evento - Dleche

Una publicación de Editorial Dleche ltda. 3.000 ejemplares.
N° 80 - Febrero 2015 - Año 10
El Ocaso de la
Vieja Agricultura
Los desafíos del ganadero en el Siglo XXI
Vaquillas a China
El Análisis Fino
Genética lechera
y Pastoreo
Mastitis
El Agujero Negro
contenidos
_____________________________
18
_____________________________
Director
Rolando Carrillo Jerez, M.V., U. de Chile.
Magister (c) Ciencias de la Comunicación, U. de La Frontera
Director
[ rcarrillo@drocaeditorial.cl
Rolando
Carrillo Jerez, M.V., ]U. de Chile.
Magister (c) Ciencias de la Comunicación, U. de La Frontera
Editor Periodístico
[ rcarrillo@drocaeditorial.cl ]
Danilo Phillipi Sánchez [ dphillipi@drocaeditorial.cl ]
Ser ganadero en el siglo XXI
Cómo producir
y no morir en el intento
Editor Periodístico
Directora de Arte & Diseño
Danilo Phillipi Sánchez [ dphillipi@drocaeditorial.cl ]
Karina Morales Tello [ karina@drocaeditorial.cl ]
Directora de Arte & Diseño
DiseñoMorales
portada:Tello [ karina@drocaeditorial.cl ]
Karina
La producción ganadera enfrenta grandes desafíos, derivados del cambio climático y de consideraciones ambientales y de bienestar
animal que progresivamente impone el mercado.
6
14
SALUD MAMARIA
Colaboraron en esta edición:
Aspectos económicos de la mastitis
Rodrigo Arias
Enzo Capurro
Einar Vargas
Héctor Echeverría
Eduardo Álvarez
Alfredo Torres
Iris Lobos
Bioeconomía, la herramienta para cerrar el “agujero negro”.
MANEJO ALIMENTARIO
Temporada Estival
Cómo enfrentar la alimentación del ganado en veranos
con déficit hídrico.
Ventas Santiago :
Rolando Carrillo J.
+569 97890996
Gloria Jara Muñoz
+56993578375
Katherine Acevedo
+56961984559
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38
EXPORTACIÓN DE VAQUILLAS
El Análisis Fino
Reflexiones que ponderan la publicitada conveniencia
del negocio.
GENÉTICA
Las opiniones emitidas por los articulistas, entrevistados
y columnistas no representan necesariamente el
pensamiento editorial.
Se puede hacer uso de toda la información presente
en cada edición, sin consultar al editor, siempre que
se mencione la fuente. Los 3.000 ejemplares son
distribuidos por gentileza de las ferias ganaderas y
empresas auspiciadoras, desde Puerto Montt hasta la
Región de Coquimbo, a productores, empresarios, plantas
procesadoras, instituciones públicas y privadas vinculadas
a la actividad, académicos y profesionales del rubro.
La relación Genética / Pastoreo
El éxito de cualquier sistema pastoril recae en factores
genéticos.
®
Es una Marca Registrada, editada y producida por Editorial
Dleche Ltda. Prohibida su venta. Todos los derechos
reservados.
62
GENÉTICA
Cambio de la base genética
Impresión: Gráfica Andes Ltda.
Los alcances de la nueva base de comparación de toros
Holstein.
www.dleche.cl
Santa Magdalena 75, of 609. Providencia. Santiago.
(02) 2943 3210 / 9 - 978 90 96
EDITO R I A L
Rolando Carrillo Jerez
Director DLECHE
E
De innovadores, genios
y comerciantes
n una reunión con sus más cercanos, Steve
Jobs decidió levantarle a Pepsi al hombre que
había sabido derrotar a su gran competidora,
John Sculley, experto en marketing. ¿Quieres
seguir vendiendo agua con azúcar el resto
de tu vida o venirte conmigo y cambiar el mundo?, le
preguntó el creador del iPhone.
Cuántos millones de dólares le puso Steve a John sobre
la mesa, es un gran secreto, pero Sculley aceptó el
desafío y se fue a trabajar con los muchachos de Apple.
Este escenario de intelectos y de experiencias me parece
de sumo interés analizar, por cuanto vender “agua con
azúcar”, como dijera Jobs despectivamente, no es nada
fácil. Si observamos la permanente innovación que hacen
las compañías de gaseosas, podemos ver que sus equipos
de marketing están aportando permanentemente nuevas
ideas y variantes sobre el mismo producto, que tan buen
maridaje hace con los destilados del Vale del Elqui.
Por otro lado, el desafío de Steve Jobs en sus inicios
era descomunal, tenía que competir nada más y nada
menos que con una de las trasnacionales más poderosas
del mundo, IBM.
Todos sabemos que Jobs logró levantar su imperio con
disciplina, innovación, trabajo en equipo y con más de
algún golpe de suerte. No obstante, la gran enseñanza
que al menos yo quisiera rescatar, es la capacidad que
tuvo en darle valor a sus productos.
De la boca de Jobs nunca se podría haber escuchado
“es lo mismo, pero más barato”, planteamiento que sin
embargo es aceptado por la gran mayoría del universo
comercial. Porque es algo básico, representa el mínimo
esfuerzo. Lo contrario es decir, “esto no es lo mismo,
tiene más y mejores cualidades, y por eso vale más.
Rebatiendo a Jobs, es fantástica la creatividad que han tenido
los cerebros que venden “agua con azúcar”. Claramente
4
d l e c h e . 2 0 1 5
el producto se aprecia cuando está frío, tomarse una
bebida cola tibia es como hacer gárgaras con harina.
Entonces la industria desarrolla una inmensa industria
del frío, con la marca destacada por todas partes. Los
envases de diversos tamaños se adaptan al consumidor
y a la hora y lugar del consumo. La botella cola de bar, es
más pequeña que la de restorán. Así, la industria de la
gaseosa se asocia al mundo etílico, obligando al cliente a
pedir otra “corrida” para apagar la sed, que dicho sea de
paso, nunca se apaga. Se apaga el cerebro, pero no la sed.
Es cierto, hoy Chile no tiene ninguna posibilidad de
vender un producto como los de Jobs. Esa motivación
Vender un atributo, la cualidad de un
producto, sí que es un tema complejo,
y para eso debemos prepararnos.
y capacidad las perdimos hace un siglo. El proyecto
industrial que alguna vez tuvimos fue desechado, y
adoptamos un perfil meramente comercial, donde la
esencia es el margen, el diferencial entre el costo y el
precio de venta. Es el mínimo esfuerzo, un ejercicio que
en la historia de la Humanidad es apenas posterior al
trueque y para el cual no se requieren grandes talentos
ni habilidades, basta el sentido común.
Pero vender un atributo, la cualidad de un producto, sí que
es un tema complejo, y para eso debemos prepararnos.
Un copihue no es un iPhone, pero es mucho más que
una flor.
SALUD MAMARIA
Por Enzo Capurro, PhD.
Universidad Austral de Chile
Swedish University of Agricultural
Sciences Uppsala, Sweden
E
Aspectos
económicos de
la mastitis
Una perspectiva crítica a la falta
de precisión
Parte III. Bioeconomía, la herramienta para cerrar el “agujero negro”
6
d l e c h e . 2 0 1 5
n la edición N°78 (diciembre 2014), revisamos lo
investigado en relación a que “las motivaciones
económicas no siempre impulsan cambios
conductuales en el terreno de la mastitis”. Allí
analizamos dos de cuatro razones esgrimidas por diferentes
autores. La primera razón es que “ganaderos/influenciadores”
no querrán minimizar las pérdidas evitables debido a
mastitis, porque ellos tienen otras metas diferentes que solo
maximizar la rentabilidad, tales como sofisticar el trabajo
(adquisición de tecnología/conocimiento) o incrementar
el tamaño del rebaño. La segunda razón que vimos es que
el manejo óptimo económico de la mastitis compite por
los recursos que dispone el rebaño lechero. La lógica de
decisiones financieras es la designación adecuada de los
recursos escasos. Los recursos no solo deben ser usados
en la prevención de mastitis, sino también en otras áreas
de manejo dentro de la unidad lechera.
Ahora revisaremos la tercera razón que se esgrime en
la literatura internacional. Ésta dice relación con el riesgo
inherente que está anclado a la decisión que se toma. Para
la mayoría de las medidas preventivas, el gasto adicional es
claro y no necesita mayor discusión. La estimación esperada
de una baja en las pérdidas debido a mastitis es, sin embargo,
un punto que necesita un análisis económico más acucioso
apoyado por una “estrategia bioeconómica” que permita
evaluar económicamente el impacto epidemiológico de
una intervención (tratamientos de lactancia, de secado,
extendidos, uso de guantes, toallas desechables v/s
lavables, corte de cola, desinfectantes antes/después de
la ordeña, ordeñar al final vacas con mastitis clínica y/o
subclínica, etc.). Con una estrategia bioeconómica se
pueden estimar los costos evitables cuando se planea la
implementación de medidas preventivas adicionales, ya
que, se sabe, existe una gran variación en pérdidas debido
a mastitis para las diferentes explotaciones lecheras, y los
productores generalmente subestiman estas pérdidas
(Hogeveen et al., 2013).
La cuarta razón por la que un “ganadero/influenciador”
no seguiría las recomendaciones de un asesor, podría ser el
comportamiento económico del ganadero. Incluso cuando
la conducta del ganadero es “maximizar la rentabilidad”, su
decisión final puede diferir de la lógica económica (Rabin
1998). Los estudios realizados han mostrado claramente
que los ganaderos son más adversos a las pérdidas que
a las ganancias (Jakobsen 2011), es decir, le temen más
a las pérdidas que a las ganancias de incorporar o no
una intervención en su flujo productivo, según este autor.
Los costos económicos de mastitis, así como otros costos
por enfermedades, consisten en pérdidas, como menor
producción de leche por vaca/año o retiro de leche por
periodos de carencia durante tratamientos (ver números
anteriores de DLeche donde se muestra el cálculo del
impacto) y eliminación prematura por mastitis, entre otros, y
gastos, como uso adicional de antibióticos, desinfectante de
pezones, etc. (McInerney et al., 1992). Los gastos en medidas
preventivas pueden ser vistos como ingresos adicionales por
su impacto en reducir pérdidas debido a mastitis (Hogeveen
et al., 2011). Es importante modelar la efectividad de costos
de las medidas preventivas desde una perspectiva no solo
epidemiológica, sino también bioeconómica. La Bioeconomía
ha demostrado que las intervenciones contra mastitis que
pueden ser epidemiológicamente positivas no siempre
son económicamente rentables. Con la Bioeconomía es
posible valorar las intervenciones y medir su rentabilidad
“epidemiológica”, la cual a su vez es predio-dependiente.
Las pérdidas por mastitis, solo por concepto
de leche, pueden llegar a 1.181 kg/lactación.
Finalmente, una quinta razón por la cual “ganaderos/
influenciadores” no siguen las recomendaciones de un asesor,
podría estar en el valor de los factores involucrados en las
medidas preventivas, según afirman diferentes investigaciones
europeas. Por ejemplo, cuando se calcula los gastos
adicionales de las medidas preventivas recomendadas,
costos fijos y variables son ponderados por igual, mientras
que por varias razones los “ganaderos/influenciadores”
tendrán una preferencia por uno de ellos. Para la mano
de obra esto es aún más importante. Cuando se compara
con otros tipos de medidas preventivas, los ganaderos
prefieren cambios en la rutina de cosecha de leche
(mano de obra) como última alternativa (Huijps et al.,
2009), incluso cuando los gastos de otras intervenciones
preventivas tenían el mismo valor.
Las recomendaciones de diferentes instituciones de
mastitis en el mundo desarrollado, aconsejan que cuando
se sugiere implementar medidas preventivas para disminuir el
nivel de incidencia/prevalencia de mastitis en el largo plazo,
es necesario utilizar la Bioeconomía como base objetiva en
los cálculos económicos y epidemiológicos, para así crear
7
SALUD MAMARIA
57%
$600.000
Más del 57% de las vaquillas de reemplazo pueden llegar con infecciones al parto.
una base sólida y medible que soporte las decisiones. Así,
podemos saber cuáles son las consecuencias económicas
y epidemiológicas de las decisiones que recomendamos o
tomamos en relación a intervenciones que previenen, no la
mastitis per sé, pero sí su contagio en el mediano y largo plazo.
Para el asesor moderno que trabaja en salud de glándula
mamaria y calidad higiénica de la leche, es importante saber
que existen otros argumentos aparte de los económicos
(Kristensen and Enevoldse, 2008). De hecho, los ganaderos
no siempre toman el óptimo económico en sus decisiones.
Hasta no hace mucho, las discusiones en relación a
calidad de leche solo concernían a los aspectos medibles:
presencia de grasa, proteína, RCS, cantidad de bacterias,
y ausencia de residuos de antibióticos. La importancia de
estos aspectos estaba anclada en las necesidades de los
procesadores (Ma et al., 2000; Santos et al., 2003), y aún son,
en la mayoría de los países productores de leche, parte de
8
d l e c h e . 2 0 1 5
Los gastos en medidas preventivas pueden
ser vistos como ingresos adicionales por
su impacto en reducir pérdidas debido a
mastitis.
un programa nacional de calidad de leche. Sin embargo,
los productores hoy están cada día más condicionados
por las exigencias del consumidor, quien demanda que
los productos que compra sean producidos de acuerdo
a ciertos estándares básicos (Korthals 2001), tales como
bienestar animal (Ellis et al 2009) y consideraciones
ambientales (Creamer et al 2002).
Los costos de una MC o eliminación prematura de vaquillas (sin contar la pérdida futura de leche) pueden llegar a los $600.000 chilenos, solo por
concepto de pérdida de los costos de crianza.
Salud de glándula mamaria es un concepto que está
asociado no solo a calidad de leche (Hogeveen et al2013).
La mastitis es una enfermedad dolorosa, algunas veces con
alta incidencia -que no es lo mismo que alta velocidad de
contagio-, que afecta la salud mamaria, transformándose
en un problema de bienestar animal. Por lo tanto, una
precaria salud mamaria puede dañar la imagen pública
de la leche.
En Gran Bretaña, al querer optimizar el nivel de
Bioseguridad y Bioeconomía de los predios lecheros, para
prevenir la diseminación y contagio de enfermedades
a los humanos y animales bajo una esfera de costos e
inversiones razonable, se vio una resistencia significativa
a esta implementación entre las partes interesadas
(Gunn et al 2008). Los ganaderos también mostraron
algún grado de resistencia para mejorar la Bioseguridad/
Bioeconomía del predio cuando esto beneficiaba a otros
ganaderos que no habían mejorado la Bioseguridad por
ellos mismos (Heffernan et al 2008). Algo similar sucede
con el problema de mastitis. Hay un gran debate en el
mundo desarrollado en relación a si el libre mercado
es capaz de dirigir la demanda de los consumidores
por productos con un cierto nivel ético en la dirección
correcta (Verbeke 2009).
1. Medidas preventivas; gastos o ingresos
adicionales
Como ya se ha dicho, los costos económicos de mastitis,
así como otros costos por enfermedades, consisten en
pérdidas, como menor producción de leche por vaca/
año o retiro de leche por periodos de carencia durante
9
SALUD MAMARIA
Si un rebaño de 1000 vacas
tiene una frecuencia de
6% de tratamiento con
antibióticos por MC por
mes, estaría descartando
aproximadamente
360 vaca/día de leche
cada 30 días.
tratamientos y eliminación prematura por mastitis, entre
otros, y gastos, como uso adicional de antibióticos,
desinfectante de pezones etc. (McInerney et al., 1992).
Los gastos en medidas preventivas pueden ser vistas
como ingresos adicionales por su impacto en reducir
pérdidas debido a mastitis (Hogeveen et al., 2011).
2. El costo de mastitis: algunas reflexiones
poco comunes
Estudios internacionales muestran que en promedio el
73% de los empresarios lecheros subestiman las pérdidas
por mastitis (Huijps et al., 2008).
