesor adjunto del Departamento
de Operaciones Conjuntas, Interinstitucionales y
Multinacionales de la Escuela de Comando y Estado Mayor
General del Ejército de EUA, en el Fuerte Lee, Virginia. El
doctor Davis asistió a la Escuela de Estado Mayor de las
Fuerzas Conjuntas y cuenta a su haber con una Licenciatura
de la Universidad de Harvard y una Maestría en Liderazgo
Académico Urbano de la Universidad del Cuerpo de
Infantería de Marina de la Universidad Old Dominion.
FIN DE TRATAR distintos asuntos
referentes a los compromisos en
el exterior a través del alcance
de las operaciones militares, se requiere
de numerosas dependencias federales. Los
integrantes militares quienes operan en este
ambiente interinstitucional pueden pensar
que han viajado a otro país donde sus normas
culturales son consideradas indiscretas. Sin
embargo, el ambiente interinstitucional es una
realidad cultural que tienen que comprender y
explorar para llevar a cabo con éxito la misión.
En gran parte, la cultura organizacional militar
está caracterizada por una jerarquía sólida
con una adherencia casi total a las órdenes.
Efectivamente, el primer paso del proceso
de toma de decisiones militares del Ejército
es el “recibimiento de la misión”, el que,
evidentemente, sustenta la noción de que los
cuarteles generales son los que saben mejor lo
que hacen.
La cultura interinstitucional toma una
inclinación antitética. Por lo regular, el ambiente
interinstitucional no tiene una cadena de
mando única ni clara. No es una organización
jerárquica monolítica. Es una conglomeración
de dependencias sueltas en el mismo camino
al mismo tiempo, pero todas tienen distintos
destinos. En esta cultura, la manera de llevar a
cabo la misión es mediante el uso de las “seis
C” —comprensión, coordinación, cooperación,
compromiso, consenso y comunicación.
Comprensión
68
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
Foto del DOD, Sargento William Greeson, Cuerpo de Infantería de Marina de EUA
Teniente Coronel William McCollough, Cuerpo de Infantería de Marina de EUA, segundo a la derecha, comandante del 1er
Batallón, 5º Regimiento, conversa con integrantes de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional en la
Base de Patrulla Jaker en Helmand, provincia de Afganistán, 16 de agosto de 2009.
Coordinación
A menudo, los oficiales militares piensan
que la “coordinación” quiere decir “eliminar
los conflictos” pero el diccionario define la
palabra como “trabajar o actuar juntos de manera
armoniosa”. Esto no quiere decir que cada una
de las dependencias no interfiere en lo que hacen
las demás, sino que todas las dependencias
planifican cada medida para optimizar el efecto
de todas las otras medidas que acontecen. Por
ejemplo, las iniciativas militares para reconstruir
el servicio médico en Mogadiscio en Somalia
a principio de la década de los años 90 se
centraron en que los militares proporcionaron
cuidado médico gratuito a los somalíes. Sin
embargo, los militares no coordinaron con
la Agencia de los Estados Unidos para el
Desarrollo Internacional (USAID), quien estaba
trabajando para garantizar que los doctores
somalíes regresaran a Mogadiscio. En vista de
que los militares y la USAID no coordinaron
sus iniciativas, los somalíes acudieron a los
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
hospitales de beneficencia establecidos por los
militares, pero los médicos somalíes perdieron
clientela y se fueron de Mogadiscio.
Cooperación
El diccionario Webster define la cooperación
como “actuar conjuntamente o de conformidad
con otros”. Si bien se puede argumentar que
la cooperación es un valor militar mostrado en
toda la cadena de mando, la cooperación que,
por lo regular los militares ponen en práctica,
tiene lugar dentro de una sola rama del servicio.
Hubo un tiempo en que la cooperación era casi
inexistente entre las ramas del servicio militar
de manera que el Congreso tuvo que estatuir
la Ley de Reorganización del Departamento de
Defensa de 1986 para obligar a las ramas del
servicio militar de EUA a cooperar de manera
adecuada. Hay quienes alegan que una ley
similar haría la cooperación obligatoria entre
las distintas dependencias gubernamentales.
Sin embargo, hasta tanto eso suceda, el éxito en
69
el ambiente interinstitucional requiere que los
representantes de las dependencias trabajen juntos
voluntariamente.
Compromiso
Si bien la palabra “compromiso” puede tener
una connotación negativa dentro de la cultura
militar, en el ambiente interinstitucional resulta
esencial la buena disposición a comprometerse.
Una definición común es “una resolución alcanzada
por distintas partes mediante mutuo acuerdo”. Los
militares viven todos los días comprometidos. Por
ejemplo, a la mayoría de los líderes les gustaría
contar con más municiones para llevar a cabo el
adiestramiento de fuego en vivo, sin embargo, se
comprometen a la consignación de municiones por
el bien de otras unidades que también necesitan
municiones. Posiblemente, a los comandantes les
gustaría más tiempo libre para su personal luego
de regresar de un despliegue, pero los comandantes
sacrifican este deseo por el bien de la misión del
mundo real. El comprometerse no significa renunciar a los valores propios o de una organización.
Consenso
La capacidad de hacer que todos estén de
acuerdo —para formar un consenso— constituye
un talento significativo que tiene que ser dominado
en el ambiente interinstitucional. Al referirnos al
Webster nuevamente, encontramos que el consenso
es “una opinión colectiva”. La habilidad de fomentar el consenso es una destreza, en su mayor parte,
ajena a la cultura militar. Una mantra común de los
oficiales militares es que “es permisible desafiar
al jefe, pero una vez que se toma la decisión, se
necesita obedecer la orden como si fuera la suya
propia”. Las decisiones interinstitucionales no
funcionan de esta manera. Si una dependencia
no considera que se haya llegado a un acuerdo, la
misma podría no participar en la solución sugerida.
Probablemente, el consenso es el aspecto más crítico para lograr los objetivos nacionales durante
una operación de tipo interinstitucional.
Comunicación
El tener que comunicarse de manera eficaz
para convencer a un individuo u organización de
que haga algo es ajeno para el personal militar. El
diseño jerárquico militar está basado en la suposición de que se hará lo que aquellos de mayor
jerarquía en la cadena de mando ordenan que
se haga. Sin embargo, la autoridad determinada
por un cargo no es suficiente para convencer a
los representantes de las dependencias. A fin de
persuadirlos, se tiene que contar con pruebas y un
argumento válido para probar que lo propuesto
contribuirá verdaderamente a solucionar los problemas identificados. A manera de ejemplo, un
comandante de tres divisiones multinacionales
en Bosnia tuvo que visitar a cada comandante de
división para convencerlos de que la orden sería
eficaz para la misión en general y para sus propios
intereses especiales. Tal vez, este comandante se
hubiera evitado tal visita si hubiera puesto en práctica las seis C antes de que se anunciara la orden,
pero independientemente, se dio cuenta de que
necesitaba comunicarse eficazmente.
Rufus Hucks, 2º Maestre, Armada de EUA
Conclusión
Los estudiantes en el Jardín de la Infancia Shikhan juegan
mientras integrantes de la Agencia de los Estados Unidos
para el Desarrollo Internacional los visitan, los soldados del
Ejército de EUA proveyeron seguridad, 8 de diciembre de
2009, Shikhan, Irak.
70
Debemos adoptar un planteamiento interinstitucional en las operaciones complejas de contingencias en las que se embarca Estados Unidos— una
dependencia no cuenta con los conocimientos,
recursos o talentos por sí sola. Tales operaciones
presentan desafíos singulares. Las presunciones
hechas cuando se trabaja con su propia cultura
organizacional, a menudo resultan inválidas o
imprácticas en el ambiente interinstitucional. Si
se trabaja con distintas organizaciones cuando se
responde a una crisis internacional, los integrantes
militares deberían poner en práctica las “seis C”
para garantizar la respuesta óptima a las operaciones complejas alrededor del mundo.MR
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
Visión crítica sobre el futuro de las escuelas de
comando y estado mayor
Brigadier (R) Jaime García Covarrubias, Ejército de Chile
OR MI EXPERIENCIA profesional
pasada tengo una especial preocupación
por la preparación del oficial de estado
mayor, la que se ha visto alimentada por mis tareas
docentes de los últimos casi 10 años. En todo este
tiempo he conocido la formación de los oficiales
de comando y estado mayor en EUA, he visitado
impartiendo clases en varias de las escuelas de la
región y he recibido muchos alumnos de distintos
países latinoamericanos que ostentan con orgullo
esta especialidad fundamental en el ejercicio del
arte y ciencia militar.
Sin embargo, todas estas experiencias me
han ido convenciendo de que los vertiginosos
cambios ocurridos en los últimos años en el
mundo, han impactado muy profundamente y más
bien negativamente en este nivel de la formación
profesional del militar. Observo que en general,
y seguramente hay excepciones, los planes de
estudios no logran sintonizar con el perfil del
oficial que se desea preparar y tampoco hay mucha
claridad sobre cuáles son los desafíos reales que
este tendrá en el futuro y lo que es más importante
hay una pérdida de identidad de lo que debe ser
una escuela de formación de comandantes y
asesores. Toda vez que se ha intentado tomar a este
nivel de estudios como una especie de “reciclaje”
profesional agregando estudios que no se han
tenido previamente en la carrera y de una puesta al
día en los múltiples temas de la realidad mundial.
Amén de haberse añadido posteriormente, en la
mayoría de los países, una escuela de estudios
superiores de defensa que integran a alumnos
civiles y que también buscan su espacio e identidad.
P
Quiero advertir que no me refiero a un caso
particular. Es una opinión que proviene de
una síntesis de lo que he visto. Reconozco que
por experiencia profesional tiendo a mirar el
fenómeno desde la versión terrestre pero siempre
conviniendo que el tránsito normal y necesario es
a lo conjunto.
Primeramente quiero aclarar que los diferentes
nombres de estos institutos formadores de
oficiales de alto nivel que se usan en la región
(algunos se llaman escuelas de guerra o también,
como el caso de Chile, academia de guerra) los
he integrado en la denominación de “escuelas de
comando y estado mayor”.1 El asunto del nombre
no es menor siempre que hay voces que creen
que eliminando la palabra “guerra” del léxico va
a significar que se elimine a la guerra de la faz de
la tierra. La guerra y el conflicto deben estudiarse
como una realidad humana que no es factible de
hacer desaparecer por el solo hecho de evitar
nombrarla ya que nos ha acompañado desde que
el hombre apareció en la tierra.
A continuación me referiré, con las limitaciones
de extensión que este artículo me impone, a los
que considero son los tres principales problemas
que impactan en la claridad del objetivo de
estos centros de estudios. Esto no significa la
inexistencia de otras circunstancias que también
estarían afectando la definición de sus objetivos.
El primero, a mi juicio, es el deseo casi
irrefrenable a querer parecerse a una universidad
y de vincularse o asociarse a las universidades que
estén dispuestas a hacerlo. La vinculación con la
universidad es necesaria pero debe ser medida.
Brigadier (R) Jaime García Covarrubias, Ejército de
Chile, fue Director de la Academia de Guerra entre los
años 1995 y 1997. El Dr. García tiene un doctorado en
Ciencias Políticas y Sociología, (Summa Cum Laude)
en la Universidad de Salamanca, España, tiene además
una Maestría en Ciencias Políticas (Summa Cum Laude)
de la Universidad de Chile, y posee una licenciatura
en ciencias militares. También es graduado, del Centro
de Estudios Estratégicos de París, Francia y de la
Sociedad de estudios internacionales en Madrid, España.