Los gastos netos combinados anuales de una infección
intramamaria para un rebaño de 100 vacas en Alemania
fue de € 22.000 (aprox. 21 millones de pesos chilenos). El
reemplazo por mastitis significó un 20,7% de este total (Halasa
et al., 2009). A nivel mundial, estimaciones publicadas de las
pérdidas económicas por mastitis clínica se mueven entre
$22.000 a $150.000 chilenos con tremendas fluctuaciones
entre rebaños (Hogeveen et al., 2011). De estos, $67.000 son
atribuidos a la baja de producción, $8.200 a incremento
de la mortalidad, y $30.000 a costos de tratamientos y sus
asociados (Bar et al., 2007).
3. Costos ocultos de la mastitis
3.1. Algunos reportes de pérdidas en producción de leche
Un estudio irlandés, identificando los costos ocultos
asociados a mastitis, indicado por varios rangos de RCS
en estanque, reveló que el “Net farm profit” en predios
con RCS en tanque entre 200.000 - 300.000 cél/mL de
leche recibieron aprox. $220.000 chilenos/ha menos
que aquellos predios que tuvieron un RCS de estanque
<100.000 cél/mL de leche (Geary et al., 2012).
En Australia, Larcombe and Shepard (2004) revelaron
que las pérdidas de leche fueron de 3.4% en 300 días
de producción de leche (5.500 L) por caso de mastitis
clínica, es decir 187 L.
En Nueva Zelanda, el National Herd Testing Database
estima que las pérdidas por mastitis clínica llegan a 88.5
L/vaca/305 días de lactación.
En Suecia, Hultgren y Svensson (2009) estimaron las
pérdidas de leche en vacas primíparas en 9% en 305
días con producciones de cerca de 7.670 kg.
En USA, Bar et al., 2007, revelaron pérdidas de 1.2 kg/
día en toda la lactación. El mismo autor encontró que las
pérdidas de leche son responsables del 64% de los costos
de mastitis clínica utilizando datos del New York State.
1 0
d l e c h e . 2 0 1 5
Estudios internacionales muestran que menos de un 30% de los empresarios lecheros valora adecuadamente las pérdidas por mastitis.
En Alemania, Cha et al., 2011, estimaron que el 72.4%
del total de los costos de una mastitis clínica es atribuible
a las pérdidas de producción de leche.
En Chile, estudios públicos de las pérdidas en vacas
lecheras chilenas, en mi conocimiento, no existen.
costos directos de cada caso son superiores a $150.000
(adaptado de Wilson, 2003). ¿Cifras chilenas? No hay.
Debe ser que no existe este problema.
3.2. Pérdidas por mastitis clínica
Las pérdidas por mastitis, solo por concepto de leche, pueden
llegar a 1.181 kg/lactación (Wilson et al., 2004; Capurro et
al., 2010). En el distrito de Wisconsin, USA, rebaños inscritos
en el programa de mejoramiento de calidad láctea (n=181)
reportaron que la mastitis clínica ocurre en 6-8 vacas por
cada 100 vacas lactantes por mes, y estimaron que los
3.3.1. Costos de mastitis
Más del 57% de las vaquillas de reemplazo pueden llegar
con infecciones al parto (Roy et al., 2009, Ferdowsi et al.,
2010; Castelani et al., 2013).
Los costos de una mastitis clínica o eliminación prematura
de vaquillas (sin contar la pérdida futura de leche) pueden
llegar a ser de $350.000 - $600.000 chilenos, solo por
3.3. Pérdidas por mastitis en vaquillas
1 1
SALUD MAMARIA
concepto de pérdida de los costos de crianza (De Vliegher
et al., 2010; Steeneveld et al., 2011; Heikkilä et al., 2012).
¿Qué porcentaje representa la eliminación por mastitis de
la tasa de reemplazo en el rebaño? ¿Qué herramientas
de Bioseguridad existen para evaluar este riesgo? ¿Cómo
predecir el riesgo de una vaquilla de tener una infección
por S. aureus? ¡Chile no cuenta con cifras!
Reportes sobre disminución de la producción de leche
por mastitis clínica en vaquillas, arrojan cifras de entre un
1% a un 5% en toda la lactación (Myllys et al 1995; Barnouin
et al, 2001; Oltenacu et al, 1994). Streptococcus uberis está
asociado a disminuciones de 2.5 kg/día cuando la infección
ocurre antes del parto o en las primeras dos semanas
de lactación (Gröhn et al., 2004). Coagulasa negativa
Staphylococcus ha sido asociado a una disminución de
3.2 kg/día a lo largo de todo el periodo de lactancia (De
Vliegher et al 2004).
3.3.2. Costos de descarte prematuro
Un estudio en Canadá constató que el 69% de las vaquillas
(n=428) tenía una infección intramamaria antes de parto
(Roy, 2009).
El 2012, un estudio finlandés estimó que el costo del
descarte prematuro por mastitis en vaquillas llega entre
$350.000 – $900.000, solo por concepto de crianza (adaptado
de Heikkilä, 2012). Al considerar la eliminación prematura
de una vaquilla, se pierden en promedio 3-4 lactancias.
¿Cómo se compone el costo de reemplazo en su predio?
No es lo mismo reemplazar una vaca que cumple su ciclo
productivo de, por ejemplo, 5 lactancias, que una vaquilla
de primer parto. ¿Cuál es su costo por reemplazo? ¿Está
incluido el costo de pérdida futura y de costos de crianza?
(Huijps et al 2009; Heikkilä 2012).
3.3.3. Negativo efecto en la longevidad
Vaquillas tratadas por mastitis clínicas (MC) antes del parto
o dentro de las primeras 2 semanas de lactancia tienen 3
veces más riesgo de ser eliminadas por problemas de mastitis
dentro de un mes post tratamiento (Waage et al., 2000).
3.3.4. Costos de un tratamiento por mastitis con antibióticos
El tratamiento de la mastitis consume la mayor cantidad de
antibióticos en los predios lecheros (Ruegg 2009). ¿Es Ud.
una excepción? En USA una vaca en ordeño puede llegar
a recibir 6 dosis de antibióticos por lactancia y el 80% de
ese uso está relacionado directamente con al control de
la mastitis (Pol & Ruegg, 2006). Si un rebaño de 1000 vacas
tiene una frecuencia de 6% de tratamiento por mastitis
clínica por mes, estaría descartando aproximadamente 360
vaca/día de leche cada mes (60 casos, multiplicado por
6 días de descarte de leche por mes). A una producción
1 2
Termina un ciclo
Estimados lectores, con esta entrega terminamos un periplo
que constó de 12 publicaciones sobre salud de glándula
mamaria y calidad higiénica de la leche. Espero haber
cautivado y despertado su interés por la Bioeconomía y la
Bioseguridad de la salud mamaria, y que de paso esta serie
de artículos haya resultado entretenida y novedosa. Si no
lo ha sido, es un buen momento para debatir enviando sus
comentarios a mi email, enzo.capurro@me.com, o a la Redacción de la revista.
Quiero agradecer a los lectores que durante estos meses
enviaron sus cuestionamientos y preguntas. Mi reconocimiento y gratitud para estos colegas inquietos y modernos.
Deseo también agradecer a mis clientes productores y colegas asesores, que han abierto las puertas de sus planteles
para dejar explorar el fascinante mundo de la Bioseguridad
y la Bioeconomía dentro de la salud de la glándula mamaria y la calidad higiénica de la leche en Chile.
Deseo saludar a las revistas internacionales, que gentilmente han publicado mis revisiones bibliográficas, permitiéndome aportar al mejor entendimiento de la mastitis y sus
repercusiones en tierras lejanas.
Finalmente, deseo agradecer a revista DLeche, por la posibilidad que me ha dado de escribir libremente, textos que
en muy pocos casos han sido pensamientos personales,
sino más bien los pensamientos y conclusiones de grandes científicos consolidados en el mundo de la salud de
la glándula mamaria y que han aportado notablemente
a la sociedad del conocimiento aplicado de las ciencias
veterinarias modernas.
Dr. Enzo Capurro
de 20Lt/vaca/día con un precio de 190 pesos por litro, el
valor del descarte podría llegar a 1 millón de pesos por
mes. Multiplique este millón por 12 y tendrá las pérdidas
por año calendario (adaptado de Ruegg, 2009).
3.3.5. Cura bacteriológica
La cura bacteriológica en mastitis clínica va desde 53%
(standard 3 días infusión intramamaria de antibiótico)
hasta 75% (5 días de antibiótico vía infusión intramamaria
y sistémico) (Steeneveld et al., 2011).
3.3.6. Pérdidas de sólidos totales
En Irlanda, Geary et al., 2013, reveló una diferencia de hasta
29 kg/vaca/305 días menos de sólidos en rebaños con RCS de
tanque entre 200.000 - 300.000 cél/ml de leche, comparado
con rebaños con RCS <100.000 cél/ml de leche. Es decir,
simulando lo siguiente: 29 Kg/vaca/305 d x 4 lactancias x 100
vacas x $5.500 pesos = $63.8 millones de diferencia entre 2
RCS de estanque menos costos, en este estudio. Cualquier
error en el cálculo es involuntario.
M A NE J O A L I M ENT A R IO
Iris Lobos O.
Ing. Agrónomo, MSc
abtorres@inia.cl
Por Alfredo Torres B.
Ing. en Alimentos, PhD
iris.lobos@inia.cl
INIA - Centro Regional de Investigación Remehue
Temporada Estival
Cómo enfrentar la alimentación del
ganado en veranos con déficit hídrico.
E
Durante el mes de noviembre precipitó la mitad del
agua caída históricamente (52%) y en el mes de diciembre
solo llovió un tercio (31%), lo cual ha provocado una
disminución en la producción de forraje.
Por otra parte, la figura 2 muestra las temperaturas
entre los meses de septiembre y diciembre de 2014 y el
promedio histórico de 37 años. En la gráfica se observa
que las temperaturas no han sobrepasado el promedio
histórico, por lo tanto no ha sido un problema para las
plantas y animales.
Las bajas precipitaciones ocurridas en los meses de
noviembre y diciembre han influido sobre todo en las
forrajeras de arraigamiento superficial, las cuales han
disminuido su crecimiento. La condición climática que
l comportamiento productivo de las praderas, los
cultivos suplementarios y el ganado depende,
entre otros factores, de las condiciones climáticas
imperantes. Tanto las especies vegetales como
animales tienen rangos de adaptación a condiciones
climáticas determinadas, de acuerdo al cultivar o raza
y a las características que estos tengan. Sin embargo,
hay ocasiones en que las condiciones climáticas en un
período determinado, difieren del promedio histórico al
cual están adaptados animales y plantas, provocando
disminución en la producción.
Entre los meses de octubre y diciembre de 2014, se
registraron precipitaciones más bajas respecto del promedio
histórico de los últimos 37 años, como se puede observar
en la figura 1.
d l e c h e . 2 0 1 5
PRADERAS Y FORRAJES
Durante este periodo se debe generar alimento para compensar
parte del forraje conservado y cultivos suplementarios que
obligadamente pudieran ser utilizados durante los meses
de enero-febrero, a través de las siguientes opciones, que
deben ser corroboradas con sus asesores.
• Aplicar fertilización completa o al menos nitrógeno en
dosis de 30-40 kg/ha, en las praderas de mejor condición y
que estén en suelos de media a alta fertilidad considerando
todos sus nutrientes y parámetros (ej.: sobre 15 ppm de
P). Esta labor se debe realizar lo antes posible en otoño si
existe humedad en el suelo (mediados de febrero hasta
fines de marzo).
La primavera recién pasada presentó buenas
condiciones para el crecimiento de las
praderas, por lo tanto debería existir una
alta reserva de ensilajes y de buena calidad
nutricional.
ha ocurrido hasta este momento (inicios de enero 2015)
ha sido más frecuente en los últimos años, por lo que
los productores debieran estar preparados con cultivos
suplementarios como nabos, raps forrajero, alfalfa y
trébol rosado. Además, como la primavera recién pasada
presentó buenas condiciones para el crecimiento de las
praderas, debería existir una alta reserva de ensilajes y
de buena calidad nutricional. Los productores que han
tomado los resguardos mencionados anteriormente,
no deberían presentar mayores problemas hasta el día
de hoy.
De persistir esta condición, de baja pluviometría, los
productores pueden acudir a utilizar los forrajes conservados
1 4
y cultivos suplementarios que tienen destinados para el
invierno, como coles forrajeras y rutabagas.
En praderas de menor fertilidad de suelo se puede
aplicar la misma medida, pero a igualdad de dosis se tendrá
una respuesta menor al fertilizante aplicado, teniendo una
respuesta casi nula en suelos que nunca se han fertilizado.
Además, es posible que los potreros con menor fertilidad de
suelo sean regenerados o sembrados con avena, ballicas
anuales y/o de rotación corta (en tanto existan condiciones
de humedad del suelo, entre mediados de febrero y fines
de marzo).
Si se opta por avena sola, usar hasta 120 kg/ha
de avena grano o hasta 80 kg/ha de avena Strigosa,
considerando que esta opción nos entregará un mayor
volumen de forraje, pero de baja calidad (para animales
en mantención).
Si se decide por ballicas anuales y/o de rotación corta,
usar dosis entre 30-35 kg/ha de semilla.
1 5
M A NE J O A L I M ENT A R IO
de análisis de suelo, corregir en base a sus resultados y si
se detectan otros nutrientes deficitarios, también deben
ser aplicados.
MANEJO DE VACAS LECHERAS
• En el transcurso de periodos con déficit hídrico, no
preocuparse tanto del rendimiento productivo individual.
• Privilegiar la oferta de suplementos forrajeros a las vacas
en producción que se encuentran en el primer y segundo
tercio de su lactancia, junto al concentrado.
• Decidir el uso del concentrado de acuerdo a su precio y
el de la leche. En época de crisis alimenticia no entregar
más de 4 kg/animal/día, a vacas con niveles menores de
15-20 litros de leche. Es muy importante considerar que 1
kg de concentrado puede costar hasta 6 veces más que
un kg de materia seca de pradera.
• Mantener sales minerales permanentemente disponibles
para los animales (100-150 g/animal/día) cuando consuman
alimentos de baja calidad nutritiva.
• Secar las vacas que se encuentren en el último tercio
de lactancia, con baja producción y que además tengan
que parir en los próximos tres meses.
• En general, cuidar al máximo la condición corporal de las
vacas preñadas para que entren al invierno en buen estado.
• Reducir la carga animal en el sector de lechería
eliminando anticipadamente vacas de desecho, terneros
machos u otras categorías.
• En la medida que los rebrotes de la pradera sean
insuficientes y que las vacas bajen su producción, aumentar
la suplementación con ensilaje.
• Siempre suministrar agua de bebida fresca y limpia a
los animales sin importar donde se encuentren (potreros,
sala de ordeña, callejones, etc.).
• Los forrajes toscos (paja de cereales) son una alternativa
alimenticia frente al bajo crecimiento de las praderas de
pastoreo en veranos secos o cuando el forraje conservado
(ensilaje) es limitante. Entregarlo directamente o cuando
existe la posibilidad, tratarlo químicamente con soda
cáustica, óxido de calcio, o urea, para mejorar su
digestibilidad y contenido de proteína total. Para lo cual
se debe tener en cuenta las especificaciones técnicas
del caso.
Para enfrentar este periodo, los productores deben estar
preparados con cultivos suplementarios como nabos
(en la foto), raps forrajero, alfalfa y trébol rosado.
Si se desea asociar avena-ballica, para tener un buen
volumen de forraje en el primer pastoreo, pero quedar
con una buena pradera de ballica posteriormente,
usar dosis de entre 30-50 kg/ha de avena Strigosa o
avena grano respectivamente y 30-35 kg/ha de semilla
de ballica.
La fertilización al establecimiento debe ser de
alrededor de 40 -50 kg/ha de N, 120 -150 kg/ha de
P2O5 y 40-50 kg/ha de K2O. Si se tienen antecedentes
de problemas de acidez, S, Mg, también deben ser
considerados.
• Regenerar las praderas permanentes en suelos
de buena fertilidad, que por ataque de plagas, mal
manejo o déficit hídrico se degradaron perdiendo
1 6
d l e c h e . 2 0 1 5
parte importante de las especies de alto valor forrajero.
En este caso, establecer con dosis de 25 kg/ha de ballicas
perennes o de rotación larga (5-7 años) junto a la fertilización
de mantención que normalmente se realiza en otoño.
Esta debe considerar alrededor de 30-40 kg/ha de N, 100
a 120 kg/ha de P2O5 y 30-40 kg/ha de K2O. Si se dispone
MEDIDAS A FUTURO
Tomando en cuenta que el fenómeno de déficit hídrico es
cada vez más frecuente, es necesario que los productores
ganaderos tengan presente para las próximas temporadas
las siguientes medidas:
• Mayor cantidad de ensilaje. Es necesario conservar una
mayor cantidad de ensilaje, ya que parte de éste podría
suministrarse en verano. Para ello en los potreros que se
rezagarán para conservación, además de la fertilización
de mantención en la fecha oportuna (última quincena
de agosto primera quincena de septiembre) adicionar
una dosis extra de N. Se estima que la respuesta de este
nutriente en primavera es de al menos 12 kg de materia
seca por kg de nitrógeno aplicado.
• Época de parto. Evitar partos de fines de primavera
y verano, porque estos tienen altos requerimientos de
nutrientes a inicios de lactancia, lo que coincide con
la época más crítica en el crecimiento y calidad de la
pradera.
De persistir la baja pluviometría, los productores
pueden acudir a utilizar los forrajes conservados
y cultivos suplementarios que tienen destinados
para el invierno, como coles forrajeras y rutabagas.
• Otras forrajeras. Establecer especies forrajeras que toleren
en mejor forma la falta de agua (alfalfa, trébol rosado,
chicoria, siete venas, pasto ovillo, festuca, festulolium y
bromo). Los productores deben tener en cuenta que estas
forrajeras no solucionan completamente el problema
de alimentación, por lo que es necesario combinarlas
con alimento extra como ensilajes, heno, paja y cultivos
suplementarios.
• Riego. Si el predio dispone de riego se podrían regar las
praderas permanentes de mejor condición, las ballicas
de rotación corta o los cultivos forrajeros (nabo, maíz,
raps forrajero, entre otros). En este sentido, para aplicar
esta medida se deben considerar los terrenos más fértiles
y sin limitaciones de nutrientes, ni problemas de acidez
para justificar el costo del riego.
• Tranques acumuladores. En muchos predios es posible
tener tranques que ayuden a mantener las napas más
altas y conservar la humedad del suelo. También se
pueden profundizar los pozos y norias que permitan
mayor acumulación de agua de bebida.
1 7
TEN DENCI A S
Por Rodrigo Arias Inostroza
Ing. Agrónomo, PhD
MSc in Animal Science
Ser ganadero en el siglo XXI
Cómo producir y no morir en el intento
Actualmente la producción ganadera enfrenta
grandes desafíos, derivados principalmente
del cambio climático y de consideraciones
ambientales y de bienestar animal que
progresivamente impone el mercado. ¿Cuáles
son las exigencias que se vienen para la
producción y comercialización de los productos
pecuarios? A continuación, algunos lineamientos
para tomar nota e irse poniendo al día.
E
xiste consenso en la comunidad científica que el
cambio climático está afectando diversas áreas
de la economía a nivel mundial. En general, este
fenómeno se asocia más con efectos negativos
que positivos, aun cuando estos últimos también pueden ser
una realidad, lo que dependerá de la región del planeta
en la que nos situemos y la actividad (agropecuaria) a
la que nos dediquemos.
Por ejemplo, la incorporación de nuevas superficies
al pastoreo y a la producción agrícola, producto del
retroceso de los campos de hielos o de la nieve, podría
considerarse como un efecto positivo del cambio climático,
así como también aumentos en los rendimientos debido a
cambios en las temperaturas medias y distribución de las
precipitaciones. Por otra parte, estos mismos elementos
pueden ser causa de menores rendimientos por menores
reservas de agua para riego o bien por una mayor presencia
de plagas y enfermedades, todo dependerá del lugar en
que uno se encuentre.
En este contexto, cabe señalar que estudios recientes
a nivel nacional, proyectan un desplazamiento de la
actividad agrícola hacia la zona centro-sur, lo que implica
la incorporación de cultivos que antes estaban limitados
fundamentalmente por razones de tipo climático. Un ejemplo
evidente de lo anterior se aprecia en la zona de Temuco
al sur, en donde se observa una creciente superficie de
especies frutales que generan una mayor presión por el
uso del suelo.
La deforestación -para
sumar nuevas superficies
a la actividad agrícolaes ampliamente resistida
por la comunidad
internacional.
1 8
d l e c h e . 2 0 1 5
1 9
TEN DENCI A S
El uso de residuos orgánicos para la producción de biogas se irá imponiendo en las grandes lecherías, por las ventajas comerciales que
significa su conversión en energía eléctrica.
En forma simultánea, y en estrecha relación al cambio
climático, se aprecia una creciente preocupación, tanto
de la comunidad mundial como de los gobiernos, por los
temas medioambientales. Hace más de una década la
mayoría de los países se adhirieron a un tratado internacional
denominado “Convención Marco de las Naciones Unidas
sobre el Cambio Climático” (http://unfccc.int/2860.php), con
el fin de estudiar alternativas para reducir el calentamiento
global y adoptar medidas de mitigación que disminuyan la
velocidad del mismo. La primera reunión fue en Berlín (1995),
y recientemente, del 1 al 12 de diciembre, se celebró en Lima
la XX Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático,
mientras que la versión XXI tendrá lugar este año en Paris.
Asimismo, el Grupo Intergubernamental sobre el
Cambio Climático (http://www.ipcc.ch), creado en 1988,
ha examinado las investigaciones científicas y ofrecido
a los gobiernos resúmenes y asesoramiento sobre los
problemas climáticos.
Un tercer elemento a considerar, antes de entrar al tema
central de este artículo, dice relación con la demanda de
alimentos. El aumento de la población mundial y las mayores
2 0
d l e c h e . 2 0 1 5
expectativas de vida son elementos relevantes a la hora de
explicar el aumento en la demanda de alimentos. En efecto,
se estima que cada 11 años la población mundial crece en
mil millones de habitantes, lo que antes demoraba 130 años.
Sin embargo, no se trata tan solo de más bocas que alimentar,
sino también de un mayor poder adquisitivo, en especial en los
países desarrollados y en vías de desarrollo. Es un hecho que los
países con mayores ingresos están dispuestos a pagar más por
alimentos diferenciados, más sanos y menos contaminantes.
Esto se debe en gran medida a la mayor cobertura que estos
temas han tenido en los medios y en Internet.
A la luz de lo antes expuesto, resulta lógico preguntarse
¿Cómo afectará este escenario la producción ganadera
futura, especialmente la de carne y leche bovina?, o
bien ¿Cuáles serán las demandas ambientales para la
comercialización de los productos pecuarios?
INTENSIFICACIÓN Y CONFINAMIENTO
En la actualidad la intensificación de la producción pecuaria
es un tema de gran interés, debido a los efectos que puede
tener en la disponibilidad de alimentos, la utilización de los
recursos y la contaminación ambiental. En general, se asocia
a los sistemas de producción agropecuarios intensivos con
mayores problemas ambientales. Lo anterior debido al alto
uso de insumos externos (fertilizantes, combustibles, etc.)
que generan una pérdida de biodiversidad, degradación
del suelo, contaminación de las aguas, aire y suelo. Sin
embargo, la mayor parte de estos estudios basan sus
análisis en la unidad de superficie como referencia y no
consideran las actuales regulaciones ambientales que
se están imponiendo en muchos países.
El aumento de sistemas productivos altamente intensivos
y de confinamiento, durante los últimos 25 años, se explica
por la mayor demanda de productos de origen animal
dando origen al concepto de “ganadería industrial”.
Ésta corresponde a sistemas en la que menos del 10% del
alimento es producido dentro de la explotación (Livestock
and the Environment, 1996). Pero, es preciso señalar que
los conceptos de “intensificación” y “confinamiento” no
son sinónimos.
En efecto, la intensificación se define como la adopción
de un sistema de producción que resulta en una mayor
producción (más producto por unidad animal o por
superficie), es decir, más kilos de carne por hectárea o
mayores rendimientos de la canal, o bien más litros de leche
por vaca o por hectárea. Bajo este concepto se pueden
incluir una serie de herramientas tecnológicas que impactan
positivamente la producción (genética, sincronización de
celos, inseminación artificial, dietas balanceadas, etc.).
Por otra parte, el confinamiento se define como una alta
concentración de animales en una superficie reducida. Por
lo tanto, los sistemas de confinamiento son una alternativa
más de intensificación, pero esta última no necesariamente
implica confinamiento. En Estados Unidos son comunes las
engordas a corral y lecherías con altas densidades animales,
es decir un alto nivel de confinamiento e intensificación
(>10.000 cabezas en superficies reducidas).
Indudablemente la ganadería industrial, como hasta
ahora la conocemos, genera problemas ambientales
y de bienestar animal. Pero estos sistemas surgen de la
necesidad de aumentar la productividad de alimentos
y de deshacerse de los residuos, los que se producen en
gran cantidad y en reducidas unidades de superficie.
Cabe señalar que en Chile gran parte de la ganadería
de carne presenta baja intensificación, mientras que la
ganadería de leche es más intensificada y tecnologizada.
Si bien no existen estadísticas oficiales, se estima que
el nivel de confinamiento es más bien bajo, dado los
sistemas productivos imperantes, especialmente en la
zona centro-sur del país.
Algunos creen que para asegurar la sustentabilidad
y reducir la contaminación se debe volver a sistemas
menos intensivos (“más naturales”), e incluso los más
extremistas proponen eliminar la proteína de origen
animal, pues habría otras fuentes disponibles para
satisfacer los requerimientos de las personas. Pero estas
propuestas parecieran no tener futuro si consideramos
que la población mundial aumentará a unos 8.20 0
millones para el año 2030 y, con ello, la demanda de
proteína y productos de origen animal. Así entonces, la
propuesta anterior implicaría una menor producción de
alimentos y una mayor demanda por suelo, aumentando
con ello la deforestación para incorporar nuevas tierras
a la producción, más uso de combustibles, fertilizantes y
agroquímicos, resultando además en una mayor emisión
de gases efecto invernadero (GEI).
Los sistemas intensivos y particularmente los CAFO (de
sus siglas en inglés Operación de Alimentación de Animales
Confinados) se asocian con mayores producciones de
La ganadería industrial, como hasta ahora
la conocemos, sin duda genera problemas
ambientales y de bienestar animal. Pero
estos sistemas surgen de la necesidad de
aumentar la producción de alimentos.
residuos orgánicos (heces y orina) en comparación a
los sistemas convencionales o más extensivos y, por lo
tanto, tienden a ser negativamente evaluados. En efecto,
en 1992 la Unión Europea elaboró una Política Común
Agrícola (CAP, de sus siglas en inglés) para regular la
producción, el comercio y procesamiento de productos
agrícolas. Posteriormente, en 1999 se crearon los marcos
regulatorios medioambientales (AES, Agri-Environmental
Schemes) con la intención de promover métodos que
sean compatibles con la protección del medio ambiente.
Estas políticas indudablemente tienen un efecto
en las exigencias que los países de la Unión Europea
imponen a sus productores y en consecuencia a los
productos que se importan, especialmente en el ámbito
ambiental y de bienestar animal. Es lógico pensar que,
dada la importancia de estos temas, la mayoría de
2 1
TEN DENCI A S
los países adscriba exigencias de esta índole en el
mediano a largo plazo. En efecto, en algunos países el
etiquetado de los productos animales según el método
de producción es obligatorio, con ello los consumidores
tienen la posibilidad de apoyar la protección ambiental
y el bienestar animal.
Este es el escenario al que los productores nacionales
deben acceder para comercializar sus productos,
por ello resulta vital evaluar los sistemas productivos,
ya que según un informe de la CEPAL (2009), Chile se
encuentra entre los países de América Latina con mayor
vulnerabilidad frente a las nuevas exigencias ambientales.
Se debe considerar además que en agosto de 2010 el
Gobierno de Chile presentó su compromiso de realizar
acciones de mitigación con el objeto de limitar en un
20% las emisiones de GEI respecto de la proyección del
escenario de referencia al 2020. Sin duda, esto tendrá
un efecto en el sector pecuario toda vez que en Chile el
sector agrícola es el tercero en importancia en emisión
Volver a sistemas menos intensivos y “más
naturales” resulta inviable si consideramos
que la población mundial aumentará a
unos 8.200 millones para el año 2030 y
con ello la demanda de proteína animal.
de GEI detrás del sector energía y procesos industriales.
Además, de la producción total de metano del sector
agrícola, casi la totalidad (>95%) está asociada a la
fermentación entérica (fundamentalmente a la producción
de rumiantes).
Otro aspecto que se debe considerar, dice relación
con el cómo se realiza el análisis de tipo económico
y productivo de las explotaciones pecuarias, las que
tradicionalmente se han efectuado en términos de unidad
de superficie, es decir, $/ha o kg/ha. Sin embargo, con
este nuevo enfoque basado en la sustentabilidad, el
análisis debiera reorientarse hacia la unidad de producto
obtenido, es decir, GEI/residuos por kilo de carne o por
litro de leche.
2 2
d l e c h e . 2 0 1 5
El etiquetado según método de producción, permite a los
consumidores apoyar la protección ambiental y el bienestar animal.
INTENSIFICACIÓN Y MEDIOAMBIENTE
Capper y col en 2009 publicaron un estudio respecto del
impacto que la intensificación ha generado en Estados
Unidos. Ellos evaluaron el impacto ambiental de un
sistema de producción de leche tradicional (año 1944)
versus uno moderno (año 2007) en términos de los GEI.
Los sistemas modernos (más intensificados) muestran un
aumento significativo de la producción de leche (58,5%)
con un menor número de animales por litro de leche
producida (~78% menos animales). Esto implica menos
producción de GEI (3,66 vs 1,35 kg *CO2 eq/kg leche)
y de estiércol por litro de leche producido, así como
también un menor uso del recurso suelo. No obstante,
cuando las comparaciones se hacen por individuos
(animales) los valores de GEI y residuos son mayores en
los sistemas más intensivos (modernos).
Otro estudio realizado en Irlanda (Casey y Holden, 2005),
señala que en la medida que un sistema se intensifica (>
carga animal, > fertilización N y uso medio de concentrados)
se reduce la cantidad de GEI por litro de leche, mientras
que aumenta la cantidad de GEI por hectárea. Similares
respuestas han sido observadas en sistemas de producción
de carne por Harper y col (1999), quienes reportaron
menores producciones de GEI en sistemas más intensivos
respecto de sistemas convencionales (0,23 vs. 0,07 kg CH4/
animal para dietas 100% praderas vs. dietas con 80% de
granos respectivamente). McGinn y col (2011) reportaron
valores similares de producción de CH4 (0,141 kg/animal)
para animales en condiciones de pastoreo en Australia.
A la fecha, en Chile no existen estudios que evalúen la
producción de GEI en función de la dieta, lo que representa
un desafío para los investigadores nacionales. Sin embargo,
el mayor desafío para reducir los GEI no se encuentra
necesariamente en las engordas, las que dependiendo
del precio del mercado pueden incorporar más granos
o alimentos de mayor digestibilidad en la dieta. Es en la
crianza donde se presentan los mayores desafíos, pues
cerca del 80% de las emisiones GEI del sector bovino de
TEN DENCI A S
se intensificará reduciendo las superficies pastoreadas,
aumentando el uso de cultivos o granos para mejorar la
conversión (kg alimento por kg de carne/leche producida)
y con ello la eficiencia productiva de los animales.