Entre 1990 a 1992, completó estudios en economía
en el Instituto de España (Madrid) y de Historia de la
Civilización Occidental Moderna en la Universidad de
París, la Sorbona, en Francia. Actualmente se desempeña
como Profesor en el Centro de Estudios Hemisféricos de
Defensa en Washington.
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
71
Las academias castrenses se subordinaron
inicialmente a las universidades, ya que a éstas
últimas se les supone la fortaleza de contar con
más diversidad de fuerzas intelectuales, tanto en la
investigación como en la gestión de la enseñanza.
Además de que al transformarse la educación
en un negocio, se pagan y capacitan buenos
profesores, se tienen bibliotecas más completas
y se adquieren laboratorios de excelencia.
Asimismo, se va produciendo una selección
natural de universidades ya que las de menos
recursos o deficientes van muriendo. Con esta
argumentación no hay duda de que la vinculación
con el mundo universitario es vital ya que está
relacionado con la renovación y mejoramiento
de las disciplinas.
Sin embargo, una escuela de estado mayor
tiene un propósito propio y debe cautelarlo.
Lo fundamental de ese propósito es conocer la
doctrina de conflicto, crisis y guerra del país (y/o
aliados), transferirla a sus alumnos, probarla
en sus aulas y proponer sus modificaciones.
Al contrario una universidad debe velar por
la universalidad de su conocimiento lo que
no se aviene necesariamente con los altos
estudios militares que en muchas áreas requieren
definiciones. Una de las desavenencias más
importante es que los estudios militares no pueden
debatirse en un relativismo conceptual que es
propio de la enseñanza “universitas” que debe
tener una universidad. Habrá disciplinas en que
una universidad es más fuerte que los institutos
de estudios de comando y estado mayor pero
son estas, sin duda muy precisas, por lo que
resulta fundamental la complementariedad pero
no la absorción universitaria. Las escuelas de
guerra tienen largos años de funcionamiento y
experiencia por lo que no cualquier universidad es
necesariamente un aporte. Más aun en los tiempos
actuales en la que hay universidades de dudosa
calidad. Ni se sabe cuántas universidades admiran
la seriedad, rigor y disciplina de estudios de estas
escuelas castrenses.
Se desprende de lo anterior el deseo de querer
“adornar” el curriculum militar con variopintos
masters o doctorados aunque ellos no sirvan de
efecto multiplicador en la formación del oficial
sino que más bien en su sola imagen o prestigio.
Debe ser la institución militar la que determine
el posgrado que el oficial seguirá, donde lo hará
72
y con qué propósito, ya que estos estudios son
muy necesarios siempre y cuando sean bien
encauzados.2
Se percibe que una cantidad no despreciable
de oficiales se interesan en el curso de comando
y estado mayor solamente si este les proveerá un
paso al tan ansiado master que muchas veces se
recibe más bien como “status” que conocimiento.
Algo parecido sucede con los doctorados que
no siempre tienen diferencias substanciales
con el master pero que sí conceden un status
mayor. Recordemos que este último posgrado
universitario (Doctor) está orientado a formar
profesores de alto nivel e investigadores y no
necesariamente mejores generales ni almirantes.
Lo analizado anteriormente lleva al segundo
problema cual es el desdibujamiento o el peligro de
“desnaturalizar” los estudios propios de comando
y estado mayor. En efecto, se supone que hay
más que estudiar y los cursos, en algunos países,
se han reducido al exceso de llegar a limitarlos a
unos pocos meses e incluso a distancia, sin que
los procedimientos a distancia, muchas veces,
estén lo suficientemente desarrollados. Entre
las materias que se agregan hay un cúmulo de
cursos de relaciones internacionales y aspectos
internacionales de la economía lo que no estaría
mal, pero no existen nuevos programas destinados
a mejorar la metodología de estado mayor,
nuevos modelos de planificación y asesoría.
Esto está produciendo oficiales que saben más
o menos bien lo que ocurre en Eslovenia o en el
Kurdistán pero que no poseen necesariamente
nuevas herramientas para optimizar la función
en que estarán destinados y que es su “raison
d´être”. En este contexto, se observan pocos
conocimientos nuevos en temas de logística o de
apoyo al personal en conflicto. Más bien cambian
los medios materiales con que se realizan estas
tareas pero las ideas que se estudian suelen ser
las antiguas.
Por cierto, que deben incorporarse nuevos
estudios que amplíen la cultura general del
oficial y eso no se duda. Así como otros nuevos
de carácter profesional como el conocimiento
de la llamada guerra asimétrica, operaciones
humanitarias y las hoy denominada como
Operaciones Complejas. Todas ellas deben ser
parte del curriculum actual de todo oficial de
estado mayor. Se agrega, que debe accederse a
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
EL FUTURO DE LAS ESCUELAS MILITARES
mayor conocimiento de tecnología y
ojalá dominio del idioma inglés. Por su
parte, hay ejércitos que han estudiado,
conocido y asumido los estándares de la
OTAN lo que está muy bien, sobre todo
si pertenecen a esa alianza atlántica.
Entre las materias que se han debilitado está la enseñanza de la estrategia.
Pienso que hay varias razones para
que ello ocurra, siendo la principal que
normalmente se carece a nivel de países
de una idea estratégica global que se
plasme en el ámbito de defensa y en
el militar. Una vez obtenida esta, debe
venir una interpretación estratégica de Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército de EUA
los procesos de política de defensa y
de política militar que los vincule en
un todo. Posteriormente, se elegirán los institutos definición de “Estrategia” proveniente del mundo
que darán cuenta de la política de defensa en su militar y solo estudiaban la que venía del mundo
enseñanza, los que se abocaran a la política militar empresarial, porque esa era la bibliografía que
y otras derivadas como por ejemplo, lo operativo, usaban. La mutación que ha sufrido la estrategia
logístico y otras.
—y también la logística— desde el campo militar
Hace algunos meses tuve la oportunidad de al de gestión civil debe ser una causa más para
reunirme con el grupo de trabajo al que pertenezco estudiar la disciplina mucho más a fondo.
y que analiza la enseñanza de la estrategia en la
El problema que no se ha resuelto es que
Escuela Superior de Guerra del Ejército de EUA. las escuelas de guerra no han definido si están
En esta oportunidad se llevó a cabo una profunda formando al líder estratégico, al ejecutante
autocrítica la que, además, está plasmada en un (practitioner en EUA), al pensador estratégico
libro titulado Teaching Strategy: Challenge and o a todos al mismo tiempo. En EUA se usa esta
Response recientemente publicado por mi colega división en que el líder estratégico es el que
y amigo Dr. Gabriel Marcella.3 Este tema es coordina los fines, medios y las formas, maneras
preocupante no solo para EUA sino que también o conceptos estratégicos. El ejecutante que los
para la región ya que es una disciplina que está aplica y el teórico que los formula como material
permeada por una realidad internacional y por de estudio. El primero estará más cerca del ámbito
un dossier teórico de conocimientos estratégicos político y el segundo con lo táctico.
En este punto es conveniente apuntar que una
que vinieron del manejo empresarial y que pese
a ser extraídos de la teoría militar, han llevado a cosa es enseñar qué es Estrategia y otra habilitar
confusión a los oficiales. En mi opinión, solo 12 a los estudiantes a que sean capaces de formularla
meses que finalmente se reducen 7 u 8 es poco e implementarla. Esto obliga a que los oficiales,
tiempo para leer, entender, analizar y comparar a desde sus primeros estudios, deban aprender la
los clásicos, particularmente Sun Tzu, Clausewitz, estrategia especulativa y la estrategia aplicada,
Jomini, Foch, Hart y otros, más el pensamiento entendiéndose de que la estrategia y la táctica
estratégico moderno, además de absorber los deben aprenderse como un todo, ya que no es
conocimientos estratégicos que vienen del factible separar a una de la otra. Como les digo
mundo civil y que marcan esta mutación de la a mis alumnos, la táctica es el “orgasmo” de la
estrategia, donde obviamente hay parámetros muy estrategia.
En este punto me consta que la Academia de
utilizables en la realidad militar. Insisto, estos
estudios requieren mayor tiempo. A manera de Guerra de Chile siempre ha tenido una muy buena
ejemplo, me tocó ver en una escuela de guerra en metodología, quizás por la influencia alemana
la región, que los alumnos no conocían ninguna inicial o el interés por estudiar a Foch algo
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
73
Ejército de Chile
después, más la asimilación de lo norteamericano
en los años sesenta. Se parte en primer año con la
historia militar y continuando con la enseñanza de
las maniobras estratégicas con muchos trabajos
aplicados y juegos de guerra para probarlas
y aplicarlas en los distintos ámbitos. Todo lo
anterior en tres años de estudios.
A veces uno cree entender que las escuelas
de estado mayor desean formar al ejecutante
o “practitioner” y el líder estratégico será
formado por los estudios superiores, lo que
por ejemplo en Chile sería la equivalencia a la
Academia de Nacional de Estudios Políticos
Estratégicos (ANEPE) la Escuela de Defensa
Nacional en Argentina o en Perú el Centro de
Altos Estudios Nacionales (CAEN), pero luego
cuando uno observa los programas de ambos
niveles de institutos percibe una gran confusión.
Todo este cuadro se complica con la concepción
de “estrategia total” y de que en nuestros
países actualmente no se conocen cursos de
estrategia a nivel político abierto a civiles en las
universidades. Precisamente, por estas realidades
es que no es posible dividir los estudios de estado
mayor en los conocidos ámbitos de la conducción
militar (o de la guerra) guardando el ámbito
estratégico solamente para que los “llegaran” a
ser generales. Esto último sería un error, porque
los generales necesitarán oficiales de estado
mayor de grados inferiores capaces de trabajar los
conceptos, apreciaciones, planes etc… Por tanto,
los precitados oficiales que asesorarán los niveles
superiores tendrán que tener los conocimientos
de todos los ámbitos de la conducción. En pocas
Oficiales Alumnos del Curso Regular de Estado Mayor del
Ejército de Chile, incluyendo Oficiales de países Amigos,
analizan cursos de acción en el contexto de un Ejercicio
Táctico a nivel de Brigada.
74
palabras, las Fuerzas Armadas de países pequeños
no pueden darse el lujo de ser tan especializadas
en este tipo de trabajos.
El tercer problema es asimilar la condición
conjunta y plasmarlo en un buen sistema de estudios
de estado mayor. Este tema, indudablemente, que
es muy complejo ya que en nuestra región se ha
asumido más por consideraciones políticas que
por experiencia de campo, salvo probablemente
Colombia. Coincidamos que “Ser conjunto” es una
situación moderna y una necesidad militar actual,
ya que no es posible enfrentar algún conflicto sin
aprovechar la sinergia de lo conjunto. Lo conjunto
no es otra cosa que integrar bajo un mismo mando
la tecnología de las capacidades terrestre, naval
y aérea en pos de obtener el objetivo en forma
eficaz y eficiente. Por ejemplo, hoy un submarino
puede disparar un misil desde el mar hacia la
tierra y las comunicaciones son transversales al
campo de batalla. Fue la tecnología la que acercó
estas capacidades originalmente tan distintas y las
hizo aptas de coadyuvarse y de tener un efecto
multiplicador. En esto hay acuerdo absoluto,
pero la interrogante es ¿Hasta dónde debe llegar
lo conjunto? ¿Ser conjunto significa llegar a la
existencia de una sola institución que integre las
capacidades terrestres, navales y aéreas? A todas
luces, esta no sería una idea racional y realista.4 Ya
Canadá lo intentó y desechó esa idea. En cambio,
una idea realista respecto a lo conjunto es emplear
las capacidades de cada una de las fuerzas en un
todo integrador operativo bajo un solo mando, un
mismo sistema de planificación y coordinación,
culminando con un efecto multiplicador del
todo. Precisamente el efecto multiplicador lo
produce más que la suma la integración de estas
identidades de cada fuerza. Se colige que la fuerza
de lo conjunto está en mantener la identidad de
cada una de las fuerzas.