En este contexto, hace algunos años se está trabajando
en la búsqueda de animales de alta eficiencia en base
a mediciones del consumo residual de alimento (RFI =
Residual Feed Intake). La idea es seleccionar aquellos
animales que presenten mayor eficiencia en desmedro
de aquellos que consumiendo igual o más alimento
producen menos.
Por último, en el caso de los sistemas intensivos y
especialmente en los de animales confinados, se debe
poner especial cuidado al manejo del estiércol ya que
éste es un potencial agente de contaminación ambiental
y de riesgo para la salud humana. Los residuos líquidos
y sólidos son generalmente almacenados en pozos o en
pilas de compostaje para posteriormente ser aplicados
a praderas o campos para reciclar los nutrientes que
se encuentran en ellos (fundamentalmente N, P y K) y
mejorar las propiedades físicas y químicas del suelo.
Es esperable que las regulaciones en el manejo del
estiércol cobren cada vez mayor relevancia. En este
En el futuro se debiera contar con
tecnologías de intensificación que mejoren
la eficiencia productiva, elemento clave
en el negocio pecuario ya que determina
la utilidad final que logra el productor.
sentido, un tema de estudio relativamente nuevo a nivel
internacional es el destino y transporte de bioaerosoles
asociados al manejo de estiércoles en sistemas de
producción intensivos y CAFO. Estos bioaerosoles son
pequeñas partículas de origen biológico que se mueven
en el aire, que en este caso pueden transportar agentes
potencialmente dañinos para los seres humanos (virus,
bacterias, etc.). Adicionalmente, las pilas de compostaje,
pozos y material aplicado en praderas también generan GEI
(óxido nitroso, metano) y amoníaco (ver figura). Actualmente
se están realizando diversos estudios para determinar cuál
Los residuos sólidos si bien son una fuente interesante de nitrógeno, fósforo y potasio, de no mediar una tratamiento adecuado pueden
convertirse en fuente de contaminación ambiental con riesgo para la salud humana.
carne provienen de este sector productivo, según estudios
realizados en Canadá.
En Europa y en Estados Unidos la intensificación en la
producción pecuaria es una realidad que ha permitido
satisfacer la demanda de alimentos. Sin embargo, estos
sistemas han causado un impacto negativo en el ambiente
a través de los años producto de la falta de políticas y
normas regulatorias. Hoy en día estas políticas y estándares
son una realidad en muchos países (no aún en Chile). Su
implementación permitiría mantener o aumentar los niveles
productivos sin perjudicar los recursos naturales y al mismo
tiempo reducir los GEI.
En el futuro debiéramos contar con tecnologías de
intensificación que mejoren la eficiencia productiva,
elemento clave en el negocio pecuario ya que determina
2 4
d l e c h e . 2 0 1 5
Según un informe de la CEPAL, Chile se
encuentra entre los países de América
Latina con mayor vulnerabilidad frente
a las nuevas exigencias ambientales.
la utilidad final que el productor logra. Estas tecnologías son
una necesidad, ya que en todos los escenarios evaluados
por diversos organismos internacionales se proyecta
que la producción bovina, y de rumiantes en general,
En la medida que un
sistema se intensifica,
se reduce la cantidad
de GEI por litro de
leche, mientras que
aumenta la cantidad
de GEI por hectárea.
2 5
TEN DENCI A S
Ciclo de vida de GEI en un sistema de producción de carne (adaptado de Beauchemin y col., 2010).
es el manejo que genera menores cantidades de GEI. A
modo de ejemplo se puede señalar que la aplicación
subterránea resulta en menos producción de GEI que el
desparramar los residuos líquidos. Asimismo, se debiese
evitar el movimiento de las pilas de compostaje pues esto
aumenta la producción de GEI.
IMPLICANCIAS
Es evidente que todos los sistemas de producción pecuaria
tienen un impacto ambiental. La idea entonces es que éste sea
mínimo, pero que al mismo tiempo maximice la cantidad de
productos obtenidos para mejorar la rentabilidad económica
del negocio y satisfacer la creciente demanda de alimentos.
Basados en las proyecciones de cambio de temperaturas
y precipitaciones para el territorio nacional, es posible
especular que en el mediano y largo plazo existirá una
mayor competencia por el uso del suelo en la zona
centro-sur del país, especialmente en el valle central. En
consecuencia, los sistemas ganaderos serán forzados a
moverse a sectores marginales que en general tienen
menor potencial productivo o bien deberán mejorar la
eficiencia mediante la intensificación, tal y como ocurrió
en la zona central con el boom de la fruta. En ambos casos,
el manejo animal (bienestar), nutricional y de los residuos
cobrará mayor relevancia toda vez que serán exigibles a
la hora de comercializar los productos.
Como dijera Einstein, “si se buscan resultados distintos, no
hay que hacer siempre lo mismo”. Por ello, los productores
deben estar atentos y tomar las decisiones correctas,
acordes a la realidad social, económica y productiva que
le toque enfrentar.
*Los gases efecto invernadero incluyen dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O). Estos dos últimos tienen un mayor potencial de
calentamiento de la atmósfera que el CO2 (25 y 298 veces más que CO2, respectivamente según IPCC, 2007). En conjunto estos gases se expresan como
equivalentes CO2 (CO2 eq).
2 6
d l e c h e . 2 0 1 5
R E P O R T A J ES
Exportación de vaquillas a China
El Análisis
FINO
En los últimos meses, el mercado lechero
nacional se ha visto remecido por la acción
simultánea de tres empresas nacionales -Fegosa,
Cooprinsem y Tattersall- que como representantes
o asociadas a firmas de origen brasilero,
australiano y holandés, se encuentran en pleno
proceso de compra de vaquillas lecheras para
exportar a China, provocando que los precios
de estos animales hayan experimentado un
alza importante.
No obstante, después de las primeras cuentas
alegres y la algarabía generada por la “bendición
asiática”, han comenzado a aparecer cálculos
y análisis más templados, que ponderan la
publicitada conveniencia del negocio.
2 8
d l e c h e . 2 0 1 5
Fotos: Gentileza Departamento de Comunicaciones SAG
L
a exportación de vaquillas a China hace rato
viene siendo tema obligado en todos los potreros,
pasillos de ferias ganaderas y mesas de café en
Osorno, Valdivia y Puerto Varas.
Habiendo abordado el tema en la edición N°78
(diciembre 2014), esta vez DLeche ha querido profundizar
en las variadas aristas de esta coyuntura noticiosa,
incorporando a la conversación a diversos especialistas
cuyas opiniones tienen un valor orientador para nuestros
lectores. Nuestra idea es que los actores lecheros,
principalmente los productores, puedan disponer de
fundamentos técnicos para tomar decisiones acertadas
frente a las nuevas opciones que ofrece el mercado.
El lunes 12 de enero, a no pocos actores sectoriales les
sorprendió leer en la página 3 de la sección Economía
y Negocios de El Mercurio, el titular que rezaba “Chinos
pagan el doble en Chile por vaquillas y envíos llegarían
a US$20 millones este año”. Expresado de esta forma, se
entendía que los hijos de Pekín estarían pagando el doble
a los chilenos respecto de lo que pagan a los lecheros de
los otros países exportadores (Nueva Zelanda, Australia y
Uruguay). En absoluto. Lo que en realidad se quería señalar
es que, en las ferias chilenas las vaquillas lecheras se pagan
a $1.000 el kilo como carne para matadero, versus los
$2.000 que pagan los chinos. Es decir, efectivamente “el
doble”, pero en relación al mercado interno de la carne.
Interpretación de curiosa metodología, toda vez que
utiliza como parámetro comparativo un rubro distinto al
lechero. ¿Se puede valorizar ganado traduciendo a kilos
de carne décadas de selección alta genética lechera?
La comparación que hace el “decano” es, para muchos,
cuestionable, por cuanto enfatiza en la “oportunidad”
que significa aprovechar una coyuntura, pero desdeña
la posibilidad de determinar técnicamente el valor real
de nuestra genética lechera, a todas luces superior a la
uruguaya o la neozelandesa.
Se sabe, por conspicuos exponentes del sistema
neozelandés en Chile, que la genética de la isla oceánica
es de 4.000 a 5.000 litros, mientras que la genética nacional
es de 7.000 a 9.000 litros, y también 12.000 (para que no
se ofendan productores de las ligas mayores).
Entonces, en medio de la alegría generada por esta
lluvia de “maná asiático”, quizás los productores chilenos
debieran preguntarse: ¿Los chinos están pagando un valor
justo, o la cifra está muy por debajo de lo que debiera
pagarse por una genética del más alto nivel, que por
años han labrado los cultores nacionales?
Dicho sea de paso, y volviendo al artículo de El
Mercurio, resulta llamativo leer en sus páginas que “el
60% de las hembras de lechería se venden a la industria
2 9
R E P O R T A J ES
de la carne”. En efecto, el matutino del grupo Edwards
pone esta ilógica cifra en boca del gerente general de
Tattersall, Alejandro Vial, con quien nos comunicamos
para saber de dónde había salido ese dato. El ejecutivo
manifestó a DLeche que fue mal interpretado.
REPRODUCCIÓN:
LA VARIABLE CLAVE
Si hacemos un ejercicio básico considerando un rebaño de
500 vacas, cuyo reemplazo es de 25% al año, ese productor
necesita 125 vaquillas para mantener el tamaño de su
hato. Bajo un supuesto teórico generoso, donde de las 500
vacas paran el 80%, ellas producirían 200 hembras en el
ciclo de un año, y restando una complaciente mortalidad
de 15%, quedarían 45 terneras para la venta. Es decir, solo
el 22% de las hembras nacidas podrían salir -vía venta o
exportación- en un predio que no tiene interés en crecer.
Consultado sobre este tema, Alejandro Luco, gerente
de ABS Chile, señala que el precio pagado por vaquilla
deja un buen margen a la mayoría de los productores, sin
embargo, advierte que es importante analizar cuál es el
impacto que tiene eliminar esa genética en la producción
de leche futura. Así, si un productor es ineficiente en el
ítem reproducción, también lo será en la crianza y hasta
el encaste, y esto se evidencia en cuanto no ha podido
crecer en el número de vacas en los años anteriores. “En
este tipo de productores, la venta de vaquillas será por
supuesto un mal negocio, porque estos ingresos inmediatos
los va a perder en venta de leche la temporada siguiente”.
Según enfatiza Luco, el productor debe hacer el cálculo
entre lo que le ingresa hoy por la venta de vaquillas (debe
tener claridad que aproximadamente solo la mitad de la venta
es utilidad, la otra mitad es el costo de criar la vaquilla) y el
ingreso que no va a recibir por menor producción la temporada
siguiente. En estas circunstancias, lo más probable es que
este productor, cuando se percate que tiene menos leche
para vender, tendrá que esforzarse por retener animales, es
decir, va a disminuir la tasa de eliminación tradicional, “y la
consecuencia de esto es que se verá obligado a retener los
‘animales problema’, añadiendo otro costo a su lechería”,
advierte Luco. Otra alternativa es aumentar la producción
por vaca o por hectárea, pero esto no es gratis, por cuanto
obliga a incrementar el costo de producción, afectando el
margen de ese litro adicional de leche producido. La tercera
opción es salir a comprar vaquillas.
Alejandro Luco hace notar que, por otro lado está aquel
productor que tiene buenos indicadores reproductivos,
buena crianza de vaquillas (baja mortalidad hasta el parto y
encasta con 14 meses) y una tasa de eliminación menor a la
oferta. “Este productor cuando vende hace un buen negocio,
porque está transando solo el excedente de la reposición,
siendo capaz de mantener maximizada la producción de
leche en su predio”, sostiene el gerente de ABS Chile.
Cuando se analiza la realidad nacional a partir de
la sociología económica, resulta evidente que un grupo
de individuos haciendo algo particular puede terminar
afectando a la sociedad en su conjunto. Tomarse una
copa de licor o varias tiene efectos sobre un individuo, pero
cuando un alto porcentaje de la población comienza su
alcoholismo a los 15 años el problema es nacional, porque
“ ”
3 0
d l e c h e . 2 0 1 5
Para un productor que es ineficiente en el
ítem reproducción, la venta de vaquillas
será un mal negocio porque estos ingresos
inmediatos los va a perder en venta de leche
la temporada siguiente.
Alejandro Luco
afecta la productividad y en definitiva el desarrollo y el
progreso económico del país. Y así ocurre con muchas
prácticas individuales refugiadas en la libertad de hacer
lo que al individuo le venga en ganas.
Sin embargo, para el doctor Luco es natural que en un
país tan liberal en materia económica como lo es Chile, un
negocio como la exportación de vaquillas esté supeditado
a la ley de la oferta y la demanda, principio básico del
libre mercado. En consecuencia, según el ejecutivo, resulta
absurdo criticar a aquel que hizo un buen negocio vendiendo
vaquillas a China, aunque esto eventualmente pueda afectar
a la masa bovina local. Lo que sí es objetable, agrega, “es
aquel productor que es ineficiente, que obtiene baja o nula
El SAG ha supervisado desde cerca el proceso. En la foto, el director Ángel Sartori asegurándose del correcto cumplimiento de los protocolos..
rentabilidad en su negocio, afectando la producción de
leche nacional”, subraya.
Claramente, la venta de terneras o vaquillas es un buen
negocio en el corto plazo, pero puede llegar a ser peligroso
si no se sacan bien las cuentas.
Hablar de certezas en el mundo lechero nacional resulta
complejo, porque cada plantel es una realidad particular,
con su propio estilo, objetivos, manejos, etc., razón por la cual
los consultados en este reportaje se mostraron reticentes a
aportar cifras, resguardándose de objeciones de especialistas
que eventualmente manejan datos diferentes. No obstante,
el doctor Felipe Arias, encargado de Servicios Técnicos de
ABS, se aventura con algunos números.
“Si bien un 25% de eliminación de vacas es bastante
común de encontrar, la lógica indica que para una
lechería estabilizada en su masa esta cifra resulta
3 1
R E P O R T A J ES
“ ”
Lecherías que no están en proceso de
crecimiento y tienen buenos niveles
reproductivos, muestran tasas de eliminación
superiores al 30%, por lo cual se debería
ser muy cuidadoso al analizar este punto.
Felipe Arias
Funcionarios del SAG junto a un representante de la empresa exportadora Minerva, durante la revisión del ganado en el predio cuarentenario,
previo al embarque.
relativamente baja, lo que implicaría que existe una
retención de animales por ineficiencia reproductiva. En
este escenario la venta de vaquillas pondría una nueva
dificultad para mantener el tamaño del rebaño”, enfatiza
el especialista.
Según Arias, “lecherías que no están en proceso de
crecimiento y tienen buenos niveles reproductivos en vacas
y vaquillas, muestran tasas de eliminación superiores al
30%”, por lo cual se debería ser muy cuidadoso al analizar
este punto. “Esta situación puede ser aún más complicada
3 2
d l e c h e . 2 0 1 5
si no se tiene un buen manejo reproductivo o las vaquillas
logran un peso de encaste tardío, lo que demora su entrada
a producción”, agrega.
EL ASPECTO SANITARIO
Y EL VALOR DE LA GENÉTICA
En un tema que precisa ser analizado desde diversas
perspectivas, la opinión del doctor Arturo Scheidegger
resulta indispensable. Asesor predial de dilatada trayectoria
internacional, Scheidegger ha sido clave en el desarrollo
de varias lecherías de alto nivel tecnológico en Uruguay,
país que a la fecha ha exportado varios miles de vaquillas,
no solo a China, sino que también a México y Medio
Oriente.
Su experiencia en el país de la murga, le ha permitido
conocer la opinión de productores y veterinarios que llevan
años haciendo este negocio, y que aseguran que sus
resultados han sido favorables: no solo vendieron a buen
precio parte de su crianza al exterior, sino que además
se valorizaron los reemplazos vendidos dentro del país,
debido a su escasez, sostienen.