Estados Unidos, después de la legislación
Goldwater-Nichols que reorganizó las funciones
del Estado Mayor Conjunto, ha marchado
decididamente hacia lo conjunto cuidando y
potenciando cada una de las fuerzas. Por ejemplo,
los comandos combatientes tienen la identidad que
las condiciones geoestratégicas aconsejan. Por su
parte, tanto el Ejército, Armada, Fuerza Aérea y el
Cuerpo de Infantería de Marina mantienen sus dos
respectivas escuelas de guerras en cada uno de los
ámbitos. Por ejemplo, el Ejército de EUA tiene la
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
EL FUTURO DE LAS ESCUELAS MILITARES
Escuela de Comando y Estado Mayor en Fuerte
Leavenworth y la Escuela Superior de Guerra del
Ejército de EUA en Carlisle Barracks y así cada
una de las tres restantes instituciones. O sea, hay
ocho escuelas de estado mayor unidimensional.
Por cierto, lo conjunto se expresa en el intercambio
de alumnos en cada uno de los institutos. Bajo el
alero de la Universidad Nacional de Defensa, la
Escuela Nacional de Guerra y la Escuela Conjunta
de Estado Mayor está el germen a futuro de un
sistema de mayor profundidad conjunta en lo que
a estudios se refiere. Con esto quiero mostrar que
no se han tomado medidas extremas de eliminar
con apresuramiento lo preexistente.
Sin embargo, como ocurre frecuentemente en
nuestra región, se toman con mucho entusiasmo
las ideas que vienen desde el exterior y se quieren
implementar sin detenerse a analizar los efectos,
a veces, contraproducentes. De esta forma, una
idea buena y necesaria termina resultando cara y
puede incluso llegar a mermar las capacidades.
Me he encontrado con altos oficiales, verdaderos
“evangelizadores” de lo conjunto pero que no
tienen un solo fundamento bueno para explicar
su adhesión, salvo decir que es mejor.
Desde mi punto de vista, estoy convencido
de que se ha procedido a disminuir los estudios
de estado mayor de las fuerzas, en beneficio de
la escuela conjunta sin estudios más profundos
de que mantener en unas y que desarrollar en
la escuela conjunta. A mi modo de ver, hasta
ahora, lo único que pueden sustentar las escuelas
conjuntas es un mejor conocimiento de las partes
de cada uno de los rasgos estratégicos-operativos
de cada fuerza y de acordar coordinaciones que
los involucren, reglas de empeñamientos y otras
medidas adicionales. Sin embargo, la carencia
es que en ninguna parte se ha desarrollado una
estrategia conjunta que llegue a tener la fuerza
de la escuela terrestre de Clausewitz, naval de un
Mahan o aérea de un Michells, Severky y Dohuet,
entre otras razones porque no ha habido conflictos
que hayan permitido construir la estrategia
común que va más allá de la simple necesidad.
Finalmente, estas escuelas unidimensionales
siguen vigentes y no hay más remedio que resolver
el conflicto principalmente con alguna de ellas
dependiendo de la exigencia geoestratégica en que
se nos colocara al identificar el centro de gravedad
del adversario. En este evento será fundamental
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
diferenciar la clase de conflicto o guerra que se
está llevando a cabo, esto es convencional, de
cuarta generación, asimétrica u otra.
Para crear una escuela estratégica conjunta
es necesario llegar a un consenso en torno a los
elementos esenciales de la conducción cuales
son objetivo, escenario, fuerzas y principios de
la guerra. Por ejemplo, en EUA se ha trabajado
en la generación de principios de la guerra
tridimensionales, pero claro para que lleguen a
ser “principios” hay que probarlos la suficiente
cantidad de veces que les garantice esta categoría.
Ahora, desde mi punto de vista, el consenso más
relevante a alcanzar es el que se logra en torno al
objetivo. Si existe consenso allí, todo lo demás
será más simple. Si no existe consenso en el
objetivo, lo conjunto se desmorona como castillo
de naipes.
Aquí en este punto, tenemos que retomar el
segundo problema ya citado. Si no hay buenos
y completos estudios de estrategia no es posible
resolver estos consensos. Por ejemplo, en los
últimos años en EUA ante la dificultad de
determinar los objetivos en la guerra asimétrica
se ha profundizado el estudio del concepto de
centro de gravedad de Clausewitz que da pautas
de cómo conocer el punto más débil o las fuentes
de poder del adversario y cómo identificarlo.5 Esta
necesidad de profundizar en conceptos teóricos
para colocarlos de cara a la realidad que se vive
es una necesidad cierta. La pregunta es ¿En
nuestra región se están haciendo estos estudios?
Lo único claro es que adolecemos de teóricos de
la estrategia y además estamos disminuyendo los
estudios. Me parece que el consenso sobre los
centros de gravedad nos indica un cierto camino
para elaborar estrategias conjuntas y lo que resulta
más importante generar una teoría de conflicto y
guerra nueva.
Por esta razón para mi criterio, por ahora,
lo que yo llamo el “óptimo conjunto” es la
mejor garantía del éxito de todos. Este “óptimo
conjunto” significa que, antes que nada, tanto
la fuerza naval como la aérea tienen que estar
condiciones de dar sus respectivas batallas en
sus escenarios naturales tendiente a destruir a
la otra fuerza con el apoyo complementario de
las fuerzas restantes. Paralelamente, la fuerza
terrestre tiene que asegurar su mínimo. Si esto
no ocurre ¿en que ayudará lo conjunto? En suma,
75
hay tareas que son intransferibles. Obviamente,
esta situación será muy distinta en países con el
desarrollo tecnológico y aeroespacial de EUA que
en los que se debaten en el tercer mundo.
Desde mi perspectiva, el debilitamiento de las
escuelas institucionales produce un mayor daño en
la fuerza terrestre porque es la más compleja en su
empleo, toda vez que coordinar las operaciones con
los procedimientos logísticos y administrativos de
las unidades de desplazamiento terrestre con gran
cantidad de medios son muy complejos. Por ello,
cuando las escuelas de estado mayor terrestres
comenzaron a uniformar sus tiempos de estudios
con las escuelas de estado mayor naval y aéreas
se comenzó a cometer un profundo error. Si las
escuelas de estado mayor terrestres se debilitan
lo conjunto, sufrirá el efecto, ya que mal que
mal, y aquí adelanto mi opinión, hoy por hoy
evidenciamos que los objetivos terrestres son
los finales.6 Debemos tener conciencia de que
el ejercicio de estudios de estado mayor para un
oficial terrestre es entrenamiento, equivalente a la
navegación en el marino y el vuelo para el piloto,
con todo lo que ello implica.
No obstante, si quienes toman estas decisiones
solamente están mirando el empleo de las Fuerzas
Armadas en operaciones de paz, obviamente,
es probable que las escuelas de estado mayor
institucionales no tengan ya razón de existir
y deban cambiar definitivamente su rasgo. Es
justamente esta situación la que produce naturales
dudas respecto a la necesidad de impulsar los
estudios netamente militares. Frecuentemente, me
toca observar como militares o responsables de
los sectores de defensa de los países se turban ante
la pregunta de cómo justificar Fuerzas Armadas o
equipamientos militares si no se ven amenazas en
el horizonte cuando la respuesta es tan simple. No
se necesita tener amenazas concretas en el “aquí
y ahora” para tener y equipar una fuerza armada
por cuanto, previo a la amenaza, está el mandato
constitucional que todos los estados tienen en su
estructura institucional en el sentido de que se
debe proteger la integridad territorial. Ese solo
mandato en el más alto nivel del ordenamiento
jurídico de los países requiere tener capacidades
militares adecuadas. ¿No parece suficiente este
argumento?
En lo personal, soy un firme partidario de lo
conjunto pero sin exagerar hasta llegar a límites
76
extremos, ya que siempre habrá un nivel de
preparación que será propio de cada fuerza.
La mejor forma de garantizar lo conjunto es ir
paulatina y progresivamente a lo conjunto sin
debilitar las fuerzas.
Por ello, creo que es necesario volver la
mirada a las escuelas de comando y estado mayor
y revisar su enfoque y hacernos la pregunta
¿hacia dónde las estamos orientando? ¿Estamos
formando oficiales aptos para las crisis y
conflictos? ¿Solo para llevar a cabo operaciones
de paz? ¿Ayuda en caso de catástrofes? ¿O solo
para la lucha contra los narcos y el terrorismo?
Se dice que quien puede lo más puede lo menos,
por lo que formarlos para la crisis y conflicto
resultaría lo más eficiente. Cualesquiera que
sea la decisión que se asuma finalmente, se
debe tener mucha claridad acerca de cuál es la
naturaleza de la misión, la concepción estratégica
que la fundamenta y la comprensión convencida
y racional de lo conjunto.
Finalmente, si las escuelas de estado de mayor
se desconectan de la idea estratégica del país
y pierden su norte, invariablemente, el efecto
lo tendrán los estados mayores y cuarteles
generales del sector de la defensa y de las
instituciones armadas porque “No puede haber
un buen estado mayor sino hay una buena escuela
de estado mayor”.MR
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Estos institutos en lo terrestre, en general, integran la preparación de
oficiales de estado mayor con la formación de comandantes de unidades superiores
al nivel de batallón.
2. En los últimos años ha surgido una especie de síndrome del posgrado en
el mundo militar, los que han terminando integrando o reforzando el curriculum
profesional. Hoy se pueden observar militares, navales o aviadores con mayor
cantidad de posgrados que profesores universitarios. No siempre esos posgrados
van acompañados de investigaciones, publicaciones o propuestas de calidad.
3. Teaching Strategy: Challenge and Response, Gabriel Marcella (Editor)
ISBN 1-58487-430-9 March 2010.
4. Lo conjunto básicamente se puede organizar como “estructura” conjunta
global desde tiempo de paz o sobre la base de unidades ‘operativas’ conjunta
que se entrenan durante la paz pero con empleo solo para fines operativos en
caso de conflicto.
5. Recomiendo el artículo de Antulio Echeverria profesor en la Escuela
Superior de Guerra del Ejército de EUA titulado “Enlazando el Concepto
de Centro de Gravedad. http://www.airpower.au.af.mil/apjinternational/apjs/2004/1trimes04/echevarria.html
Es muy importante tener una definición respecto a los puntos débiles del
adversario y las fuentes de poder, estas últimas identificadas como parte del
centro de gravedad propuesto por Clausewitz.
Hay otro artículo que recomiendo del Capitán de Corbeta Leopoldo Díaz
Fadic denominado “Los conceptos de centro de gravedad y centro del esfuerzo y
su empleo en la determinación de objetivos en la estrategia conjunta. En Revista de
Marina (Chile) Nro. 6, 2005 http://www.revistamarina.cl/revistas/2005/6/diaz.pdf
6. Esto es lo que ocurre en los conflictos de Irak y Afganistán.
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
Cómo controlar la bestia interior: La clave del
éxito en los campos de batalla del siglo XXI
Mayor Douglas A. Pryer, Ejército de EUA
¿Qué quiero que hagan?, rugió el comandante
de brigada en una voz raspante. ¡Quiero que los
maten!
Era el 14 de noviembre de 1997, y la 3ª Brigada (la “Brigada de Hierro”) de la 4ª División
de Infantería participaba en un “Experimento
Operativo Avanzado” en el Fuerte Hood, estado
de Texas.2 El propósito de este ejercicio era el de
validar el concepto de “Fuerza XXI” del Ejército. Mediante un simulacro por computadoras,
la división estaba poniendo a prueba la eficacia
de los más modernos aparatos de comunicación
digital, aviones de reconocimiento y sistemas de
combate contra una fuerza blindada basada en el
modelo soviético.
Las manchas luminosas que aparecían en el
gigantesco monitor de pantalla plana en el puesto
de mando indicaban que grandes unidades enemigas
(los malévolos krasnovianos) estaban ya en
movimiento. El 2º Grupo de Ejército krasnoviano
estaba atacando a la división. En el sector de
operaciones de la brigada, el oficial de Inteligencia
de la brigada había previsto, correctamente, que
el primer escalón de mando del ataque enemigo
incluiría dos divisiones de fusileros motorizados del
1er Ejército de Armas Combinadas del enemigo. Si
la brigada sobrevivía para verlo, el ataque seguiría
con una división de tanques del enemigo.
En este respecto, el último día del ejercicio, el
comandante de la Brigada de Hierro, un imponente oficial calvo y en buena forma física, montó
un espectáculo. Si el mismo “Viejo Sangre y
Tripas”, General George S. Patton, hubiera estado
allí, hubiera quedado impresionado.
Mientras el comandante vociferaba órdenes,
los oficiales de la plana mayor entraban en acción,
dirigiendo helicópteros Apache del Ejército y
aviones de ataque terrestre de la Fuerza Aérea
hacia las áreas de enfrentamiento predeterminadas. Estos severos ataques debilitaron, en gran
medida, a las fuerzas en el primer escalón de
mando enemigo. Sin dificultad alguna, las fuerzas
enemigas continuaban avanzando hacia la artillería de las fuerzas propias, donde los vehículos
aéreos no tripulados las localizaron, permitiendo
que el batallón de artillería de la brigada golpeara
sus formaciones con barreras móviles de fuego.
Esto último fue demasiado para las divisiones
avanzadas enemigas, que detuvieron su avance y
asumieron una defensa improvisada.
Sin embargo, la batalla no había terminado.
La 24ª División de Tanques, que todavía estaba
intacta, pasó por las divisiones del primer escalón enemigo y continuó el ataque. Ahora era el
“combate cercano”, el que correspondía más a las
planas mayores de los batallones subordinados
El Mayor Douglas A. Pryer es el oficial de inteligencia de
mayor antigüedad del 14º Regimiento de Transmisiones,
Gales, Reino Unido. Cuenta a su haber con una Licenciatura
de la Universidad del Estado de Misuri y un MMAS de la
Escuela de Comando y Estado Mayor General (CGSC),
Fuerte Leavenworth, estado de Kansas. Es el ganador de
Premio Birrer-Brookes de 2009 y del Premio Arter-Darby
de 2009 y obtuvo el primer lugar en el concurso de ensayo
de liderazgo Douglas MacArthur. Su libro, The Fight for
the High Ground: The U.S. Army and Interrrogation during
Operation Iraqi Freedom I es la primera obra publicada por
la Imprenta de la Fundación de la CGSC.
Ganador del primer lugar en la competencia
literaria DePuy
Una vez que un ejército está implicado en
una guerra, hay una bestia en cada soldado la
cual comienza a tirar sus cadenas, y un buen
oficial debe aprender, desde el principio, a cómo
mantener a la bestia bajo control, tanto en sus
subalternos como en si mismo.1
——General George C. Marshall, hijo
¿Una revolución en asuntos
militares?
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
77
Durante este ejercicio, muchos de estos
oficiales escucharon el término, “Revolución
en asuntos militares”. Consideraron que estaban
a la vanguardia de esa revolución. La guerra,
pensaron, había cambiado para siempre. El día en
que el Ejército estadounidense pudiera fácilmente
derrotar a cualquier enemigo que se atreviera a
enfrentarlo estaba cerca.
Evidentemente, esto era pura fantasía.
Llega la realidad
ARTE: Los hunos en la Batalla de los Campos Catalaúnicos,
Alphonse De Neuville (1836-1885).
que al Estado Mayor de la brigada. Este no podía
hacer más que seguir el combate y esperar los
resultados. No tuvieron que esperar mucho. En
pocas horas, esta división de tanques enemigos
estaba tan maltratada que también se “desplomó”,
incapaz de llevar adelante otras operaciones
ofensivas.
Los oficiales del Estado Mayor de la brigada
estaban jubilosos, sonriendo y dándose palmadas
en la espalda el uno al otro. Ciertamente, unas
cuantas compañías propias habían sido anuladas y aniquiladas. Sin embargo, estos oficiales
consideraron que aún tenían la razón. Debido a
una concienciación de la situación sin igual en
los anales de la historia, no sufrieron baja alguna
como resultado del fratricidio. Es más, gracias
al alcance superior de los sistemas de combate y
reconocimiento de su brigada, habían derrotado a
una fuerza opositora cuyo superior poder de combate hubiera logrado una victoria sobre cualquier
otra brigada estadounidense.
78
Seis años después, el 3 de enero de 2004,
un pelotón de la misma brigada detuvo a dos
residentes del lugar en un punto de control en la
ciudad de Samarra, Irak, aproximadamente a las
2300 horas, hora de inicio del toque de queda.3 En
el punto de control, los soldados de la Compañía
Alfa, 1er Batallón del 8º Regimiento de Infantería,
llevaron a cabo una inspección minuciosa del
vehículo.4 Convencidos de que los dos hombres
en el vehículo, Marwan y Zaydoon Fadhil, no eran
insurgentes, los soldados les dijeron a los primos
que podían seguir.5
El primer teniente Jack Saville, líder del
pelotón, estaba sentado dentro de un vehículo
blindado Bradley que se encontraba cerca del
área.6 Mientras los dos primos se alejaban, el
teniente dio la orden por radio a su pelotón para
que detuvieran nuevamente al camión.7 Con la
intención de enseñarles una lección a los dos
violadores del toque de queda, Saville le ordenó
a sus soldados que lo acompañaran a un puente
que pasaba sobre la represa Tharthar y lanzaran a
los dos primos en el río Tigris.8 Después atestiguó
que no era su intención ocasionarles daño alguno,
solo quería asustarlos.9
Qué sucedió exactamente cuando los dos
iraquíes fueron lanzados al río jamás fue
probado en una corte militar. Marwan le dijo a
los investigadores que había escuchado la risa
de los soldados mientras que luchaba sin éxito
para evitar que su primo de 19 años de edad se
ahogara en la fuerte corriente.10 Otros miembros
de la familia también alegaron que Zaydoon
había fallecido, afirmando que su cuerpo había
sido recuperado 13 días después en un canal que
pasaba por debajo de la represa.11 Sin embargo, los
soldados que estuvieron presentes en el incidente
decían otra historia, jurando que —a través de
gafas de visión nocturna— habían visto a ambos
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
CÓMO CONTROLAR LA BESTIA INTERIOR
Departamento de Defensa, Jim Garamone
iraquíes salir del agua sanos y salvos.12 Los líderes
de batallón también atestiguaron que informantes
les habían dicho que Zaydoon estaba vivo.13 Su
muerte, consideraron estos líderes, había sido
inventada por los insurgentes con la intención de
desacreditar a las fuerzas de la coalición.14
Ya fuera que Zaydoon hubiera muerto o
no, Saville demostró una grave falta de juicio.
Solo como violadores del toque de queda, los
dos primos iraquíes tenía derecho, sin duda, a
protecciones bajo los Convenios de Ginebra.15
Es más, Saville imprudentemente se puso a sí
mismo y a sus soldados en peligro de ser acusados
de homicidio por negligencia. Si bien Zaydoon
no se ahogó, no cabe duda de que se hubiera
podido ahogar, tomando en cuenta cuán rápida y
profunda es aveces la corriente en la represa.16 Sin
duda, solo detener durante toda la noche a estos
nuevos violadores del toque de queda hubiera
sido suficiente para enseñarles la importancia de
respetar el toque de queda.
Lo que también está claro es que el juicio ético
del comandante de batallón de estos soldados,
el Teniente Coronel Nathan Sassaman, estaba
igualmente distorsionado. Cuando fue notificado
de una investigación pendiente de la 3ª Brigada
sobre el incidente, Sassaman les ordenó a sus
soldados tapar la verdad, diciéndoles que le
dijeran todo a los investigadores “salvo la parte
de la represa”.17 La decisión de Sassaman de
mentir, y de ordenarles a sus soldados a mentir,
fue una sorprendente mala decisión para cualquier
oficial estadounidense. El hecho de que Sassaman
también era un egresado de West Point, una
institución casi sin igual entre las academias de
oficiales por su énfasis en la integridad de los
mismos, hace esta decisión aún más sorprendente.
“Un cadete no mentirá, engañará o robará, ni
tolerará que otros lo hagan”, reza el famoso
código de honor de la Academia.
El incidente ganó fama internacionalmente.18
Bajo el escrutinio de los medios de comunicación,
se reveló una imagen poco atractiva de las tácticas
del batallón. Los periodistas reportaron que la
unidad había invadido hogares, derribado puertas
y humillado a los ocupantes del sexo masculino
maltratándolos frente a sus familias, llevado
a cabo brutales interrogatorios en el lugar de
captura, detenido, indiscriminadamente, a grandes
grupos de hombres iraquíes, además de lanzar
fuegos de contra batería de manera excesiva y
rehusar a proporcionar tratamiento médico a
insurgentes heridos.19
Esta desagradable imagen pudo haber sido algo
exagerada. A pesar de ello, sugiere que el problema
de tácticas severas y contraproducentes, y la
toma de malas decisiones, éticamente hablando,
pudieron haber estado bastante arraigadas en
esta unidad. Gracias a este problema subyacente,
aunque la muerte de Zaydoon hubiera sido fingida,
el escándalo resultante socavó
la credibilidad de las fuerzas de
la coalición al punto de haber
superado los más fieros sueños de
cualquier insurgente en Samarra.
En última instancia, la Brigada
de Hierro aprendió en Irak que
el logro y durabilidad del éxito
tenía poco que ver con la costosa
tecnología de información,
incluso mucho menos con saber
las posiciones exactas de las
unidades amigas, y absolutamente
nada que ver con la capacidad
de detectar grandes despliegues
de tanques desde el otro lado del
El General de la Fuerza Aérea de EUA, Richard B. Myers, (centro) escucha una
planeta. En cambio, para lograr
sesión de información del Coronel del Ejército de EUA, Frederick Rudesheim
(derecha) y el Teniente Coronel del Ejército de EUA, Nate Sassaman en la
un éxito estable, se necesitaría
comandancia del 1er Batallón, 8ª Infantería de Marina en Balad, Irak, 2004.
volver a analizar la organización
Detrás del General Myers se encuentra del Comandante de la 4ª División de la
y tácticas de la unidad.
Infantería de Marina de EUA, General de División Ray Odierno.
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
79
Aún más importante, la Brigada de Hierro
tendría que replantearse cuánto énfasis se había
hecho al enseñar la conducta adecuada.
La ética y la era de la informática
Biblioteca del Congreso, LC-USZ62-128831
La Brigada de Hierro de la 4ª División de
Infantería no ha sido la única unidad en su
lucha por adaptarse a la guerra en el siglo XXI.