El lado negativo -agrega Scheidegger- ha sido el aspecto
sanitario, ya que al exportar animales negativos a leucosis
(entre otros requisitos), quedaron en el país las hembras
positivas, y hoy día gran parte de las vacas uruguayas tienen
la enfermedad. No obstante, es interesante destacar que
la producción de leche no ha sido afectada, destaca el
profesional, “porque como la producción de Uruguay es
principalmente pastoril, pero con fuerte suplementación, la
reacción a una mayor demanda ha sido la intensificación
del sistema de producción, y esto depende más del precio
de la leche que de la disponibilidad de reemplazos”.
Otra visión interesante la aporta el doctor Javier
Burchard, médico veterinario chileno y actualmente uno
de los principales actores en el desarrollo lechero chino,
desde la perspectiva sanitaria y productiva.
Para el consultor internacional, la discusión sobre este
tema ha adolecido de elementos objetivos, centrándose
en elementos meramente especulativos. “Aún no existe
claridad respecto al negocio que está haciendo China, y
esto hace muy difícil establecer un escenario de discusión”,
sentencia. “Estimo que habrá que esperar el ciclo completo
del negocio, de modo que se conozcan los pormenores,
y solo entonces podremos saber si fue un buen negocio
para los productores”.
Burchard, quien dice no saber con precisión el tipo
de animales que exportó Chile ni cómo se estableció
3 3
R E P O R T A J ES
su valor, comenta la enorme complejidad técnica que
implica calcular un precio justo para una ternera o vaquilla
de exportación. “Obviamente, y en forma muy simple,
un productor que vende sus animales tiene que percibir
por lo menos los costos en que incurrió al criarlos, más un
lucro razonable. Los costos de crianza no son muy difíciles
de establecer, pero el cálculo se complica cuando se
trata de estimar el valor monetario de la genética, que
se le debería sumar al costo de crianza. Porque, hay
“ ”
En Uruguay el lado negativo ha sido el
aspecto sanitario, ya que al exportar
animales negativos a leucosis quedaron
en el país las hembras positivas, y hoy día
gran parte de las vacas uruguayas tienen
la enfermedad.
Arturo Scheidegger
que entender que no se está vendiendo la crianza, sino
que la crianza más su genética”, explica. “La situación
se complica aún más si se quiere estimar el valor de la
producción vitalicia del animal, que se deja de percibir
por la venta prematura”.
Por otra parte, agrega Burchard, habría que hacer la
comparación con la alternativa de no vender y destinar esos
animales a producir leche, la cual se podría comercializar
en el mercado internacional, es decir exportar leche y no
animales, fomentando el trabajo en el país de origen. “Es
un cálculo aún más complejo, pero sin duda necesario
de considerar”.
3 4
d l e c h e . 2 0 1 5
Para Burchard, más allá de la conveniencia o no del
negocio, lo importante es prevenir un deterioro de la situación
de los productores, “los cuales siempre están corriendo riesgos
producto de los vaivenes de un capitalismo globalizado
que en algunas ocasiones puede llegar a ser tóxico”.
MÁS QUE CIFRAS
Por último, en la intención de obtener más elementos de
análisis, conversamos con el médico veterinario Ricardo
Vidal, reconocido consultor en temas de inversión y gestión
agrícola, para quien la venta de vaquillas a China constituye
una interesante alternativa para los productores chilenos,
por los altos precios que se están pagando. Según comenta
Vidal, vender hembras de 250-300 kg a un precio de $2.000
a $2.200/kg, o incluso más por animales de menor peso, le
reporta un atractivo rédito a aquel productor que tiene las
condiciones zoosanitarias para acceder a este mercado,
es decir que su rebaño esté libre de Brucelosis, Tuberculosis,
Leucosis, Paratuberculosis y Diarrea Viral Bovina.
“Si se consideran los costos de producción de este
tipo de animales, que fluctúan entre $780 y $1.000 por kilo
(US$1,26 a US$1,61*) -según su eficiencia productiva, sistema
de producción, edad y desarrollo, época de nacimiento,
entre otros factores- la venta a China plantea la posibilidad
de conseguir márgenes que no son frecuentes en esta
actividad, y menos aún en la etapa de crianza-recría, la
que usualmente presenta márgenes bajos y que es vista
como una actividad subordinada y necesaria para crecer
o mantener el rebaño y así darle sustentabilidad al negocio
lechero”, argumenta.
Sin embargo, agrega, estas auspiciosas condiciones
de precio pueden obnubilar a ciertos productores, que
no logran visualizar que se están enfrentando a una
situación potencialmente riesgosa. “El riesgo está en la
tentación de vender no solo los excedentes, sino que
también la reposición necesaria para mantener el rebaño
(20%-30%, según el caso). En tal escenario, el productor
estará hipotecando su producción futura, o limitando su
crecimiento”, advierte el gerente de Gestionagro y profesor
adjunto de la Facultad de Agronomía de la Universidad
Austral de Chile.
Por otro lado, el profesional ve difícil que la exportación
de vaquillas se consolide como un negocio masivo, ya
que existen claras limitaciones como son las exigencias
sanitarias y el tipo de vaquilla requerida, reduciendo
el espectro de productores habilitados para participar
de la venta al exterior. No obstante, acota Vidal, sería
deseable que el proceso exportador se pudiera extender
en el tiempo, ya que contra la decisión de “vender sin
Los embarques se han realizado bajo estrictos controles sanitarios, de acuerdo a lo establecido en el protocolo firmado entre los ministerios de
Agricultura de Chile y China.
evaluar” de algunos, “a otros los instará a volcar su
mirada hacia la crianza-recría, mejorando sus niveles
de eficiencia económico-productiva y sus condiciones
sanitarias, lo que les permitiría participar de este negocio
incorporándolo a sus esquemas como un elemento
adicional que le otorga sustentabilidad a sus sistemas
lecheros, redundando finalmente en una mejora de la
empresa en su globalidad”.
El principal problema que enfrentan los productores
chilenos, en este y otros casos, dice Vidal, es el tomar
decisiones sin considerar todos los elementos involucrados
y, sobre todo, sin saber cuál es la situación particular de su
3 5
R E P O R T A J ES
EL SEMEN SEXADO
NO ES PARA TODOS
Ante el éxodo de animales que está viviendo el sector,
el uso de semen sexado ha surgido como una opción
estratégica para asegurar el nacimiento de hembras
y de esta manera no afectar la masa y la reposición
necesaria para mantener o incrementar la producción
de leche.
Es cierto que han aumentado las ventas, comenta
Alejandro Luco, “pero el semen sexado tiene un
valor mayor, el doble de una dosis convencional, y su
fertilidad es entre 15 a 20% menor”.
Luco enfatiza en que el sexado no es para todo el
mundo, ya que es necesario tener una buena tasa de
concepción al primer servicio en las vaquillas, ojalá no
menor al 60% con semen convencional, de tal manera
que se pueda conseguir una preñez de alrededor de
un 40% a 45% al primer servicio en vaquillas de 14 a 16
meses”, sentencia.
Según la experiencia del doctor Scheidegger, con el
semen sexado se experimenta una baja significativa de
la preñez, no obstante esto depende de cada predio,
sostiene. “Cuando la fertilidad de las vaquillas no es
óptima con semen convencional, puede ser un desastre
el uso del semen sexado, perdiendo el beneficio de
lograr algunas hembras extras y llegando con animales
mucho más viejos al primer parto”. En cambio, en
lecherías bien manejadas y con buena fertilidad,
se pueden mantener buenas tasas de concepción
(alrededor del 60%) utilizando semen sexado. De modo
que, usar o no semen sexado, dependerá de la fertilidad
actual del rebaño, explica el asesor. “Si la fertilidad
es buena y usa semen sexado en los dos primeros
servicios de las vaquillas, sin duda que obtendrá más
hembras, sin atrasar demasiado el primer parto. Si por el
contrario, tiene baja fertilidad en las vaquillas (tasa de
concepción menor al 50%), debe corregir primero los
problemas de manejo, antes de pensar en la utilización
del semen sexado, de lo contrario ahondará aún más
el problema”.
Scheidegger apunta que en Uruguay el semen sexado se
usaba desde antes que comenzaran las exportaciones
y resulta difícil determinar si su uso aumentó con
posteridad. “Hay que tener presente que el semen
sexado se usa principalmente en vaquillas, por lo tanto
su impacto se ve reducido a un porcentaje del rebaño
y debemos esperar cerca de tres años (gestación +
crianza) para ver el resultado”.
Felipe Arias comparte la apreciación de Luco y
Scheidegger, y agrega que “un beneficio adicional del
sexado es la disminución de los mortinatos, por lo que
se podría tener aproximadamente un 1 o 2% más de
terneras vivas”.
Por último, Scheidegger subraya que la oferta de toros
sexados es mucho menor al semen convencional, por
lo cual hay que ser cuidadoso en la selección y tener la
precaución de fijarse en el grado de consanguinidad
que tienen estos toros respecto a las vaquillas con las
cuales se cruzarán.
empresa lechera. “Cuando un productor no tiene buena
información técnica de su lechería y no sabe cuáles son
sus costos de producción o cuánto es el margen del litro
de leche producido o de las hectáreas utilizadas, es poco
probable que sepa los costos, márgenes y consecuencias
asociadas a esta decisión en particular”. Si bien en este
caso es poco probable que alguien no venda sobre su costo
-agrega- se deben tener en cuenta todos los elementos
involucrados. “Para esto necesitamos que exista información,
sin ella no es posible gestionar adecuadamente el negocio”,
sentencia el académico.
Respecto al valor genético del rebaño nacional y los valores
que están pagando los chinos por las vaquillas chilenas, el
asesor considera que esta arista debe ser analizada bajo el
“ ”
3 6
d l e c h e . 2 0 1 5
Aún no existe claridad respecto de lo que
está haciendo China. Habrá que esperar
el ciclo completo del negocio de modo
que se conozcan los pormenores, y solo
entonces podremos saber si fue un buen
negocio para los productores.
Javier Burchard
prisma exclusivo del mercado. “Aunque nos cueste aceptarlo,
nuestra genética lechera y cualquier genética, vale solo el
monto que fijan los compradores y que es aceptado por
los vendedores”. Esto está fuertemente afectado por las
expectativas del negocio, explica el ejecutivo. Vale decir,
si el negocio lechero se ve bueno y estable, se generan
expectativas e interés por crecer o eventualmente por
ingresar a él, habiendo más productores dispuestos a pagar
mejores precios por las vaquillas, valorizándose la genética
lechera. “Si por el contrario, el negocio lechero se deteriora,
ocurre la situación inversa”, puntualiza.
Uno de los factores que guía fuertemente las expectativas
de los productores sin duda es el precio de la leche, pero
ahora se ha introducido una nueva variable, la cual no
estaba contemplada en la ecuación tradicional de
este negocio, reflexiona Vidal. “La exportación disparó
los precios internos y ahora nuestra genética vale más
porque alguien la quiere, está dispuesto a pagar y hay
productores abiertos a vender bajo esas condiciones”.
Finalmente, Ricardo Vidal cree que el impacto de estas
exportaciones en el inventario ganadero nacional “será
más o menos relevante en función de los precios de las
vaquillas, el número de empresas comprando, el tiempo
que duren estas compras y el escenario de precios de
la leche”.
Sin duda todavía queda mucho paño que cortar
en este tema, y solo el tiempo nos entregará una visión
más acabada y concluyente sobre su real impacto y
consecuencias en la actividad lechera nacional. Por ahora
nos quedamos con las apreciaciones de los especialistas
consultados, quienes sin duda aportaron importantes
señales sobre las proyecciones del proceso exportador.
El doctor Scheidegger, por ejemplo, no pasa por alto
el impacto sobre el status sanitario que hacen notar los
uruguayos. Para muchos resulta un absurdo sacar del país
los animales sanos, cuando al mismo tiempo el Estado
y los mismos productores realizan grandes esfuerzos por
erradicar enfermedades que tantas pérdidas provocan
al país lechero. Sin duda se debe estar alerta sobre este
punto, que puede ser el talón de Aquiles del proceso
exportador.
Por otra parte, un aspecto que no ha sido considerado
son los “días abiertos” que genera la avalancha de
inseminación con semen sexado (ver recuadro). Los
especialistas deben advertir a sus clientes sobre el enorme
costo que significa un celo perdido. Estas pérdidas
silenciosas hay que restarlas al valor de las vaquillas
exportadas.
Otra arista interesante, es que en el negocio exportador
no tienen cabida las vaquillas híbridas, provenientes de
excelentes lecherías que apostaron por el cruzamiento.
Son estas las situaciones donde el mercado sorprende
y deja al descubierto realidades experimentales que
nuestro pequeño país acostumbra a sobrellevar.
Por último, de las palabras de Javier Burchard se
desprende que el valor de una vaquilla de alta genética
lechera no se puede comparar con el precio de una
vaquilla rematada en feria. Y sobre esto –a pesar de lo que
diga el “decano de la prensa”– no debería haber mayor
discusión. Por lo tanto, el análisis debiera realizarse desde
una perspectiva exportadora en serio, no homologable
con las condiciones que plantea el mercado interno y en
un rubro diferente a la genética lechera. En tal sentido,
nos atrevemos a sugerir a los especialistas, que realicen
un ejercicio de cálculo económico donde se considere
el valor de la genética, del mismo modo como se realiza
“ ”
Contra la decisión de ‘vender sin evaluar’
de algunos, a otros los instará a volcar su
mirada hacia la crianza-recría, incorporando
este negocio como un elemento adicional
que le otorga sustentabilidad a sus
sistema lecheros.
Ricardo Vidal
en otros negocios pecuarios. Las pollitas ponedoras de
alta genética, tienen un valor en base a su capacidad
de postura. Quien compra esas pollitas de un día de vida,
está comprando un potencial productivo, no su carne.
Esperamos que las opiniones vertidas en estas páginas
sean de valor para nuestros lectores y sirvan de orientación
al momento de tomar decisiones, donde deben tenerse
a la vista todas las variables que integran la alambicada
ecuación exportadora.
* Valor del dólar $620, 14 de enero de 2015.
3 7
G EN É TIC A
Por Einar Vargas Bello Pérez
M. Veterinario, MSc, PhD
Ciencias Animales PUC
evargasb@uc.cl
La Genética y su
relación con el Pastoreo
Decisiones
cruciales
Si se
suplementa
racionalmente a vacas
en pastoreo, éstas pueden
alcanzar rendimientos
similares a los de un animal
en confinamiento.
El éxito de cualquier sistema pastoril recae en
factores genéticos.
E
La selección genética
que se ha llevado a
cabo en la raza Holstein
para aumentar su
potencial productivo,
ha comprometido
sus parámetros
reproductivos.
3 8
d l e c h e . 2 0 1 5
l objetivo del pastoreo es brindarle a la vaca
materia seca para favorecer la producción de
leche. Teniendo en cuenta esta premisa, estos
sistemas pueden estar basados solamente en
pastoreo o con suplemento de una ración totalmente
mezclada, sin embargo el éxito de ambos recae en
factores genéticos que le permiten al animal tener una
buena eficiencia alimenticia, desempeño reproductivo,
longevidad, conformación de ubre y patas deseables,
y habilidad para poder adaptarse a diferentes terrenos.
Existen características genéticas que nos permiten una
buena selección de animales que serán destinados a
producir bajo sistemas en pastoreo: rasgos con énfasis
en la fertilidad, producción y composición de leche. Por
ejemplo, razas o líneas de animales que normalmente
producen altos rendimientos de proteína y grasa son
seleccionadas en sistemas donde se bonifican los
sólidos totales o sistemas dedicados a la elaboración
de quesos. Otro ejemplo es el trabajar con Holstein
con alto porcentaje de genética de América del
Norte, que normalmente responde bien en pastoreo,
siempre y cuando exista una suplementación con
concentrados o con una ración totalmente mezclada.