La historia de esta brigada ha sido en gran
medida la historia de nuestro Ejército. Como lo
expresó Donald Rumsfeld en una vez famosa
frase, “Usted va a la guerra con el Ejército que
tiene... no con el Ejército que podría querer o
desear después”.20 Rumsfeld hubiera sido más
intelectualmente honesto si en su lugar hubiera
opinado que, al escoger una guerra, no siempre
se obtiene la guerra que se pensó o se esperó
obtener.
Desde luego, no obtuvimos el tipo de guerras
que esperábamos en Irak ni en Afganistán. En
retrospectiva, lo que tal vez sea más sorprendente
acerca de lo que Clausewitz hubiera denominado
la “naturaleza” de cada una de estas guerras es
que nos tomó completamente desprevenidos.
Si hubiéramos podido preverlo correctamente,
hubiéramos visto que la Guerra de Vietnam, en
lugar de la Guerra de Golfo, era el verdadero
presagio de las cosas por venir.
En la actualidad, el conocimiento común
sostiene que en Vietnam, nuestro Ejército jamás
perdió una batalla, sin embargo, nuestro país
perdió la guerra. Puesto que batallones y compañías perdieron algunos enfrentamientos en esa
guerra, esa máxima es una exageración.21 Aunque,
no es una gran exageración. Lo que es más, se
acerca mucho a la descripción de nuestra situación, a menudo peligrosa, en nuestros conflictos
militares más recientes.
En Irak y Afganistán, incluso más que en
Vietnam, la fuerza de las armas no ha derrotado
al Ejército de EUA. A menudo, se ha cedido
territorio y, sí, se han perdido alguna escaramuzas
a nivel de pelotón. También han habido algunas
experiencias casi fatales en los enfrentamientos a
nivel de compañía. Sin embargo, ni los insurgentes iraquíes ni los talibanes han tenido la menor
posibilidad de mantener control sobre cualquier
terreno que nuestro Ejército haya decidido seriamente disputar. No obstante, nuestra ventaja abrumadora en cuanto al poder de combate apenas ha
importado. A pesar de estos hechos, hemos sufrido
derrotas tan graves en estas dos guerras que, como
en el caso de Vietnam, casi “perdimos la guerra”
—y todavía podríamos perderla.
Gracias a la computadora de uso personal,
Internet, teléfonos satelitales, cámaras digitales y
George Washington y otros oficiales del Ejército Continental llegando a Nueva York en medio de una multitud jubilosa, 25
de noviembre de 1783. El Ejército Continental no solo había ganado la guerra, había demostrado que podía ganar de una
manera acorde con los ideales espirituales de libertad y derechos humanos.
80
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
CÓMO CONTROLAR LA BESTIA INTERIOR
demás dispositivos de comunicación de alta velocidad, un mundo vigilante puede enterarse de la
mala conducta de los soldados estadounidenses de
manera mucho más rápida, completa y sensacionalista que en el pasado. Los informes sobre esta
mala conducta inspiran a los combatientes enemigos, sirven de ventajas para el reclutamiento de
este, hace que las poblaciones locales se vuelquen
en nuestra contra, degradan el apoyo recibido de
nuestros ciudadanos en nuestros conflictos en el
extranjero y socavan la relación que existe entre
nuestra nación y sus aliados.
Particularmente, los dolorosos episodios
ganan tanta publicidad adversa que reciben la
notoriedad en la difusión de información que
antes estaba reservada para las grandes derrotas
de campañas históricas de gran envergadura. En
lugar de hablar de los reveses en el Paso de Kasserine o en el bosque Hurtgen, en la actualidad, el
público habla de lugares tales como la base naval
de Guantánamo, Abu Ghraib, Bagram, Samarra,
Mahmudiyah o Kunduz.22
Estas derrotas no ocurrieron en manos de
nuestros enemigos. Lamentablemente, nos autoinfligimos estas derrotas por medio de acciones
poco éticas. Por lo tanto, en el resto del presente
ensayo, no buscaré ejemplos en los campos de
batalla de Afganistán o Irak que vengan de afuera
para comprender lo que necesitamos hacer a fin
de lograr el éxito en el campo de batalla. En su
lugar, buscaré dentro de nuestras propias filas, en
donde se esconde el enemigo más peligroso. El
logro de esta victoria interna no debe ser difícil si
realmente ponemos todo nuestro empeño. Al fin y
al cabo, en el mejor de los casos, hemos sido un
Ejército basado en principios éticos.
Quiénes somos, en nuestro
mejor momento
Las derrotas morales que hemos sufrido hasta
ahora en la Guerra contra el Terrorismo son
dolorosamente irónicas, considerando nuestra
orgullosa historia militar.
Ningún ejército ha presentado una mayor
amenaza existencial durante el nacimiento de
nuestra nación que el poderoso Ejército británico.
Sin embargo, durante la Guerra de la Independencia, los líderes del Ejército Continental y del
Congreso estaban decididos no solo a ganar la
guerra, sino a hacerlo de una manera cónsona con
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
sus principios morales y creencias básicas de los
derechos humanos.23 En ese sentido, el general
George Washington estableció las condiciones
en ese sentido mediante el ejemplo personal y
órdenes militares. Por ejemplo, en una orden por
escrito, Washington ordenó que 211 prisioneros
británicos fueran tratados “con humanidad” y que
no les dieran “ningún motivo para quejarse de que
emulábamos el trato brutal del Ejército británico
para con nuestros desafortunados hermanos”.24
Por lo tanto, el Ejército Continental puso en práctica una humanidad poco común en ese entonces.
Durante más de dos siglos transcurridos desde su
nacimiento, nuestro Ejército ha llevado a cabo la
mayoría de sus campañas dentro de esa tradición
de humanidad.
Sin embargo, nuestro Ejército también tiene una
tradición ética menos dominante. Dentro de esta
tradición, el beneficio mayor imaginado supera los
derechos del individuo. En particular, este planteamiento sostiene que el fin justifica los medios cuando
estos fines son para lograr la victoria o salvar vidas
estadounidenses. Con frecuencia (pero no siempre),
el racismo ha tenido algo que ver con la adopción
de este planteamiento. En comparación con ello, se
encuentra, por ejemplo, el auto-control mostrado
por el Ejército Continental cuando luchaba contra el
Ejército británico en cuanto al tratamiento de la tribu
de los indios iroqueses. O, consideremos nuestro
trato, algunas veces salvaje, con los filipinos durante
la guerra Filipino-Estadounidense, con los japoneses
en la Segunda Guerra Mundial y con los nativos del
sudeste asiático durante la Segunda Guerra Mundial.
Una directiva digna de mención del Ejército
no solo capturó estas dos tradiciones, sino que
también reflejó su orden relativa de precedencia.
En julio de 1862, el general Henry Halleck
fue nombrado comandante de las fuerzas de la
Unión. Durante ese caluroso y terrible verano
de la Guerra Civil, Halleck se sintió cada vez
más frustrado por los insurgentes. Abogado de
formación, quiso saber con exactitud cómo el
Ejército debería lidiar con las fuerzas irregulares
de la Confederación. En una carta a un erudito,
Halleck se desahogó de la siguiente manera:
“Las autoridades rebeldes reclaman el derecho
de enviar hombres, vestidos de civiles pacíficos,
para acechar y atacar a nuestras tropas, quemar
puentes y casas y destruir propiedades y asesinar
a la gente dentro de nuestras filas”.25
81
Al académico a quien le escribió la carta fue
al Dr. Francis Lieber, nacido en Prusia, veterano
de Waterloo y profesor de ciencias políticas en
la Universidad de Columbia.26 Lieber aceptó el
desafío de Halleck de formular un código que
regulara la conducta de la guerra del Ejército de
la Unión. En abril de 1863, después de haber sido
revisado por un panel de generales, el presidente
Abraham Lincoln aprobó el “Código Lieber”.
Finalmente, fue publicado como la “Órden General 100” en mayo de 1863.
Por encima de todo, Lieber esperaba que su
código guiara al Ejército de la Unión a ejercer
un sabio y compasivo auto-control en el campo
de batalla.27 En consecuencia, el Código Lieber
contenía una larga lista de reglas destinadas a
garantizar que las tropas de la Unión trataran
humanamente tanto a los no combatientes como
a los prisioneros de guerra. El Código Lieber
categóricamente prohibió ciertas tácticas en el
campo de batalla, tales como la tortura, el uso de
venenos y la negación de clemencia o trato misericordioso a los soldados que se habían rendido.28
Décadas después de la guerra, este código se
convertiría en el documento base principal para
quienes formularon los Convenios de la Haya
de 1899 y 1907.29 Así, hoy en día, los soldados
estadounidenses pueden, con razón y orgullo,
afirmar que su gran Ejército no solo fue el primer
Ejército en codificar las Leyes de Guerra, sino
que también su Ejército ayudó a moldear la forma
final que adoptó esta ley mediante el tratado
internacional.
Sin embargo, bajo la evidente corriente de los
principios humanitarios del Código Lieber, había
una fuerte contracorriente de que el fin justifica
los medios. En varias instancias, el Código Lieber
otorgó a los comandantes la opción de violar
una regla en caso de una “necesidad militar”.
Por ejemplo, los ciudadanos desarmados “serían
respetados en cuanto a las personas, las propiedades y el honor”, pero solo en la medida que fuera
“permisible por las exigencias de la guerra”.30
Esta tensión entre las tradiciones éticas
dominantes y subordinadas jamás ha sido
completamente resuelta. A principio de 2002,
por ejemplo, el presidente George W. Bush y el
secretario de Defensa Donald Rumsfeld hicieron
posible el uso de severas técnicas de interrogatorio
al aprobar políticas, que estipulaban que en
82
caso de “necesidad militar”, los integrantes del
Talibán y de al Qaeda no tenían que ser tratados
de conformidad con los Convenios de Ginebra.31
Gracias a los subsiguientes escándalos de tortura y otros terribles relatos sobre el uso excesivo
de fuerza por el Ejército de EUA, no es de extrañar
que algunos observadores externos consideren que
nuestro Ejército se había convertido en un ejército
amoral. ¿Están equivocados estos observadores
externos? Cualquiera que se haya desplegado en
el teatro de operaciones con el Ejército estadounidense se ha dado cuenta de que la gran mayoría
de los soldados se comportan honorablemente en
los campos de batalla actualidades. Sin embargo,
es aterrador pensar cuán cerca estuvieron esos
observadores de tener la razón.
Una ética profesional en peligro
En retrospectiva, parece muy obvio que la
ética profesional de nuestro Ejército estuviera
en peligro cuando entrabamos en el siglo XXI.
Debido, en parte, a nuestro éxito en la Guerra del
Golfo, pensamos que podíamos pasar por alto la
dimensiones humanas y morales de la guerra,
dependiendo, en su lugar, de las armas de alta
tecnología y sistemas de inteligencia.32 Nuestras experiencias en el Líbano, Mogadicio y los
Balcanes alentaron una mentalidad de “protección de la fuerza a cualquier precio” en algunos
líderes, quienes luego abogaron por “quitarse los
guantes” en los interrogatorios para salvar las
vidas de soldados estadounidenses.33 Además,
la planificación operacional basada en efectos
nos acostumbró a evaluar las medidas sugeridas
solo con base en los efectos previstos, en lugar
de inmediatamente y por principio, rechazar
algunas medidas.34
El daño a la ética profesional de nuestro
Ejército es muy grave. Los oficiales y soldados
todavía discuten sobre si es justo o no torturar
en algunos casos, y los delitos de ex líderes del
Ejército tales como el teniente coronel Sassaman,
el teniente coronel Allen West y el oficial técnico
Lewis Welshofer tienen muchos defensores.35
Como indicativo de la gravedad del problema,
una encuesta sobre la salud mental de soldados e
integrantes del Cuerpo de Infantería de Marina en
Irak, realizado por el Departamento de Defensa
en el otoño de 2006, publicó las siguientes conclusiones:
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
AudeVivere, fotógrafo y licenciante de esta foto no respalda este artículo
CÓMO CONTROLAR LA BESTIA INTERIOR
Decenas de miles de personas asistieron a una protesta de la guerra de Irak el 27 de enero de 2007 en Washington, DC. Los
organizadores de la protesta, Unidos por la Paz y Justicia, intentaron incitar a un congreso Democrático recién elegido para
poner fin a la guerra. Las condiciones políticas favorables en Irak (mayormente crítica “el despertar Suni”), apoyado por
una oleada y las tácticas de contrainsurgencia más eficaz, impediría una retirada precipitada.
Solo 47 por ciento de los soldados y 38 por
ciento de los Infantes de Marina estuvieron
de acuerdo en que los no combatientes
deberían ser tratados con dignidad y respeto.
Más de un tercio de todos los soldados e
Infantes de Marina respondió que se debería
permitir la tortura para salvarle la vida a
un compañero del Ejército o del Cuerpo
de Infantería, y menos de la mitad de los
encuestados dijeron que denunciarían a un
compañero por mostrar un comportamiento
poco ético. Además, 10 por ciento de los
soldados e Infantes de Marina reportaron
haber maltratado a no combatientes o haber
dañado propiedades privadas cuando las
circunstancias no lo ameritaban.36
El general David Petraeus, en ese entonces
comandante de nuestra fuerzas armadas en Irak,
quedó alarmado, y con razón, por los resultados
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
de esta encuesta. En respuesta, el general escribió
una carta abierta a los integrantes de su comando.
Las fuerzas de EUA, escribió Petraeus, fracasarían
su misión si no pudieran mostrar a los iraquíes
que las fuerzas de EUA, en lugar de las fuerzas
de sus enemigos, ocuparon el “terreno crítico en
lo que se refiere a la moral”.37
Si bien recientemente hemos tomado medidas en
el Ejército para remediar nuestra ética profesional,
este proceso ha sido extremadamente lento. Uno
de los pasos ha sido revisar considerablemente
nuestra doctrina, la cual en la actualidad es más
sólida, cónsona e incontrovertible con respecto a
la conducta en el campo de batalla de lo que era
cinco años atrás.
Otro paso importante ha sido mejorar la
instrucción sobre la ética en el adiestramiento
básico: ahora, todos los reclutas portan tarjetas
denominadas “Reglas del Soldado” (una versión
83
abreviada de las Leyes de Guerra), y cada recluta
recibe de 35 a 45 horas de adiestramiento en cuanto
a los valores éticos.38 Además, en mayo de 2008,
el Ejército estableció el Centro de la Profesión
y Ética del Ejército con la finalidad de estudiar,
definir y promulgar nuestra ética profesional.39
Igualmente de modo prometedor, nuestro Ejército
ha denominado el año 2011 como, “El Año de la
Profesión de las Armas”, (con un claro mandato
para desarrollar la ética profesional), un fuerte
indicador de que el liderazgo del Ejército intenta
mejorar nuestro desempeño en este aspecto.
Y necesitamos hacerlo. Un aspecto que
necesitamos mejorar es en relación al mando de
los oficiales, como quedó evidenciado por los
sucesos ocurridos en lugares tales como la Base
Naval de Guantánamo, Abu Ghraib, Bagram y
Samarra.
Sin embargo, el problema aún más grave yace
en las subculturas escondidas en nuestro Ejército
operacional. En su libro titulado A Tactical Ethic:
Moral Conduct in the Insurgent Battlespace, el ex
oficial de las fuerzas especiales navales (SEAL)
Dick Couch presenta un argumento convincente
de que en la actualidad los nuevos reclutas salen
de su adiestramiento militar inicial con una
comprensión detallada de los valores militares
de EUA, pero si se les designan a unidades
operacionales, pueden entrar en una cultura de
pequeña unidad que no es la cultura que desean
los escalafones superiores. Una subcultura
potencialmente peligrosa, alega Couch, por lo
regular se debe a uno o dos individuos clave
(insurgentes, moralmente hablando) quienes
convierten a otros o ganan el consentimiento
silencioso de otros integrantes de la unidad.40
En vista de que los jóvenes soldados quieren ser
aceptados en sus pequeñas unidades, normalmente
se someten.41
Couch está en lo correcto. El caso de Abu
Ghraib, el prototipo más extremo de una pequeña
unidad liderada por insurgentes en el aspecto
ético, no es el único ejemplo. De hecho, no
es exagerado decir que en todas las grandes
derrotas morales que hemos sufrido hasta ahora
en la Guerra contra el Terrorismo se han visto
involucradas subculturas perjudiciales. A fin de
prevenir derrotas futuras, lo primero que debemos
corregir es la conducta a nivel de pequeñas
unidades.
84
Eso solo se puede llevar a cabo en las bases en
territorio estadounidense.
El adiestramiento cultural que
más se necesita
En los últimos años, nuestro Ejército ha
hecho cada vez más énfasis en la necesidad de
que los soldados desplegados comprendan la
cultura del lugar. Todos los soldados actualmente
desplegados en Irak y en Afganistán asisten
a cursos básicos de cultura y lingüística, por
lo regular impartidos por equipos de expertos
provenientes del Fuerte Huachuca o del Instituto
de Lenguaje del Departamento de Defensa.
De igual importancia, actualmente un “equipo
del terreno humano” conformado por cinco
integrantes que consiste de antropólogos y
sociólogos apoyan a los comandantes de cada
brigada de combate desplegada. Este énfasis es
claramente algo positivo. Después de todo, no es
inusual que los soldados operen conforme con la
ley y las expectativas profesionales de nuestro
Ejército y, sin embargo, socaven el apoyo popular
de Estados Unidos en el extranjero, debido
a violaciones accidentales de las costumbres
religiosas o étnicas del lugar.
El adiestramiento cultural seguirá siendo
relevante para nuestro éxito en la era de la
informática, pero además debe incluir la instrucción
en la base permanente que fortalezca las culturas
éticas dentro de las unidades operacionales y,
especialmente, en las pequeñas unidades. Aquí
expongo las siguientes proposiciones:
●●El adiestramiento sobre los valores del
Ejército, las Leyes de Guerra y las reglas de
enfrentamiento debe ser impulsado por el nivel
más alto del comando. El impacto que tiene
este adiestramiento es de un orden de magnitud
totalmente diferente si es impartido por un
comandante u otro oficial, que si lo imparte
un abogado. Los abogados deben ayudar a
desarrollar este adiestramiento, e incluso, pueden
presentar una parte del mismo. Sin embargo, a
nivel de grandes unidades, se debe requerir que
un comandante, el oficial ejecutivo o el oficial
de operaciones encabecen este adiestramiento.
Según lo expresó el mayor Tony Suzzi, oficial
ejecutivo de un escuadrón de caballería del 1er
Equipo de Combate de Brigada de la 1ª División
de Infantería: “Supongo que soy un tipo sencillo,
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
CÓMO CONTROLAR LA BESTIA INTERIOR
pero basado en mis experiencias en combate,
puedo decir que funcionó bien tener a un
comandante que le hablara a cada soldado acerca
de regresar a casa con su honor intacto”.42
●●Nuestro Ejército operacional debe hacer su
mayor énfasis en el adiestramiento ético a nivel
de pequeñas unidades. Los comandantes u otros
combatientes de mayor antigüedad deben iniciar
discusiones sobre la ética, que establezcan el tono
para otras discusiones más largas y separadas
a nivel de pequeñas unidades. Los líderes de
pelotón, escuadra o equipo deben liderar sus
pequeñas unidades en estas discusiones separadas.
●●Las discusiones a nivel de unidades grandes
y pequeñas deben estar basadas en escenarios,
pasando la mayor parte del tiempo en discusiones socráticas en lugar de observar pasivamente
las presentaciones de PowerPoint. Además, se
necesita incorporar el auto-control moral en todos
las prácticas de combate, tales como las tablas
de tiro de los medios blindados, rutas de fuego y
maniobra en el combate urbano cercano y prácticas de interrogatorio. “Una vez que mis interrogadores vieron con sus propios ojos las ventajas
de apreciar los aspectos positivos de la cultura
musulmana,” señaló Matthew Alexander, célebre
autor e interrogador quien encabezó las fuerzas
de EUA a Zarqawi, “rápidamente se convirtieron
(apartándose del uso de tácticas duras)”.43
●●Los abogados deben ser un componente y
no los defensores de la ética del Estado Mayor.
En primer lugar, lo que es técnicamente legal no
es necesariamente justo. “Las decisiones morales
simplemente son demasiado importantes para ser
relegadas a los abogados”, observó sabiamente
Michael Ignatieff, notable historiador. 44 Un
aspecto más crucial es que, en vista de que
los abogados no son combatientes, no son
los instructores que se quiere supervisen los
simulacros de batalla portando armas y con
papeles a desempeñar. Ya que los capellanes ni
siquiera portan armas, son una opción aún peor
para proporcionar dicha supervisión.
●●A fin de garantizar que la teoría y la práctica
ética se integren eficazmente en el adiestramiento,
en el Estado Mayor necesitamos contar con un
defensor versado en ambas. ¿Por qué no designar
a especialistas en ética militar en las brigadas,
grupos y batallones para garantizar esta integración, bajo el control del oficial de operaciones?
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
Serían asignados otros instructores para el curso
de ética a nivel de compañía. Estos expertos e
instructores de ética podrían proporcionar la
supervisión, incluyendo garantizar que la toma de
decisiones y viñetas éticas sean completamente
integradas en cada ejercicio de adiestramiento.
●●Solo los combatientes de mayor antigüedad
de la unidad serían designados para servir en las
asignaciones de ética a nivel de Estado Mayor.
A nivel de brigada, grupo o batallón, el oficial
de operaciones, su asistente o el sargento mayor
de operaciones serían buenas opciones. A nivel
de compañía, debería ser el oficial ejecutivo o
primer sargento.
●●A fin de preparar a los líderes de ética
asignados, los mismos tendrían que asistir a
un curso de ética de dos a cuatro semanas de
duración, el cual necesita ser desarrollado.
Este curso debería ser administrado por la base
permanente, o ser incorporado en los actuales
cursos de oficiales ejecutivos, oficiales de
operaciones y sargentos mayores.
●●La primera fase de este curso sobre ética
debería ser la “teoría”, y los abogados, académicos, profesionales de salud mental, capellanes y
ex comandantes podrían impartir las clases. La
segunda fase del curso debería ser el uso. El Centro
de Profesión y Ética del Ejército ya ha desarrollado
un curso teórico de una semana de duración para
los instructores de ética que podría servir de base
en la primera y segunda fase. La experiencia de
una compañía tal como Close Quarters Defense®
(CQD®) podría ser aprovechada para desarrollar
el plan de estudios, construir instalaciones y “capacitar a los instructores”.45
●●En general, los oficiales reciben suficiente
adiestramiento sobre la ética en el lugar donde
ingresan al cuerpo de oficiales, ya sea en West
Point, colegio militar o un programa del Cuerpo
de Adiestramiento para Oficiales de la Reserva.