Si se escogiera la mezcla entre razas, éstas podrían ser
muy exitosas en determinados sistemas de pastoreo
donde se busca satisfacer mercados de nicho con la
ventaja de la heterosis.
donde se alimentan los animales con raciones totalmente
mezcladas. Sin embargo, Freeden et al. (2002), reportó
que vacas Holstein canadienses de alta producción
bajo un sistema en pastoreo intensivo tuvieron una
producción de leche acumulada en 2 años similar
a la de sistemas en confinamiento (vacas Holstein
alimentadas con raciones totalmente mezcladas).
Prácticamente estos resultados son una función en
base a la composición de la dieta de los animales. Lo
cierto es que si se suplementa racionalmente a vacas en
pastoreo, éstas pueden alcanzar rendimientos similares
a los de un animal en confinamiento. Estos resultados
pueden ser más probables cuando se tienen animales
que genéticamente están “diseñados” para producir
bajo un régimen de confinamiento-intensivo.
REPRODUCCIÓN EN SISTEMAS PASTORILES
Suplementación con concentrados
La decisión de suplementar con concentrados o con raciones
mezcladas prácticamente es personal y puede depender
de diferentes factores como: el tipo de infraestructura
con que se cuente para realizar este manejo, crecimiento
de pastos, estacionalidad, costo de los concentrados y
quizás costos de cosecha y almacenamiento de forrajes
(especialmente ensilados).
La finalidad de suplementar es mantener la producción
de leche en forma uniforme a través del año y al mismo
tiempo llegar a aprovechar el potencial genético de los
animales. En este sentido, el limitar el consumo de materia
seca compromete negativamente la producción de leche.
En 2003, Bargo y colaboradores reportaron que en sistemas
en pastoreo la producción de leche se relaciona linealmente
con la cantidad de concentrado ofrecido al ganado, estos
incrementos pueden ir de 1,2 a 10 kg de materia seca/
día, con una respuesta de 1 kg de leche por cada kilo de
concentrado aportado. Sin embargo, se estima que el
pastoreo se reduce en 12 minutos por día, por lo tanto grandes
cantidades de suplemento con concentrado puede resultar
en un rendimiento lechero menos eficiente en sistemas en
pastoreo y además esta situación podría, en algunos casos,
afectar la salud del rumen y provocar acidosis.
En Norteamérica e incluso en Chile, normalmente la
producción de leche por vaca es más baja en sistemas
pastoriles comparado con sistemas en confinamiento
La selección genética que se ha llevado a cabo en
la raza Holstein con el fin de aumentar su potencial
productivo ha sido muy eficiente, pero al mismo tiempo
ha comprometido sus parámetros reproductivos. La
prioridad por producir más leche ha tenido consecuencias
negativas sobre intervalos entre partos, tasa de preñez,
En sistemas a pastoreo la producción de leche
se relaciona linealmente con la cantidad
de concentrado ofrecido al ganado.
días al primer servicio, y tasa de concepción al primer
ser vicio. Norman et al. (20 06) señalaron que en un
periodo de 40 años, los días abiertos de vacas Holstein
en Norteamérica aumentaron 37 días, sobre todo la
segunda mitad de los años ’80 y a finales de los años ‘90.
Quizás los problemas reproductivos que presentan las
vacas seleccionadas para producir más leche podrían
ser explicados por adaptaciones fisiológicas que sufre
el animal para producir más leche derivando energía
para ello y dejando de lado los aspectos de fertilidad.
Es por esto que un buen manejo en nuestro sistema de
producción podría ayudar a mejorar la fertilidad del
rebaño aun cuando sean animales con mérito genético
direccionado a producir más leche.
3 9
G EN É TIC A
La primera generación tiene todos los atributos del vigor híbrido.
La cruza entre razas puede promover resultados interesantes tanto para el aumento de rendimiento lechero como en la longevidad que el
animal tiene dentro del rebaño.
cuadro 1, se pueden observar con mayor detalle algunos
parámetros de razas puras y ejemplo de dos cruzas, una de
Holstein Friesian × Montbeliarde y otra de Holstein Friesian
× Normanda.
Cuadro 1. Desempeño productivo de ganado lechero en partos primaverales en sistemas en pastoreo en Irlanda.
Cruzas entre líneas genéticas de Holstein
Si el productor decide realizar cruzamientos entre diferentes
líneas genéticas y en la cuales se involucre la incorporación
de genética Holstein de alto mérito en un sistema en
pastoreo, se debe considerar que si bien la producción de
leche podría aumentar (siempre y cuando exista algún tipo
de suplementación que permita mantener la condición
corporal), la eficiencia reproductiva podría disminuir. En
Chile el cruzamiento entre líneas genéticas de Holstein ha
permitido mejorar el rendimiento lechero y los rendimientos
de proteína y grasa.
Edad al primer parto, duración de la gestación,
intervalos entre partos así como precocidad y eficiencia
reproductiva son factores muy importantes a considerar
cuando se trabaja en sistemas estacionales desde el
punto de vista de manejo reproductivo.
4 0
d l e c h e . 2 0 1 5
Razas y líneas genéticas
Cruzas entre razas
La cruza entre razas puede promover resultados interesantes
tanto para el aumento de rendimiento lechero como en la
longevidad que el animal tiene dentro del rebaño. En el
Implicancias
• En realidad, sería difícil poder establecer las ventajas que
se puedan producir mediante los diferentes cruzamientos
posibles entre razas o líneas genéticas, sin embargo
existen numerosos estudios que podrían orientarnos para
Genotipo
Información
genética de
un animal
Fenotipo
Rasgos
físicos que se
pueden observar
en el animal
la elección de la mejor genética que pueda responder a
la necesidades muy puntuales que tenemos en nuestros
predios.
• Es muy recomendable guardar registros tanto de la
producción como de la situación financiera del predio.
Estos registros permiten la clara evaluación del potencial
genético que tiene nuestro ganado, no solo desde el
punto de vista del genotipo sino también del fenotipo.
• Resulta necesario el acceso a herramientas tecnológicas que
puedan ofrecer una forma más precisa para poder seleccionar
a los animales desde el punto de vista genético.
4 1
CALIDAD DE LECHE
Por María Isabel Muñoz
Account Manager IX Región
Reporte de casos reales de la IX Región
Trabajo en equipo y Servicio Ecolab logran notables resultados en planteles lecheros de la Araucanía.
Fundo Arquenco
RCS: 250.000 cél/ml
Recuento bacteriano: 4.000 ufc/ml
Su propietario, Alan Cooper, nos comenta que el fundo
fue adquirido en 1893, cuando su bisabuelo Thomas
Mackay llegó a la IX Región. “Luego pasó a manos de
mi abuelo Wilfred Cooper, quien inició el sueño de tener
una lechería que hoy lleva 80 años. Actualmente la
administra mi hijo Max Cooper con muchas proyecciones
y nuevos desafíos”.
El campo también posee una quesería, “Arquenco y
Cooper”, que produce un queso mantecoso y fresco muy
apetecido en el mercado, y que en un futuro próximo ampliará
sus variedades a Edam, Parmesano y Gruyere. Arquenco
posee un rebaño estabulado permanente de 360 vacas
en ordeña de raza Holstein Americano, con un promedio de
27 litros por vaca/día.
Respecto a la calidad de leche, el recuento de células
somáticas es de 250.000 cél/ml, mientras que el recuento
bacteriano promedio es de 4.000 ufc/ml.
La alimentación es en base a bolos de alfalfa y ensilaje
de maíz. La proyección en el corto plazo, es llegar a un
promedio/vaca de 30 litros, para lo cual se necesita mucho
esfuerzo y trabajo en equipo. Actualmente trabajan 14
personas en el área de lechería y 12 personas en la quesería,
donde don Nelson Segura (jefe de campo) y Carlos Melo
(encargado del cultivo de papas) ayudan en el progreso
constante del predio.
Con respecto al apoyo externo, se destacan los 4 años que
llevan trabajando con Ecolab, logrando conformar un buen
equipo tanto en la lechería como en la quesería, con muy
buenos resultados en Calidad de Leche e Higiene, gracias
al apoyo brindado y por supuesto a la buena gestión.
Agropecuaria Georgina
RCS: 180.000 cél/ml
Recuento bacteriano: 3.000 ufc/ml
El propietario es don Max Schalchli, pero quien administra el
campo desde hace 2 años es su hijo, Matías. Poseen 320 vacas
en ordeña y una producción de 7.700 litros por lactancia,
con un crecimiento de 30% logrado en los últimos años.
La calidad de leche es excelente, con un recuento
bacteriano de 2.000 a 3.000 ufc/ml y un recuento de células
somáticas de 180.000 a 200.000 cél/ml.
La alimentación se basa en pastoreo de ballica festulolium,
concentrado y ensilaje de maíz en invierno, con 2 ordeñas
diarias y con una concentración de partos del 60% en
primavera y 40% en otoño. La raza es Red Holstein dado que
realizan la engorda de los machos. Además cuentan con 50
hectáreas de avellano europeo.
“Somos uno de los pocos predios lecheros de la zona de
Boroa”, comenta Matías. “Este predio fue adquirido por mi
padre y ha pertenecido a la familia por más de 50 años, de
lo cual nos sentimos muy orgullosos. Así como también de
4 2
d l e c h e . 2 0 1 4
Alfonso Ancali, Alex Fonseca, Matías Schalchli, Ricardo Fonseca e
Isabel Muñoz (Ecolab).
nuestros avances y esfuerzos, con tan buenos resultados. Hemos
enfrentado varios problemas a lo largo de nuestra historia, pero
finalmente, en conjunto con nuestros asesores, Thomas Schwarz
(veterinario del predio) y Ecolab, nos hemos potenciado y
consolidado como un equipo de trabajo muy bueno”.
“Ecolab nos ha apoyado mucho en estos 5 años que llevamos
trabajando juntos, lo que nos ha permitido mejorar bastante
tecnológicamente, incorporando el sistema alimentador
automático y las Pezoneras Triangulares Ventiladas Impulse®,
entre otros. Esto, sumado a logros importantes en calidad
de leche y el haber alcanzado los niveles de crecimiento
esperados, sin duda nos da mucha satisfacción”, concluye.
Fundo Calatayud
RCS: 180.000 cél/ml
Recuento bacteriano: 3.000 ufc/ml
Su propietaria, la señora Carmen Sáenz Terpelle, comenta con
gran orgullo y emoción que se trata de un predio con mucha
historia, con más de 100 años en el rubro lechero. Consta de
600 hectáreas y 434 vacas en leche, con un promedio de 25
litros por vaca, y muy buenos resultados en calidad de leche:
3.000 ufc/ml en Recuento Bacteriano y 180.000 cél/ml en RCS.
El sistema de alimentación se basa en praderas, ensilaje
y cultivos suplementarios. El progreso del predio ha sido
sostenido, comenta la administradora Maribel Riquelme Ruiz,
quien desde que tomó las riendas del campo ha logrado
mejorar tanto la calidad de leche como la producción, con
mucho compromiso y esfuerzo cada día, y de la mano del
Isabel Muñoz (Ecolab), Carmen Sáenz (propietaria), Maribel Riquelme
(administradora) y José González (jefe de lechería).
servicio profesional de Ecolab y asesores del predio, como
César Hernández, quienes periódicamente realizan sus visitas
y controles para mantener los buenos resultados.
Maribel agrega que Ecolab los ha ayudado mucho a bajar
costos en medicamentos y a evitar problemas de mastitis que
antiguamente eran comunes. “El logro de estos resultados
es gracias al trabajo en equipo del personal del predio, que
lleva muchos años con nosotros, y la asesoría de personas
externas como el equipo Ecolab durante estos 4 años”.
P U NTOS DE V IST A / INNO V A CI ó N
Por Héctor Echeverría V.
Director Ejecutivo FIA
Innovación en la Industria Alimentaria
El momento del Marketing
C
Uno de los desafíos es ofrecer alternativas atractivas para lograr destacar entre la gran cantidad de productos que están a disposición en el mercado.
4 4
d l e c h e . 2 0 1 5
uando observamos la áreas en las cuales estamos
innovando en el sector agroalimentario, empiezan
a tomar fuerza aquellos temas asociados al
marketing y la comercialización, lo cual implica
la integración de nuevos sectores del conocimiento y la
conformación de nuevas redes en torno a la industria
agroalimentaria. Esta tendencia no solo se observa en
nuestro país, sino tambien en otras economías donde la
innovación no tecnológica es cada vez más relevante.
Nos referimos al marketing alimentario, entendido como
una línea de especialización del marketing moderno y
como una herramienta al alcance de todas las empresas
o instituciones, independiente de su tamaño o naturaleza.
Una de sus definiciones y desde la cual nos queremos
aproximar al apoyo de las empresas, es el marketing
agroalimentario como “un sistema integral de actividades
que incluyen un conjunto de procesos mediante los cuales
se identifican las necesidades y deseos de los consumidores,
para luego satisfacerlos en forma creativa e innovadora y
promover el intercambio de productos y servicios de valor
con los clientes y lograr una utilidad o beneficio para la
empresa u organización y establecer una diferenciación
respecto de los competidores”.
Para ello es necesario conocer en profundidad el
mercado o nicho de consumidores que la empresa quiere
satisfacer, y a partir de ella construir una estrategia de
producción de alimentos utilizando las distintas herramientas
del marketing en forma creativa e innovadora: precio,
promoción, plaza y producto.
Hoy, uno de los desafíos a los cuales se enfrenta la
industria alimentaria es encontrar respuestas atractivas
ante la cantidad y diversidad de productos que surgen y
están a disposición en el mercado, para atraer la atención
y fidelizar a los consumidores.
En un escenario altamente competitivo y donde el
consumidor está más informado y por ende más exigente,
el gran desafío para las empresas alimentarias es identificar
cuáles serán los elementos que permitirán la diferenciación
ante la competencia. En este ámbito, se deben seleccionar
y comunicar los atributos, cualidades, características,
nuevos usos, garantía y servicios adicionales, y ello
transmitirlo a los consumidores a través de su calidad, su
forma de presentación, los materiales y procesos utilizados
en su producción y en sus envases, los mecanismos de
comercialización, entre otros aspectos, que den sentido y
coherencia al producto que se ofrece respecto del relato
que lo acompaña.
Para elaborar una estrategia de marketing
efectiva es necesario conocer en profundidad
el mercado o nicho de consumidores
que la empresa quiere satisfacer.
Asimismo se debe construir un sistema de trazabilidad
que garantice el seguimiento y control de la elaboración
y calidad del producto.
Es necesario también que se establezca una cultura
de la innovación que permita ir a la vanguardia en las
tecnologías de procesos eficientes, descubriendo nuevas
propiedades de los productos y mejorando su presentación.
Otro punto importante es definir un relato, ¿Qué queremos
comunicar?, ¿Cómo queremos que nos vean?, para atraer
la atención e informar al consumidor, mostrando el origen,
el territorio, la cultura, los procesos de elaboración, la
individualización del que lo produce.
El marketing alimentario debe permitir a las empresas
lograr la confianza, fidelización y cercanía de los productos
con las personas y satisfacer sus necesidades, gustos,
deseos y estilos de vida. La idea es reforzar la imagen de
marca, posicionar el producto y generar mayor rentabilidad
teniendo conciencia que el entorno ha cambiado y es
fundamental abrirse y participar con otros.
4 5
Por Enzo Capurro, PhD.
Prevenzia Konsult Ltda.
Confort Animal
Línea de productos de GEA Farm Technologies
Mastitis Capsule
GEA Farm Technologies ofrece una amplia gama de productos
para el área Equipamiento de Galpones. Son accesorios
funcionales que se ajustan a las necesidades del animal y
ayudan a mantener un ambiente limpio.
Confort paras vacas echadas
Para que las vacas estén tan cómodas como en la pradera,
ofrecemos diferentes tipos de camas según las necesidades
individuales. Se pueden ocupar en sistemas de estabulación libre
o confinada. Las camas diseñadas por GEA están pensadas en
función del comportamiento natural de la vaca. La combinación
única de materiales hace que la cubierta y la espuma de
nuestras camas sean cómodas, resistentes, elásticas y durables.