Sin embargo, un teniente de 22 años de edad
recién graduado podría tener la misma dificultad
enfrentándose a una subcultura amoral de una
unidad que un recluta de su misma edad, aunque
el teniente sea el líder designado de la unidad.46 A
fin de fomentar eficazmente el mando del oficial,
debemos centrarnos más en el adiestramiento de
oficiales para mantener su comprensión y compromiso ético después de su nombramiento. Será
beneficioso garantizar que los líderes de mayor
85
antigüedad encabecen el adiestramiento sobre
ética en la base permanente. El fortalecimiento de
nuestra ética profesional militar también debe ser
el pilar del Programa de Formación Profesional
de Oficiales en todas las unidades. Además, todas
las escuelas de las fuerzas armadas necesitan
contribuir más en este sentido. En un año en la
Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército,
por ejemplo, los oficiales de grado superior reciben solo cuatro horas de instrucción sobre ética.
Eso es completamente inadecuado, teniendo en
cuenta el carácter moral de nuestras derrotas en
los últimos años.47
En Irak y Afganistán, hemos dolorosamente
estado muy cerca de ganar cada una de las batallas pero aun podemos “perder la guerra”. Incluso
ahora, el resultado de estos dos conflictos es muy
incierto. Si bien Irak está mucho más estable de
lo que estaba hace dos años, todavía es posible
que se desencadene una guerra civil en el país.
En Afganistán, si bien ha surgido una nueva
esperanza de una paz honorable con el reciente
aumento de tropas, este conflicto se describe
mejor en la actualidad como un estancamiento.48
Un motivo crucial de por qué la situación actual
grave es la trágica serie de derrotas morales que
hemos sufrido en los dos campos de batalla. Estas
derrotas deshonrosas han fortalecido la resolución
de nuestros enemigos de lograr la victoria, y han
socavado la voluntad del pueblo estadounidense
de lograr la misma. Tales derrotas son especialmente inquietantes si se considera la orgullosa
historia de nuestro Ejército con respecto a su
conducta en el campo de batalla.
El general George Marshall (un modelo de
oficial basado en principios, denominado por
Winston Churchill como “aquel romano noble”)
habló de la “bestia interna” que aparece dentro
del soldado en combate. En la Segunda Guerra
Mundial, Marshall se preocupaba más por controlar esta bestia para conservar el buen orden y
disciplina en las filas. Sin embargo, en la era de
la informática, cuando la bestia asume el control, un insurgente —el insurgente, moralmente
hablando— puede aparecer dentro de nuestras
filas lo que es mucho más peligroso en términos
políticos que cualquier insurgente armado que
enfrentemos en el campo de batalla.
86
Ejército de EUA
La verdadera revolución
George C. Marshall, General del Ejército, 1942
A fin de derrotar al insurgente más peligroso,
la cultura operacional de nuestro Ejército debería
aprender que la conducta acertada en el campo
de batalla, hoy en día, importa más que cualquier
otra cosa que hagamos. La buena conducta, por
sí sola, no puede ganar la guerra, lo cual muchas
veces depende de condiciones estratégicas fuera
del control de los soldados. Sin embargo, la
conducta correcta en el campo de batalla, si se
combina con las tácticas y objetivos correctos,
margina a los insurgentes, privándoles del apoyo
popular que necesitan para tener éxito. Por lo
tanto, tan surrealista como a veces nos parece a
los que servimos en la década de los años 90, la
tecnología en el campo de batalla, los vehículos
blindados, el tiro de armas y los polígonos de
tiro hoy en día contribuyen menos a nuestro
éxito en la misión que el comportamiento ético
de nuestras tropas.
Esto no significa que los medios tradicionales
de librar la guerra ya no son importantes. Sin
duda alguna, son importantes. Algunos soldados
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
CÓMO CONTROLAR LA BESTIA INTERIOR
aún se encuentran en situaciones en las que,
sobre todo, se alegran de contar con buenas
armas que saben cómo utilizar. Algunas veces,
la ferocidad premeditada es lo que se requiere
de los soldados. Sin embargo, en el siglo XXI, la
conducta en el campo de batalla no solo importa
a veces; sino siempre, y esta importancia solo
continuará aumentando en la medida que mejore
la tecnología de información. En el futuro, aún en
las guerras convencionales —por lo menos si estas
guerra tienen que ser sostenidas por democracias
maduras como la de Estados Unidos— tendrán
que ser libradas por pura necesidad práctica de
conformidad con los principios éticos, incluyendo
las Leyes de la Guerra.49 En su capacidad de
imponer la conducta socialmente permisible en el
campo de batalla en los integrantes de las fuerzas
armadas de una democracia, la tecnología de
información se ha convertido en el gran nivelador
de todas las formas de guerra.
Ya sea que nos preparemos para librar guerras
convencionales o irregulares, no podemos seguir
permitiendo que las armas y competencias de
combate nos ensordezcan con respecto a lo que
ha llegado a ser lo más importante y, como dice
la letra en la legendaria canción de la sirena,
nos naufrague en las rocas puntiagudas del
mundo que nos observa. Tenemos que hacer
la conducta acertada en el campo de batalla la
prioridad educativa y de adiestramiento más alta
del Ejército.
Como última observación, el concepto de una
“Revolución en Asuntos Militares” puede ser
el término más trillado en la literatura militar
actual. Sin embargo, en vista de que comencé
este artículo con el mal uso de la frase, vale
la pena mencionarla una vez más. Después de
haber invertido miles de millones de dólares para
lograr una gran superioridad tecnológica sobre
los ejércitos de otras naciones, ¿no sería irónico
si nos diéramos cuenta de que, en el siglo XXI, el
componente más fundamental de una revolución
en asuntos militares sería solamente recordar que,
en nuestra mejor forma, somos un Ejército basado
en principios? Si esta lección tiene que ser el punto
de partida para cualquier significativa revolución
militar, seguramente no es demasiado tarde para
aprenderla.MR
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Alexander, Matthew, “My Written Testimony to the Senate Judiciary
Committee Hearing,” The Huffington Post, 13 de mayo de 2009, <http://www.
huffingtonpost.com/matthew-alexander/my-written-testimony-to-t_b_203269.
html> (28 de junio de 2010). Cuando se refiere a “controlar” la bestia interior,
Marshall se estaba refiriendo a controlarla en lugar de eliminar la ferocidad de los
soldados estadounidenses. Esto, también es el significado de mi ensayo: así como
a los halcones los entrenan halcones, las violentas pasiones que despiertan dentro
de los soldados en combate deben ser entrenadas para atacar solo a los blancos
correctos. Sin embargo, a diferencia de los halcones, los seres humanos están
adiestrados a través de más del acondicionamiento físico: debemos incluso estar
capacitados mediante un llamamiento a nuestras facultades de la razón y emoción.
2. Esta narrativa abierta está basada en mis propias experiencias en calidad
de ayudante S2 de la brigada en este ejercicio.
3. Dexter Filkins “The Fall of the Warrior King,” The New York Times, 23 de
octubre de 2005, <http://www.nytimes.com/2005/10/23/magazine/23sassaman.
html?_r=1> (28 de junio de 2010), 1.
4. Ibíd., p. 2.
5. Ibíd.
6. Ibíd.
7. Ibíd.
8. Ibíd.
9. Ibid., p. 12.
10. Ibid., p. 10.
11. Ibid., págs. 11-12.
12. Ibid., págs. 10-11.
13. Ibid., págs. 11-12.
14. Ibíd.
15. En aquel momento, había algo de confusión en cuanto a si los
“combatientes ilegales”, una categoría acuñada por la administración de Bush
para describir a los insurgentes armados, tenían derecho a las protecciones
provistas por los Convenios de Ginebra. Esto se debió a las políticas firmadas
por el presidente Bush y su secretario de defensa, Donald Rumfeld, a principios
del año 2002, las cuales negaban esta protección a los integrantes de Al-Qaeda
y a los talibanes en casos de “necesidad militar”. En su punto de referencia del
MILITARY REVIEW  Marzo-Abril 2011
29 de junio de 2006, la decisión tomada en el caso de Hamdan contra Rumsfeld,
la Corte Suprema estadounidense estipuló que los combatientes ilegales tenían
derecho al menos a la protección otorgada por el Artículo Común Nº 3 de las
Convenciones de Ginebra. Sin embargo, jamás hubo duda alguna en ningún
teatro en cuanto a si los presos tenían derecho a la plena protección ofrecida en
los Convenios de Ginebra.
16. Ibíd., p. 11.
17. Ibíd., p. 1.
18. Indicativo del nivel de cobertura mediática que obtuvo el Incidente de
Samarra, se está haciendo una película sobre el tema protagonizada por Tom
Cruise.
19. Ibíd., págs. 5-8; Thomas E. Ricks, Fiasco: The American Military
Adventure in Iraq (Nueva York: The Penguin Press, 2006), págs. 279-90. Viking
Press, 2006), págs. 279-90.
20. William Kristol, The Defense Secretary We Have, 15 de diciembre de
2004, <http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/articles/A132-2004Dec14.
html> (28 de junio de 2010).
21. Una derrota táctica tal fue la aniquilación casi total del 2º Batallón, 7º
Regimiento de Caballería, de la 1ª División de Caballería, el 17 de noviembre de
1965, en Ia Drang Valley. Esta batalla se describe vívidamente en el libro escrito
por el Teniente Coronel Harold G. Moore y Hoseph L. Galloway, “We Were
Soldiers Once and Young” (Una vez fuimos soldados y jóvenes).
22. El uso de técnicas de interrogación mejoradas está sumamente entrelazado
con los escándalos de Guantánamo, Abu Ghraib y Bagram. El incidente de
Samarra se describió previamente. En la matanza de Mahmudiyah, el 12 de
marzo de 2006, cinco soldados del 502º Regimiento de Infantería, 101ª División
Aerotransportada, violaron a una joven iraquí de 14 años de edad y asesinaron
a su familia. El incidente es tema del reciente libro, Black Hearts (Corazones
negros), de Jim Frederick. La masacre de Kunduz es tema de un documental
europeo. Esta masacre implicó la muerte de cientos de talibanes cuando eran
transportados en contenedores sellados, sin oxígeno por tropas de la Alianza del
Norte, supuestamente bajo la supervisión de un equipo de Fuerzas Especiales
del Ejército de EUA. El Cuerpo de la Infantería de Marina de EUA también ha
tenido su cuota de escándalos morales, entre los incidentes más destacados se
87
encuentran los ocurridos en Haditha, Hamdania y Shinwar
23. David Hackett Fisher, Washington’s Crossing (New York: Oxford
University Press, 2004), p. 375.
24. Ibíd., p. 379.
25. David Bosco, “Moral Principle vs. Military Necessity,” American Scholar,
Invierno de 2008, <http://www.theamericanscholar.org/moral-principle-vsmilitary-necessity/> (28 de junio de 2010).
26. Ibíd.
27. Ibíd.
28. Dr. Francis Lieber, “Instructions for the Government of Armies of the
United States in the Field,” Law of War, 24 abril de 1863, <http://www.lawofwar.
org/general_order_100.htm> (10 June 2010), Artículos 16 y 49.
29. Telford Taylor, “Foreword,” The Law of War: Un documental histórico,
editado por Leon Friedman (Nueva York: Random House, 1973), p. 6. Según
Taylor, el Código Lieber “permaneció durante medio siglo el pronunciamiento
oficial del Ejército sobre el tema, proveyó gran parte del material para las
Convención de La Haya de 1899 y 1907, y todavía hoy recibe atención como
el documento germinal para la codificación de las leyes de la guerra terrestre
30. Lieber, Artículo 22.
31. El “Memorando, la integridad personal de Al Qaeda y los talibanes
detenidos, fechado el 7 de febrero de 2002” del presidente George W. Bush,
Archivo de Seguridad Nacional, Universidad de George Washington, <http://
www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB127/02.02.07.pdf> (28 de junio de
2010), 2; “Donald Rumsfeld, el Memorando para el Presidente de la Junta de Jefes
de Estado Mayor, Estatus del Talibán y Al Qaeda, 19 de enero de 2002”, Archivo
de Seguridad Nacional, Universidad de George Washington. <http://www.gwu.
edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB127/ 02.01.19.pdf> (28 de junio de 2010).