Pisos de goma
Revelando con Bioeconomía los
Costos ocultos de la mastitis
E
studios internacionales muestran que en promedio el 73% de
los empresarios lecheros subestiman las pérdidas por mastitis
(Huijps et al., 2008).
Los gastos netos combinados anuales de una infección intramamaria
para un rebaño de 100 vacas en Alemania fue de €22.000 (aprox. 21
millones de pesos chilenos). El reemplazo por mastitis significó un 20,7%
de este total (Halasa et al., 2009). A nivel mundial, estimaciones publicadas
de las pérdidas económicas por mastitis clínica se mueven entre $22.000
a $150.000 chilenos con tremendas fluctuaciones entre rebaños (Hogeveen
et al., 2011). De éstas, $67.000 son atribuidos a la baja de producción,
$8.200 a incremento de la mortalidad, y $30.000 a costos de tratamientos
y sus asociados (Bar et al., 2007).
Para que sus vacas se desplacen con agilidad y sin dolor,
nuestros pisos están fabricados de un caucho que absorbe los
impactos, mejorando el confort. Además, no absorben líquidos
y son adecuados para todos los sistemas de limpieza. De esta
manera no facilitan el desarrollo de las bacterias y mejoran los
niveles de higiene. La superficie antideslizante de nuestros pisos
es tecnología para el confort, porque entrega seguridad al
ganado. Los pisos se pueden aplicar en salas de ordeña, pasillos,
patios de espera, patios de alimentación y echaderos. Su
instalación es sencilla y rápida.
Comederos & bebederos
Contamos con un amplio catálogo de comederos y bebederos,
que permiten ofrecer el agua de bebida y alimentos limpios y
frescos a sus animales. Además son de fácil manejo y simples
de limpiar.
El ambiente en el galpón
Tanta luz y tanto aire como usted quiera. Para un ambiente
sano, ofrecemos ventiladores, cortinas, regulación de luz,
aspersión, sistemas de ventilación y climatización de ambientes
automatizados.
Cepillos para vacas
Cuando las vacas están más limpias, los niveles de higiene
mejoran sustancialmente. Además, el uso de los cepillos aumenta
el confort en el animal y disminuye el stress.
Nuestros distribuidores lo asesorarán con todo gusto.
4 6
d l e c h e . 2 0 1 5
V ID A C U L T U R A L
Jorge Ball, músico y luthier
El último refugio
del maestro
El afamado músico venezolano
ha dedicado su vida a difundir
la cultura latinoamericana por
el mundo. Hoy, afincado en
Osorno, lucha por mantener
su país natal. “Eso en lo formal, porque la verdad es que yo
estuve vinculado a la música desde muy pequeño. Ya a los
14 componía, además de fabricar mis propios instrumentos
de viento, como quenas, tarkas y zampoñas”.
Difusor inquieto e innovador, a poco de egresar del
Conservatorio fundó la afamada Orquesta Sinfónica
Simón Bolívar, y luego fue fundador y director musical de
diversas agrupaciones nacidas al alero de la Universidad
Central de Venezuela. Después de recorrer Latinoamérica
y empaparse de la diversidad de su arte y su cultura,
Ball viajó a París, donde estudió música en instituciones
de gran prestigio, como la Schola Cantorum, el Institut
Catholique y el Laboratoire d´acustique de la Universidad
París-Descartes. Trotamundos empedernido, siguió su
periplo en Italia, donde su vida artística tomaría caminos
insospechados.
vivo el maravilloso arte de la
luthería.
L
os ágiles dedos zurdos brincan con
precisión quirúrgica sobre los trastes del
cuatro, mientras los diestros, que en el
pasado dibujaron sus formas y labraron
su delicada curvatura, rasguean furiosos sobre la
boca del pequeño instrumento. Los acordes del joropo
inundan un local casi en penumbra, permitiendo ver
apenas los rostros de un público que, a pesar del frenesí
del ritmo caribeño, no atina a mover un solo músculo
y contempla extasiado la soberbia ejecución del
músico venezolano Jorge Ball.
Multi-instrumentista, profesor, ex integrante
de Inti-Illimani, promotor y gestor cultural,
Jorge Ball, radicado en Osorno desde hace
tres años, es quizás el más excelso luthier que
existe actualmente en Chile y, sin lugar a dudas,
uno de los más destacados de América Latina.
Ball ha recorrido el mundo difundiendo la
música latinoamericana, cautivando audiencias
de todas las latitudes con su cuatro inseparable,
ese pequeño instrumento de cuerdas de sonido
sobrio y melancólico.
Caraqueño americano, como Bolívar, así se
define quien se echara a andar por el continente
cuando apenas era un adolescente. “Mientras
la mayoría de mis amigos miraban hacia Estados
Unidos o Europa, yo siempre miré hacia América
Latina”, dice Jorge Ball, que iniciara su formación
musical en el Conservatorio Juan José Landaeta de
4 8
d l e c h e . 2 0 1 5
Cansado de tanto andar por el mundo, Jorge
valora la tranquilidad que le ofrece una
ciudad como Osorno para hacer su música
y desarrollar su oficio de artesano medieval.
Ingresó a la Escuela de Luthería de Cremona –cuna
de Stradivarius y máximo referente mundial en la
materia– enfocándose en la construcción y restauración
de instrumentos de cuerda latinoamericanos, como
cuatros, tiples y charangos. Y, en 1982, se reencontró
con Inti-Illimani, cuando los integrantes de la afamada
agrupación chilena se encontraban exiliados en Italia,
y a quienes había conocido una década antes en
Venezuela.
Al poco andar fue invitado a integrar la banda, que
dejó dos años después, volviendo entre 1998 y 2000, y
posteriormente en 2004. Durante su permanencia en los
Inti, Ball aportó no solo con su talento de ejecutante multiinstrumentista, sino que además fue determinante en la
incorporación de nuevos ritmos musicales al reportorio
del grupo.
A partir de entonces, Jorge Ball ha fundado y dirigido
diversas escuelas de luthería, tanto en Venezuela como
en Chile. Sin embargo no todo ha sido alegrías para
este embajador de la cultura latinoamericana.
La mayoría de los instrumentos "Ball" son adquiridos por músicos
extranjeros.
EL RENACER DEL LUTHIER
En su incombustible afán de difusión cultural, Jorge Ball se
ha propuesto entregar sus conocimientos y experiencia
como músico y luthier impulsando diversos proyectos
e iniciativas, las cuales no siempre han contado con
el respaldo esperado. Ball es un convencido de que la
cultura es el verdadero motor que mueve a los pueblos,
“la sangre que fluye a través de múltiples manifestaciones
4 9
V ID A C U L T U R A L
P U NTOS DE V IST A / CO L M E V ET
Por Eduardo Álvarez Peralta
Presidente Nacional
Colegio Médico Veterinario
Junto a uno de sus alumnos aventajados.
y que nos otorga nuestra identidad latinoamericana, y
como tal debe ser relevada y valorada por la sociedad
en su conjunto”, afirma.
Largas temporadas con Inti Illimani, con giras maratónicas
por Chile y el mundo, mantuvo a Jorge alejado por un
buen tiempo de su gran pasión: la luthería. Y fue Osorno
el lugar donde retomó el arte que funde el trabajo con la
madera y la búsqueda de sonoridades musicales.
Después de ejercer durante seis años como académico
en la UMCE de Santiago, y dejar definitivamente al Inti,
el 2011 se radicó en la ciudad sureña, donde fundó la
“Escuela de Luthería Jorge Ball”.
No ha sido fácil mantenerla, reconoce. “Prácticamente
no hemos recibido apoyo de ningún tipo, situación que a
veces nos desmoraliza un poco, ¡pero seguimos adelante!”,
comenta con ese entusiasmo desbordante que exhiben los
venezolanos. “Aquí lo que hace falta es crear conciencia
cultural, pero de verdad, conciencia latinoamericana, que
poco a poco permita aminorar las cargas de la pobreza
que arrastra por siglos este continente maravilloso”.
A pesar de las dificultades, la escuela de Ball ha
formado a decenas de jóvenes de Osorno, Puerto Varas,
Puerto Montt, La Unión, Valdivia, etc., a quienes Jorge les
5 0
d l e c h e . 2 0 1 5
inculca el amor por sus raíces latinoamericanas. “Por eso
hacemos cuatros, tiples y charangos, y no violines, violas
o cellos. Eso sería eurocentrismo puro”, comenta.
Ball, que ha vivido en Francia, Italia, España y Alemania, se
apura en aclarar que su arte está enraizado profundamente
en América Latina. “Yo no quiero ser europeo, no pertenezco
a ese mundo. Somos un continente riquísimo en todos los
aspectos, y nuestra deuda es precisamente reconocernos
en nuestra diversidad y en aquellos elementos culturales
que nos hermanan”.
En cualquier lugar del continente, Jorge Ball afirma
sentirse en su hogar, en la Patria Grande de América
Latina. “Soy un forastero, pero jamás un extranjero”, dice
haciendo la distinción con una palabra que siente cálida
y que refiere a una cuestión puramente geográfica y no
emocional.
Arte milenario, en la luthería se utilizan árboles de más
de cien años, explica Jorge, “desde medio metro de la
raíz hasta donde comienzan a crecer las ramas, dado
que aquella madera ofrece la conducción óptima de
sonido”. Y fiel a sus principios, para sus creaciones hoy
está utilizando maderas, en lo posible, autóctonas del
continente. “Son materiales únicos, que dan la posibilidad
de elaborar instrumentos del más alto nivel, con sonoridades
bellísimas, únicas”.
Cansado de tanto andar por el mundo, Jorge valora la
tranquilidad que le ofrece una ciudad como Osorno, para
hacer su música (integra un grupo de cuerdas, Jorge Ball
cuarteto) y desarrollar su apasionante oficio de artesano
medieval. “No quiero guardarme este conocimiento, sería
mezquino de mi parte. Hoy, después de más de 30 años
de trayectoria, mi deseo es dedicarme casi en un cien
por ciento a la luthería y enseñar a los jóvenes este arte
tan maravilloso”.
Así como el gran Antonio Stradivarius fabricara sus
mejores violines a partir de los 50 años de edad, Jorge Ball
dice estar comenzando a vivir su propia época dorada
como luthier, con la apacible y a veces apática Osorno
como telón de fondo.
Colegio Médico Veterinario de Chile
60 años
C
on la entrada en vigencia de la Constitución de
1980, mediante el DL Nº 3163 de 1981, los colegios
profesionales pasaron a convertirse en asociaciones
gremiales, rigiéndose por otro DL -el Nº 2757- que
establece que “no puede ser requisito para el ejercicio de una
profesión u oficio el estar afiliado o pertenecer a un colegio
profesional” y que no corresponde a los colegios resolver
conflictos entre profesionales ni dictar aranceles u honorarios.
Consecutivamente, la Reforma Constitucional del año 2005
otorgó a los colegios profesionales la tuición ética sobre sus
miembros, pero no restauró la colegiatura obligatoria. Luego,
en junio de 2009 el Ejecutivo envió al Congreso Nacional un
proyecto de ley sobre colegios profesionales, el que a la fecha
aún no ha sido materia de discusión por el Poder Legislativo,
y en el cual tampoco se restablecen las prerrogativas que
tenían los colegios profesionales antes de 1980.
Bajo la presidencia de Carlos Ibáñez del Campo -y siendo
ministro de Agricultura el ingeniero agrónomo José Suárez
Fanjul- el 16 de septiembre de 1955 se promulgó la Ley Nº 11.901,
mediante la cual se creó el Colegio Médico Veterinario de
Chile. Dicha Ley entró en vigencia el 7 de octubre del mismo
año, razón por la cual es en esa fecha que se celebra el
aniversario de la creación de nuestro Colegio, que este año
cumple 60 años. Pocos días después se constituyó el Comité
Organizador del Colegio, presidido por el doctor Hugo Konrad
Sievers, decano de Medicina Veterinaria y vicerrector de la
Universidad de Chile, el cual estuvo integrado por el
director del Servicio
Nacional de Salud, doctor Guillermo Valenzuela y por
el doctor Mario Cornejo, director de Ganadería y Sanidad
Animal del Ministerio de Agricultura.
El primer Consejo Nacional del Colegio Médico Veterinario
de Chile fue presidido por el doctor Zacarías Gómez Marzheimer,
conformándose ese año (1956) consejos provinciales en
Santiago, Valparaíso, Concepción, Cautín, Valdivia y Osorno.
En la actualidad, el Colegio Médico Veterinario cuenta con
consejos regionales en la Región Metropolitana, Ñuble, BíoBío, Valdivia, Osorno y Llanquihue, contando con casi 4.000
profesionales registrados.
Sus estatutos señalan entre sus objetivos el “promover
el perfeccionamiento profesional, ético y científico de sus
miembros, velar por el desarrollo de las ciencias médico
veterinarias y por el prestigio y prerrogativas de la profesión
de médicos veterinarios, mantener la disciplina entre sus
asociados, prestar protección y otorgar servicios a estos
y velar por el prestigio y dignificación de la profesión,
procurando el reconocimiento social de la misma”.
El Consejo Nacional del COLMEVET aprobó adherirse
formalmente a la Federación de Colegios Profesionales
de Chile, entidad que solo desde fines de 2014 cuenta con
personería jurídica y, a través de ella, promover decididamente
la colegiatura obligatoria para el ejercicio profesional.
Indudablemente, a la gran mayoría de los colegios
profesionales, incluido el nuestro, las normativas legales vigentes
con posterioridad a 1981 los han impactado profundamente
en lo que dice relación con fortalecer la colaboración entre
profesionales, dignificar la profesión y “poner atajo al ejercicio
de personas incompetentes”, rol que en el pasado habían
desempeñado con extremado celo y eficiencia. Recuperar
esa condición constituye un desafío prioritario para quienes
actualmente forman parte –voluntariamente– de nuestro
Colegio, y para aquellos que lo conformen en el futuro.
Sin embargo, hay también otros aspectos de la mayor
trascendencia, en los cuales creemos que es fundamental
intervenir y participar efectivamente, como lo son la certificación
de competencias laborales, la realización de estudios sobre
oferta y demanda profesional acorde a las necesidades
del país, la acreditación universal de todas las escuelas y
programas de enseñanza, y la elaboración de políticas
públicas y propuestas programáticas en el ámbito de sus
competencias. Ello, en nuestra opinión, solo es viable si -como
ocurre en la gran mayoría de los países desarrollados, a los
que suele considerarse paradigmáticos- la colegiatura es
obligatoria.
El hacer realidad el logro de estos objetivos es una
tarea de todos quienes, en virtud de sus méritos y
esfuerzos, han obtenido el título de médicos veterinarios,
a los cuales el Colegio los invita a sumarse.
5 1
A SOCI A TI V ID A D E INNO V A CIÓN
Un gran desafío
cumplido
Exitosa inauguración de la “Ruta Leche
Volcán” en la Región de Los Lagos.
A bordo del coloso, previo al recorrido por el predio.
A
fines del año 2013, la sociedad “Los Volcanes del
Sur” se propuso concretar un innovador proyecto
turístico aprovechando el espectacular entorno
natural en que se desarrolla la actividad lechera
en esta zona. Trazando un fascinante recorrido entre las
localidades de Puerto Octay y Cascadas, la sociedad
dio vida a la denominada “Ruta Leche Volcán”, teniendo
como principales atractivos la vista privilegiada de los
volcanes Osorno y Calbuco, el imponente lago Llanquihue
y los hermosos predios lecheros pertenecientes a los socios
de “Volcanes”, quienes junto a sus familias ofician de
anfitriones de la Ruta.
Luego de un año de intenso trabajo, en diciembre
de 2014 los propios socios de “Volcanes” validaron el
recorrido, y solo semanas más tarde la empresa Boehringer
Ingelheim realizó el primer tour oficial, inaugurando de
esta manera la “Ruta Leche Volcán”.