32. De la apreciación de Inteligencia que guardé desde el ejercicio Advanced
Warfighter de 1996 descrito anteriormente, ninguno contiene una sola referencia
de un asunto cívico-militar. Esta apreciación de inteligencia trata solo sobre el
orden de batalla de los enemigos ficticios, equipamiento y cursos de acción
probables de sus fuerzas de maniobra. Antes del 2003, participé en tres rotaciones
en el Centro Nacional de Adiestramiento en el Fuerte Irwin, estado de California,
y dos rotaciones en el Centro de Adiestramiento de Maniobra de Combate en
Hohenfels, Alemania. Todas menos la última de estas rotaciones fueron idénticas
en lo que respecta al desconocimiento de los aspectos cívico-militar de la guerra
(y mi última rotación en el 2002 no fue mucho mejor). El cliché de que un ejército
se adiestra para la última guerra que ganó, no la siguiente guerra que peleará, sin
duda alguna, es relevante en este caso. El único enemigo puramente militar con
el que hemos peleado que remotamente fue como el que peleamos en nuestros
ejercicios de adiestramiento en los años 90, fue el Ejército Iraquí, en la medida que
peleamos contra este ejército en los desiertos desolados de la Guerra del Golfo.
33. El Dr. Don M. Snider, el Mayor John A. Nagl y el Mayor Tony Pfaff,
“Army Professionalism, the Military Ethic, and Officership in the 21st Century,”
U.S. Army War College Strategic Studies Institute, diciembre de 1999, <http://
www.strategicstudiesinstitute.army.mil/pdffiles/pub282.pdf> (28 de junio de
2010), p. 2. En vista de que este documento fue redactado antes de la guerra
contra el terrorismo, no establece una relación directa entre nuestra mentalidad de
“protección de la fuerza a cualquier precio” de la década de los años 90 y nuestra
mentalidad de “inteligencia a cualquier precio si salva vidas” en los primeros años
de esta guerra. Sin embargo, este documento notablemente profético prevé esta
conexión, indicando que “las normas del Ejército acerca de la conducta profesional
han sido corroídas por las pautas de la política sobre la protección de la fuerza”.
En el documento también se hace un llamado a nuestro Ejército para que vuelva
a una ética profesional militar basado en los principios.
34. General James N. Mattis, “USJFCOM Commander’s Guidance for
Effects-Based Operations,” Joint Force Quarterly, 4th Quarter, 2008: 105108, 107; LTC Tim Challans, “Tipping Sacred Cows: Moral Potential through
Operational Art,” Military Review (September-October 2009): 19-28, 619. En
su guía de comando para el USJFCOM (Comando de las Fuerzas Conjuntas de
EUA), el General Mattis limitó el alcance de la planificación operacional basada
en efectos, al decir lo siguiente: “Toda planificación que intente mecánicamente
ofrecer seguridad en un entorno inherentemente incierto está en contradicción
con la naturaleza de la guerra”. Challans establece una directa conexión entre
los efectos basados en la planificación operacional y una mentalidad amoral,
diciendo que “Este enfoque, cualquiera que sea el nombre, tiene poco potencial
para dar cabida a importantes preocupaciones morales que han demostrado tener
ramificaciones estratégicas”.
35. El Teniente Coronel Allen West era, como Sassaman, un comandante
de batallón de 4ª División de Infantería durante la Operación Libertad Iraquí
I. Con el fin de extraer inteligencia, West permitió que sus soldados golpearan
a los detenidos antes de disparar dos tiros de sus pistolas cerca de la cabeza
del detenido. Welshofer, un contemporáneo de West y Sassaman en Irak,
era el interrogador de mayor antigüedad para el 3er Regimiento Blindado de
Caballería. A Welshofer fue declarado culpable de homicidio por negligencia en
el caso de un detenido que murió durante una aplicación brutal de una técnica
de interrogatorio mejorada.
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36. Sargento Sara Wood, “Petraeus insta a las tropas a que se adhieran a las
normas éticas en una reciente carta”, Operación Libertad Iraquí: Sitio web oficial
de EUA de las Fuerzas de Irak de Estados Unidos, 14 de mayo de 2007, <http://
www.usf-iraq.com/?option=com_content&task=view&id=11869&Itemid=110>
(28 de junio de 2010). En el informe, el maltratar a los no combatiente se definió
como robarle a un no combatiente, destruir o dañar su propiedad cuando no era
justificado, o golpear o dar punta pies a un no combatiente.
37. General David H. Petraeus, “Appendix I: General David H. Petraeus on
Values,” in A Tactical Ethic: Moral Conduct in the Insurgent Battlespace, por
Dick Couch, 113-15 (Annapolis: Naval Institute Press, 2010. 114113.
38. Couch, p. 46.
39. “About the CAPE,” U.S. Army Center for the Army Profession and
Ethic (29 de julio de 2010), at <http://acpme.army.mil/about.html> (15 de
agosto de 2010).
40. Couch, p. 77. Tal vez, para evitar confusión en las mentes de los
contrainsurgentes, Couch realmente llama a estos individuos “piratas” amorales,
en lugar de insurgentes, a pesar de que su papel es más similar al rol que juega
un insurgente.
41. Couch, p. 54. Exacerbando el problema, Couch indica que, la generación
de reclutas en el presente (en gran parte consiste de la Generación Y”) los cuales
manifiestan una mayor “necesidad de pertenecer” que las generaciones anteriores.
42. Correo electrónico de Mayor Tony Suzzi al Mayor Doug Pryer, 16 de
junio de 2010.
43. Correo electrónico de Matthew Alexander al Mayor Doug Pryer, 23 de
junio de 2010. Abu Musab al-Zarqawi era un fundador y militante jordano del
grupo terrorista “Al Qaeda en Irak”. Antes de morir a consecuencia de bombas
guiadas el 7 de junio de 2006, Zarqawi era el hombre más buscado de las fuerzas
de la coalición en Irak.
44. Couch, xvi.
45. Según el Mayor Cutright, un ex instructor de filosofía en West Point, el
Centro para la profesión del Ejército y conducta ética, es un curso de una semana
de duración en West Point llamado “Curso de Capacitadores para expertos de la
Profesión del Ejército y la Ética”. El dice que un tercio de los estudiantes han
sido capellanes, y el resto han sido oficiales de Estado Mayor, suboficiales de
mayor antigüedad y sargentos instructores. En cuanto a la Fase II del proyecto de
adiestramiento, los equipos del Comando de Operaciones Especiales y distintos
organismos civiles han estado ciclando durante dos décadas en la instalación de
adiestramiento perteneciente a la empresa civil Close Quarters Defense®. Lo
que marca al programa de la Close Quarters Defense® (CQD®) como singular
es la integración del Adiestramiento Internal Warrior™, preceptos éticos, con
las técnicas de combate cuerpo a cuerpo. Un soldado pelea mejor, enseña el
programa, si no solo lucha por sus compañeros sino también por su familia
y nación. El programa también enseña que los verdaderos soldados exhiben
cualidades tales como el respeto, la compasión, la valentía y la moderación.
Un curso dirigido por esta compañía incorpora el adiestramiento desarmado y
armado, que va de individuo a equipo. Cada equipo se especializa en la misión
del grupo. La técnica “Hooded Box Drill™” de la compañía es una técnica
particularmente eficaz que la empresa emplea para reforzar las respuestas
correctas en los soldados en distintos escenarios. En este ejercicio, el alumno
se coloca dentro de una caja con capucha y cuando la caja se levanta, tiene que
reaccionar con rapidez ante una situación “letal” o “no letal”.
46. Mayor Douglas A. Pryer, The Fight for the High Ground: The U.S.
Army and Interrogation During Operation Iraqi Freedom, May 2003-April
2004 (Fort Leavenworth: Cambridge University Press, 2009), p. 88. Citada
aquí se encuentra la historia de un jefe de pelotón de la Fuerza de Tarea 1-36
de la Infantería de Marina, 1er Equipo de Combate de Brigada, Fuerza de Tarea
1ª División Blindada. A principios del verano de 2003, este jefe de pelotón
apoyó a su pelotón mientras se convertía en un pelotón de matones. el pelotón
extorsionó a los locales por dinero para comprar comprar artículos de lujo,
golpeó a saqueadores y, supuestamente maltrató, por lo menos, a un iraquí
inocente solo por el perverso placer de hacerlo. Por los crímenes cometidos por
el pelotón, el sargento del pelotón cumplió sentencia en la carcel, mientras que
el jefe del pelotón fue separado del Ejército. Este es solo uno de los muchos
ejemplos en Irak y Afganistán de jóvenes tenientes siendo transformados por
la subcultura amoral de una pequeña unidad en lugar de cambiarla.
47. La Escuela de Comando y Estado Mayor no es la única en este aspecto
entre las escuelas de nuestro servicio militar.
48. El 13 de mayo de 2010, el General Stanley McChrystal denominó el
conflicto “el empate”
49. Una democracia “madura” es aquella en la que las personas han
adquirido un control auténtico sobre su gobierno. La definición de Samuel
P. Huntington de una democracia madura es probablemente la definición a la
que más se hace referencia. Según Huntington, una democracia que ha visto
substituido dos veces al partido en el poder por un partido de la oposición en
forma pacífica y democrática se le puede llamar una democracia “madura”. A
menudo los politólogos debaten si es cierto que las democracias maduras libran
guerras una contra la otra.
Marzo-Abril 2011  MILITARY REVIEW
El General de Brigada Messen, recibe de manos del CJE, la réplica de la Espada del Padre de la Patria, Libertador General Don
Bernardo O’Higgins Riquelme, como uno de los símbolos representativos de su ascenso y del mando que le correspondería asumir.
Felicitaciones a un ex asesor de Military Review
por su reciente ascenso al grado de General de Brigada
En una ceremonia presidida por el Comandante en Jefe del Ejército de Chile, General de Ejército Juan Miguel
Fuente-Alba P. la cual fue realizada en el Hall Central de la Escuela Militar en el pasado mes de noviembre, se
efectuó la investidura de doce nuevos oficiales generales que integrarán el Alto Mando del Ejército de Chile,
incluyendo un gran colega y amigo de nuestro equipo.
El personal de Military Review felicita al recientemente ascendido General de Brigada Mario Messen Cañas,
por su reciente promoción al Alto Mando del Ejército de Chile. Military Review se siente honrada de haber
colaborado con el General de Brigada Messen en su calidad de editor asesor de nuestro equipo en el Fuerte
Leavenworth, estado de Kansas. Días después de su ascenso, el General de Brigada Messen, asumió el mando
de la II División del Ejército Chileno.
Le deseamos a este destacado Oficial Chileno el mejor de los éxitos y que el futuro lo colme de grandes logros
profesionales, felicidad y salud junto a su distinguida familia.
En la ceremonia, El General Fuente-Alba les señaló a los nuevos generales de brigada que “la meta que
hoy alcanzan les permitirá asumir con propiedad sus nuevas funciones y participar de manera directa en las
decisiones inherentes al actual proceso de modernización que vive la institución, irradiando hacia las jóvenes
generaciones el espíritu del cambio, asegurando de esta forma que el Ejército siga proyectándose con visión
de futuro en las áreas y tareas que le son propias”.