Esta primera experiencia se efectuó con un grupo
de productores argentinos, entre los cuales se contaban
los ganadores de la 16° edición del Premio Mamyzin a
5 2
d l e c h e . 2 0 1 5
la Excelencia en la Producción de Leche de Calidad,
seleccionados por Boehringer entre más de 20 0 0
tambos participantes, y un grupo de fans de la raza
Montbeliarde que vinieron a observar su desarrollo en
Chile. Los tamberos trasandinos se mostraron gratamente
sorprendidos, destacando los paisajes sobrecogedores y
la excelencia con que se trabaja en los campos visitados.
La Ruta
Según explica la gerenta de “Volcanes”, Edith Geldres,
la Ruta consiste en un Milk Day con un programa que
considera puntos de parada en los cuales se mezclan
tres grandes componentes. “El primer componente es
el cultural, dado por la visita a Puerto Octay, con su
arquitectura patrimonial y la descripción de la colonización
alemana vinculada a la actividad lechera. El segundo
es el componente técnico, ya que se explica cómo se
produce leche en base a praderas, visitando algunos
predios de los socios de Volcanes”.
5 3
A SOCI A TI V ID A D E INNO V A CIÓN
Milk Break a orillas del lago Llanquihue, en el predio de la
familia Menzel.
Los socios de “Los Volcanes del Sur” durante el recorrido de
validación de la Ruta.
Los tamberos argentinos quedaron maravillados con la “Ruta
Leche Volcán”.
Productores trasandinos durante la observación del pastoreo en el
campo de la familia Matzner.
“Boutique Mágica” en el galpón de tres pisos de la familia Homad.
Las esposas de los socios son las grandes anfitrionas de la Ruta.
La Ruta está pensada para todo público, tanto productores de
leche como cualquier turista que quiera conocer cómo se
produce leche en el sur de Chile.
Visita a la sala de ordeña de uno de los campos que integran la Ruta.
Por último, el tercer componente -agrega Geldresestá dado por la “experiencia mágica”, propiciada
por una serie de detalles pensados y preparados por
las esposas de los socios, como la degustación de licor
de leche y wafles con manjar, tan típicos de la zona, y
la entrega de aromas del campo, entre otros.
5 4
d l e c h e . 2 0 1 5
La Ruta se inicia en Osorno, pasando por el sector
industrial donde se emplaza la planta Nestlé, continúa
con un recorrido histórico y patrimonial por Puerto Octay,
para posteriormente visitar siete predios lecheros, donde
en algunos se muestran las lecherías, en otros las praderas
y el pastoreo y, en los últimos, durante la tarde, se observa
el proceso de ordeña. “Durante el recorrido se entrega una
reseña de cada predio, describiendo sus características
técnico-productivas. La Ruta contempla además un
almuerzo en un restaurant a orillas del Llanquihue, un
milk break en otro punto del lago, para terminar con un
exquisito maridaje de vino más quesos en el denominado
Galpón Mágico”, comenta Geldres.
Actualmente, la sociedad se encuentra promoviendo
la Ruta tanto en Chile como en el extranjero, sumándose
de esta manera al inigualable circuito turístico del sur
de Chile.
5 5
R E L A TOS / CONT R O L DE P L A G A S
La indómita
Musca domestica
C
orría el año ‘81 cuando un inseminador me invitó
a su recorrido habitual por los campos de la
provincia de Cautín. A las 5 de mañana estaba
con su renoleta nueva recogiéndome en mi
domicilio. Eran mis primeras incursiones en La Araucanía
y era fantástico pasear por lugares tan exuberantes de
vegetación, todo lo verde era un lenguaje nuevo que
había que aprender. Al poco tiempo ya sabía reconocer
el nitrógeno expresado en la pradera o en los trigales, así
como reconocer a la distancia el verde de los coigües,
robles, pinos o eucaliptos. Arriba de esa renoleta me fui
enriqueciendo con experiencias fundamentales que
abrieron mi mirada a la sociología rural, a la botánica
aplicada, al mundo forestal, al suelo, al agua, a la existencia
de todo lo vivo y sus conexiones. Sin embargo, hubo de
pasar varias décadas para conseguir una mirada integral
y así lograr entender el conjunto, lo que los académicos
llaman con elegancia “holístico”.
Sin embargo, hay lecciones que son brutales y, como
tal, son inolvidables.
Así, casi al medio día llegamos por el camino de Huichahue
a un sórdido fundo ganadero. Era retroceder al Medioevo,
todo el ambiente era una denuncia a las malas prácticas.
Cercos, praderas, galpones mostraban un descuidado
deterioro que hablaba de una desidia crónica. En los corrales
había un lote de vacas que esperaban su turno para ingresar a
una sala maloliente donde un par de mozuelos las ordeñaban
a mano. Se sentía el olor agrio de la leche descompuesta,
donde las moscas en abundancia se deleitaban tiñendo todo
el sombrío paisaje de gris.
Nunca había sentido el zumbar de un mosquerío con tanta
fuerza, al punto de experimentar cierto grado de amenaza,
como cuando nos acercamos a un panal de abejas y ellas
hacen sonar sus alas a modo de advertencia.
Al fijar la mirada en las ubres de las vacas, se podían ver
en muchas de ellas la pérdida de un cuarto, y desde varias
supuraban heridas donde las moscas se peleaban a zumbidos
un espacio para posar sus trompas succionadoras.
Muchos de los mejores veterinarios habían pasado por el
fundo, tratando de aplicar -sin éxito, claro- sus conocimientos
en pos de mejorar las condiciones sanitarias. La dueña era
una gorda desgreñada, de hablar vulgar que bordeaba
las cinco décadas. Nos saludó en forma seca y nos invitó a
recorrer otras dependencias de lo que ella llamaba lechería.
Después de unas vueltas, llegamos a una bodega donde
almacenaba los quesos, los que naturalmente estaban
cubiertos por una capa de muscas. De su delantal sacó una
cortaplumas, tomó un queso pequeño como de un kilo, le
hizo un par de cortes y le dio a mi amigo un trozo para que
probara. Yo la dejé con la mano estirada y le agradecí su
gesto, pero mi estómago rechazaba la ingesta de cualquier
alimento. Nada me hubiera echado a la boca sintiendo las
pequeñas picaduras del mosquerío que se posaba en la
cara, orejas, manos, brazos incluso en el cuero cabelludo.
Afortunadamente nunca más vi algo semejante en
ninguna lechería que he visitado, en Chile ni en el extranjero.
Es evidente que para las personas que vivimos en este
siglo, las moscas son criaturas asociadas a lo mórbido. Sin
duda son insectos muy necesarios para el equilibrio de la
naturaleza, porque sus larvas son capaces de transformar la
materia orgánica en descomposición, como el guano, frutas,
hierbas, animales muertos, con una eficiencia deslumbrante
y, por otro lado, su misión también consiste en transmitir
enfermedades para frenar el desarrollo de otros seres vivos
y evitar la explosión demográfica. Y este punto es el que se
opone a nuestros intereses humanos, porque no aceptamos
que un insecto tan despreciable como una mosca atente
contra nuestra salud, como tampoco que invada el ambiente
de nuestros animales que son una fuente fundamental para
la sobrevivencia de la vida humana sobre el planeta.
Hace muchas décadas, diversos investigadores del mundo
entero demostraron que las moscas son capaces de transmitir
Su rápido y fértil proceso reproductivo asegura
una población en constante crecimiento.
5 6
d l e c h e . 2 0 1 5
5 7
R E L A TOS / CONT R O L DE P L A G A S
La miasis es frecuente en heridas de la piel, tanto del hombre como de los animales.
al hombre más de 100 enfermedades, como el cólera, el tifus,
la disentería, la salmonelosis, entre las más nombradas.
En las lecherías las moscas actúan como vectores, lo
que significa que son capaces de transportar en sus patas
y pelos microorganismos como hongos, bacterias y virus,
teniendo una participación importante en la transmisión de
la queratoconjuntivitis, infección del ombligo, y diversas miasis
(desarrollo de larvas) en heridas, como las producidas por la
castración y corte de cachos y cola.
También las bacterias que producen mastitis son transportadas
por el aparato bucal de las moscas, al ir de pezón en pezón
succionando restos de leche.
Todos los estudios demuestran que el control de moscas es
muy efectivo sobre la salud del rebaño. Se podría afirmar que
en una lechería con menos moscas, hay menos presentación
de todas las enfermedades que corrientemente conocemos.
Estudios recientes le asignan al cambio climático un impacto
favorable en el desarrollo de insectos en el mundo entero. La
temperatura alta es un aspecto que beneficia y acelera el
desarrollo de las larvas durante el proceso de metamorfosis,
favoreciendo la población de estos insectos en los ambientes
comunes donde se desarrolla la economía lechera.
5 8
d l e c h e . 2 0 1 5
El manejo de los riles y el control de moscas en esta
enorme masa orgánica -sustrato ideal para el desarrollo de
la mosca- es un foco que no se puede dejar de lado en el
control del ciclo del insecto.
Un efectivo plan de control debe necesariamente considerar
la eliminación de los adultos, que son responsables de la
postura de huevos y, por otro lado, destruir la fuente donde
estos huevos se crían: la materia orgánica.
Una lechería moderna debe parecerse a una clínica, y
no por su estética y alegoría a la modernidad, sino porque
la higiene, la limpieza y la buena iluminación favorecen un
ambiente sano, que dificulta el desarrollo de microorganismos
patógenos y la presencia de insectos que transmiten y
transportan enfermedades de impacto comercial.
Cuando el ser humano tuvo la genial ocurrencia de
domesticar a los animales, de ahí en adelante se hizo
responsable de todo lo que les sucede a ellos. Así, podemos
generar el mejor ambiente artificial para que prosperen y
muestren todo su potencial genético, o establecer un medio
ambiente donde se favorezca el desarrollo de gérmenes
que atenten contra su salud y su vida, con consecuencias
comerciales desastrosas. De usted depende.
www.feriasaraucania.cl
6 0
d l e c h e . 2 0 1 5
Información de Mercado
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ENT R E V IST A S / G EN É TIC A
TPI
Novedades del cambio de la base genética
En diciembre de 2014 la Asociación Holstein de Estados Unidos dio a conocer la nueva
base de comparación de los toros de las razas lecheras norteamericanas. El especialista
en genética Juan Vásquez, explica los alcances de este cambio.
Juan Vásquez, médico veterinario especialista en genética bovina.
6 2
d l e c h e . 2 0 1 5
S
i hay algo complicado de explicar y al mismo
tiempo de comprender a la primera, es la genética.
Por cuanto, todos los valores que acompañan la
información de un toro son cifras compuestas por
una gran cantidad de información estadística que están
insertas en una fórmula, la que finalmente da un número,
un valor que está conformado por diversas fracciones que
representan todas las características que los genetistas
de la Holstein Association USA han ido buscando.
En diciembre de 2014, esta organización realizó lo que
se llama “cambio de la base genética”, un término que
para los especialistas resulta muy simple de comprender,
sin embargo para la mayoría es un tema complejo.
Para conocer los detalles y alcances de esta materia,
DLeche conversó con el conocido médico veterinario
Juan Vásquez, quien por largos años ha trabajado en el
tema genético lechero.
Vásquez explica que el cambio de base genética se
realiza en Estados Unidos cada 5 años, con el objetivo
de comparar los toros del presente con animales
contemporáneos, y no con animales del siglo pasado,
porque una comparación de esta naturaleza no tendría
sentido. “En la actualidad, el avance de la información
es tan poderoso que ni siquiera tiene sentido hacer
comparaciones genéticas de animales actuales con
otros de hace una década”, apunta.
Al comparar los nuevos toros con sus pares de hace
5 años, el ejercicio es más veraz, señala el especialista.
“Es decir, cuando hablamos de toros que mejoran 1.000
libras, estamos haciendo una comparación con lactancias
de vacas que nacieron hace 5 años”.
Cada vez que se realiza un ajuste de base -aclara
Vásquez- a los toros actuales se les restan los valores de
producción de leche, grasa y proteína, ya que se considera
que estos valores corresponden al progreso genético de
los 5 años anteriores. En consecuencia, ahora los valores
se van a comparar con la información que arrojaron las
vacas nacidas el año 2010.
ENT R E V IST A S / G EN É TIC A
Esto inevitablemente genera algún grado de confusión
–reconoce el gerente de Imagro– “ya que durante cinco años
nos acostumbramos a ciertos valores, que categorizamos
en altos, medios y bajos. Así, un toro de 2.000 libras era un
toro alto, otro de 1.000 era medio, y uno de 400 era bajo;
esto para producción de leche. Esta clasificación durante un
lustro nos resultó familiar y formó parte de nuestro lenguaje,
fue el código común que utilizamos para dialogar sobre
este tema. Pero ese código cumplió su ciclo, y ahora hay
que incorporar y asimilar el nuevo”.
El ajuste base para el 2015 es de aproximadamente 380
libras para producción de leche. Esto significa que aquel
toro que durante 5 años fue considerado “bajo” con 400
libras, hoy cae a casi cero, o definitivamente puede tener
un valor negativo; mientras que el de 1.000 libras pasa a
ser “mediano”, y desaparecen los toros de 2.000 libras.
Hoy se busca eficiencia económica, razón
por la cual se valora la vaca que convierte
mejor los alimentos en kilos de leche.
“Ahora un toro alto bordeará las 1.400 o 1.500 libras, y el
top quedó en 2.136, es decir, 646 libras menos que el top
one anterior (2.782)”.
Esta simple resta -que inicialmente altera la lógica de
comparación acostumbrada- representa el avance genético
de todas las razas lecheras que existen en Estados Unidos,
en base a la enorme información que llevan las diversas
asociaciones en sus registros. Y esto mismo sucede con
todas las demás características productivas que están
incluidas en la fórmula del TPI. “También están incluidas las
características de tipo, porque también el tipo va mejorando,
y esto se refleja en el denominado tren genético”, señala
Juan Vásquez.
Lo interesante -agrega- es que el TPI interpreta lo que el
productor lechero va buscando, y eso explica por qué se han
ido agregando nuevas características a su fórmula.
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Fórmula TPI Diciembre 2014
QUÉ HAY DE NUEVO
Este año el TPI agrega dos nuevos índices, el primero de
los cuales se denomina Fertility Index (FI). Desde hace
bastante tiempo, el tema de la fertilidad viene siendo una
inquietud prioritaria en todas las lecherías del mundo, y la
Asociación Holstein ha “recogido el guante” incorporando
esa información en el TPI, buscando favorecer la selección
de toros cuyas hijas presenten mejores niveles en este ítem.
Juan Vásquez apunta que el FI considera facilidad de
concepción, en vaquillas; mientras que en vacas contempla
facilidad para empezar a ciclar, demostración del celo,
mantención de la preñez, entre otras.
La otra inquietud que el TPI recoge este año es la nutrición
(Feed Efficience, FE). La Holstein ha dejado de valorar las
enormes vacas de antaño, que era el ideal de un criador.
Hoy se busca eficiencia económica, razón por la cual se
valora la vaca que convierte mejor los alimentos en kilos
de leche.
“Existe una correlación de requerimiento nutricional
por litros de leche producidos”, explica Vásquez. Es decir,
en la medida que un productor produce más, tiene un
mayor requerimiento nutricional para producir esos litros,
y la única manera de bajar sus requerimientos es disminuir
su requerimiento de mantención.
“Resulta fácil comprender que un animal de un tamaño
moderado, en relación a una vaca gigante, tiene un menor
requerimiento de mantención”, dice Vásquez. “Si la vaca
moderada produce igual o más leche que la vaca gigante,
lo hará de manera más eficiente, y esto es precisamente lo
que viene a recoger este indicador, que ha sido incorporado
al TPI para tender la selección de toros que generen vacas
con mejor eficiencia de conversión”.